FELICES VACACIONES A TODOS

A TODOS MIS ALUMNOS DE 1º DE BACHILLERATO… FELICES VACACIONES A TODOS…A DESCANSAR Y NOS VEMOS A LA VUELTA…NO ESCRIBIRÉ NADA HASTA SEPTIEMBRE…ASÍ QUE…AU REVOIR

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EL MUNDO TODAY: ÚLTIMA HORA

Un calvo pone sus entradas a la venta…
A Chiquito de la Calzada se le aparece Jesufistro…
Crean la primera rata gay mediante ingeniería genética…
Descongelan a Walt Disney para preguntarle una cosa…
El Gobierno convoca 10.000 plazas de poli bueno…
Muere la ardilla que le ponía la voz a Shakira…
Detenido por arrancar una página de Internet…
Hallan un hombre culto tras un arbusto…
La vaca que ríe anuncia entre lágrimas que Tranchete ha muerto…

Liberan a un gato de peluche pegado al cristal de un coche con ventosas

Una pareja de ancianos ha encontrado esta mañana un gato de peluche estampado contra el cristal de un coche, encerrado en el interior del vehículo y a punto de perder el conocimiento. El coche, un Suzuki de color gris, estaba aparcado en un centro comercial de Alcorcón y su propietario aún no ha sido localizado.

Nada más ver al animal, los ancianos han avisado al encargado de seguridad del centro, que ha llamado a los bomberos. Éstos han forzado la puerta del coche y han tardado más de veinte minutos en despegar al gato del cristal. “Lo estamparon con unas ventosas pegadas a las extremidades de la víctima. Una verdadera salvajada”, explica un agente. El animal está “mejor, pero sigue con la misma expresión desencajada” y las autoridades buscan sin descanso al autor de la sádica agresión.

“Con el calor que hace, el bicho no hubiera aguantado mucho más”, insisten los bomberos que, tras inspeccionar el vehículo, han encontrado la cola de un conejo colgada del retrovisor. “No augura nada bueno”, explica la Policía, que intenta localizar el resto del conejo debajo de los asientos del coche y en las inmediaciones del lugar. “Alguien que estampa un gato contra el cristal de un coche es perfectamente capaz de desmembrar un conejo”, sospechan los agentes.

Una pegatina de “Bebé a bordo” anuncia atrocidades mayores

La parte posterior del Suzuki luce una inquietante pegatina con la inscripción “Bebé a bordo”. Los expertos creen que “estamos ante un asesino en serie que firma sus crímenes de forma macabra. La cola del conejo, la advertencia de que hay un bebé en el coche… Vamos a desmontar el automóvil pieza a pieza hasta dar con el pequeño”.

La protectora de animales PETA, a través de su portavoz en España, Dolores Parmalat, ha mostrado su repulsa ante lo ocurrido y ha pedido a los medios de comunicación “que no difundan las imágenes macabras del animal estampado por respeto a su intimidad y para no provocar el efecto contagio”.

http://www.elmundotoday.com/2012/06/liberan-a-un-gato-de-peluche-pegado-al-cristal-de-un-coche-con-ventosas/

Carta abierta a Tomás Roncero

Estimado señor Roncero:

Hasta ayer, no sabía de su existencia. No, no vi el partido de la selección (mientras tanto, veía la sensacional Treme). No, no me gusta el fútbol: prefiero el cine o la literatura. Sea como sea, en mi casa sí lo ven (el fútbol, digo) y tuve la oportunidad de ver su momento de exaltamiento tras la victoria de España en la semifinal. En un principio, incluso sentí simpatía por usted.
Verá, creo que el mundo sería mejor lugar si la gente se moviera por la pasión. Que alguien sea capaz de llorar por un partido de fútbol me reconcilia con el mundo. Yo mismo he llorado al leer un libro (Matar un ruiseñor, Harper Lee) o ver una buena película (Revolutionary Road, de Sam Mendes, para más señas). Sin embargo, no comparto su oportunismo al convertir una situación de ocio sin mayor importancia que la que tiene, esto es, mero entretenimiento, en discurso patriótico.
Puede usted pensar que a todos los españoles les llena tanto como a usted que la selección nacional de fútbol gane un partido. A muchos les llenará, les hará más felices, y están en todo su derecho, pero no pretenda convertir a los jugadores (ojo: jugadores, de jugar (Del lat. iocāri), hacer algo con alegría y con el solo fin de entretenerse o divertirse), no pretenda convertirlos, digo, en el baremo a partir del cual medir a los ciudadanos de este santo país. Mejor medirnos a partir de ellos que, qué sé yo, de sus políticos. Admiro el excelente gusto musical de Xavi Alonso, pero no tengo ni idea de cómo juega; por ende, no puedo compararme con él. Tampoco puede pretender que Casillas, Arbeloa, Piqué o Llorente compartan el mismo orgullo patriótico que sienten usted, y su hijo y su señora esposa. De hecho, puede que más de uno y de dos se sientan más orgullosos de hacer bien su trabajo que de representar a España, ese país dividido, esa vieja gloria, ésa que dio la espalda a tantos hijos, ésa que todavía hoy se ríe de nuestros sueños. “Soy español sin ganas”, escribió Cernuda en los momentos más duros de su exilio, perdida ya la esperanza.
Tampoco es que tengamos tanto de qué alegrarnos para convertir su discurso deportivo en Biblia de nuestro tiempo. Porque yo, español medio, no quiero ser un Piqué o un Ramos o un Torres. Me basta con ser lo que soy. Hasta ahí, eso. Un juego, un deporte no me puede hacer sentir orgulloso de mi país, de mi bandera, porque hay que exigir la excelencia.
Ahora, la segunda parte: dice, y cito palabras textuales, “no somos científicos, no somos gente que gana premios Nobel, no valemos para eso”. A ver cómo digo esto sin exaltarme, sin insultar, sin sentirme indignado. Vivo rodeado de científicos e investigadores, de gente que trabaja en equipos de investigación de la HOSTIA, de primer nivel, gente que lucha para erradicar el cáncer o acabar con la desigualdad de este mundo, gente que se tiene que ir del país porque no valemos para eso, porque mejor mandamos a nuestros cerebros fuera y que se lleven los premios Nobel y las becas más prestigiosas y todas las publicaciones. Y vivo rodeado de creadores, de gente que escribe, que diseña, que hace cine, música, que hace del mundo un lugar más vivo, tanto como lo hicieron anoche todos los componentes de la selección nacional de fútbol. Somos científicos, Roncero. Somos gente que gana premios Nobel, aunque tenga que ser fuera de España. Valemos para eso y mucho más, Roncero. Pero son las personas como usted las que seguirán haciendo del país un reducto de pandereta y fiesta. Ojalá esa selección estuviera compuesta por científicos y creadores, porque tendría a bien emocionarme y sentirme orgulloso y tal vez decir “no somos deportistas, no somos gente que gana Mundiales, no valemos para eso”. Entonces podría usted comprender mi malestar, mi enfado y mi vergüenza ajena.
Sólo le digo una cosa: no pierda la pasión. Logre emocionarse con los pequeños detalles diarios. Lea muchos libros, vaya al cine, juegue con su hijo, hágale creer que puede ganar el Nobel de Física. Crea en los españoles, si tanto ama a su país, en los cientos de jóvenes capaces de cambiar el mundo y de ser punteros en cada ámbito, crea en nosotros y tal vez logremos que la fiebre por la Roja esté verdaderamente justificada. Crea como cuando era un niño, nunca olvide al hombre en que se quería convertir antes de que le vetaran la entrada a Nunca Jamás.

Atentamente,

Jose A. Arias

http://josealbertoarias.blogspot.com.es/2012/06/carta-abierta-tomas-roncero.html

RECUPERACIÓN SEPTIEMBRE

1º CCSS: hojas (CON CONTRASEÑA) SE TENDRÁN EN CUENTA SI LAS HABÉIS HECHO VOSOTRAS.

4º ESO: Cuaderno Oxford. APRUEBA TUS EXÁMENES o SM.REFUERZO DE MATEMATICAS.
3º ESO: Cuaderno ANAYA. REFUERZO DE MATEMÁTICAS. JOSÉ COLERA.
1º ESO: Hojas en la página web del IES. Departamento de Matemáticas.

Tiene gracia.
Te ponen a hacer tareas que no tienen nada que ver con la docencia, te obligan a rellenar papelitos de todos los colores, informes que nadie lee, asistir a cursillos plagados de memeces…
Te ponen a vigilar a los niños, a cerrar puertas, a perder horas lamentablemente con patochadas como la atención educativa, te multiplican las reuniones inoperantes y necias…
Machacan a los mejores a base de quemarlos, le roban la ilusión a todo el que llega alegre a la docencia, pensándose que va a ser profesor…
¡Y resulta que ello es porque nos va la marcha burocrática!
El pim-pam-pum al docente es ya un deporte nacional. ¡Menos mal que nos quedan los árbitros de fútbol!

Puedo parecer novel profesora,
mas experta profesional soy,
Antes que nada ¡anhelosa del alumno que ama aprender!
En otra época que recuerdo, mas ¿quién la piensa ahora?
viví otra realidad, quizá idílica, hoy un ensueño.

Mi clase A sólo pregunta: ¿Y si en el examen ponen xjuaguruju?
Ante lo cual responder debo innúmeras explicaciones al problema XY.
Añoro el alumno que busque aprender, no aprobar.

¿Dónde se halla?

En mí clase B

No hay mayor alegría profesional que la de los jueves a primera hora
ante una veintena de alumnos que preguntan el porqué de las cosas,
sin nombrar pruebas, sin apelar al resultado, buscando quizá lo mismo….
Mas denotando un interés que muere.

La formación que reciben los futuros maestros es penosa. El drama es que no basta con seleccionar a los estudiantes que entran en las escuelas de Magisterio: habría que echarlas abajo y volverlas a levantar… con otros profesores, claro. Yo estoy en tercero de Magisterio. En primero tuve una profesora de ciencias que decía, entre otras barbaridades, que un cuerpo más masivo en caída libre llega antes al suelo que uno ligero. En segundo tuve a otro que entregó unos apuntes con perlas como “tal vez halla venido” y “le hace ilución”. Tiemblo pensando qué me encontraré este año. Y por supuesto todos repiten los mismos mantras como los clásicos “lo importante no es tanto la formación intelectual sino la formación humana” y “hay que usar las TIC porque estamos en el siglo XXI”. El hecho es que cuando yo entré en la facultad de educación la nota media para obtener una plaza era bastante alta. O sea, que en cierto modo se seleccionó a los mejores. Pero claro, los ‘mejores’ ya venían bastante estropeados de la secundaria. Recuerdo estar delante cuando una compañera revisaba un trabajo con el profesor y casi me caigo de la silla de lo mal redactado que estaba y las faltas de ortografía que tenía. El profesor se limitó a decirle que había que cuidar las faltas. La muchacha aprobó y, como era la única asignatura que le quedaba para terminar, es posible que ahora esté dando clase al hijo de alguno de ustedes. Yo veo muy difícil romper el círculo porque a los estudiantes de Magisterio, no sólo se les exige muy poco, sino que se les mata todo espíritu crítico (el que piensa, pierde). Si a eso le sumas un profesorado inepto, consigues crear unos maestros mediocres (por no decir algo peor). Y es una pena, porque es obvio que nosotros genéticamente no somos peores que nadie y hay chicos muy capaces y con mucha vocación. El final del cuento ya lo sabemos.

¿Qué cadena? La cadena viene rota desde primaria. Llega rota a secundaria. A la facultad llegan los mejores, que son mediocres dada la exigencia por lo bajo que se les ha aplicado en el Instituto. A los profesores de secundaria, a partir del segundo ciclo, se les fuerza a aprobar o si no lo hacen, deben dar explicaciones por escrito y elaborar un montón de informes y de papeles que no sirven nada más que para marear la perdiz. El chaval no es tonto, es un vago de mucho cuidado.

http://deseducativos.com/

SOBRE LA EDUCACIÓN: De por qué abandoné la enseñanza pública, y tres sugerencias para mejorarla

“De por qué abandoné la enseñanza pública, y tres sugerencias para mejorarla

Hace dos años dejé la enseñanza. Llevaba 5 años como profesor de instituto público, y abandoné mi empleo a pesar de tener un trabajo fijo, un sueldo razonable y un horario que me permitía ir habitualmente a comer a casa. Con la perspectiva que da el alejamiento -en mi caso después de haber vivido la enseñanza muy de cerca-, me gustaría comentar algunas cosas acerca del oficio.

Un profesor debe cumplir religiosamente con sus horas lectivas. Además debe realizar guardias, cierta carga de trabajo burocrático -que cada año parece mayor-, y todo aquél derivado de su posible cargo (tutor, jefe de departamento, jefe de estudios, etc.) Es cierto que el trabajo, a partir de ahí, depende en parte de su voluntad -si hace muchos exámenes o pide muchos trabajos, tendrá mucho que corregir; si realmente le gusta su materia, seguirá estudiándola en su tiempo libre; si lleva pocos años, deberá pasar mucho tiempo preparando clases-, pero la idea expresada por Esperanza Aguirre de que un profesor trabaja solo las horas lectivas es venenosa, además de falsa.

He leído en un blog que ”una hora delante de 30 alumnos es algo infinitamente estresante y agotador, y que muchos que hemos tenido anteriormente trabajos de oficina reconocemos como mucho más esforzado”. Esto es totalmente cierto, una hora de clase puede equivaler a tres de oficina, pero no siempre fue así. Un amigo me comentaba ayer que su madre daba 24 horas en secundaria, y que se jubiló obligada a los 70 años porque le encantaba dar clase. Mi padre disfrutaba muchísimo enseñando, y durante muchos años dio bastante más de 30 horas de clase entre instituto y universidad. Mi época de estudiante de secundaria en un instituto público se remonta a mediados de los 90, a clases de 35 alumnos de las que el profesor no salía ni estresado ni agotado. Es verdad que si el profesor tenía poco carácter le vacilábamos, pero a poco que se pusiera serio, la clase fluía con tranquilidad. En aquel entonces yo ya pensaba que la enseñanza era francamente mejorable, que debía existir algún mecanismo para retirar de la pizarra a los malos profesores (¿una trampilla bajo la tarima?), y que el recreo duraba muy poco. Lo que se ha demostrado con el paso del tiempo es que el sistema era también francamente empeorable (y que la tarima no era un “símbolo de jerarquía que malicia el proceso de enseñanza-aprendizaje”, como diría algún pedabobo, sino un instrumento muy útil para ver lo que se cuece en el fondo de la clase).

Las causas del deterioro de la enseñanza -en especial la pública- son variadas, y según a quién le preguntes: que si falta de inversión, que si los padres no controlan, que si los profesores no motivan, que si las leyes son un desastre (yo estoy con el último grupo, para los interesados, recomiendo leer el “Panfleto Antipedagógico” de Ricardo Moreno Castillo). Para no abusar de la paciencia del lector, me limitaré a exponer tres puntos que considero clave para mejorar la calidad de la enseñanza:

1. Sin disciplina, no hay educación posible. La disciplina en el aula, el silencio durante la explicación, el respeto a las normas que hacen posible la convivencia, no son ni de derechas ni de izquierdas: son condiciones técnicas sin las cuáles la enseñanza no es posible. Yo abandoné el oficio de profesor porque gastaba mucho más tiempo y energía en mantener el orden en la clase que en enseñar. (Esto va dirigido especialmente a mis alumnos de 1º de la ESO y a los padres que no son capaces de entender esto)

2. Hay que mejorar la formación que reciben los alumnos en primaria. Hay alumnos que llegan a secundaria con buenos conocimientos y hábitos de esfuerzo y trabajo. Hay otros que llegan a secundaria sin saber hacer cuentas básicas, leyendo a duras penas y sin haber aprendido a escuchar. Muchos de estos últimos han sido víctimas de una corriente pedagógica que se implantó en este país durante los años 90, que afirmaba que ni los conocimientos ni la memoria eran importantes, y atacaba la enseñanza tradicional por obsoleta. (Curiosamente, muchos de los que implantaron aquellas modas pedagógicas mandaban sus hijos a colegios donde se practicaba la enseñanza tradicional. Uno de los promotores de aquella reforma, Ministro de Educación entre 1992 y 1993, es hoy candidato a la Presidencia del Gobierno. Rubalcaba, para más señas)

3. Hay que adelantar el inicio de la FP a los 14 años (Yo diría que a los 12 incluso). Es necesario ofrecer diversas alternativas a partir de cierta edad para que puedan formarse los que tienen inclinaciones tanto más académicas (matemáticas, ciencias) como más profesionales (peluquería, mecánica). El itinerario único de estudios hasta los 16 años se ha revelado ineficaz y frustrante para los profesores, pero sobre todo para los alumnos.

Evidentemente se pueden hacer muchas más cosas, como implantar una carrera docente que premie a los buenos profesores y penalice a los malos, pero quiero señalar que aplicar estos tres puntos requiere más de una inversión más de sentido común que económica, algo a tener en cuenta en un país en el que el despilfarro de nuestros gobernantes ha llevado las cuentas públicas al borde de la quiebra.”

http://deseducativos.com/2011/09/07/de-por-que-abandone-la-ensenanza-publica-y-tres-sugerencias-para-mejorarla/

SOBRE LA EDUCACIÓN: Por qué dejé mi trabajo en la enseñanza pública

Bien, hoy voy a iniciar un nueva categoría en la que analizar el porqué la educación funciona tan mal, visto desde otros puntos de vista. Cómo siempre esto se inicia cuando algunos padres vienen al centro a justificar los suspensos de sus hijos con excusas absurdas. Padres, en su gran mayoría, que no han aparecido jamás por el centro y se sorprenden cuando les dices que su hijo no ha hecho nada en todo el curso y ha sido de los alumnos metidos en casi todos los problemas. Padres que no se dan cuenta que para que se pueda dar clase en condiciones, el aula debe estar en silencio, o por lo menos intentarlo, y es muy importante recalcar todos los días desde casa a su hijo que al centro se viene a trabajar y a aprender, y es en los primeros cursos precisamente donde el alumno debe adquirir hábitos de trabajo además de una buena base en algunas asignaturas. Evidentemente estos alumnos los próximos años suspenderán o seguirá suspendiendo, y los padres, desorientados, los llevarán a academias o profesores particulares, sin pararse a pensar que si el trabajo se hubiera realizado bien desde el principio nunca se debe llegar hasta ahí. El tema de las academias lo voy a dejar para otro día.
Aún así, no quiero olvidarme de todos los padres que vienen al centro preocupados por sus hijos y sin dar ningún tipo de problema, además de aportar colaboración en algunos casos. Aunque no lo parezca, porque siempre se habla de los MALOS PADRES, los BUENOS son mayoría.

Bien, empiezo esta serie con un artículo sobre una ex-profesora que relata el porqué dejó la educación PÚBLICA. Cómo siempre resalto en negrita aquello que me parece interesante:
http://www.mujerpalabra.net/pensamiento/sociedadeconomiafilosofiaypolitica/reflexionesprofesora.htm
“Yo entré de interina en la época de la Logse (años 90). La ley –que me leí, subrayé e incluso tuve que traducirme al inglés (con la dificultad que tiene la traducción técnica de textos legales, aunque sea sólo para contarlos a grandes rasgos) para la Oposición– me encantaba, pero siete años después caí enferma de estrés y agotamiento al tiempo, porque fue una ley que no puso los medios suficientes para que pudiéramos realizarla. Sigo pensando que la ley apoyaba a profesoras y profesores como yo, muy conscientes de lo que es el derecho constitucional de la libertad de cátedra y muy competentes respecto a respetar la ley: el currículo y el sistema de evaluación. Pero las buenas ideas requieren también dinero para llevarlas a cabo, y bueno, basta ver cómo habla la gente del profesorado de la pública para hacerse una buena idea de cuánta consciencia hay de la importancia de esta labor y cuánta lucha hay por que se asignen los recursos necesarios (¿?).

En esa época, le multiplicaron las funciones al profesorado. Ahora que ya lo tienen asumido (2012), les incrementan las horas lectivas y recortan servicios fundamentales en la labor educativa, lo que vuelve a repecutir en hacer más difícil si cabe la labor de educar. Respecto al aumento de horas lectivas, es curioso que las cuenten como 1 en el cómputo total, porque lo sabe cualquier persona que sepa algo de educación, además de saberlo la OIT: una hora lectiva equivale a dos o tres de cualquier otro trabajo (súmense ahora las horas, pongamos que valen sólo por 2), por lo intenso y complejo del trabajo, de un trabajo que al parecer la mayoría de nuestra sociedad considera que consiste en encerrarse en un aula a cuidar a la gente y ayudarles a rellenar huecos en los libros.

Sobre la multiplicación de funciones al profesorado y la importancia de l@s bedeles, l@s bibliotecari@s, los patios de recreo, además del espacio de libertad para que l@s adolescentes aprendan a socializarse y a gestionar su tiempo (contra la imposición de que los centros educativos se conviertan en guarderías y cárceles): Si antes había bedeles en las plantas, que se ocupan de guardar el orden en los pasillos, ahora no: las y los docentes tendrían que asumir su trabajo, el de conserje, y no sólo “velar por el orden en el centro”, sino que además hacerlo en los recreos (!) y dentro del aula (!). Sí, este tema fue y es daniño, no sólo para el profesorado: en mi adolescencia, al inicio de la democracia, si faltaba un profesor o una profesora, sabíamos que podíamos quedarnos en el aula si no hacíamos jaleo, lo que nos ayudaba a aprender a gestionar nuestra libertad; también sabíamos que podíamos elegir salir al patio y pedir un balón, o salir a la calle a por una merienda o a dar un voltio, y luego tendernos al sol en el patio a charlar; o que podíamos ir a la biblioteca a estudiar o a sacar libros; o a la cafetería a aprender a jugar a las cartas, y a comprar un bocata y siempre, a hablar. Ahora, no hay patios: o son la zona de Educación Física, o son el espacio que hay entre las hileras de ventanas a las aulas, por lo que está prohibido usar esas zonas salvo en la hora del recreo para todo el mundo. Ahora, se pretende tener encerradas y encerrados a todos los adolescentes seis horas por las manañas, y te preguntas: ¿cuándo aprenden a estar juntos a su bola? Porque sabemos que luego van a sus casas, a encerrarse en sus cuartos, o a encerrarse en una academia de algo, siempre supervisados, siempre encerrados.
(Por eso yo incido mucho siempre en que el alumno es quien debe sentarse sólo en su casa, en su habitación, donde esté a gusto, y aprender a repasar por sí mismo lo que se ha hecho en clase)
Sobre fumar. En las cárceles y en los psiquiátricos se puede fumar: es un recurso barato en todos los sentidos para mantener a la gente tranquila, que ya sabemos que el sistema nervioso tiene sus limitaciones. En una sociedad que usa la imposición, el desprecio y la exclusión (véase qué bien le parece a la mayoría que se prohíba que existan sitios públicos donde se pueda fumar) esto se aplaude, e indignan las soluciones de convivencia. Yo recuerdo cuando sin leyes ni prohibiciones, saliendo de la época franquista (donde los hombres fumaban en todos los lugares y aunque no se pudiera ni respirar, es decir, sin ninguna consideración, no como ahora), muchos Claustros de profesores solucionaron el tema de los derechos de la gente no fumadora no atacando los derechos de la gente fumadora, sino estableciendo una sala donde se podía fumar. Además, entonces, sabíamos que el quid de la cuestión estaba en tener un buen extractor de humos, pero también que para eso no había dinero nunca. Curioso lo de las prioridades de los gastos. El caso es que entonces, mucha gente no fumadora venía a la sala donde se podía fumar porque decían que se lo pasaban mejor! No hay argumento racional y democrático alguno que justifique que no exista ningún lugar de socialización donde se pueda hacer. Las soluciones de convivencia no deberían ser despreciadas y perseguidas, deberían ser inspiración, modelo para más soluciones de convivencia. Me gustaría ver estadísticas de cómo ha bajado el consumo de tabaco y qué ha pasado con el consumo de antidepresivos, ansiolíticos y tranquilizantes. Al parecer, es mucho mejor tomar estas drogas duras y legales que una droga legal y mucho menos dura, que además no afecta la consciencia. Me gustaría ver estadísticas sobre cómo ha evolucionado la enfermedad grave de la depresión en el sector docente de la Pública. Pero claro, igual que se criminaliza a quien no tiene trabajo, se criminaliza a quien se pone enferma o enfermo, porque lo que no se va a hacer jamás, es ponerle un tope a la riqueza de quienes nos tienen a las masas en éstas: en la construcción de una sociedad obediente y esclavizada, que además se llama democrática. Ha resultado que admiran el modelo chino, después de todo.

Ahora hay dos conceptos de los que ya ni se habla (no en comparación con el franquismo, claro, sino con aquel periodo mucho mejor para la pública que fue el del inicio de la democracia; al menos se veía al profesorado con alegría y ganas, y no estresado y agotado): libertad de cátedra y autonomía pedagógica de los centros. Esto tiene que ver con la pérdida del derecho a elegir las directivas por las comunidades de sus centros, claro, pero de esto tampoco se habla. Y todo el mundo sabe, que si una profesora aspira a ser una buena profesora, necesita dos cosas, libertad para hallar la manera más eficaz para transmitir el conocimiento, y tiempo para descansar y pensar, además de estudiar y culturizarse.

Si se piensa y si se habla, es cada vez más claro: todo va hacia lo mismo, a recortes en los derechos y libertades, en la educación de seguir alentando que la masa se mate entre ella y que no dejen de ser mano de obra barata y consumidora no libre sino obligada. Nada de pensamiento crítico, nada de creatividad, nada de atención a los diversos estilos cognitivos y necesidades. Aquello sólo fue para reventar al profesorado, no realmente para atender a nadie. Nada de todas estas tonterías, al fin y al cabo, si tenemos pantalla grande y móvil, es que no nos ha ido tan mal. Se nota en lo felices que nos ha hecho la sociedad de consumo: de hecho, ahora pasamos el ocio en centros comerciales. Cualquier cosa antes que pasarlo estando y hablando y aburriéndose con tu gente.

Respecto a mí, no hay mal que por bien no venga (y mira que no simpatizo con los refranes): ahora trabajo por mi cuenta, tengo más libertad, y gano igual o más, según. No tengo ni jefes que quieran que les ría las gracias y que use medias porque estaría más mona, ni ley sin medios para poder aplicarla que me cueste la salud. Con todo, por la tristeza y la rabia que me da ver lo que estoy viendo en mi sociedad, estoy pensando muy seriamente emigrar, al sur, donde hay mucha carencia y necesidad pero la gente parece no haber perdido la capacidad de valorar las cosas realmente buenas. Vivir no es sólo tener dinero para comprar cosas. Hay confusiones que nos están costando lo poco bueno que habíamos conseguido hasta ahora.”

PRIVADA VS PÚBLICA

Esta mañana iba de paso hacia la sala de profesores. Frente a la ventanilla de la Secretaría había un mozo que me pareció familiar. Me fijé y vi que era Carlos – nombre ficticio-, antiguo alumno de 2º de Bachillerato, de la promoción 2009-2010. Me decidí a saludarlo y saber qué tal le iría todo.

Hola Carlos!, al oír su nombre se volvió y enseguida noté que se alegraba de verme, porque me sonreía. Hola Jesús!, me dijo mientras nos estrechábamos la mano. ¿Qué tal te va la vida?, le espeté (esta es una pregunta demasiado densa como para evitar ser convencional y no responder con un simple: todo bien, gracias). Su contestación, según lo previsto, no se salió de lo establecido . Mientras hacia algún trámite administrativo seguíamos conversando. Y, más o menos, fue por este derrotero el contenido del breve encuentro.

¿Qué estás haciendo?, continué (esta es una cuestión que por su amplitud enseguida la mente del escuchante reduce a…, según las circunstancias en qué se produce, en este caso al ámbito académico) Pues mira estoy haciendo un módulo de Grado Superior de Formación Profesional sobre Actividades Físicas y Deportivas. (Le iba a hacer un comentario sobre lo atlético que lo veía, pero enseguida entendí que no venía al caso y me corté). Y sin preocuparme más sobre los contenidos del curso que realizaba y saltándome también el conocer la sensación de agrado y de utilidad sobre el mismo, con la intención de no alargar el encuentro, le pregunté: y ¿dónde lo estás haciendo?. En el Colegio Gredos de Guadarrama. (El tal centro es de titularidad privada)

¡Ah! ¡así que te has pasado a la privada!. Pues si, como no me dieron plaza en la pública por haber aprobado el bachillerato en la convocatoria de septiembre, pues me matriculé en la privada. A lo que yo añadí: entonces, ahora ya sabes en carne propia el dinero que cuesta la educación ¿no?, y te estarás poniendo las pilas. Claro, ahora me tengo que espabilar e intentar aprobar todo a la primera.

Bueno me alegro que todo te vaya bien. Como despedida nos dimos de nuevo el saludo manual, y añadió: y a ti ¿qué tal te va todo? (de nuevo una indagación demasiado densa) a lo que respondí de forma muy tópica y terriblemente simplista con un: ¡bien, gracias, como siempre!

Después de haber echado esta parrafada llena de tópicos con mi ya ex-alumno me dio por pensar. Y el discurso siguió más o menos estos derroteros: fíjate cómo cuando el dinero sale del bolsillo propio, ¡duele! y cuando mana, como por arte de magia, de las arcas públicas nos permitimos hasta la licencia de repetir convocatorias. Cómo el gastar de lo propio, responsabiliza; y el vivir inconscientemente de lo ajeno,- de lo de todos y de nadie, lo público- adocena. Lo primero, te espabila. Lo otro, te relaja. Es considerar que todos los beneficios sociales de los que disfrutamos son fruto de unos “tirantes” como en el milagro de p tinto.

Carlos, me gustaría decirte que la educación pública, de la que tú disfrutaste durante muchos años, -varios de ellos repitiendo-, cuesta a los bolsillos de los contribuyentes entre un 30% – 50% más de lo que cuesta la enseñanza de titularidad privada a los que optáis por ella.

Pero, claro, como el Instituto es la escuela de gratis pues nos permitimos el lujo de relajarnos y hasta de perder el tiempo. Lo vi, en su momento, en ti y lo observo cada día en no pocos de mis alumnos y de mis alumnas del Instituto de Guadarrama. Pero de hecho no somos conocedores de que es en las enseñanzas medias, donde el coste de la enseñanza pública supera en más de un 50% al coste de la enseñanza privada. La principal explicación de la diferencia está en los costes de personal de la pública, cuyos profesores están mejor pagados. También los gastos de inversión son más elevados en el sector público.

Pero Carlos me gustaría que conocieras el caso de Raúl, que no vive muy lejos de ti y sois casi de la misma edad; él no tiene la posibilidad de contar con recursos económico ni siquiera para pagarse la matrícula de la enseñanza pública. Esto es adonde nos están llevando las optimizaciones (eufemismo) de la educación pública. ¡Deprimente!

Carlos, de corazón, ¡te deseo mucha suerte! , pero espero que en un día no muy lejano empieces a devolver materialmente a la sociedad española todo lo que ésta te dió para formarte en la educación pública, de la que tú, a trancas y a barrancas, te beneficiáste sacando el título de bachiller.

A ti te tocará dar un poco más porque para eso estuviste más años de lo debido. ¿No te parece? Es por simple justicia distributiva, como diría el Aquinate.

http://profeblog.es/blog/majoje/2012/06/20/privada-vs-publica/

Lo mismo se puede aplicar con las Academias, por ejemplo. Este mismo año han llegado a venirme alumnos pidiéndome que les explicara algo que les habían explicado en la academia y no lo entendían… Alumnos que en clase no hacen nada de nada… Además fijaos que es una entrada con nombre y apellidos. Si a mí se me ocurriera escribir una entrada así, el pueblo entero me crucificaría.