Finales de series de nuestra infancia que nos hicieron llorar

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series para llorar

Muchos no los esperábamos y nos pillaron por sorpresa, otros nos hicieron un nudo en el estómago durante todo el episodio. Pese a su temática infantil o juvenil estas series tuvieron un final triste e inesperado… Bienvenidos al mundo del trauma infantil en televisión.

El valor de ser mediocre

https://www.nytimes.com/es/2018/12/20/disfrutar-pasatiempos/

Siempre quedo sorprendido por cuántas personas me dicen que no tienen ningún pasatiempo. Podría parecer algo insignificante, pero (aunque suene grandilocuente) para mí es una señal de una civilización en decadencia. Después de todo, la idea del ocio es un logro ganado a pulso, pues presupone que hemos rebasado las exigencias básicas de la supervivencia. Sin embargo, aquí en Estados Unidos, el país más rico en la historia, parece que nos hemos olvidado de la importancia de hacer las cosas por el simple hecho de que disfrutamos hacerlas.

Sí, lo sé: es que todos estamos tan ocupados. Entre el trabajo y la familia y las obligaciones sociales, ¿cómo esperan que tengamos tiempo?

Pero he aquí una razón más profunda que se me ha ocurrido de por qué la gente no tiene pasatiempos: nos da miedo no hacerlos bien. Más bien: nos intimida la expectativa —que ya es un sello distintivo de nuestra época, tan intensamente pública y enfocada en el desempeño— de que debemos ser talentosos hasta en las actividades que realizamos en nuestro tiempo libre. Nuestros “pasatiempos” (lo considero un término anacrónico para lo que hacemos) se han vuelto demasiado serios, demasiado rigurosos; ahora se tratan de una oportunidad para sentir ansiedad sobre si en realidad eres la persona que dices ser.

Los requerimientos de la excelencia están en guerra con lo que llamamos libertad.

Si te gusta correr, ya no es suficiente con que des un par de vueltas a la manzana: ahora hay que entrenar para los maratones. Si te gusta pintar, ya no lo haces nada más para disfrutar de una agradable tarde solo contigo, con tus acuarelas y con unos lirios de agua, sino que ahora debes buscar que exhiban tus obras en una galería, o al menos intentar hacerte de una cantidad “respetable” de seguidores en las redes sociales. Cuando tu identidad está ligada a tu forma de entretenimiento —eres un yogui, un surfista, un escalador—, más te vale hacerlo bien porque si no es así, ¿quién eres entonces?

Aquí lo que hemos perdido es la afición tranquila a tener un talento modesto, a hacer algo por el simple hecho de que lo disfrutas y no porque lo haces bien. No habría que enfatizar que los pasatiempos deben ser una actividad distinta al trabajo remunerado. No obstante, valores ajenos como “la búsqueda de la excelencia” se han insertado y han corrompido lo que solía ser el terreno del ocio, así que ya no hay lugar para el verdadero aficionado.

La población —al menos la de Estados Unidos— parece estar dividida entre los aficionados semiprofesionales (algunos tan dedicados como los atletas olímpicos) y aquellos que se retraen en el ocio pasivo en las pantallas, la marca distintiva de nuestros tiempos tecnológicos.

No niego que se puede obtener mucho sentido al practicar una actividad a nivel profesional y no miro con desdén a quien decida dedicar su vida entera a una pasión o talento innato. Hay experiencias muy profundas que traen consigo el dominio de un arte. Pero también hay una alegría pura y verdadera, un grato deleite, casi infantil, que surge al aprender y simplemente esmerarnos en lo que practicamos. En retrospectiva, se darán cuenta de que los mejores años de sus clases de buceo o de carpintería, por dar algunos ejemplos, fueron cuando apenas se iniciaban, cuando sentían exaltación tan solo por hacerlo.

Aunque pocas veces nos percatamos de ello, los requerimientos de la excelencia están en guerra con lo que llamamos libertad.

Permitirte hacer únicamente aquello en lo que sobresales es atraparte en una jaula cuyos barrotes no están hechos de acero, sino de tus propios prejuicios. Sobre todo en el caso de las actividades físicas, pero también en muchas otras cosas, la mayoría de nosotros seremos verdaderamente excelentes solo en aquello que hayamos comenzado a practicar en la adolescencia. ¿Qué pasa si decides aprender a surfear a los 40 años, como yo? ¿Qué pasa si cuando tienes 60 decides aprender italiano? La expectativa de alcanzar la excelencia puede ser abrumadora.

Se supone que la libertad y la igualdad deben facilitar la búsqueda de la felicidad. Sería muy triste si solo protegiéramos los medios e ignoráramos el fin. Una democracia, cuando funciona como es debido, permite que los hombres y las mujeres se conviertan en personas libres; sin embargo, depende de nosotros, como individuos, si usamos esa oportunidad para encontrar un propósito, alegría y satisfacción.

Si sospechas que esto parece una elaborada súplica para que la gente deje de trabajar tanto, lo es.

De cualquier manera, quisiera expresarme en términos mayúsculos: la promesa de nuestra civilización, el objetivo de todos nuestros esfuerzos y avances tecnológicos, es rescatarnos de la lucha por la supervivencia y darnos tiempo para quehaceres más nobles. Sin embargo, exigir la excelencia en todas nuestras actividades puede menoscabar eso; puede ser un peligro para la libertad o puede incluso destruirla. Nos despoja de una de las mayores recompensas de la vida: el sencillo placer de hacer algo solo porque lo disfrutamos profundamente.

Webs de apuestas, raperos y un público cada vez más joven

https://www.elsaltodiario.com/sector-del-juego/webs-apuestas-raperos-arkano-zpu-chojin-publico-mas-joven

Arkano apuestas Codere

“No sé si te habrás dado cuenta, pero ahora que la peña está más seca, proliferan las webs de apuestas. Nuestra ilusión se centra en un golpe de suerte improbable en vez de cambiar el sistema”.

Así denunciaba el rapero Chojin, en la canción Un tema de rap de su disco I.R.A. junto a Arkano en 2013, la rápida expansión de las casas de apuestas y webs online al calor de la necesidad de una población que llevaba un par de años hundida en la peor de las crisis. En los últimos cinco años nada ha parado esa proliferación de las empresas y salones de apuestas. Los locales donde se puede apostar a una enorme variedad de deportes siguen creciendo entre los barrios más golpeados por la pobreza, la desigualdad y por la desesperanza que todo ello conlleva. En Madrid, por ejemplo, según la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), los barrios con un mayor paro y pobreza son los que han visto un mayor incremento en el número de estos locales: 73 establecimientos en Carabanchel, 72 en el centro, 63 en el Puente de Vallecas, en Tetuán 61 y en Ciudad Lineal 50.

A Chojin no le faltaba razón cuando lo denunciaba con su música en 2013, pero parece que entre tantas letras que ha escrito se le ha debido olvidar esa. La semana pasada, coincidiendo con el partido de fútbol del Real Madrid contra el Barça, el rapero participaba en un beef (pique o competición mediante letras entre dos raperos) con otro famoso cantante, ZPU, en el que se lanzaron rimas desafiantes defendiendo cada uno a uno de los equipos. Hasta ahí todo bien, si no fuera porque era una campaña publicitaria de la web española de apuestas online Luckia.es.

Luckia

@luckia_es

¿ o ? La está en marcha. ¿Cómo lo veis @ZPU y @ElChojin_net? Únete tú también y defiende tus colores con respeto e ingenio.

💬 Ya sabes, la mejor respuesta se va a Madrid a ver en el . ¡Empezamos! 👊🎤

El Chojin – Oficial

@ElChojin_net

Me gusta la idea… vamos a jugar (con cabeza) pic.twitter.com/YfI15ytagD

Estos dos raperos no eran los únicos en estrenarse en la promoción de casas y webs de apuestas. El rapero Arkano, conocido por ser ganador de la batalla de gallos de Red Bull y sus dotes para el freestyle, aparecía en un vídeo promocional de la conocida empresa de apuestas Codere, llamado El rap del clásico, junto a dos jugadores del Real Madrid, Lucas Vázquez y Álvaro Odriozola. Como si se tratara de un periodista deportivo, Arkano entrevista a los dos jugadores en un escenario con un logo que, imitando a otro conocido reality show, dice Codere Talent. Al final de la entrevista, Arkano acaba improvisando unas rimas acompañado de los futbolistas.

La polémica no tardó en saltar a las redes. Muchas personas, entre los que se encontraban algunos compañeros de profesión y escenario, se preguntaban cómo era posible que raperos comprometidos y que habían compartido canciones en las que se criticaba esta misma expansión de las casas de apuestas por los barrios obreros, como el caso de Chojin y Arkano, ahora participaban en la promoción de esas mismas casas de apuestas. Las redes se llenaron de críticas hacia estos tres artistas que, en esta ocasión, no entraron en el beef.

UNA PUBLICIDAD DIRIGIDA A JÓVENES

La publicidad de estas casas de apuestas no ha parado de crecer y aumentar en los últimos años. La esponsorización de deportes está prácticamente copada por estas empresas. 19 de los 20 equipos de la primera división de fútbol española tienen acuerdos de publicidad con estas empresas, solo la Real Sociedad se resiste. Las caras más conocidas del deporte han firmado contratos publicitarios con las grandes empresas de apuestas y póker. Rafa Nadal, Cristiano Ronaldo o Iker Casillas han sido la imagen de grandes empresas de apuestas como PokerStar, Sportium o Bet365. Pero, con este nuevo tipo de perfiles de famosos en sus anuncios parece que ha cambiado su estrategia.

Para el consultor de estrategia y comunicación Hugo Sáez, no es que haya un cambio en el perfil de personalidades públicas que se utilizan en esas campañas, sino que se utilizan simultáneamente para distintos objetivos, lo que en el mundo del marketing se denomina segmentación. “En el caso de las casas de apuestas, eligen actores como José Coronado o presentadores como Carlos Sobera para alcanzar a un público más amplio y adulto, que les conoce por sus carreras profesionales y les valora”, explica a El Salto Sáez. “Su estrategia principal en estos últimos años está siendo asociarse con grandes clubs de fútbol y famosos para intentar ‘normalizar’ su producto”.

Algo en lo que coincide el doctor en comunicación y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Isidro Jiménez, que explica a El Salto que se usan perfiles de este tipo “para llegar a un público menos juvenil pero interesado en los deportes”. Además, según Jiménez, no solo se busca llegar a ese segmento, sino que “la técnica consiste en introducir el juego y normalizarlo entre esa población, de manera que parezca que no hay ningún tipo de salto entre apostar online y tus actividades de la vida diaria”.

Al preguntar a los dos expertos en publicidad sobre el uso de raperos en estas últimas semanas también parecen coincidir: “Se busca impactar en un público mucho más joven, y para ello se utilizan personas famosas más afines a ellos, como es el caso de los cantantes de rap”, explica Sáez. “Esa publicidad online nació ligada a los grandes deportes, sobre todo al fútbol, y enfocada a un segmento de población masculino y sobre todo joven”, explica Jiménez, “pero poco a poco se ha ido reduciendo la edad de ese público joven, por eso el cambio también en la estrategia y el uso, por ejemplo, de la música rap”.

Pero para Rafa Díaz, antropólogo que se encuentra realizando actualmente un estudio sobre la expansión de las casas de apuestas, la elección de raperos como Chojin, ZPU y Arkano, busca un segmento de población todavía más concreto, ya que no son los raperos más populares entre las generaciones más jóvenes, sino que “es una publicidad dirigida a un segmento poblacional muy concreto de una edad entre veintipocos hasta casi los cuarenta, un público que es joven pero que tiene un poder adquisitivo amplio”, explica Díaz, “además es un público que está acostumbrado a las nuevas tecnologías, aunque no sea millennial”.

“Se busca impactar en un público mucho más joven, y para ello se utilizan personas famosas más afines a ellos, como es el caso de los cantantes de rap”, explica Sáez

En los últimos años, el perfil de personas que acude a las asociaciones que tratan la adicción al juego ha cambiado mucho. “La edad media de cuarentaytantos ha pasado a 20, 21 o 22. El jugador de tragaperras, lo hay todavía en personas mayores, pero en jóvenes muy poquito, ellos hacen juego online, apuestas, otro mundo”, declaró Antonio Regalado, de la Asociación Extremeña de Jugadores de Azar en Rehabilitación (AEXJER), para otro artículo de El Salto . La ludopatía juvenil, una adicción casi inexistente hasta hace unos años, ahora se ha convertido en uno de los principales problemas de los barrios humildes y de rentas bajas. Según el estudio Percepción social sobre el juego de azar en España VIII , del Instituto de Política y Gobernanza de la Universidad Carlos III de Madrid, las apuestas deportivas atraen a jóvenes de entre 18 y 24 años en su mayoría. En 2013 solo el 4,7% de los jóvenes afirmaba haber apostado alguna vez. En 2016 el porcentaje alcanzaba ya al 20,1%.

MICROAPUESTAS Y “JUEGO”

El uso de estos raperos no es la única estrategia que usan estas empresas para atraer a la gente joven a las apuestas, según Jiménez. “Al principio esa persona joven lo puede hacer por hobby, pero la estrategia comunicativa de estas empresas de apuestas es que esa persona empiece a pensar que se puede profesionalizar”, dice el profesor de la Complutense. “El tema de que se pueda aportar por micropagos es fundamental y fue una de las principales estrategias desde el inicio”, explica en referencia a las cantidades de tan solo céntimos desde las que se puede apostar. “Al ser apuestas tan pequeñas puede entrar cualquier persona pobre”, lamenta.

“Cuando va dirigida a gente joven, la idea y estrategia de meter la palabra ‘juego’ es muy importante”, explica Isidro Jiménez

El uso del lenguaje también es otra técnica que, según Jiménez, es una de las principales técnicas para atraer al público más joven. “Cuando va dirigida a gente joven, la idea y estrategia de meter la palabra ‘juego’ es muy importante”, explica el profesor, “su publicidad usa la palabra juego en repetidas ocasiones para que de la impresión de que es como esos otros juegos online, pero además con la recompensa de que puedes ganar dinero”. Díaz también coincide con el peligro del uso de ese lenguaje y critica, igual que Jiménez, el uso de la palabra juego “de manera que se puede dar el contexto social en el que un niño de ocho años de un barrio obrero puede ver el salón de juegos y pensar que es algo divertido donde la gente entra a jugar”, y cree que, si se pretende intentar frenar esta expansión de las apuestas y todo lo que conlleva, se debería empezar a cuestionar “cómo se está utilizando la nomenclatura para confundir las apuestas con un juego”.

Ese uso del lenguaje, unido a la posibilidad de las microapuestas, ha abierto las puertas del juego a la gente joven en muy poco tiempo y está cambiando la manera en la que esos jóvenes se están tomando el hecho de apostar. La nueva publicidad y el uso de estas figuras más cercanas a ellos es una etapa más en esa apertura y acercamiento de las casas y webs de apuestas, y no parece que vaya a cesar: “Creo que de momento seguirán utilizando esta combinación de alta inversión en medios unida a la asociación con famosos, porque los datos confirman que está funcionando”, explica Sáez. Por lo que la pregunta es, ¿quién será el próximo en aparecer en un anuncio invitándonos a participar en este “juego”?

Lleno de horror

Posiblemente la única canción destacable de esta banda, allá por el 2009:

ou say “I love you boy”
But I know you lie
I trust you all the same
And I don’t know why

‘Cause when my back is turned
My bruises shine
Our broken fairytale
So hard to hide

I still believe
It’s you and me till the end of time

When we collide we come together
If we don’t we’ll always be apart
I’ll take a bruise, I know you’re worth it
When you hit me, hit me hard

Sitting in a wishing hole
Hoping it stays right
Feet cast in solid stone
I got Gilligan’s eyes

I still believe
It’s you and me till the end of time

When we collide we come together
If we don’t we’ll always be apart
I’ll take a bruise, I know you’re worth it
When you hit me, hit me hard

‘Cause you said hello
It’s where the going get’s hard
Our future is far
Many of horror
Our future’s far
Many of horror
Our future is far
Many of horror

I still believe
It’s you and me till the end of time

When we collide we come together
If we don’t we’ll always be apart
I’ll take a bruise, I know you’re worth it
When you hit me, hit me hard