Un campamento de verano para los cerebros del futuro

WIMBLEDONEn vivo, Bellucci vs Nadal.
EDUCACIÓNCampus científico de Fecyt y Obra Social ‘la Caixa’
Un campamento de verano para los cerebros del futuro
Participantes en los distintos proyectos del Campus, en el Centro de… Participantes en los distintos proyectos del Campus, en el Centro de Microanálisis de Materiales (CMAM). FECYT
ELISA CARDENALMadrid Actualizado:29/06/2015 20:21 horas
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Acaban de terminar el curso hace apenas unos días y ya tienen ganas de volver a pisar las aulas. Pero esta vez, a otro nivel. Estos jóvenes de entre 16 y 17 años tienen claro que quieren dedicarse a la ciencia y sueñan con la investigación, por eso, estar aquí ya es parte de su objetivo.

Por sexto año consecutivo, los Campus Científicos de Verano impulsados por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, con la colaboración de la Obra Social ‘la Caixa’, reúnen a jóvenes estudiantes de 4º de ESO y primero de Bachillerato de toda España que sienten pasión por la ciencia y la tecnología. Participarán en 64 proyectos de investigación de 16 universidades españolas del 29 de junio al 25 de julio de 2015, en cuatro turnos de cinco días.

La inauguración de esta iniciativa ha tenido lugar en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y ha contado con la presencia del Juan María Vázquez, Secretario General de Universidades, José M. Sanz, Rector de la UAM, Ignasi López Verdeguer, Director del Departamento de Ciencia de la Obra Social “la Caixa” y el Director General de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), José Ignacio Fernández Vera.

Una oportunidad perfecta para convertirse en universitarios por una semana. Todos ellos afrontan estos cinco días como una oportunidad irrepetible que tienen que “aprovechar al máximo”. Enviaron una solicitud en la que se les pedían su nota media académica; eligieron 10 proyectos en los que les gustaría participar, por orden de preferencia…Y aquí están.

Patricia tiene 17 años, viene de Granada y su sueño es dedicarse a la investigación. Quiere participar en el proyecto de biomedicina porque de mayor le gustaría dedicarse a ello. “Lo considero una prueba de fuego. En un principio quiero dedicarme a la biomedicina y, si me gusta este proyecto, eliminaré todas mis dudas de realizar esa carrera”.

Como ella, la mayoría lo tiene claro. Son los mejores de su clase. Mentes brillantes que saben muy bien cuál es su objetivo, y de momento, ya han conseguido el primer paso. Este este año se han recibido 9.127 solicitudes, un 4,96% más que el anterior. Pero no todos han logrado llegar hasta aquí. Tan sólo 1.920 han conseguido poder participar en estos proyectos científicos y tecnológicos. Y eso, a pesar de que este año han ofrecido 200 plazas más que el año pasado.

La última Encuesta de Percepción Social de la Ciencia recalca este creciente interés de los más jóvenes por la ciencia: los españoles de entre 15 y 24 años son los más proclives al desarrollo científico. “Las nuevas generaciones superan el porcentaje de interés general por la ciencia y esto es una constante que se repite con los años”, explica el Director General de FECYT, José Ignacio Fernández Vera. Esto se traduce en un aumento de las plazas. “Empezamos con unas pocas y este año hemos aumentado el número en 200”, asegura Fernández Vera.

Grupo de participantes junto con los organizadores del Campus. FECYT
En ediciones anteriores el campus se extendía a 15 días y había menos niños. “Creemos que con cuatro turnos de una semana podemos dar la oportunidad a más chavales” asegura Ignasi López Verdeguer, Director del Departamento de Ciencia de la Obra Social “la Caixa”.

Fomento de la cultura científica entre los más jóvenes

Los aspirantes a investigadores de este año pisarán por primera vez un laboratorio universitario. Para Adrián Álvarez, uno de los monitores del campus, “esto les puede motivar para el día de mañana porque podrán ver con sus propios ojos cómo se trabaja en un centro de investigación de verdad”.

El objetivo, despertar la vocación de investigador entre los más jóvenes y disfrutar con la ciencia. “Para nosotros es muy importante fomentar las vocaciones científicas para que los más jóvenes puedan conocer qué es la investigación desde dentro, desde un centro de investigación de verdad”, asegura el Director del Departamento de Ciencia de la Obra Social “la Caixa” Ignasi López Verdeguer. “Es una buena oportunidad para saber si quieren dedicarse a esto de mayores”.

Después de estos cinco días, además de hacer amigos y conocer a gente de toda España con la misma pasión por la ciencia, muchos de ellos tendrán más claro hacía donde quieren dirigir su futuro. Es el caso de Isabel, una joven de Algeciras que a pesar de querer estudiar psicología, asegura que “este proyecto le ayudará a conocer otros aspectos de la ciencia”. En concreto, áreas que van desde la física, la química y la biología hasta iniciativas relacionadas con la astronomía, la robótica, la electricidad o la oceanografía… entre otras.

“Los chavales disfrutan cuando están aquí porque están rodeados de jóvenes con sus mismos gustos. Todos son niños brillantes y se sienten en un grupo real, quizá más que en sus institutos de origen”, asegura el monitor Adrián Álvarez.

El objetivo está claro: “Pasárselo bien trabajado en un tema que les interesa”, destaca Fernández Vera.

Una forma muy interesante de fomentar las vocaciones científicas y alimentar la cantera de la futura I+D española. Porque la ciencia también se disfruta en verano.

http://www.elmundo.es/ciencia/2015/06/29/559164eaca4741bf708b4585.html

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Carta a la Academia de Cine y a Antonio Resines

http://atrozconleche.com/2015/06/22/carta-a-la-academia-de-cine-y-a-antonio-resines/

Me veo con la obligación necesidad y urgencia moral de responder a la entrevista que Antonio Resinesofrece en Libertad Digital acerca de la piratería, la descarga ilegal, y de la criminalización pueril del internauta medio. Yo soy un profesional del sector audiovisual, activo desde el 2000, y con algunas cosas que añadir, matizar y contradecir a su discurso.

Lo primero de todo, la mayoría de redactores que colaboramos en Atroz Con Leche, estamos comprometidos con la cultura. Cine, literatura, música, cómic son habituales en nuestro consumo, y además nos consideramos eclécticos y culturalmente inquietos. Vamos a conciertos, pagamos nuestras entradas de cine, compramos libros y tebeos, y nos gusta regalarla y que nos regalen. Pero mentiríamos si dijera que no nos descargamos cosas de forma ilegal. Y debatamos punto por punto:

1 – “CORTAR LA CONEXIÓN A INTERNET  A LOS USUARIOS QUE DESCARGAN DE FORMA ILEGAL”: entiendo lo que quieres decir, Antonio Resines, pero la formulación está mal planteada. Para empezar, Internet debería ser un servicio básico en la era digital (como lo es el agua, el gas, y la luz) que es justo en la que nos encontramos. Descargar contenido de internet NO ES UNA ILEGALIDAD, es simplemente tomar algo que está ahí. Lo que es ilegal son las plataformas que albergan ese contenido, y lo que es ilegal es distribuir, sin permiso de sus autores, el contenido. Pero por ejemplo, si yo escribo un libro y decido ponerlo en descarga directa libre para todo el mundo, NO es una ilegalidad. El problema no es el usuario que descarga, es el que sube producto.

2- “DESCARGAR ES ROBAR”: ojo con un discurso tan adulto y profundo. Creo que ahora mismo nadie de ninguna cúpula está en posición de dar lecciones morales sobre el acto de ROBAR. Le pido que vuelva a releer el párrafo 1 con atención. Es muy fácil señalar al internauta, criminalizar su actividad digital y generalizar. Si jugamos a esto, yo también se jugar. ROBAR es emitir una serie de televisión, crear una comunidad fan, y luego maltratar la serie sin llegar a comprar el resto de temporadas o ubicarlas en horarios imposibles. A “Urgencias” me remito. Es un robo de tiempo al espectador, es un robo expectativas, es un robo de ilusiones. Porque se puede robar de muchas maneras. Robar es ir a un cine y que las condiciones no sean óptimas por calidad de copia, sonido, 22 minutos de publicidad, o que enciendan las luces antes de terminar los títulos de crédito. Robar es cobrar precios distintos de entrada según población o incluso barrio dentro de una misma ciudad dependiendo del poder adquisitivo del espectador. Robar es que el estado deba a la industria del cine un montón de millones.

3-“ES COMO PEDIR UNA BARRA DE PAN Y NO PAGARLA”: cierto, lo que no me queda claro es quien es el panadero. Como discurso está más que obsoleto pero voy a responder. ¿Tu pan es bueno?¿Sólo tienes un tipo de pan?¿Por qué hay distintos precios de pan?

4- “LA PIRATERÍA ES EL PROBLEMA MÁS TERRORÍFICO”: más razón que un santo. Definamos piratería antes de nada. La piratería consiste (en el caso del cine) en digitalizar una película a espaldas del productor, y dejar que la gente se la descargue causando pérdidas en recaudación y demás. Piratear NO ES LO MISMO que descargar. Personalmente aplaudo las detenciones de los que filtran películas, torrents, o el caso megaupload. Por ahí es por donde se debe atacar, no por el usuario. Por cierto, lo “Terrorífico” no es la piratería, lo “terrorífico” es la falta de educación audiovisual en las escuelas (tomemos a Francia como modelo a seguir), la falta de protección cultural hacia el producto hecho aquí. Terroríficos son los 4 meses de espera entre una y otra ventana de explotación. Terrorífico es tener a gente que desconoce la era digital capitaneando instituciones como la Academia de Cine, o SGAE, cuando los nuevos cineastas tienen como mayor aliados las herramientas digitales como el streaming o redes sociales.

5- “LAS DESCARGAS SON UN HORROR PARA EL SECTOR”: en este último punto expuesto por el (casi) ridículo alegato victimista de Antonio Resines, quiero hacer hincapié en los puntos anteriores. Sí, y lo digo muy en serio, la piratería es un  gran problema, pero NO ES EL GRAN PROBLEMA. El gran problema es la standarización de las descargas gratuitas en las que el usuario no lo ve como un acto delictivo porque no lo siente así, Y NUNCA lo va a sentir como tal. Así que como más se le señale y se le etiquete de ladrón y asesino de industria, más ridículo será su discurso, Sr. Resines.

MI APORTE PERSONAL:

1 – “ENTIENDA AL USUARIO”: su usuario es digital e inmediato y mientras no se tengan en cuenta estas dos características, no se va a avanzar en materia. Los jóvenes, estigmatizados por su edad, sí estarán dispuestos a pagar por contenido digital. Ahora bien, un poco de quid proquo: ellos pagan, pero no les hagan esperar.

2 – “NO ES CUESTIÓN DE DINERO”: aunque lo pueda parecer. Si alguien paga 100€ por ver a Madonna y dice que el cine es caro, no le está mintiendo. Digamos que el concierto es una EXPERIENCIA mientras que ir al cine se ha convertido en un mero trámite. Tal es así, que la última FIESTA DEL CINE ya no fie tan bien. Elimine La Fiesta del Cine y el día del espectador, y rebaje a 6 euros las entradas TODOS LOS DÍAS DEL AÑO. No sera inmediato, pero habrá un cambio de tendencia. La gente no quiere que le recuerden que es pobre, la gente quiere sentirse especial.

3- “EDUQUE”: pero eduque bien. En positivo. Póngale pelis a los niños de colegio como asignatura, trabaje la comprensión audiovisual. Y extienda esta asignatura hasta que dejen el instituto. Póngale pelis históricas, o de serie B, pero haga que ame el cine, y que vibre. Probablemente, alguno de ellos tenga luego la necesidad de ir al cine por su cuenta, y con él, como mínimo, traerá a un/a acompañante. Ya tiene dos espectadores donde antes había cero. Ah, y póngales cine español, que seguro que flipan con “Muerte de un ciclista“.

En conclusión, en su discurso solamente señala y se queja, Sr.Resines, pero no propone soluciones, no menciona en ningún momento nada positivo del cine, ni menciona la palabra STREAMING (justo ahora que va a llegar Netflix y se va a democratizar el Video Bajo Demanda). No le tenga miedo al digital, es maravilloso.

Y ya a título personal, por favor, ACADEMIA DE CINE, la sociedad se merece a gente del cine que vea esto no solamente como el 7º ARTE, sino como una industria que debe avanzar en paralelo a los hábitos de consumo y co un discurso propio, cercano y dispuesto a ser valiente e incomodar a los más clásicos y analógicos del sector. No podéis poner al frente gente víctima de la brecha digital.