That’s life

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Un reconocimiento a Abel Martínez Oliva, profesor asesinado ejerciendo la docencia en Barcelona

La pasada semana un estudiante de 13 años entró armado a su instituto, hirió a cuatro personas y acabó con la vida de Abel Martínez Oliva, un joven profesor sustituto que al oir los gritos en la clase de al lado, acudió a auxiliar a quien lo necesitara.

Abel Martínez Oliva murió por cumplir con su deber como profesor: el de proteger a sus alumnos y compañeros profesores. Y, sin embargo, creo que no se le se está reconociendo lo suficiente. Abel merece un reconocimiento oficial de las autoridades. Hay precedentes y varias opciones para hacerlo. El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes podría otorgarle la medalla de la Gran Cruz de Alfonso X para premiar como el suyo méritos en la docencia, la educación y la cultura. Abel también podría ser reconocido con la Orden del Mérito Civil, creada para premiar las virtudes cívicas de los funcionarios al servicio del Estado, tal y como sucede cuando un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado fallece en acto de servicio. En Cataluña, el Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Cataluña podría también considerar que un instituto público como el que le vio ejercer la docencia lleve el nombre de este profesor leridano a modo de homenaje. Cualquiera de esos reconocimientos ayudaría a recordar a Abel Martínez Oliva como el profesor vocacional y comprometido que fue.

Firma mi petición y pide conmigo este reconocimiento de las autoridades a la labor del fallecido profesor Abel Martínez Oliva.

Lo merece Abel. Lo merece su familia. Lo merecen sus compañeros, los maestros y profesores que cada día nos esforzamos en seguir nuestra vocación y ahora lloramos la pérdida de Abel.

Gracias por tu apoyo para esta iniciativa ciudadana.

CARTA A
Gobierno de España Ministerio de Educación, Cultura y Deportes
Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación
Departament d’Ensenyament – Generalitat de Catalunya

D. José Ignacio Wert, Ministro de Educación, Cultura y Deportes

D. José Manuel García-Margallo, Ministro de Asuntos Exteriores y

ACTUALIZACIÓN
¡Victoria! El gobierno concede la Cruz Alfonso X el Sabio por méritos en la docencia a Abel Martínez, el profesor fallecido por el ataque de un estudiante

Se llamaba Abel y era “profe” de instituto. Su familia y amigos nunca se olvidará de su persona. Ahora, gracias a este reconocimiento que el Gobierno le ha concedido, su labor como docente también perdurará en el tiempo.

Te escribo para contarte novedades sobre la petición que pedía un reconocimiento para Abel Martínez, el joven profesor que falleció hace algunas semanas por el ataque de un alumno en un instituto de Barcelona.

La semana pasada el Ministerio de Educación anunció que el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministro de Educación Jose Ignacio Wert, ha decidido otorgarle a Abel Martínez Oliva la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio a título póstumo por su labor docente. La Gran Cruz en concreto se otorga para premiar méritos extraordinarios como ha sido en este caso el sacrificio de Abel.

Este reconocimiento supone un hito y reconoce la labor de Abel junto con la de otros profesores que han contribuido a modelar y dignificar la labor docente en España, también implica una victoria para la iniciativa que con vuestras firmas habéis respaldado a través de Change.org y no puedo más que escribir estas líneas para expresaros mi más profundo agradecimiento: Quiero dar las gracias a cuantos con su firma dieron apoyo a mi petición, a la petición clamorosa de todo el colectivo de docentes y de la sociedad en general, gracias a Change.org por hacer de las causas perdidas, objetivos alcanzables.

Y quiero expresar también mi gratitud al Sr. Ministro de Educación, Cultura y Deportes, D. José Ignacio Wert, por haber recogido el testigo y llevar la propuesta al consejo de ministros del día 8 de mayo, es justo reconocer que el sr. Ministro ha escuchado el clamor de la sociedad.

Gracias a todos. Nada puede devolverle a su familia a Abel, pero que sus padres lleven bien alta la cabeza. La última lección que Abel impartió, nos hace a todos querer ser mejores.

EL COLUMBINE ESPAÑOL SILENCIADO POR LOS MEDIOS :”Se llamaba Abel Martínez, pero eso a casi nadie le interesa; era un profesor” D.E.P.

Si hubiera sido un militar caído en lejanas tierras, habría ido a buscar su cadáver el ministro del ramo. Pero Abel era simplemente un profesor. Un profesor interino para más inri. El primer docente muerto en las aulas de nuestro país… (carta abierta de un profesor)

Se llamaba Abel Martínez, pero eso a casi nadie le interesa. Era, según dicen, de Lérida y tenía 35 años. Trabajaba como profesor de Historia en un instituto de Barcelona, y murió en acto de servicio. Cayó abatido a la puerta de su aula, cuando acudía a poner orden en un incidente escolar.

Fue muerto (¿podré decir asesinado?) por un estudiante incontrolado del que lo sabemos casi todo y por el que todo el mundo, desde jueces a periodistas, pasando por psicólogos y políticos, está muy preocupado. Nadie sabe nada (ni importa, al parecer) de Abel y su familia, de su novia o tal vez de sus hijos.

Era un profesor. Si hubiera sido un militar caído en lejanas tierras, habría ido a buscar su cadáver el ministro del ramo, se le habrían hecho honores de Estado y seguramente le habrían condecorado con distintivo rojo o amarillo, vaya usted a saber.

Pero Abel era simplemente un profesor. Un profesor interino para más inri. El primer docente muerto en las aulas de nuestro país no se merece el oprobioso silencio, el incomprensible ninguneo que le han dedicado los medios de comunicación.

Así que solicito desde aquí que el próximo instituto que se inaugure en España lleve el nombre de Abel Martínez, y que se conceda al profesor leridano, a título póstumo, la Cruz de Alfonso X el Sabio.

Luis Azcárate Iriarte. Pamplona (carta en El Mundo)

Retrato del españolito medio

A: Killo. Estas currando???
X: Que va tío. Estos políticos sinvergüenzas tienen la culpa de todo. Nos tienen en la miseria.
A: Y como lo llevas???
X: Pues mal, estoy cobrando la ayuda familiar.
A: La ayuda familiar??? Vaya miseria!!! Así no se puede vivir.
X: Pues si tío. Y gracias q hago unos trabajitos en negro y tengo algo mas de ingresos.
A: Hostias. Pues yo necesito reformar mi cuarto de baño. Tu podrías???
X: Sin problemas. Además, te Cobraré muy barato. Sin facturas y sin IVA. Solo tienes q pagarme al contado.
A: De lujo. Pues iré a pedir el permiso de Obra.
X: Ni se te ocurra. Yo trabajo en negro. Además, quien se va a enterar???. Yo la reforma te la hago en un par de días. Cuando te denuncien ya habré terminado.
A: ah. Pues muy buen. Podrías empezar esta semana???
X: ufff… Imposible. Me voy de viaje con los niños a Disneyland París. Regalo de comunion. La próxima semana sin problemas.
A: ah vale. Te viene bien de tarde???
X: Por la tarde fatal. Los niños salen del colegio a las 17:00 y tengo que recogerlos para llevarlos al fútbol.
A: salen del colegio a las 17:00???
X: Si. Como tengo pocos ingresos la Junta me subvenciona el comedor y las actividades extraescolares.
A: Joder. Q bien. Por cierto, furgoneta nueva???
X: si tío. Tiene una semana. La utilizo para los trabajitos en negro.
A: ahhh… Y como la has financiado???
X: La pagué al contado. Yo no puedo financiarla con mis ingresos. La puse a nombre de mi padre que tiene una minusvalía y me hicieron un gran descuento. Y como es minusválido no pago el impuesto de circulación.
A: Vaya. Que chollo. Por cierto. Y que haces por aquí. Tu no vives al otro lado de la ciudad???
X: Si, pero tengo a la peque en esta Guardería. Nos gustaba mucho mas. Tienen mas actividades y está en una mejor zona.
A: Y como has conseguido que entre en esta guardería???
X: Pues mi suegros viven en esta calle y mi mujer esta empadronada con ellos. Gracias a eso nos dieron muchos puntos.
A: tu mujer esta empadronada con ellos??? Pero vosotros estáis viviendo juntos, no???
X: Si tío. Pero como no estamos casados nos venia bien para que mi mujer cobrara una ayuda de madre soltera y de paso para los puntos de la guardería.
A: Vaya. Pues menos mal que tu mujer tiene esa ayuda. Si no, no se como podríais llegar a fin de mes.
X: Pues si tío. Encima ahora se le acaba el PER.
A: Ella esta cobrando el PER??? Ha trabajado en el campo???
X: Que va!!! Ella no tiene ni idea de trabajar en el campo. Pero tenemos un conocido que tiene unos terrenos agrarios y nos hizo un favor, como sabe que estamos en paro y tenemos tres niños le hizo a mi mujer un contrato de seis meses. Solo tuvimos que pagarle la seguridad social y un regalito que le hicimos. De esa forma a mi mujer le correspondia un año de PER.
A: Vaya suerte!!! Venga te invito a una cerveza.
X: Que va. Me voy corriendo. Voy al cine con la familia.
A: Al cine??? Pero hoy no es el día del espectador. Te va a salir caro.
X: Que vaaa!!! Con el carnet de familia numerosa y el de minusvalía de mi padre (tapándole con el dedo la foto) me cuesta tirado de precio las entradas. Nosotros venimos casi todas las semanas.
A: Que bien!!! Por cierto. Me acabo de acordar. Mi cuñado ha montado una empresa de construcción. Si quieres puedo hablar con él y que te consiga un contrato de seis meses. No es mucho, pero al menos metes la cabeza en la empresa. Y quien sabe??? A lo mejor te acaba contratando indefinido. Tu eres un currante muy bueno.
X: Ufff… Q va tío. Por seis meses no me merece la pena. Además, perdería el derecho a las ayudas. Te lo agradezco pero no me arriesgo.
A: Bueno. Sin problemas. Era mirando por ti. Vaya!!! Mira lo que esta saliendo en la tele. Otro caso de corrupción política!!!
X: Que asco!!! Si es que estos políticos son unos corruptos y sinvergüenzas!!! Se aprovechan de nosotros y tienen al país en la ruina!!! Aprovechan cualquier resquicio para sacarnos el dinero y estafarnos. Deberían de estar todos en la cárcel!!!

Un gran análisis sobre el tema de la inmigración

Por qué no detenemos el drama de la inmigración

Los movimientos que siembran de cadáveres el Mediterráneo, que en África revisten forma de emigración necesaria y en Europa de inmigración ilegal, tienen tres causas fundamentales: la miseria, las guerras de todo tipo y condición -desde conflictos de universales hasta matanzas tribales-, y el grave desorden político que hace imposibles los controles en origen. Y por eso cabe temer que la gente seguirá cruzando el mar en todo tipo de artilugios hasta que la acumulación de cadáveres les permita pasar a pie sobre las calaveras.

Europa podría impulsar el desarrollo del Norte de África y disminuir la presión sobre el territorio de la UE, pero no quiere. No quieren los Gobiernos y las instituciones europeas, porque piensan que nuestro modelo de vida y desarrollo no se puede compartir. Tampoco queremos los ciudadanos, a los que nos es suficiente la caída de un punto del PIB para levantar grandes oleadas de indignación contra los asesinos de nuestros derechos y del Estado de bienestar. Y no quieren tampoco ni las grandes multinacionales ni las alianzas políticas de alcance global, porque piensan que sin zonas de miseria política y económica no tienen sentido -ni son posibles- las grandes potencias. Así que por ahí no vendrá la solución.

La guerra tampoco se va a acabar, porque todas nuestras intervenciones «pacificadoras» apagan el fuego con gasolina; porque creamos o derribamos dictadores sin lógica ni justicia; porque destruimos hasta los cimientos los poderes institucionales y estables (Libia, Irak, Afganistán); porque el control caótico de África y Medio Oriente nos sale mucho más barato que el control legal y democrático; y porque seguimos armando a los tiranos y a los que derriban a los tiranos, a las milicias multinacionales y a las tribus y religiones, sin que nadie reconozca ninguna enfermedad social o política que no se pueda curar con cazas supersónicos y misiles de alta tecnología. Y tampoco va a aumentar el orden interior de los pobres países afectados. Porque son pasto de matones que solo buscan enriquecerse rápidamente para lograr un plácido y civilizado retiro en una villa de Lausana.

Dirá usted, casi seguro, porque está siendo adoctrinado como yo, que no cito a las mafias de las pateras. Pero no las cito a propósito. Porque las mafias no son causa del caos migratorio, sino consecuencia, y no vale -o «no se vale», como diríamos en Forcarei- desviar los tiros hacia los últimos eslabones del problema. Por no tener, ni siquiera tenemos intención sincera de solucionar el asunto. Por eso carecemos de política común de migraciones y defensa. Para que cada cual describa problemas y soluciones a su medida, interpele a los demás con utopías y cuentos de hadas, e impida la conciencia clara de que en realidad somos los malos. Malos a rabiar, pero con los ojos vendados.

 

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2015/04/23/detenemos-drama-inmigracion/0003_201504G23P14993.htm

Cómo la educación española se echó a perder, contado por una profesora veterana

He hablado ya muchas veces de ella: Luisa Juanatey, profesora jubilada, y una vez más da en el clavo de lo que tenemos en las aulas:

Cada vez que se publica un nuevo informe PISA, el reflejo natural de todos los españoles es el de llevarse las manos a la cabeza. ¿Cómo hemos podido llegar hasta aquí? ¿Qué hemos hecho mal? ¿Quién tiene la culpa de esto? Todos llevamos dentro de nosotros un seleccionador de fútbol, un politólogo y un experto en educación que no titubea a la hora de explicar qué es lo que ha ocurrido. Uno de los objetivos más frecuentes de nuestros dardos son, precisamente, los profesores, aquellos que en un pasado fueron respetados y que, súbitamente, fueron despojados de su autoridad en el aula.

“Hablo de los profesores de enseñanza secundaria y, más precisamente de los de mi generación, de los nacidos en un lapso aproximado de quince años y que en el apogeo de su juventud/madurez extrañamente pasaron de ser competentes a ser incompetentes de manera inopinada”, escribe la profesora retirada Luisa Juanatey (Santiago de Compostela, 1952) en Qué pasó con la enseñanza. Elogio del profesor (Pasos Perdidos), un lúcido ensayo en primera persona sobre su trayectoria vital en la enseñanza desde los años ochenta hasta la actualidad, que es tanto un retrato de una generación que se propuso revolucionar la escuela heredada del franquismo como un certero diagnóstico de los problemas que aquejan a la educación española secundaria.

Si la enseñanza y el profesor no están valorados, no hay nada que hacer

“Lo que me propongo es que se valore al profesor como un elemento clave”, explica a El Confidencial la profesora de Lengua y Literatura que dio clase en institutos andaluces, madrileños, gallegos, valencianos y del País Vasco. “Si la enseñanza y el profesor no están valorados, no hay nada que hacer. Si enseñas algo que puede no ser útil en un sentido inmediato pero alguien lo aprende bien y eso se valora, le va a servir siempre y le va a enseñar a aprender”.

Nos sumergimos con Juanatey en los abismos del sistema educativo español a partir de algunas de las claves que nos ayudan a entender qué ha ocurrido durante las últimas décadas.

La LOGSE, un antes y un después

El 3 de octubre de 1990, el PSOE aprueba la Ley Orgánica General del Sistema Educativo, que sustituye a la Ley General de Educación, vigente desde 1970. Con ella se propone llevar la educación a todos los rincones del país, pero para Juataney, que en su día recibió la reforma con esperanza y algo de candor, supone el principio del fin de la escuela española. “Cada vez había más institutos y era una ley de izquierdas que garantizaba la educación hasta los 16 años”, rememora la autora. “Pero lo trastocó todo porque, fundamentalmente, devaluó la enseñanza”.

¿De qué manera? Al principio, a base de conceptos que servían para llamar de otra forma a realidades que ya existían. “Pusieron en circulación palabras como motivación, como si no lo fuésemos suficientemente, o como si no fuese un estímulo tener una enseñanza pública para todos”, explica. El profesor pasó a ser un docente que tenía, entre sus funciones, motivar a los alumnos, algo que siempre habían hecho aunque quizá no se llamase de la misma forma.

“Empezó a darse una depreciación de la idea de autoridad, a la que añadían cosas como que no se podía expulsar a un alumno de clase, de lo que no abusábamos, pero que era una herramienta”, rememora la profesora. “En lugar de que la sociedad ayudase a trasladar a los niños un sentido de las normas (no se puede interrumpir al profesor, no se puede molestar a los compañeros), se produjo lo contrario”. Es el caso de la irrupción de los pedagogos, expertos en psicología que pasaron de súbito a saber mejor que los anticuados profesores lo que estos debían hacer en las aulas en las que vivían día tras día. O la obligación tácita de aprobar a los alumnos, aunque no cumpliesen los mínimos exigibles. “Empezó mal y mal ha seguido, a pesar de que todos hemos tenido algún grupo que trabajaba bien. Pero eso no es un sistema público de enseñanza que se basa en la igualdad”.

El profesor no es el modelo del deportista esforzado y triunfador al que continuamente están expuestos los alumnos

Fue la izquierda quien, en apariencia paradójicamente, impulsó este cambio, aunque tampoco el Partido Popular hizo nada por revertirlo, más preocupado por las privatizaciones. “Ahora es muy difícil volver atrás”, se lamenta la autora.

El día que el profesor dejó de tener razón

Entre la confluencia de factores que explican la evolución del sistema educativo español de las últimas décadas, Juataney encuentra la raíz en el descrédito del profesor, que pasó en menos de 20 años de ser un severo y a veces despótico dictador a verse desposeído de toda credibilidad. “Los adolescentes viven en una constante incitación, la sociedad de consumo tiene una cantidad de estímulos perenne que les da una serie de cosas muy dinámicas y móviles, pero también superficiales”, explica la profesora. “La figura del profesor como grupo social encarna esos valores de no tratar de ser famoso, de no triunfar, de no tener dinero o un gran coche, ni es el modelo del deportista esforzado y triunfador al que continuamente están expuestos los alumnos”.

Los profesores, recuerda la autora, no tienen mayor ambición que la de transmitir su conocimiento ejerciendo su autoridad pero siendo conscientes de que, tanto sus alumnos como ellos, lo ignoran casi todo. “Otra contradicción fue lo de que el aprendizaje no debe ir de arriba abajo”, recuerda. “¡Qué absurdo! ¿Los que nacen después enseñan a los que nacen antes? Ese absurdo se ha propagado: los profesores están anticuados, no se adaptan, no se reciclan…” La escuela pública española fue durante mucho tiempo un paradigma de igualdad, en el que había tantas mujeres como hombres (o más) en un clima de respeto y compañerismo.

De repente cambió todo, y te encontrabas con que nada más entrar en clase había grupos que te recibían con un rechazo absoluto

En el debe de la sociedad española hay que añadir pequeñas decisiones promovidas desde las nuevas instancias de la autoridad educativa, como el desprecio de la memoria (“que es valiosísima para aprender; imagínate ir a la autoescuela y decir que lo que quieres es aprender distraídamente y jugando”) o el esfuerzo. “Esforzarse, luego memorizar tras haber entendido y leído, manejar textos, poner en práctica… esto es lo que te permite aprender”, explica Juanatey.

¿Mi hijo no estudia? La culpa es del profesor

Al mismo tiempo que los docentes perdían su autoridad y se veían desprotegidos ante unos alumnos cada vez más cargados de razón, la sociedad encontró un culpable propicio para todo aquello que estaba ocurriendo… Y que volvía a ser el propio profesor, tildado de acomodaticio yvago. “De repente cambió todo, y te encontrabas con que nada más entrar en clase había grupos que te recibían con un rechazo absoluto”, rememora Juanatey. “Desde todas partes empezamos a oír que éramos unos vagos. No lo éramos, simplemente no aspirábamos a grandes cosas: lo pasábamos bien preparando las clases”.

Luisa Juanatey.
Luisa Juanatey.

“De la noche a la mañana llegó lo de que no servíamos para nada, que éramos material de desguace, ¡peroéramos los mismos que el año anterior!”, recuerda, a pesar de la voluntad de adaptación de los profesores, que introdujeron poco a poco cambios como el rediseño del aula. Pequeñas alteraciones que funcionaban si los alumnos estaban dispuestos a aceptarlas, pero que “es muy distinto si lo primero que tienes que hacer es decir a los chicos que no pueden estar espachurrados sobre el pupitre, que hay que traer el cuaderno, que así no se puede trabajar, que les pidas que no se vayan a la construcción porque son jóvenes y te respondan que eso era en nuestros tiempos… Esa clase de ambiente nos desprestigió, porque empezaron a prevalecer valores que iban en contra de todo esto”.

Juataney habla del reciente ejemplo de las reformas llevadas a cabo por los colegios jesuitas de Cataluña para ilustrar por qué la educación en nuestro país es, desde hace 20 años, cada vez más clasista: “Si tú me das una clase de gente que en su casa tiene libros, que oye un vocabulario determinado y trata ciertas cuestiones, que viene a aprender y que van a mandarlos a Estados Unidos después del bachillerato, se pueden hacer maravillas. Pero también he dado clase en barracones como los que hay en la Comunidad Valenciana. ¿Qué hacemos, el modelo de los jesuitas con los chicos metidos en un cajón de obra? ¿Con quién lo hacemos, con los que han tenido suerte y estudian en un aula mejor? Esto no es un sistema público de enseñanza”.

Padres malcriadores para niños malcriados

Los alumnos no cambiaron de comportamiento, hábitos y costumbres por sí mismos. Ni siquiera únicamente por la ley ni por los medios de comunicación, aunque ambos favoreciesen el nuevo sistema de valores: los padres tuvieron mucho que ver. “Fue esa moda de que a los niños no se les puede contradecir, que tienen que ser creativos y libres”, explica la autora. “Fíjate ahora que los que lo defendían son los mismos que se han enamorado de la expresión ‘poner límites’. Pero era lo que decíamos todo este tiempo cuando nos ponían verdes por hacerlo. Poner límites es establecer normas, sancionar”.

Los nuevos alumnos, así como sus padres, empezaron a entender que podían exigir lo que quisieran. Entre todas esas cosas, recibir un aprobado sólo por ir a clase a diario: “Llegó un momento en que todos empezamos a aprobar más de lo debido, sabiendo que habíamos enseñado la mitad que antes”. En una esclarecedora anécdota del libro, Juanatey recibe la visita de un padre después de que su retoño proteste por haber obtenido un dos. El padre, tras releer la prueba, no tiene ninguna duda: “Yo le habría puesto un cero”.

Parece que el profesor es alguien a quien se le exige que complazca al niño y que le apruebe

El ambiente, alentado por Consejos Escolares, inspectores, medios de comunicación y autoridades políticas, favorecía esa percepción en la que el niño tenía la sartén por el mango. “Si a los padres se les hubiese inculcado queel niño viene a respetar al profesor y a aprender unas asignaturas y no se les hubiese dicho que estas estaban anticuadas, que el profesor no era un monigote que se tenía que quedar callado cuando el Consejo Escolar decidía que un niño podía escuchar música con auriculares, habría sido muy distinto”. No son las únicas razones: un mayor número de alumnos entró en la escuela, al mismo tiempo que los padres y, sobre todo, las madres, podían pasar menos tiempo con sus retoños.

“En el colegio me gusta que los niños se diviertan”, recuerda Juataney que decían algunos padres. “Yo considero que los profesores deben hacer esto, aquello, lo de más allá… ¿Pero usted ha estado alguna vez en una clase? ¿Usted sabe lo que le toca al profesor hoy y que todo eso tiene que hacerlo en una situación en la que no se le valora ni respeta, y además el niño dice que no vale porque no es divertido?”. Una situación que dio una nueva definición de lo que debía ser un profesor: “Alguien a quien se le exige que complazca al niño y que le apruebe”, explica la autora con sorna.

Los valores de una bella profesión

Seguramente, usted también haya escuchado aquello de lo bien que viven los profesores con sus tres meses de vacaciones al año (falso), uno de los colectivos más vilipendiados de las últimas décadas de la historia española junto a los funcionarios. Quizá porque paradójicamente no encajan en los cánones de la sociedad moderna –ambición, lujo, consumo– en los que se han criado las nuevas generaciones de alumnos. “Un profesor no tiene nada que ver con alguien que lleva marcas, que se somete a cirugía estética, o que aspira a tener un yate o ser famoso”. No, explica Juataney en el libro, los docentes no quieren un sueldo mayor, que los hagan catedráticos o que los inviten a opinar en los medios (donde, dicho sea de paso, raramente aparecen): quieren hacer su trabajo con dignidad.

La de profesor sigue siendo una profesión muy satisfactoria, pero los que empiezan ahora deben exigir más

Esto ha sido complicado en los últimos tiempos, una situación acentuada en los años inmediatamente anteriores al estallido de la burbuja inmobiliaria, tiempos en los que nadie necesitaba tener estudios para conseguir un buen sueldo. Pero, como recuerda la autora, una sociedad que piensa que la educación no sirve para nada es “una sociedad que se engaña”. “Si miras los terribles datos del paro, hay una gran diferencia entre los que tienen preparación y los que no. Prepararse sí que sirve, porque, y en esto estoy de acuerdo con los psicólogos, aprender siempre es aprender a aprender”. Por eso, toda una generación se encontró de repente sin nada, es decir, sin preparación, “y luego se dieron cuenta de que, aunque ya no haya rosas para nadie, tener estudios te favorece”.

Paradójicamente, se ha vuelto a completar el círculo, y muchos de aquellos a los que su entorno empujó a desertar de la escuela han vuelto a la misma en busca del esfuerzo, formación, crecimiento personal y riqueza intelectual que el colegio ofrece. ¿Y los profesores? Aunque la situación sea complicada, Juanatey insiste en que quiere concluir con un mensaje positivo. “Sigue siendo una profesión realmente satisfactoria, y me gustaría animar a todos los que tienen el deseo de ser profesores, así como decirles que exijan mucho: realmente es una vida buena la del profesor”. Y no, no se refiere al dinero, el prestigio, la adulación o la capacidad de influencia de la que carecen, y a la que, de todas formas, tampoco aspiraron.
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-04-21/como-la-educacion-espanola-se-echo-a-perder-contado-por-una-profesora-veterana_733989/

EINSTEIN, EL MÁS GRANDE PLAGIARIO DE LA HISTORIA CIENTÍFICA

http://programacontactoconlacreacion.blogspot.com.es/2012/04/einstein-el-mas-grande-plagiario-de-la.html

En el mundo científico, es un secreto a voces que Albert Einstein fue un fraude, y ciertamente existe abundante documentación al respecto. El mito de la “historia oficial” dice que trabajando en la Oficina de Patentes, en los ratos libres y completamente sólo, a Einstein se le ocurrió intuitivamente todo lo que enunció y por eso, nunca citó las fuentes de las que se nutrió.

 
Einstein en 1893 con 14 años.

En 1879 en la ciudad de Ulm, Alemania, en el seno de una familia judía, nació Albert Einstein, que en pocos años se convertiría en el más grande plagiador que conoció el mundo científico. Un plagiador es aquel que copia ideas, expresiones o las obras creadas por alguien y las presenta como propias, sin citar al verdadero autor.

A Einstein se lo recuerda como el creador de las dos teorías -la especial o restringida (1905) y la general (1916)- de la Relatividad. Ambas fueron creadas por otros investigadores, no por Einstein.

Einstein murió a los 76 años en las primeras horas del 18 de abril de 1955 en el hospital de Princeton en Nueva Jersey y desde entonces se lo ha convertido en una especie de “Dios” de la Ciencia, y sin embargo fue todo lo contrario.

La verdadera historia

Lo cierto es que cuando realmente se examina la vida de Albert Einstein, encontramos que su brillo yace en su habilidad para plagiar y robar las ideas de otros, pasándolas como propias sin ninguna clase de escrúpulo. La Enciclopedia Británica dice acerca de la educación temprana de Einstein que él “mostraba poca habilidad escolástica” También dice que a la edad de quince años“con pobres notas en historia, geografía, y lenguajes, dejó la escuela sin diploma”. Einstein mismo escribió en un papel de escuela que tenía “falta de imaginación y habilidad práctica.”

 
En 1895 falló en un simple examen de
Matemáticas para intentar ingresar a
una escuela de ingeniería.

En 1895, Einstein falló en un simple examen de entrada a una escuela de ingeniería, la Eidgenossische Technische Hochschule en Zúrich. Este examen consistía principalmente en problemas de matemáticas, yEinstein mostró ser matemáticamente inepto. Él entonces entró a una escuela secundaria en Aarau. En 1900 consiguió aprobar como maestro de matemáticas y física. Los que fueron sus alumnos recuerdan que su conocimiento en física elemental era inferior al de los propios alumnos de ese nivel.

En las cartas familiares, se revela que Einstein, tardó mucho en comenzar a hablar. Su familia temió en algún momento que fuese un poco retardado (y lo era), pues no habló hasta los tres años. No lo hizo fluidamente hasta cumplidos los nueve años, por lo que en un principio, incluso los médicos le hicieron pruebas para saber si era “retrasado mental”. Tanto en la escuela primaria como en la secundaria siempre fue un alumno mediocre. De tan incapaz que era, nunca consiguió aprender a atarse los cordones de los zapatos, ni aprender a conducir un automóvil, ni andar siquiera unos metros en una bicicleta.

 
Marcel Grossmann ayudó
mucho a Einstein, tanto
para obtener empleo como
para hacerle creer al
mundo que era un genio
matemático, todos los
cálculos eran de Marcel.

Con la ayuda de un amigo, Marcel Grossmann intentó aprobar el examen de ingreso en la Universidad de Zúrich, pero no aprobó. En 1901 Einstein tenía un trabajo temporal como maestro de Matemáticas en la escuela técnica en Winterthur. A la edad de 22 años, después de cinco años en la Escuela Politécnica, Federal Suiza, Einstein se gradúa con el promedio más bajo de la clase, 4,91 y obtiene la ciudadanía suiza.

Finalmente, el padre de su amigo Grossmann, le consiguió en 1902 un empleo en la Oficina de Patentes en Berna, Suiza. Su trabajo era un técnico experto de tercera clase, lo que significa que él era demasiado incompetente para posición de mayor calificación.Después de trabajar seis años en la oficina de patentes, fue elevado a una posición de segunda clase.

En 1902, Einstein engendra su primer vástago, una hija ilegítima de nombre Lieserl, que nace en Novi Sad, Hungría, con el síndrome de Down. De esta hija se deshizo rápidamente regalándola o entregándola en adopción. La historia de esta hija se mantuvo en secreto y solamente se conoció 30 años después de la muerte de Einstein.

 
Einstein con Mileva Maric.

En 1903, Einstein contrae matrimonio conMileva Maric, compañera de estudios, de carácter difícil, reservada y taciturna. Se dice que ella fue la que lo ayudó a graduarse haciéndole todos los trabajos prácticos.

Con la serbia Mileva Maric (cuatro años mayor que Einstein) tuvo dos hijos: Hans Albert y Eduard, nacidos respectivamente en 1904 y en 1910. Años después, Eduard terminó en un hospital psiquiátrico con diagnóstico de esquizofrenia. Para cuidar a sus hijos, ella tuvo que abandonar sus estudios.

Einstein obtuvo el grado de doctor en Filosofía por la Universidad de Zúrich con el trabajo Una nueva determinación de las dimensiones moleculares, trabajo que cuentan sus compañeros, elaboró la pobre Mileva. Su tesis doctoral de 1905 sobre la determinación de las dimensiones moleculares pasó sin pena ni gloria y no tuvo ninguna repercusión ni relación con “su” Teoría de la Relatividad, tampoco con sus otros primeros trabajos.

 
Mileva Maric en 1914 con sus dos hijos:
Eduard (1910-1965) y Hans (1904-1973).

Einstein publicó en el año 1905 el largo tratado (plagiado por supuesto), con el tema de la teoría de la relatividad (su verdadero título es:Sobre la electrodinámica de los cuerpos en el movimiento), sin adjuntar la bibliografía. El artículo, se basaba fundamentalmente en el “movimiento browniano” (movimiento en partículas de fluidos) que era un gran enigma de la época, y es en este estudio que Einstein confirmaba cosas tan obvias como la existencia de los átomos, mecánica estadística y cinética de fluidos. Esto era todo un plagio por Einstein del investigador escocés Robert Brown, que en 1827 explicó lo que se conoce como movimiento browniano,nunca citado por Einstein pero sus conceptos se los apropió en 1905.

 
Wilhelm Wien en 1911 año
en que obtuvo el Nóbel.

Éste texto fue el más famoso “trabajo” de Einstein, fue “su” teoría, publicada en 1905 en la revista alemana de física,Annalen der Physik.

En el escrito no adjuntó ninguna bibliografía ni lecturas previas, y consiguió publicar en Annalen der Physik (Anales de la Física), por su premeditada amistad con el futuro Nobel de Física y redactor jefe, Wilhelm Wien.Extrañamente, a cualquier otro que deseara publicar, los redactores delAnnalen der Physik le exigían referencias, antecedentes, algo que no hicieron con un desconocido que no dio ningún reconocimiento del trabajo teórico previo hecho por otros autores. Lo menos que un redactor habría esperado era una cierta prueba para determinar la capacidad e idoneidad de Einstein para redactar el trabajo. Además, siendo su primer trabajo, debería haber citado todas las fuentes.

Como el texto de Einstein fue publicado sin ningún tipo de referencia, un hecho, que en su día, su amigo y premio Nobel de física, Max Born, encontró extraño y preocupante, hizo que, en 1955, ante la Conferencia Internacional de la Relatividad, el propio Born afirmaría: “Lo más llamativo, es que no contiene ni una sola referencia a toda la literatura anterior. Da la impresión de que se trata de un trabajo nuevo. Pero es que, tal y como he intentado explicar, eso no es verdad.” Born lo dejó escrito en su libro Physics in My Generation de 1956.

 
Albert Einstein, el gran plagiario.

Si en la actualidad Einstein hubiera enviado, en las mismas circunstancias, su artículo a una revista científica de primer nivel, los evaluadores lo habrían rechazado por falta de originalidad. Y si hubiera presentado sus conclusiones como tesis de doctorado no lo habría obtenido y, al menos en EE.UU., lo habrían acusado de plagiario e inhabilitado para la enseñanza y la investigación.

No tiene sentido atribuirle semejante descubrimiento a un joven que nunca había investigado en ese campo, que trabajaba cuarenta y ocho horas semanales en una oficina de patentes, que fue rechazado tres veces en el doctorado, que tenía unos conocimientos modestos de física y muy pocos de matemáticas, que pretendió escribir un artículo sumamente difícil en un par de semanas y que nunca había dado la menor prueba de genialidad sino más bien de ciertas deficiencias intelectuales. 

Varias ideas presentadas en la publicación de Einstein de 1905, fueron tomadas de los científicos Hendrik Lorentz y de Jules Poincaré, enunciadas antes de la fecha de la publicación de Einstein. Respecto a la conversión de la materia en la energía y la energía en la materia fue enunciada por Isaac Newton (“Los cuerpos sólidos y la luz son intercambiables mutuamente…”; en el año 1704).

 
Entre las decenas de obras
que plagió Einstein se
encuentran los trabajos
del gran Hendrik Lorentz,
aquí fotografiado en 1921.

Aunque el texto publicado por Einstein en 1905 no tiene referencias, es tan sorprendentemente similar a un trabajo realizado el año anterior por Hendrik Lorentz, que tanto Walter Kaufmanncomo Max Planck, sintieron la necesidad de señalar públicamente que Einstein se había limitado a realizar una reinterpretación metafísica y una generalización de la teoría científica presentada por Lorentz, algo, que por otro lado, ya había realizado el científico francés Jules Henri Poincaré.

Charles Nordman, astrónomo del observatorio de París señaló en su día:“Es realmente Henri Poincaré, el gran francés cuya muerte ha dejado un vacío que nunca podremos llenar, el que debe recibir el mérito de haber demostrado, con la mayor lucidez y la más prudente de las audacias, que el tiempo y el espacio, como ahora sabemos, solo pueden ser relativos. La verdad que unas cuantas citas de sus obras no estarían fuera de lugar. Ellas nos demostrarían que el mérito de la mayoría de los descubrimientos y avances que actualmente son atribuidos a Einstein, son en realidad obra de Poincaré.”

Aparte de determinar una previa forma de la teoría de la relatividad, Poincaré entregó la más importante parte del concepto: el modo de tratar el tiempo local. De él viene una idea de sincronización de los relojes, que es una llave en la teoría de la relatividad particular.

 
En 1907, Einstein intentó
justificar su plagio de un modo
bastante arrogante.

Einstein llegó a reconocer esta verdad, pero justificó su plagio, de un modo bastante arrogante, en otro artículo publicado en Annalen der Physik en 1907: “Parece que la naturaleza del trabajo que realizo, ya ha sido, en parte, solucionado por otros autores. A pesar de esto, y dado que estas cuestiones pueden abordarse desde un nuevo punto de vista, creo que tengo el derecho a pasar por alto el estudio profundo de esa pedante literatura, sobre todo, porque creo que existen lagunas que pueden ser cubiertas por otros autores. Como ya ha ocurrido con mi primer trabajo sobre la relatividad, a través de los encomiables esfuerzos del Sr. Planck y del Sr. Kaufmann”.

Lo característico en Einstein fue que él se apropiaba de las teorías sin citar a los que los precedieron. Él seleccionó del contenido existente de la Ciencia lo que más le gustó, y lo introdujo en el texto de su obra.

 
El brillante Henri Poincaré
(1854-1912), otro genio
plagiado por Einstein.

En octubre de 1904, Poincaré expresó un par de las observaciones durante su discurso público acerca de la teoría particular de la relatividad: “Todos estos resultados si serán confirmados, significan un surgimiento de una nueva mecánica totalmente… cuya característica principal es que no hay velocidad superior a la velocidad de la luz porque los cuerpos se oponían en contra de la creciente inercia como consecuencia del crecimiento de la velocidad, y esta inercia llegaría al infinito durante el alcance de la velocidad de la luz. Tanto más para un observador en el movimiento progresivo, él no espera que exista ninguna velocidad irreal superior a la velocidad de la luz lo fuera contradictorio, si nos recordamos que este observador no usaba los mismos relojes que un observador parado, pero los relojes marcados el tiempo real”. Poincaré escribió 30 libros y más de 500 labores de filosofía, matemática y física.

El robo de los conceptos contenidos en las obras de Lorentz y Poincaré cometido por Einstein para presentarlos como un duplicado disfrazado es tan evidente que sólo un estúpido puede seguir defendiendo a Einstein. Es imposible que no conociera los escritos de estos dos grandes matemáticos dada la literalidad y flagrancia del plagio. Además, la mezquindad de Einstein fue tal que solamente en 1955, poco antes de morir, y avergonzado por las conclusiones de Edmund Whittaker, rindió un lacónico homenaje a Poincaré.

 
Los conceptos del genio James
Maxwell fueron impunemente
copiados por Einstein.

Otro gran matemático plagiado por Einstein fue otro escocés,James Clerk Maxwell, que en 1878 publicó la Teoría Especial de la Relatividad en laEnciclopedia Británica, la cual Einstein entonces publicó como suya propia en 1905, sin jamás citar a Maxwell (parece incomprensible que Einstein podría haber copiado un artículo de una enciclopedia, y otro, y otro y luego sometiéndolos como su propio trabajo, y nunca fuera cuestionado por los centenares de académicos y los editores que deben haber revisado su trabajo, esto sólo se explica que el proyecto de “llevar a Einstein a los altares”, era un plan fríamente calculado).

Einstein en su trabajo tampoco citó el famoso experimento deMichelson-Morley de 1887, que sugiere que no hay un éter, trabajo que roba Einstein para su ponencia de 1905 pero nunca citó ni a Michelson ni a Morley.

 
George Francis Fitzgerald
(1851-1901), matemático irlandés
que fue plagiado por Einstein.

Hubo otro investigador que se anticipó a la Teoría de la relatividad, fue el irlandésGeorge Fitzgerald que en 1889, en Irlanda publica sudocumento acerca de la teoría de la relatividad, un documento previo que Einstein nunca citó, aunque numerosos colaboradores citaron los trabajos de Fitzgerald.

En 1892 Hendrik Lorentzpublicó en los Países Bajos lasTransformaciones de Lorentz.Einstein copió todo el trabajo sin citar al autor.

Cinco años antes que el Enunciado de Einstein, en 1900 en Alemania, Max Planck yWilhelm Wien desarrollan la teoría cuántica que Einstein plagia en 1905.

 
El físico Philipp Von Lenard
fue groseramente plagiado
por Albert Einstein.

Es interesante recordar que en 1905, el físico húngaro Philipp Eduard Anton von Lenard, bajo quién la esposa de Einstein estudiaba, recibió el Premio Nobel por descubrir el efecto fotoeléctrico en los rayos catódicos, el cuál Einstein entonces plagia completamente el mismo año, presentándolo como “su” trabajo, sin ninguna referencia a von Lenard.

En 1905, a la edad de 26 años, mientras todavía es un ayudante técnico, de última categoría en la oficina de patentes, Einstein publica cuatro ensayos “innovadores” en el campo de mecánicos teóricos de física en Annalen Physik, y es el propio Einstein que confiesa, que su esposa es la que ha hecho todas sus matemáticas.

 
El Profesor Hermann Minkowski
es el autor del concepto de
espacio-tiempo.

En 1909, este “genio” es todavía un ayudante técnico en la oficina de patentes, así que sus conexiones le arreglan promoverlo a profesor asociado en la Universidad de Zúrich.

Fue un profesor quién le enseñó a Einstein la idea del tiempo como cuarta dimensión, se le ocurrió aHermann Minkowski, uno de los profesores de Einstein, en la Politécnica de Zürich, quien una vez le llamó “perro vago” a causa de su poco aprecio por las matemáticas.Minkowski acuñó el término “espacio-tiempo” (Raumzeit) y le dio la forma matemática adecuada.

El espacio-tiempo enunciado por Minkowsky es una variedad tetra dimensional en la que se entrelazaban de una manera insoluble las tres dimensiones espaciales y el tiempo. En este espacio-tiempo, el movimiento de una partícula se representa mediante su “línea de universo” (Weltlinie), una curva cuyos puntos vienen determinados por cuatro variables distintas: Las tres dimensiones espaciales (x, y, z) y el tiempo (t). El nuevo esquema de Minkowski obligó a reinterpretar los conceptos de la métrica existentes hasta entonces. El concepto tridimensional de punto fue sustituido por el deevento. La magnitud de distancia se reemplaza por la magnitud deintervalo.

 
Friedrich Hasenöhrl,
antes de ir a morir en
la 1ª Guerra Mundial
dejó sus trabajos en
la Oficina de Patentes
de Berna en la cual
trabajaba Einstein.

Luego está el valioso aporte del físico austriaco Friedrich Hasenöhrl creador en 1904 de la ecuación básica E = mc2 y que murió un año antes de que Einstein la denunciara como propia. Friedrich Hasenöhrl (1874–1915), relacionó la masa específicamente, a través de la inercia al concepto de energía con una ecuación. Inicialmente concluyó que m= (8/3) E / c².Philipp Lenard reclamó que la famosa ecuación debería ser acreditada a Hasenöhrl porque la escribió antes. En un trabajo posterior, Hasenörhl re-calculó su resultado y concluyo que m= (4/3) E / c².Hasenörhl indicó que si la energía interna de un sistema consiste de radiación, entonces, en general, la masa inercial del sistema dependería de esa energía. Por lo tanto, estos nuevos cálculos de Hasenöhrl establecían que la causa de la energía radiactiva E contenida en un sistema, tiene que ser sumada a una masa aparente m. En 1915 Hasenöhrl murió luchando en la Primera Guerra Mundial, sus trabajos originales quedaron en la Oficina de Patentes de Berna donde trabajaba Einstein, el plagiario, leyó esta teoría, y la hizo pública en 1915, tras la muerte de Hasenöhrl, sin citarlo siquiera.

Esta ecuación E=mc2 también se puede remitir a investigaciones de S. Tolver Preston (1875), a Jules Henri Poicaré, cuya novedosa ponencia de 1898 sobre la teoría de la relatividad, la presentó en 1900 en su libro Science and Hypothesis y la llamó Ley de la Relatividad y el Principio de la Relatividad de donde Einstein obtuvo todos los datos que necesitaba.

 
Hasta Stephen Hawking
cuestionó a Einstein sobre la
autoría de “su” famosa teoría.

Una autoridad como Stephen Hawking en su libro Una Breve Historia del Tiempo dice:“Generalmente se da a Einstein el crédito para la nueva teoría, pero el nombre de Poincaré está conectado a una parte importante de ella.”

Otro pionero fue Olinto De Pretto,un italiano desconocido según afirma Umberto Bartocci, historiador de la Universidad de Perugia. De acuerdo con Bartocci, habría sido de Pretto,un industrial, matemático y geólogo de Vicenza (Véneto), quien publicó por primera vez la fórmula E= mc² en una revista científica llamada Atte, el 16 de junio de 1903 y conocida por haber sido leída por Einstein, que habría usado la ecuación dos años más tarde en un diario de gran difusión para presentar un trabajo como propio, nunca citando a Pretto, que falleció en 1921.

 
El matemático italiano Olinto
de Pretto, autor de la famosa
ecuación E=mc2 robada
por Albert Einstein. 

“De Pretto no descubrió la relatividad, pero no hay duda en que fue el primero en usar la ecuación”, reivindica el profesor italiano Bartocci.

La teoría de Einstein sostiene que el tiempo y el movimiento son relativos para el observador. Por su parte, la ecuación E=mc2 establece la relación de proporcionalidad directa entre la energía (E) y la masa (m). También indica la relación cuantitativa entre masa y energía en cualquier proceso en que una se transforma en la otra, como en una explosión nuclear.

Otro de los tantos plagiados, fue Leopold Infeld, el físico polaco que trabajó con Einstein en el problema del movimiento en relatividad general, y que escribió un libro de carácter general, The Evolution of Physics (1938), donde se anota a Einstein también como co-autor aunque no lo fue.

Einstein estando casado con Mileva Maric mantenía relaciones sexuales con su prima hermana Elsa Einstein y en 1917 se fue a viir con ella. Llega a un acuerdo con Mileva y se separaron en 1919 con una cláusula sorprendente: Einstein se comprometía a donar el ciento por ciento a Mileva del dinero del Premio Nobel en caso de que lo obtuviera. Vale recordar que uno de los motivos del divorcio era que Einstein era un hombre golpeador y encima la plagiaba a ella misma y a otros autores (revelado por Harris Wallker-Troemel Ploetz, 1990).

 
Heinrich Rudolf Hertz (1857-1894)
descubridor del efecto fotoeléctrico
entre otros descubrimientos,
también fue plagiado por Einstein.

En 1921 Einstein recibe un Premio Nobel de Física con respecto alefecto fotoeléctrico, algo que él plagió de Heinrich Hertz,que en 1888 publicó su disertación sobre el efecto fotoeléctrico, un documento que Einstein “olvidó” citar.

Durante su discurso, por el efecto fotoeléctrico, Einstein no mencionó ni de pasada la Teoría de la Relatividad. En ese momento la comunidad científica internacional recibió confirmación implícita de que Einstein no era el padre de la teoría aunque un cúmulo de circunstancias, intereses creados, presiones y pusilanimidad mantuvieran hasta incluso el año 2012, el mito de su autoría. Pero incluso en lo que concierne al efecto fotoeléctrico, fermento de la mecánica cuántica, lo más probable es que Einstein se haya apropiado sin rubor, además de Hertz, de los trabajos de su esposa, Mileva Maric.

 
Mileva Maric (1875-1948),
se llevó el secreto a la tumba.

Y ni bien recibió el galardón, el famoso Nobel, Einstein le entregó el millón a su ex mujer. Aunque esta actitud despertó muchos comentarios sobre la falta de reconocimiento de su contribución en las teorías de Einstein, Mileva se mantuvo en silencio y no hizo ningún reclamo.

Hasta 1919 copiaba todo a su primera esposa Mileva Maric -la única alumna de su clase- como reconocieron su profesor Minkowski, el Dr. Walker (autor deMiss Einstein) o Abram Joffe (vio el manuscrito de la relatividad firmado por Einstein-Marity, mote de Mileva). El propio Einstein quemó miles de cartas para que no se supiera que “era un simple idiota” (según le dijo literalmente a Mileva).

El 2 de junio de 1919 se casa con su prima Elsa Lowenthal (cuyo apellido de soltera era Einstein), solo tres meses y medio después de su divorcio de Mileva. Einstein tenía 40 años y su prima 43. Elsa murió en 1936.

 
Einstein en 1940 jurando ser ciudadano
norteamericano. A la izquierda, Helen
Dukas y a la derecha, su hijastra Margot,
con ambas mantenía relaciones sexuales.

“Me alegro de que mi segunda esposa no entienda nada de ciencia. La primera sí que entendía”, diría Einstein años más tarde.Elsa murió en 1936 y luego Einstein mantendría una relación con Maja, la hermana de Elsa, su hijastra Margot y su secretaria húngara Helen Dukas, 17 años menor que Einstein. Dukas fue su secretaria hasta que Einstein murió en 1955. Ella falleció en Princeton en 1982.

En la biografía, Einstein, su vida y su universo, deWalter Isaacson, basada en 4.000 cartas privadas del plagiario, lo muestran como un individuo pasional, con serios problemas familiares y psicológicos. En nueve de ellas, se descubre que Einstein tuvo una relación amorosa con una espía rusa, Margarita Konenkova, y que mantenía al menos a diez amantes a las que golpeaba y maltrataba con frecuencia.

Einstein y la espía soviética
La relación de Einstein con las mujeres se ve con más profundidad en el libro de Dennis Overbye, escrito en el año 2000, una biografía titulada: Las pasiones de Einstein.

 
Albert Einstein junto a la espía
soviética Margarita Konenkova.

Entre varias amantes apareceMargarita Konenkova, una espía soviética casada con un escultor ruso. Se conocieron en 1935, poco después de que el matrimonio Einstein se mudase a Princeton (Nueva Jersey, Estados Unidos), y Konenkova (15 años menor que él) cumplió parte de la misión que le encomendaron en el Kremlin: acostarse con Einstein y hacer que él conociera al vicecónsul soviético en Nueva York, Pável Mijáilov y entablara su amistad al punto que ambos se encontraron varias veces. Esta reunión, entre otras cosas, hizo que el FBI de Edgar J. Hoover espiara al plagiario para probar que era comunista, acumulando un expediente de 1.500 folios.

En 1994 se supo toda la verdad sobre la agente “Lucas”, nombre clave de Margarita Konenkova, gracias a las memorias del ex espía soviético Pavel Sudoplatov. ¿Qué contó Einstein a su amante? Cómo él nunca participó en los experimentos de Robert Oppenheimer, en el Proyecto Manhattan, debido a la mentalidad subnormal de Einstein, es indudable que muy poca información atómica debió obtener la espía. Por tal motivo, a finales de 1945, le dieron órdenes de regresar a Moscú, donde falleció en 1982. No hay registros de que volvieran a verse. Como curiosidad, en la Universidad de Princeton, se alza un busto de bronce del fraudulento “genio” Albert Einstein. Su autor es Sergei Konenkova, el cornudo marido de Margarita.

 
El cociente intelectual de Marilyn
era de 164 y el del plagiario de 160.

Contrariamente a lo que cree la mayoría de la gente, Albert Einstein no tenía un coeficiente intelectual espectacular. Thompson, otro de los biógrafos de Einstein escribe que en una entrevista con su hijo éste le contó que: “era considerado retrasado por sus profesores y él mismo me dijo que era mentalmente lento…”.Hasta su hagiógrafo oficial, Isaacson, reconoce que Mileva le ayudaba en Matemáticas.

De hecho, el cociente intelectual de la actriz Marilyn Monroe, a la que siempre se consideró una rubia tontita, era superior. El caso es que Monroe tenía 164 de cociente intelectual  mientras que el plagiario  “solo”, 160. Actualmente, en lo que va del siglo XXI, esMarilyn von Savant, la persona con el CI más alto del mundo, tiene 228 puntos.

 
El matemático alemán David
Hilbert le envió a Einstein un
documento con sus últimas
ecuaciones y el plagiario se
las adjudicó como propias.

El primero en deducir la serie completa de ecuaciones de la teoría General de la Relatividad fue David Hilbert, que había presentado su trabajo en Berlín, el 20 de noviembre de 1915, citando a Marcel Grossmann, inclusive cita precisamente las mismas ecuaciones de campo que Einstein presenta como sus propias ecuaciones cinco días después (dos semanas después que se supo que Einstein había recibido una copia del documento de Hilbert y que Hilbert no había recibido una copia del documento de Einstein). Algo que el propio Einstein se vio obligado a reconocer en 1916, después de haberlo plagiado.

En una conferencia pronunciada el 24 de agosto de 1920 en Berlín por el físicoErnst Gehrcke, este se enfrentó públicamente a Einstein, que se encontraba presente, y le acusó de plagiar los formalismos matemáticos de Lorentz para la teoría de la relatividad, los conceptos del espacio y del tiempo de Palagyi, la geometría no euclidiana de Varicak y la solución matemática del problema del perihelio de Mercurio publicado por Gerber en 1898. Finalmente, Gehrcke, se dirigió personalmente a Einstein, y ante todos los presentes, pronuncio la célebre frase del cuento del Hans Christian Andersen, “el emperador no tiene ropa”, frase que se utiliza para indicar, que sólo porque todo el mundo crea que algo es verdad, no significa que lo sea.

 
El físico alemán Ernst Gehrcke
el 24 de agosto de 1920 se
atrevió a desenmascarar
públicamente a Einstein, ante
un auditorio lo acusó de plagiar
todos los conceptos que se
atribuía como propios. Einstein
solo atinó a mirar hacia la nada,
y balbucear incoherencias.

El 27 de agosto, Einstein publicaba su respuesta en el Berliner Tageblatt und Handels-Zeitung, la cual, posteriormente, seria traducida al inglés para el libro La teoría de la Relatividad de Albert Einstein, publicada por Gerald E. Tauber: “…Gerber, dio con la fórmula correcta para calcular el perihelio de Mercurio antes que yo…” con esta frase reconoció el plagio. Más adelante dice: …Y si, originalmente, no mencioné el trabajo de Gerber, se debió a que lo desconocía cuando escribí mi trabajo sobre el tema, pero aún cuando hubiera sido consciente de su existencia, no habría tenido ninguna razón para mencionarlo.”

Paul Gerber en Alemania había publicado las ecuaciones exactas en varias publicaciones, entre ellas en La Ciencia de la Mecánica, un libro que se sabe que Einstein estudió, y de dónde Einstein diecisiete años después, en 1915 toma como suyo “el movimiento del perihelio de Mercurio”.

En 1915 Einstein plagió también a Johann Georg von Soldner que en 1801 publicó sus predicciones que Einstein plagió como sus propias predicciones 114 años más tarde, nunca citando Soldner en “su” ponencia de 1915.

El hecho de que Einstein fue un plagiador, es de común conocimiento entre la comunidad científica. G. Burniston Brown (1967) escribe: “Resulta, que en contra de la opinión universal, Einstein tocó un papel de segunda importancia en la demostración de las fórmulas de la teoría de la relatividad particular o limitada y Whitaker la llamó a esta teoría la teoría de Poincaré y de Lorentz”. 

Burniston Brown, en 1967 escribió que: “Una cosa podemos estar seguros, que Einstein no descubrió la ecuación E= mc²”.

Instigador para que se construyeran bombas atómicas

Otro mito que se ha creado deliberadamente sobre Einstein era que era un pacifista, y en realidad fue todo lo contrario. Estaba a favor de la pena de muerte y del aborto. Propugnaba la creación de un super estado mundial con una fuerza militar disuasoria.

 
Einstein estaba a favor de la pena de
muerte, del aborto y de la construcción de
bombas atómicas, una imagen muy lejos
del viejito bonachón que quiere la paz.

No hay que olvidar queEinstein deseaba que se construya una bomba nuclear, y convenció al presidente de los Estados Unidos. La primera carta la envióel 2 de agosto de 1939 y luego escribió otra en 1940, son dos cartas al presidente Roosevelt para incentivar el proyecto estadounidense de creación de la bomba atómica. Así se inició elProyecto Manhattan, para lanzar la primera bomba atómica sobre ciudades. Parece que esa siniestra idea fue su único “aporte” original de Einstein(que además era un fanático sionista participando en casi toda clase de actos donde está documentada su presencia y discursos).

 
Little Boy la bomba atómica que fue
lanzada en Hiroshima y provocó la
muerte instantánea de 140.000 civiles.

Einstein no fue el único que quería crear una bomba atómica, pensaba igual que sus amigos, los científicos nucleares Leó Szilárd, Edward Teller yEugene Wigner, inmigrantes judíos provenientes de Hungría que fueron los instigadores de Einstein para que escribiera las cartas al presidente de los Estados Unidos y que financiara el satánico proyecto.

Einstein pudo haberse negado a escribirlas, pero no lo hizo y con sus cartas para convencer a Roosevelt, es el mayor responsable de la muerte de decenas y decenas de miles de personas inocentes en Hiroshima (140.000 muertos) y Nagasaki (80.000 muertos), un crimen que intentó cometer contra la población europea, pero que, a su pesar, no consiguió.

 
Fat Man la bomba que mató a
80.000 personas en Nagasaki.

Pero curiosamente, Einstein no participó en los trabajos secretos, porque los propios científicos que participaban en el Proyecto de la bomba sabían con exactitud que los conocimientos de Einstein eran apenas comparables a los de un estudiante de escuela secundaria.

La verdadera naturaleza del plagiario de Einstein se manifiesta en su escrito de 1935 bajo el títuloElementary Derivation of Mass and Energy en la cual polemizando con Maxwell escribió: “El problema de la independencia de estos conjuntos tiene carácter natural según la transformación de Lorentz componiendo una verdadera base de la teoría de la relatividad particular”. Así el mismo Einstein admitió, que la transformación de Lorentz componía la verdadera base de su obra del año 1905.

 
Einstein descansando de tanto plagiar
a los verdaderos genios de su tiempo.

El plagio de Einstein fue premeditado y no cometido por acaso (lo denuncia RichardMoody Jr., enPlagiarismo Personificado, publicado en el Mensa Bulletin, Nº 442 del 5 de febrero de 2001). Moody, apoya su investigación con más datos de los plagios incorregibles de Einstein, donde la lista de autores copiados es interminable. Einstein, según pruebas sustanciales comenzó copiando los trabajos de su primera mujer, la serbia Mileva Maric, siguió con los genios de Poincaré, Minkowsky y Lorentz, Morley-Michelson, el gran Maxwell, Mach, Boltzmann, Cherenkof, Larmor, de Pretto, Brown, Groumer, Lanczos, Thomson, Hasenöhrl, Kauffmann, Hertz, Lenard, Plank, Marcel Grossmann (su matemático ayudante), Rienmann, David Hilbert (uno de los mayores matemático de la época), Felix Klein e incluso ideas de Schroedinger, Pauli y Oppenheimer.

Hoy en día ya existen varios libros que revelan como Einstein se aprovechó del trabajo de sus contemporáneos, y demuestran que jamás podría haber extraído sus propios conclusiones sin un conocimiento previo de los trabajos que copió, pero que, convenientemente, se olvidó de mencionar.

 
Einstein con el sionista David Ben Gurion.

Einstein era un mediocre investigador, que pasó por las casas de estudios como un pésimo estudiante yaprobaba, pero copiando, según la biografía del alemánJurgen Neffe tituladaEinstein, la biografía.Neffe relata en su biografía, que quienes lo conocieron comentan que a Einstein no le gustaba bañarse, no le gustaba afeitarse, ni cortarse su circense pelambrera, ni peinarse. “Olía mal, a perro” y los pies le apestaban.

La historia ha juzgado que Einstein efectivamente ha plagiado documentos tales como: la Disertación “Light Quantum”; “A New Determination of Molecular Dimensions”; “Brownian Motion” paper; “On the Electrodynamics of Moving Bodies”. Y por supuesto, La Teoría Especial de la Relatividad basada en las Transformaciones de Lorentz omitiendo mención de Lorentz quien publicó su escrito 13 años antes.

Las numerosas citas de los contemporáneos de Einstein dejan claro que eran totalmente conscientes de sus plagios. Solo hay que poner cara a cara los trabajos de Einstein y de sus predecesores, para darnos cuenta que llegó a copiar literalmente sus palabras.

 
“El propio Einstein quemó miles de cartas
para que no se supiese que era un simple
idiota”, le dijo Mileva Maric a Abram Joffe.

El escritor Christopher Jon Bjerknes en el año 2002 documentó la obsesión plagiadora de Einstein en su libroAlbert Einstein, el plagiario incorregible.Bjerknes cita numerosos casos de apropiación indebida y plagio de Einstein, hasta de su mujer Mileva, a la queprohibió escribir sus memorias para que no revelara el secreto, y todo el mundo se enterara que, “el gran sabio” era en realidad “un inocente idiota” que se burló de todos.
En la biografía de Ronald Clark Einstein: the life and times(1984), se cuenta la anécdota de que el padre le preguntó al tutor y profesor de griego por la futura profesión de Albert y este contestó:“da igual lo que haga, no llegará a nada.”. Clark reconoce que “nada en su historia de infancia sugiere que fuera un genio durmiente, más bien al contrario…”. En esa biografía se nos dice que Einstein contó que hasta los 30 años no había conocido (o se había relacionado) con un físico (con sus profesores suponemos que sí), es decir cuatro años después de publicar sus grandes teorías. Era retrasado en su infancia, mediocre en su juventud, fue copiando a otros desde la oficina de patentes donde trabajaba y le publicaron su primer trabajo (copiado por supuesto) que hoy sería rechazado en cualquier revista científica, porque era amigo del editor de la revista Annalen.

 
Einstein maltratando el violín.

Una de las pruebas de su retraso mental es que no pudo acabar sus estudios de violinista, lo cual le acomplejó siempre. ¡Ni siquiera de adulto! ¿Es normal esto en un genio? No le entraba en la mollera el arte del solfeo, aun cuando su madre era pianista y se mataba enseñándole en vano. El “genio” a duras penas podía tocar bien con su violín, una sola melodía. Y cuando le pedían otra, decía que a él le gustaba improvisar para que no descubrieran que no sabía casi nada.

 
El libro de Roger Schlafly
revela que el culto a Einstein
ha impactado de forma
negativa en la ciencia actual.

En el año 2011, se publicó en Estados Unidos, el libro Cómo Einstein arruinó la Física (How Einstein Ruined Physics), del autor de Roger Schlafly, que es Doctor en Matemáticas por la Universidad of California.Schlafly afirma que la inteligencia de Einstein “es todo un mito. Einstein no inventó la relatividad o la mayoría de las otras cosas por las cuales se le considera”. 

Schlafly ofrece un argumento muy persuasivo y audaz y habla con conocimiento de causa ya que Schlafly obtuvo su grado en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Princeton y su Doctorado en Matemáticas en la Universidad de California en Berkeley. Ha dado clases en la Universidad de Chicago y en la de California en Santa Cruz, donde vive actualmente. Schlafly puede hablar con los mejores de partículas físicas, relatividad especial y teoría cuántica, analizando vectores, bosones, teoría de cuerdas y muchos otros avances y teorías científicas.

 
“La inteligencia de Einstein es todo un mito”
según afirma el científico Roger Schlafly.

Schlafly presenta pruebas de que otros físicos y matemáticos de primera línea antes y en la misma época que Einstein, hicieron enormes e importantísimos avances en la teoría de la relatividad y otros campos relacionados, de dónde Einstein hurtó sus famosos avances.

Roger Schlafly denuncia que hubo matemáticos y físicos, verdaderos gigantes del pensamiento y de la Ciencia de verdad y no fraudes como Einstein y sin embargo nadie los recuerda, una corta lista de grandes figuras incluye al matemático francés y Premio Nobel Henri Poincaré (del que el filósofo británico Bertrand Russell dijo que era el hombre más grande que Francia había tenido nunca), el pionero holandés en física y Premio NobelHendrik A. Lorentz y el matemático y físico escocés James Clerk Maxwell, quién acuñó el término “Relatividad” y creó la primera y fiable teoría de la relatividad de masa y energía. Maxwell escribió sus dos enormes volúmenes en 1873 titulados Treatise on Electricity and Electro-Magnetism(Tratado sobre Electricidad y Electro-Magnetismo) que, en opinión de Schlafly, generó “las más importantes ecuaciones en la historia de la ciencia”.

Schafly sostiene que Einstein se apropió de muchas ideas de otros y las reclamó para sí, sin citarlos siquiera, incluyendo el postulado de que la velocidad de la luz es constante así como la relatividad especial y la idea de que masa y energía son intercambiables (E= mc²). Explica en su libro que, el culto a Einstein, ha impactando negativamente a la ciencia moderna, retrasándola inclusive.

Conclusión

Einstein no era científico, sino un gris funcionario de una oficina de patentes, donde hacía sobre todo peritajes de aparatos eléctricos, por eso todas las ideas del efecto fotoeléctrico las copió de patentes de ideas como la de Heinrich Hertz y otros autores que le llegaban a la oficina.

 
Einstein fue la mayor estafa
científica de la historia y es
hora que el mundo lo sepa.

En definitiva, el hombre que el “Sistema oficial” nos presenta como el más sabio de la historia de la humanidad, era un mugriento, un tramposo, un mal estudiante repetidor y copión, que se licenció con 4,91 de puntaje, un estafador científico, un maltratador de mujeres, un adúltero, un mal padre y mal marido, uno de los promotores de la bomba nuclear, un espía a favor de la URSS, un perseguido por algunos años por el FBI, un oportunista con cuatro nacionalidades, un violinista frustrado y un doctorando al que rechazaron tres tesis doctorales (“¡estoy harto nunca seré doctor!”, escribía a sus amigos en 1903). Y por si esto fuera poco, tardó 5 años en hacer una tesis de 29 páginas con todo copiado de otros autores.

Einstein fue todo un montaje político, mediático y científico y hasta estos últimos años casi nadie se ocupó de comprobar que había detrás del enlatado mito del “genio” despeinado y con la mirada perdida.Einstein fue la mayor estafa científica de la historia y es hora que el mundo lo sepa.

 

Pues yo me vuelvo a España

España es, pese a todo, uno de los mejores lugares para formar una familia. Diez años viviendo en el extranjero me han grabado a fuego esa sensación
Foto: Tres enfermeras españolas cargan con su equipaje tras llegar a la estación de La Haya (Reuters).
Tres enfermeras españolas cargan con su equipaje tras llegar a la estación de La Haya (Reuters).

Sé que lo que voy a decir puede ofender a más de uno, sobre todo a los padres de tantos niños españoles, un tercio del total, en riesgo de pobreza. Pero lo escribo precisamente para ellos, en parte porque yo fui uno de los chavales siempre al filo de la navaja de la exclusión social. Mi mujer, mi hijo y yo dejamos Estados Unidos y volvemos a España. Ha sido una decisión precipitada en parte por asuntos familiares, aunque siempre hemos tenido claro que “en un par de años” regresaríamos. “En cuanto la cosa se ponga mejor”, decíamos.

Creo que nuestro país es, a pesar de todo, uno de los mejores lugares del mundo para vivir y formar una familia. Diez años viviendo en el extranjero, comparando estilos de vida y de sociedad, e informando sobre ellos, me han grabado a fuego esa sensación. He residido casi dos años en Londres, cuatro en Pekín y cumplo ahora tres en Nueva York. He pasado más de un mes en Ámsterdam, Buenos Aires y en distintas partes de Italia y Suiza; he visitado buena parte de Europa, Oriente Próximo y el sureste asiático, Japón y Australia. Por mi oficio, he tenido la suerte de conversar con sus gentes, revisar sus cifras macroeconómicas y analizar sus medios de comunicación. He llegado a la conclusión de que España en particular (y Europa Occidental en general) es un gran lugar, y quizá de los que más oportunidades educativas y sociales van a ofrecer a mi descendencia, al menos en sus primeras etapas.

Sé que esto resulta obsceno en estos momentos de crisis total. Pero creo que no se puede valorar un país sólo por el período actual, por el accidente casi mortal que acaba de sufrir y del que está recuperándose. Hay que sumar también su trayectoria reciente y sus oportunidades de futuro. Por supuesto, padecemos una insufrible élite extractiva (formada por algunos miembros de la política, la familia real, los sindicatos o la patronal). Es un país adormecido en muchos sentidos, con poca iniciativa privada,una juventud nada aventurera y acomodaticia.

Se tiende a primar el pelotazo sobre el descubrimiento, y  el amiguismo ocupademasiado a menudo el lugar de la meritocracia. Parte de nuestra clase empresarial ha sido incapaz de crear empleos estables, a pesar de tener a su disposición la generación mejor preparada de nuestra Historia. Los correos electrónicos casi nunca se responden, o se hace tarde, el café es más importante que el informe, y se trabajan más horas de lo necesario por culpa de una mala organización o de esa cultura absurda de calentar silla. Todo esto es cierto. Pero de todo ello se han vertido ya ríos de tinta. Y de tanto leer las crónicas de la crisis puede que se haya perdido la visión de conjunto.

Una niña vestida de penitente en un colegio de Sevilla durante la Semana Santa (Reuters).
Una niña vestida de penitente en un colegio de Sevilla durante la Semana Santa (Reuters).

He afirmado en otras ocasiones que, con las cifras en la mano, España es un lugar mucho mejor para la persona media que, por ejemplo, Estados Unidos. El ciudadano más representativo es quizá el que está en el centro (el del lugar 23 millones, si organizamos a los 46 millones de habitantes de menos a más renta). Ese ciudadano medio español es mucho más rico que su contraparte estadounidense (el del lugar 155 millones), por ejemplo. Sólo ciertos países europeos, Canadá o Australia están por encima. El valor ‘mediano’ de la riqueza en Estados Unidos es de tan sólo 45.000 dólares, mientras que el de España es de 63.300 y el de Bélgica, Francia, Reino Unido e Italia oscila entre 110.000 y 150.000, según el último informe de riqueza de Credit Suisse.

Pero, ¿y ese estilo de vida suntuoso que se ve en las películas estadounidenses?Existe, pero sólo para unas pocas decenas de millones de americanos. La élite extractiva de EEUU es mucho más eficiente que la española. El 75% de la riqueza del país está en manos del 10% de sus habitantes. Mientras, uno de cada seis estadounidenses necesita cupones de comida del Estado para alimentarse correctamente.

La igualdad de oportunidades

Yo crecí entre los barrios madrileños de Carabanchel y Aluche. Hijo único en familia monoparental, en mi casa vivimos etapas realmente duras de desempleo y amenaza de desahucio. Pero en todo momento estuve escolarizado en un instituto público con buen nivel académico. Ir al médico era lo que ocurría cuando nos poníamos enfermos; ni nos planteábamos si nos lo podíamos permitir o no. Mi acceso a la universidad fue facilitado por las becas del Estado y, lo que es más importante, sentía que la facultad pública a la que iba era un lugar en el que todos competíamos por igual. Sí, yo tenía que trabajar después de clase, pero no me vi abocado a estudiar en una universidad pública de segunda categoría porque otra privada fuera mejor, como ocurre en Estados Unidos.

Una estudiante graduada durante una ceremonia en la Universidad de Harvard (Reuters).
Una estudiante graduada durante una ceremonia en la Universidad de Harvard (Reuters).

Mi futuro no había sido determinado desde mi infancia. Viví la igualdad de oportunidades. Y no era el mejor estudiante, sólo era un buen estudiante. Años más tarde, como profesional en Nueva York, comprobé que, a pesar de lo que muestran los informes internacionales, la educación que había recibido era igual o superior a mis amigos graduados por las universidades de Columbia y Harvard. Lo mismo decían mis compañeros de facultad que habían ido a estudiar el doctorado en el país americano: el nivel teórico (mi carrera fue Ciencias Físicas, especialidad en Física Teórica) de las universidades estadounidenses era bastante bajo, me aseguraban, aunque por supuesto el material técnico era de primera categoría.Pero, ¿y ese estilo de vida suntuoso que se ve en las películas estadounidenses?Existe, pero sólo para unas pocas decenas de millones de americanos. La élite extractiva de EEUU es mucho más eficiente que la española. El 75% de la riqueza del país está en manos del 10% de sus habitantes. Mientras, uno de cada seis estadounidenses necesita cupones de comida del Estado para alimentarse correctamente.

La igualdad de oportunidades

Yo crecí entre los barrios madrileños de Carabanchel y Aluche. Hijo único en familia monoparental, en mi casa vivimos etapas realmente duras de desempleo y amenaza de desahucio. Pero en todo momento estuve escolarizado en un instituto público con buen nivel académico. Ir al médico era lo que ocurría cuando nos poníamos enfermos; ni nos planteábamos si nos lo podíamos permitir o no. Mi acceso a la universidad fue facilitado por las becas del Estado y, lo que es más importante, sentía que la facultad pública a la que iba era un lugar en el que todos competíamos por igual. Sí, yo tenía que trabajar después de clase, pero no me vi abocado a estudiar en una universidad pública de segunda categoría porque otra privada fuera mejor, como ocurre en Estados Unidos.

Una estudiante graduada durante una ceremonia en la Universidad de Harvard (Reuters).
Una estudiante graduada durante una ceremonia en la Universidad de Harvard (Reuters).

Mi futuro no había sido determinado desde mi infancia. Viví la igualdad de oportunidades. Y no era el mejor estudiante, sólo era un buen estudiante. Años más tarde, como profesional en Nueva York, comprobé que, a pesar de lo que muestran los informes internacionales, la educación que había recibido era igual o superior a mis amigos graduados por las universidades de Columbia y Harvard. Lo mismo decían mis compañeros de facultad que habían ido a estudiar el doctorado en el país americano: el nivel teórico (mi carrera fue Ciencias Físicas, especialidad en Física Teórica) de las universidades estadounidenses era bastante bajo, me aseguraban, aunque por supuesto el material técnico era de primera categoría.

En Estados Unidos la corrupción, entendida como imbricación del poder económico y político, es considerablemente mayor, pero también es legal. No hay ningún problema en que la armamentística Lockheed Martin pague la campaña electoral al congresista que se sienta al frente de la comisión de armamento, por ejemplo. No es ilegal abonar jugosas contribuciones al Comité de Acción Política de la persona que luego determinará a quién se concede uno u otro contrato. La élite financiera despacha de forma de forma continuada con los representantes del pueblo; la famosa Calle K,donde se encuentran los despachos de los grupos de presión, está a tan sólo unos metros del Capitolio, donde se legisla. Los intereses de las pequeñas y medianas empresas, la mayoría en el país, raramente son reflejados en este sistema de influencias.

Existen miles de variables más a tener en cuenta: en Estados Unidos mueren cada año 10 personas por cada 100.000 habitantes por arma de fuego, frente a las 0,60 españolas. La mortalidad infantil en Estados Unidos está en 5,2 por cada 1.000, frente al 3,5 español. La sanidad española está en el número siete del ranking de mejores sistemas del mundo, frente al lugar 37 de Estados Unidos, según la Organización Mundial de la Salud.

Aunque he tratado de razonarlo con cifras, quiero dejar claro que esto está escrito desde el corazón, desde la inevitable parcialidad de mis experiencias personales. Considero que vivir fuera es una de las experiencias más gratificantes. Es imprescindible salir cuando se es joven. Y, sin embargo, cuando llega el momento de decidir qué es lo que quieres que tengan tus hijos, los factores más relevantes son siempre los que más se tienen en cuenta:¿dónde van a tener más probabilidades de crecer sanos y seguros, sin necesidad de pertenecer a la clase media-alta? ¿Dónde van a ser mejor educados, no sólo en lo académico, sino también en lo cívico? En este momento creo que hay pocos lugares mejores en el mundo para ser niño y adolescente que Europa Occidental en general y España en particular. Probablemente volveré a salir, más pronto que tarde, durante algún tiempo. Haré que mis hijos vean mundo. Pero, por el momento, y aún dadas las circunstancias… yo me vuelvo a España.

Leer más:  Pues yo me vuelvo a España  http://bit.ly/1JAPmp0