LA BELLEZA MATEMÁTICA DE LA NATURALEZA, EN ILUSTRACIONES DE PROPORCIONES ÁUREAS A MANO ALZADA

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Si puedes pensarlo, puedes crearlo, puedes plasmarlo, puedes dibujarlo, y si hay algo que requiere del ejercicio de pensar, eso es las matemáticas, la geometría o las proporciones áureas que se han creado, plasmado y dibujado en un libro de colorear para adultos.

 

Proporciones áureas 1 culturainquieta

“Chambered Nautilus Shell”

La proporción áurea se ha utilizado a lo largo de la historia en proyectos arquitectónicos, de diseño o fotográficos para dotar a los objetos y a las figuras de la adecuada armonía visual con la que debe percibirlos el espectador.

Leonardo Pisano, también conocido como Fibonacci, es el famoso matemático italiano al que se le atribuye el descubrimiento de la sucesión numérica que dio lugar a esta proporción “natural” que se encuentra muy presente en la naturaleza bajo varias formas.

 

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“Fibonacci Sequence Shell”

 

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“The Fibonacci Sequence”

Las ilustraciones de proporción áurea dibujadas a mano de Rafael Araujo son una fantástica combinación de arte y ciencia.

Este arquitecto e ilustrador venezolano con un lápiz, una brújula y un transportador, ha creado durante más de 40 años, dibujos que representan la perfección matemática que se encuentra en el mundo natural y los ha recopilado en un libro de colorear para adultos con el objetivo de fortalecer la conexión entre los humanos y la naturaleza.

 

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“Blue Morpho, Sequence” 

 

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“Blue Morpho, Double Helix”

 

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“Danaus Plexippus, mirror”

La Proporción Áurea está relacionada al número anotado con la letra griega Phi que equivale a 1,618 y se puede ver en todo tipo de secuencias y proporciones.

“Phyllotaxis” es la tendencia de las cosas orgánicas a crecer en espiral y el patrón numérico que se repite a menudo en la naturaleza en diferentes formas y proporciones desde conchas de mar, hojas e incluso alas de mariposa; Phi se presenta en el entorno contínuamente.

 

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“Phoebis, Triple Helix”

 

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“Butterfly Infinite Sequence”

Así Araujo aplica Phi a todos los dibujos que crea, dejando visible las líneas de boceto en las imágenes finales lo que hace que las mariposas o las conchas parezcan gravitar alrededor de un entorno matemático, como en los viejos tratados de ciencia.

Algunas de las creaciones del artista venezolano le toman hasta 100 horas y todo ese tiempo invertido se ha materializado en su fantástico y calculado libro “Golden Ratio Coloring Book”.

 

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“Diaethrea Sequence”

 

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“DNA Butterflies Double Helix”

 

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Cubierta de “Golden Ratio Coloring Book” dibujado a mano por Rafael Araujo

 

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Frenar el suicidio de jóvenes pasa por romper el silencio

https://www.huffingtonpost.es/2018/06/15/frenar-el-suicidio-de-jovenes-pasa-por-romper-el-silencio_a_23459215/

En los últimos tiempos han sido varios los famosos que han protagonizado titulares por haber intentado quitarse la vida o por haberse suicidado. El DJ AviciiInés Zorreguieta (hermana de Máxima de Holanda), el actor Jackson Odellel actor Ahmed Best (Star Wars), la diseñadora Kate Spade, el presentador y cocinero Anthony Bourdain o la protagonista de Melrose PlaceHeather Locklear han sido algunos de ellos. La actualidad se está convirtiendo así en un arma de doble filo: los psiquiatras insisten en la necesidad de acabar con el silencio sobre el suicidio en los medios para ayudar a combatirlo, aunque también alertan sobre el peligro de la lectura romántica que los jóvenes pueden hacer de esta muerte autoinfligida, llegando a imitarla.

Esto se traduce en un aumento de titulares con la palabra suicidio que no responde a otra cosa más que a la ruptura con el tabú que ha omitido a lo largo del tiempo este tipo de sucesos. Y puede también fomentar la imitación. “Todo lo que implique idealizar esta conducta puede ser peligroso, tanto como idealizar el uso de la droga, tabaco, alcohol o conducir a altas velocidades”, explica Víctor Pérez Solá, un referente del suicidio en el campo de la psiquiatría en España. El médico fue uno de los ponentes del seminario Millennials y Generación Z, organizado por Lundbeck.

Respecto a este mismo asunto, Pérez Solá (coordinador del Programa de Investigación en Depresión y Prevención del Suicidio del CIBERSAM) habla de la existencia de un efecto llamada, que se produce cuando se ignora que la mayor parte de estas muertes se da en el contexto de la enfermedad mental y cuando “se presenta el suicidio como una conducta a admirar”.

Algunos jóvenes se quedan con la parte romántica y no con el sufrimiento que suele haber detrás

El único inconveniente de contarlo es que no se hable “bien” de ello, pero si se omite “seguirá siendo una muerte ignorada”, explica Víctor Pérez: “En Cataluña muere el doble de jóvenes por suicidio que por accidentes de tráfico, y como 50 veces más que por violencia de género. Ambas son muertes horrorosas, pero el suicidio no es menos importante”. Y del mismo modo que se informa de las primeras, se busca que también se haga del suicidio, aunque los médicos insisten en que se haga huyendo del morbo. Además, indican que evitemos hablar de estas historias de una forma que estimule que los jóvenes se queden “con la parte romántica y no con el sufrimiento que suele haber tras esta conducta”.

Según un estudio realizado por las investigadoras de la Universidad de Cantabria Maite Santurtún y María Teresa Zarrabeitia, la cifra de hombres que se suicidan aumenta un 29% con la llegada del verano, en julio. En cambio, las mujeres se suicidan un 37,5% más en el mes de marzo.

En los últimos 45 años la muerte autoinfligida ha aumentado un 60%

El suicidio supone un gran problema de salud pública que representa la segunda causa de muerte en personas de entre 15 y 29 años a nivel mundial. En Europa, según la Organización Mundial de la Salud, es la principal causa de muerte entre los adolescentes y en nuestro país es la primera causa externa, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Los números aportados por el médico señalan que en España se suicidan 3.500 jóvenes al año. A nivel mundial, son más de un millón y en los últimos 45 años las tasas han aumentado un 60%. Cada 40 segundos una persona se quita la vida en el mundo, según la OMS, que indica que en 2020 las víctimas podrían ascender a un millón y medio.

Factores de riesgo

Los jóvenes suelen escoger para quitarse la vida la intoxicación o precipitarse desde las alturas. El factor de riesgo más relacionado con el suicidio es haberlo intentado antes, que suele darse en casos de personas que sufren enfermedades mentales como la anorexia, esquizofrenia, trastorno bipolar o depresión. Esta última es de las más asociados a la conducta suicida, según los datos de Marina Díaz Marsá —jefa de psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos y también ponente del seminario—, que explica que el riesgo es cuatro veces mayor en las personas que padecen esta enfermedad y 20 veces mayor si el cuadro es grave.

Cada vez son también más los jóvenes famosos que confiesan padecer depresión, como Kiko RiveraBlas Cantó o El Rubius, y que están ayudando con ello a romper el estigma que pesa sobre la enfermedad. De hecho, muchos españoles, a día de hoy, siguen sin comunicar en su lugar de trabajo estar enfermos por miedo al despido o a que no se les tome en serio.

Pérez Solá apunta que un 90% de los jóvenes que se han suicidado tenían un trastorno mental, un 42% habían tenido un ingreso por motivos psiquiátricos y un 80% de los suicidios consumados presentan síntomas depresivos.

Por otro lado, Díaz Marsá señala que un gran número de intentos en jóvenes se asocian al bullying, una realidad con cifras también preocupantes: “En la Unión Europea se estima que lo sufren alrededor de 24 millones de niños y jóvenes al año, es decir, 7 de cada diez. Esto también incluye el sexting, la difusión de imágenes o vídeos de contenido erótico para humillar a la víctima”.

La polémica de Por trece razones

El silencio ayuda a invisibilizarlo, a estigmatizarlo y a idealizarlo, de ahí el intento de romper esa barrera que nos impide hablar de suicidio también en la ficción. Sin embargo, la emisión de series como Por trece razones ha sido tan aplaudida como cuestionada, hasta el punto de que una madre de Florida (EE UU) acusó a la producción de Netflix de que su hija intentara copiar a la protagonista. El psiquiatra indica que “es difícil relacionar directamente el suceso, pero hay mucha información sobre el efecto imitación de la conducta suicida”.

El mismo Jay Asher, autor del libro en el que se basa la serie, explicaba en una entrevista en El HuffPost que “el suicidio lleva ahí toda la vida y tristemente va a estar ahí hasta los restos. No hay una forma correcta de hablar de suicidio, pero la forma errónea es decir ‘no hablemos de ello”. Respecto a las críticas de los padres, indicaba que “muchos dicen que se sienten incómodos” porque también creen que está “romantizando” la historia. Precisamente por eso, en Netflix se decidió que la chica terminará con su vida cortándose las venas y no con pastillas como en el libro, para que fuera “más difícil de ver”.

Falsos mitos

Además, el tiempo ha ido reforzando algunos falsos mitos, como que cuando un joven verbaliza sus deseos de quitarse la vida solo quiere llamar la atención. Esto representa un peligro más, debido a que puede bloquear la prevención. De hecho, la mayor parte de los jóvenes que lo han llevado a cabo habían avisado a su familia o al sistema sanitario. “El problema es que nos cuesta mucho hablar de ello”, explica el psiquiatra.

De diez personas que se suicidan, ocho han advertido de sus intenciones

“De 10 personas que se suicidan, ocho han advertido de sus intenciones”, explica Pérez Solá. Precisamente, las personas que lo llevan a cabo están indecisas sobre si vivir o morir. En enfermos de depresión, con frecuencia, los suicidios tienen lugar dentro de los tres meses siguientes al periodo de mejora, cuando el individuo tiene la energía de llevar a término sus pensamientos.

Díaz Marsá (presidenta de la Sociedad de Psiquiatría de Madrid) indica que hay que tomar en serio cualquier comportamiento por parte del adolescente. Comentarios como “mi familia estaría mejor sin mí” o “me quiero morir” son muy habituales. Estos jóvenes tienen pensamientos recurrentes de muerte: una ideación suicida sin un plan concreto, una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.

En Cataluña muere el doble de jóvenes por suicidio que por accidentes de tráfico, y como 50 veces más que por violencia de género. Todas ellas son muertes horrorosas, pero el suicidio no es menos importante

Hasta tal punto es tabú que en muchas sociedades, incluida la española, durante muchos años se ha carecido de datos fiables sobre la magnitud del problema, ya que no se recogían las muertes por suicidio. “En todas las sociedades se estima que hay una infranotificación del suicidio, aunque los datos actuales son muy fiables”.

Por tanto, la única forma de prevenir el suicidio es hablar del tema de forma adecuada y “convertir a la sociedad en los radares de velocidad que hemos utilizado para disminuir la muerte por tráfico”, explica Víctor Pérez Solá. Y para ello, los expertos piden acabar con el silencio que envuelve estas muertes y las causas que llevan a ella.

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Y Robin Williams perdió la cabeza: el impactante documental de HBO

https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-07-31/robin-williams-muerte-vida-historia-hollywood_1597720/

Foto: Una imagen del documental 'En la mente de Robin Williams'. (HBO)

“Acaban de comunicarnos que el actor y cómico Robin Williams ha fallecido. El ‘sheriff’ ha declarado que sospechan que es un suicidio“. Fue un 11 de agosto de 2014. Va a hacer ya cuatro años. Lo encontraron en su casa de Tiburón, una pequeña localidad al norte de California de apenas 8.600 habitantes, un lugar improbable para un ganador de Oscar. Como improbable era, hasta un día antes, el hecho en sí para la mayoría de los que lo conocían: el hombre alegre, el cómico, el perpetuo bromista. Pero quienes lo trataron de cerca en los últimos años, aunque no esperaban el desenlace, a posteriori reconocieron los síntomas. “Notaba que algo no estaba bien. No estaba tan contento como de costumbre. Su cuerpo estaba rígido y no estaba muy lúcido. Parecía una figura de cera”, recuerda Pam Dawber, una de sus primeras parejas televisivas con quien volvió a coincidir en la serie ‘The Crazy Ones’, cancelada por la cadena CBS cuatro meses antes de ese aciago mes de agosto.

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Robin Williams, aquel ‘¡Oh, capitán! ¡Mi capitán!’ de Walt Whitman que se quedó pegado a la piel de una generación tras otra gracias a ‘El club de los poetas muertos’. Ese Peter Banning aburrido y quejicoso que aprendió a volar con el polvo de hada en ‘Hook’. Ese hombre bicentenario de ternura metálica. Y, sobre todo, ese timonel de potenciales y vocaciones que le valió el premio de la Academia por ‘El indomable Will Hunting‘, (1997). El público, que no tiende a encontrar la linde entre el escenario y las bambalinas, trató de digerir la muerte —sobre todo la manera— de un actor casi siempre apegado a papeles cómicos y entrañables. Tiempo después, “con la autopsia se hizo público que padecía demencia con cuerpos de Lewy, una enfermedad neurodegenerativa que se suele superponer con el Alzheimer y el Parkinson”, intenta explicar ‘En la mente de Robin Williams’, el documental dirigido por Marina Zenovich que HBO ha estrenado en España este julio.

Robin Williams junto a sus padres. (HBO)
Robin Williams junto a sus padres. (HBO)

El sino del cómico es estar atado a la sonrisa. El síndrome de Pagliaccio: “La commedia è finita” (La comedia se acabó), cuchillo en mano. Y Williams era el paradigma. El documental de Zenovich recurre al círculo más íntimo del actor para conseguir retratar las aristas de la persona detrás del personaje. Una infancia feliz pero solitaria, como confiesa uno de sus hermanastros, McLaurin Smith-Williams, con el que compartía madre. Con R. Todd Williams, el tercero en discordia —murió en 2007—, compartía sólo padre. “Aunque éramos hermanos, todos nos criamos como hijos únicos”, reconoce McLaurin Smith-Williams. “Cuando creces solo puedes volverte loco o afrontarlo con una actitud cómica. Cuando estás en el colegio y no tienes muchos amigos, esa es una forma de evadirte. Y esto también conlleva un lado depresivo como parte de ese tipo de personalidad. En nuestra familia es algo muy habitual”.

Williams creció como hijo único y no tuvo muchos amigos en la infancia

También hablan de él algunos de sus compañeros de profesión y amigos cercanos, entre los que se encontraban Eric IdleSteve Martin —con quien interpretó una adaptación teatral algo heterodoxa de ‘Esperando a Godot’—, David Letterman y Billy Crystal. Todos coinciden en reconocer su agilidad mental, su capacidad de improvisación, su tesón, su concentración, la originalidad con la que irrumpió en el mundillo de los monólogos con su sentido del humor irreverente e incorrecto. Sí, sobre el escenario ‘Patch Addams’ prefería hacer chistes subidos de tono, hablar de sus adicciones y del lado más áspero de la vida.

Robin Williams en su juventud. (HBO)
Robin Williams en su juventud. (HBO)

Porque, al parecer, las adicciones fueron el gran lastre de su vida. Ya fueran las drogas, las mujeres o la necesidad del aplauso: cuentan sus allegados que Williams era tremendamente inseguro, abono fácil para la catástrofe en un Hollywood que deglute y esputa talento sin miramientos. “Estaba muy enganchado [a la cocaína]“, recuerda Idle de los primeros años de Williams en Los Ángeles, cuando de la noche a la mañana el cómico pasó a ser una estrella de televisión gracias a la serie ‘Mork y Mindy’, que duró cuatro temporadas. Pasó, además, de ganar apenas para subsistir a recibir un sueldo de 12.800 euros a la semana. De la época.

“Estaba muy enganchado [a la cocaína]”, recuerda Idle de los primeros años de Williams en Los Ángeles

“En la segunda temporada de la serie, Robin ya tomaba drogas”. Comenzó a salir por la noche con estrellas emergentes como Robert De Niro o John Belushi. “Era parte del mundillo en esa época; en algunos bares hasta te pagaban ‘en blanco o en verde'”, confesó el propio actor en una entrevista. “La cocaína es la forma que tiene Dios de decirte: ‘Ganas mucho dinero'”. Una adicción que acabó el día en que Belushi apareció muerto por sobredosis el 5 de marzo de 1982. Williams fue el principal testigo en la investigación abierta por la muerte de Belushi; porque en la noche en la que el protagonista de ‘Granujas a todo ritmo’ se habría pasado con la ‘mezcla de fármacos’, ambos habían estado de fiesta juntos.

Williams en una de la últimas imágenes del documental. (HBO)
Williams en una de la últimas imágenes del documental. (HBO)

Zenovich firma un documental con una estructura convencional —sigue el orden cronológico— y recurre a testimonios del entorno, metraje de la filmografía y de las actuaciones y audios de entrevistas con el actor. ‘En la mente de Robin Williams’ muestra a una persona sensible y frágil que, aunque se exponía totalmente frente a los focos, era bastante reservada en los aspectos más emocionales de su personalidad. “Sobre el escenario era el jefe, estaba al mando, era divertido y rápido”, reflexiona Steve Martin. “En la vida real ya no estaba sobre el escenario. Me parecía que se sentía bastante cómodo sobre el escenario y menos cómodo fuera de él. Siempre me parecía que intentaba aguantar el tipo”.

Steve Martin: “Se sentía bastante cómodo sobre el escenario y menos cómodo fuera de él. Siempre me parecía que intentaba aguantar el tipo”

Frente a un Hollywood que encumbra a personas con talento —o no, aunque en este caso es innegable— a un plano casi mitológico, este documental ahonda en la vulnerabilidad de una estrella de carne y hueso —todas lo son, al fin y al cabo—, con sus éxitos y genialidades, sí, pero también con las angustias y renuncias que estos conllevan. Los tres matrimonios que soportan los 3,6 kilos de bronce recubierto en oro de un Oscar, la soledad y las inseguridades que se esconden bajo una estrella en el Paseo de la fama, la mirada melancólica que maquilla la eterna sonrisa pintada del ‘payaso’.

 

‘Con mis hijos no te metas’: Latinoamérica se levanta contra la ideología de género en las aulas

http://bles.com/america/con-mis-hijos-no-te-metas-latinoamerica-se-levanta-contra-la-ideologia-de-genero-en-las-aulas.html

Se realizó una masiva marcha en Córdoba contra los cambios en la ESI. – Foto: Twitter (@Spfaffen)

¿Por qué se me cuestiona que escriba sobre la violencia de género?

https://confilegal.com/20181031-por-que-se-me-cuestiona-que-escriba-sobre-la-violencia-de-genero/

Lady Crocs es una conocida magistrada “tuitera”, muy respetada en las redes por sus opiniones; la imagen que figura sobre estas líneas no tiene nada que ver con ella.

Tenía intención de escribir un artículo relacionado con la violencia sobre la mujer, la perspectiva de género y las últimas noticias que sobre este tema se estaban publicando y, al ir a plasmarlo, me he dado cuenta que mi introducción iba a ser justificar la redacción del artículo y mostrar mi rechazo a la violencia, cualquiera que sea su manifestación.

Introducción que me veía avocada a realizar para no ser atacada por el ejercicio que llevo a cabo en mi labor de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado y para no sentirme avergonzada por ser una mujer quien escribe sobre ello.

¿Por qué sucede esto?

¿Por qué debo extractar un exordio que empiece con un “vaya por delante que me parece deleznable que se agreda a una mujer” o bien “he vivido experiencias que…” para poder hablar con propiedad y salvaguardar mi legitimidad a la hora de escribir sobre un tema en concreto?

¿Por qué me ocurre solo cuando me refiero a estos temas jurídicos?

He escrito algún que otro hilo en Twitter sobre esta temática a los que ha seguido un “contrahilo” criticando duramente todo lo que yo haya podido expresar; se me ha preguntado el motivo por el que lo escribía; o bien se han alzado manos altamente preocupadas por el hecho de que yo sea juez y deba aplicar la ley.

En dichos hilos o “tweets” he intentado ser lo más objetiva posible a la hora de escribir, tanto como cuando extracto los “hechos probados” en una sentencia en los que la máxima es no incluir valoraciones subjetivas, calificaciones o sesgos de ningún tipo.

Entonces ¿por qué se me cuestiona que escriba sobre este tema?

¿Acaso lo deseable no es contar con la mayor información posible sobre una determinada cuestión con el fin de enriquecer el debate?

He escrito un hilo en el que relacionaba las magdalenas de colores con el hurto y el robo.

Nadie se echó encima poniendo el grito en el cielo sobre la cantidad de delitos patrimoniales que asolan nuestro país, no se intentó contraargumentar con un hilo plagado de indignación, no se buscó ofenderme o poner en cuestión mi valía jurisdiccional.

De hecho los comentarios fueron muy halagadores.

Podría decirse que esas reacciones fueron porque el robo con violencia e intimidación no resulta tan grave con la muerte de una mujer.

Pero es que también escribí hilos en los que intentaba explicar los conceptos de homicidio y asesinato, así como las agravantes de ensañamiento y alevosía, hechos delictivos que sí suponen el fallecimiento de una persona, de las maneras más atroces posibles y, sin embargo, los debates o cuestionamientos que surgieron fueron teóricos y jurídicos, todo lo cual enriquece un debate y permite aprender y compartir conocimientos.

Ningún argumento ad hominem.

 Sin embargo si me da por escribir una obviedad objetiva en al que afirmo que hay mujeres malas, la lapidación es automática.

Si se me ocurre afirmar que hay denuncias falsas, pende sobre mí la responsabilidad de las muertes pasadas, presentes y futuras de mujeres.

Si expreso que el machismo no es la única, ni la principal, causa de la muerte de una mujer, se apela a la justicia divina para que yo deje de ejercer como juez, o se invoca a que se me den cursos de formación en perspectiva de género para poder ver la luz y dejar de decir sandeces.

¿Qué se pretende obtener con este tipo de reacciones?

Hace años juré mi sometimiento a la ley, no soy pro hombre ni pro mujer, ni contra un sexo ni contra el otro; me esfuerzo cada día por ser objetiva e imparcial y aplicar las máximas que ya Ulpiano ensalzó como paradigma de la Justicia.

Me limito a ejercer mi función lo mejor que sé y puedo (con los medios materiales que ponen a mi disposición) y si estudio o analizo algún tema jurídico escribiré sobre él.

Sin justificarme.

Sin buscar protección.

Sin miedo a los ataques.

Porque soy libre, porque no falto al respeto, y porque quiero.

Convivir con la muerte II

Lo que importa no es lo que la vida te hace, sino lo que tú haces con lo que la vida te hace.
EDGAR JACKSON.

El duelo es la reacción normal ante cualquier pérdida 
La muerte de un ser querido es una de las situaciones más duras que tiene que enfrentar un ser humano. El duelo no es una enfermedad. La enfermedad sería no hacerlo.  El duelo es doloroso, y no podemos hacer nada para evitarlo. No hay atajos, no hay una varita mágica.

Estamos preparados psicológicamente para enfrentar pérdidas

La vida es una sucesión continua de pequeñas y grandes pérdidas. Estamos pues acostumbrados desde que nacemos a hacer duelos y adaptarnos a todos estos cambios.
Antes que nosotros, millones de seres humanos han enfrentado la muerte de sus seres queridos: hijos, parejas, hermanos, hijos… El hecho de saberlo, no hace que duela menos, pero nos dice que estamos preparados para adaptarnos adecuadamente a estas situaciones por duras que sean.

Todos los duelos no son iguales
Aunque el proceso de duelo se pone en marcha de manera natural en todas las personas, hay situaciones que pueden hacer más difícil, más duro, más largo el camino de la recuperación.

Cómo fue la muerte. No es lo mismo una muerte esperada a la que nos hemos ido preparando, que una muerte repentina. Y si la muerte es inesperada, no es lo mismo que la causa sea una enfermedad, por ejemplo, un infarto, que algo traumático o violento cómo un accidente. Todavía será más difícil si ha sido por un suicidio o como consecuencia de un asesinato…

Cómo suelo responder en mi vida ante las adversidades. Puede también dificultar el duelo el modo en que suelo enfrentarme a las situaciones de crisis. O si padezco problemas de ansiedad o depresión.

Cómo era mi relación con la persona fallecida. Qué era esa persona para mí, qué me daba, cómo de intensa era la unión. Tampoco será lo mismo si nuestra relación fue tranquila, serena, armoniosa. O, por el contrario, fue más bien difícil, conflictiva, ambivalente (mezcla de amor y odio), muy dependiente, etc…

A quién he perdido. No es lo mismo perder a tus padres ancianos (por doloroso que esto pueda ser) que la muerte de un hijo, especialmente si es todavía niño o adolescente… La pérdida de un hijo es posiblemente la pérdida más dolorosa que puede sufrir un ser humano.

El duelo tiene un final
Cuando estás inmerso en el dolor del duelo te parece que nunca vas a poder salir de ahí. ¿Por qué? Porque sabes que nunca va a recuperar a tu ser querido. Pero todo que comienza tiene un final. De la misma manera que comenzó un día, tendrá también que terminar. Terminar no es olvidar, pasar página, abandonar al otro. Ese es el gran temor de las personas en duelo. Sino buscarle un lugar en lo más íntimo de nosotros mismos, un lugar donde la muerte no puede llegar… Un lugar donde seguir queriéndolo hasta nuestro último aliento y, al mismo tiempo, que nos permita abrirnos de nuevo a la vida.

Es mucho más largo de lo solemos creer
¿Cuánto tiempo va a durar esto? El duelo dura mucho más de lo que, en general, se piensa. Existe la creencia errónea de que pasado el primer año, ya tenemos que estar bien. Además suele haber cierta prisa en familiares y amigos; quieren vernos ya recuperados cuando en realidad todavía nos queda mucho por hacer. Tú misma también puedes tener prisa por ponerte bien, por dejar de sufrir, por seguir con la vida de antes… Por ejemplo, en la muerte de un hijo, podemos necesitar de 3 a 5 años. En la muerte de la pareja de 2 a 3 años. Cada duelo, como cada persona es distinto y, por lo tanto, no todos los duelos duran lo mismo y, por ello, todos pueden ser perfectamente normales. Además, el tiempo del duelo no es indicativo de la intensidad de nuestro amor.

El duelo te cambia
No podemos tampoco pretender volver a ser otra vez los de antes: el duelo inevitablemente te cambia. La personas que han pasado esta experiencia reconocen que el duelo les ha hecho crecer, madurar, valorar más lo que es realmente importante, salir de si mismas, amar mejor, ser mejores personas, más sensibles y solidarias con el dolor de los demás… Y que, aunque es verdad que hayan sufrido mucho, entienden que era necesario hacer este camino (y que lo volverían a hacer!)

En reacciones encontrarás más información sobre el proceso de duelo, qué es habitual sentir, pensar y hacer ante una pérdida

http://www.vivirlaperdida.com/el-duelo.html