Abren el primer restaurante para gente que quiere comer en lugar de hacer fotos a la comida

https://www.elmundotoday.com/2018/10/como-saludar-a-tus-vecinos-sin-hacerles-creer-que-eres-un-asesino/

La pasada semana se inauguró en Madrid el primer restaurante para gente que quiere comer en lugar de hacer fotos a la comida. Esta arriesgada apuesta llega de manos de Milagros Camuñas, una joven empresaria dispuesta a revolucionar el mundo de la cocina con su local llamado Taste Food. “Vi que, en muchas de las fotos que se sacan en los restaurantes, la comida tiene buena pinta, así que pensé en crear un negocio en el que la gente vaya a comérsela”, explica.

Milagros es consciente de que los inicios no van a ser nada fáciles porque su propuesta es inaudita. “Algunos clientes se quedan en shock cuando se meten la comida en la boca y comprueban que está caliente”, reconoce.

Para evitar la tentación entre sus comensales, toda la comida que se sirve en el Taste Food ya ha sido fotografiada en los restaurantes normales y subida a Instagram. “Nosotros la recalentamos para que se pueda ingerir”, informa. “Una cosa es revolucionar el mundo de la restauración y otra es interferir en la creación de la base de datos con toda la comida que se cocina desde el año 2005”, apunta. “Yo no quiero problemas”, matiza.

El siguiente reto de Milagros es abrir un bar nocturno en el que solo se sirva un gintónic para que todos los clientes se lo vayan pasando para sacarle su respectiva foto. “La idea es recuperar con este bar todo el dinero que perderé con el restaurante”, se sincera.

Mujer pide langosta en una cita y se indigna por que él no le paga la cena

https://www.thesun.co.uk/fabulous/8139993/woman-date-picking-up-bill/

NOW that it’s 2019, it’s generally considered the norm to split the bill on a first date.

But not everyone seems to agree with this concept – as one poor man recently found out.

GETTY – CONTRIBUTOR
One man’s date turned bitter when he didn’t offer to foot the bill

The man revealed his story on Reddit, sharing screengrabs of a barrage of angry texts he’d received from a woman he’d been out with.

He’d asked if she fancied another date, to which she labelled him “rude” for not paying for her dinner the first time round.

This was despite the fact that she’d ordered lobster and £72 wine – and he’d paid £14 for a carbonara and beer.

Bemused, the man hit back: “You invited me. You are lucky you didn’t pay for my food too.”

The conversation started with the man asking his date if she fancied going out again
She hadn’t been impressed that she’d had to pay for her own meal
REDDIT
The man pointed out that he wasn’t the one who’d suggested the date

When the man added that he was “a student not your sugar daddy”, his date raged: “I’m never going out with you ever again, if you can’t pay for a girl’s food then why accept the invite.

“Gentlemen ALWAYS pay for girls’ food.”

At this point, things got nasty.

The man claimed he’d stayed on the date while the woman spoke about another guy, before she responded: “All you wanted anyway is to have sex with me. Anyway, bye loser.”

The chat soon became nasty
REDDIT
The man went on to accuse his date of talking about another guy
REDDIT
It’s clear these two won’t be seeing each other again

Unsurprisingly, the conversation has caused outrage among Reddit users.

One person commented: “If someone invites me out then I go because I want to see that person and would never expect a free meal. That would be selfish and entitled.”

Another wrote: “I’m a girl and I always go into the mindset that I pay for my drinks/food with anyone. Guy or girl.

“If they offer to pay I’ll let them but offer to pay theirs next time we go out.”

Would you ever let your date foot your dinner bill?

El lado oscuro de la recuperación española: te quedarás solo y no sabrás por qué

https://blogs.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/mitologias/2018-12-23/amigos-soledad-lado-oscuro-recuperacion_1720082/

Foto: Es Valdeluz, pero podría ser cualquier lugar: todos los desarrollos urbanísticos se parecen. (Reuters/Susana Vera)

Es Valdeluz, pero podría ser cualquier lugar: todos los desarrollos urbanísticos se parecen. (Reuters/Susana Vera)

Salgo del metro de Manuela Malasaña y lo que antes era campo, ahora sonviviendas de protección oficial. No esa Malasaña de bares de viejos para pijos y galerías que venden aire a precio de oro. Me refiero a la Malasaña de Móstoles, hace 15 años un páramo en mitad de la nada y que hoy es un minipueblo que ha acogido a jóvenes recién independizados e inmigrantes. Casi nadie se refiere a ella por ese nombre. Es el PAU, que aunque evoque a Gasol, en realidad revela el origen modesto del barrio: Programa de Actuación Urbanística. Un barrio a las afueras de esa afuera que es Móstoles.

Por algún designio arquitectónico que desconozco, el PAU es como uno de esos edificios de los suburbios londinenses que salen en las pelis de chavs ingleses, pero sin chavs. Por no haber, no hay ni mostoleños. La piscina está tapada, los columpios vacíos y los apartamentos parecen macroataúdes en un cementerio que se extiende ante un descampado que, si cruzásemos, llegaríamos a aquel templo bakala que era la Fabrik. Al PAU se acaba de mudar un amigo que agradece que haya gastado más de una hora en el metro para llegar a su casa. Lo he escrito alguna vez: ya se sabe que Móstoles está mucho más lejos de Madrid que Madrid de Móstoles.

El “hoy no salgo porque no me apetece” encubre el “no salgo porque no tengo con quién”. Nos duele reconocer que estamos más solos de lo que pareceEntre cortezas y cervezas, me cuenta que está contento por haberse independizado —matiz: por tercera vez—, pero que no está siendo fácil. A la periferia de la periferia nadie quiere ir, así que es él el que se desplaza continuamente. Primer problema: trabaja desde casa, así que siente que el ritmo de su vida va al revés que el del resto. Él quiere salir de esas cuatro paredes cuando los asalariados desean llegar cuanto antes a casa a descansar. Segundo problema: ha pasado un año trabajando fuera de España, y a la vuelta se ha encontrado con que sus amigos —nosotros— le respondemos con evasivas. Su compañero de piso no pasa mucho por casa así que, básicamente, puede pasar días sin hablar con casi nadie.

HÉCTOR G. BARNÉS

Su biografía no tiene nada de especial ni su carácter es extraño. Ni es el único. A lo largo del último año, me he cruzado con bastantes personas que pertenecen a una amplia generación —generosamente, de los 25 a los 45 años— y que experimentan en mayor o menor grado una soledad inesperada. Es el “hoy no salgo porque no me apetece” que en realidad encubre el “no salgo porque no tengo con quién”. Se suele hablar (tampoco demasiado) de la soledad de los ancianos, y quizá esta derivada tan solo sea la antesala de lo que nos espera en una sociedad en la que la salida del hogar familiar conduce a una diáspora vital marcada por relaciones (amorosas y amistosas) temporales, fragmentadas y que pueden desaparecer en cualquier momento.

La teoría española del amor

Un resbalón y te quedas solo. Hay distintos factores que quizá expliquen esta situación. La precariedad, que obliga a adoptar horarios cada vez más exóticos fuera del tradicional de oficina. Las largas jornadas laborales. El autoempleo, que atomiza a los trabajadores o, como mucho, los reúne en centros de ‘coworking’ donde cada día cambian las caras. La diáspora urbana por los precios de la vivienda, que obligan a abandonar el barrio o el pueblo de siempre y probar sitio en lugares donde no se conoce a nadie. La migración a las ciudades para encontrar empleo, que obliga a romper los lazos con los orígenes.

La amistad en el 'coworking' es efímera. (EFE/Julio Muñoz)
La amistad en el ‘coworking’ es efímera. (EFE/Julio Muñoz)

Algunos de estos factores aparecen recogidos en el último estudio sobre Pobreza Juvenil del Consejo de la Juventud de España, que recuerda que los jóvenes son también población en riesgo: su tasa de temporalidad casi se sale del cuadro. Otros parecen más coyunturales, y no sé si son una cuestión generacional o histórica. Algunas de las personas de las que hablo han dado el paso en los últimos años, cuando la supuesta recuperación económica se lo ha permitido (la media de edad de independencia en España es de 29,3 años), quizá para verse abocados a una nueva inestabilidad donde las certezas del mundo laboral y el personal se desvanecen.

Un documental que se puso de moda hacer un par de años, ‘La teoría sueca del amor’, contaba cómo el triunfo del eficientísimo Estado de bienestar escandinavo había fragmentado las relaciones personales. Uno de cada tres ancianos muere solo, la tasa de suicidios es una de las más altas de Europa y la mayoría de la gente vive sola. Lo que la película ponía de manifiesto es que la autonomía del individuo, la posibilidad de vivir, trabajar e incluso disfrutar sin ayuda de nadie, había provocado una epidemia de soledad. Y no olvidemos que el suicidio es la principal causa de muerte juvenil: como señalaba Diana Díaz, la directora del servicio de auxilio telefónico de la Fundación Anar, la mayoría de los jóvenes que les llaman se sienten solos. Es posible que en España haya ocurrido algo semejante: la recuperación económica ha dado para disfrutar de un poco más de independencia, pero no para mejorar de verdad nuestra calidad de vida.

Uno de los aislamientos más peligrosos es el de las parejas que rompen lazos con los demás. Están tan solas que únicamente se tienen el uno al otro

Así dicho, puede sonar a que la solución se encuentra en la familia o la pareja, que eran las instituciones que antiguamente se daban paso la una a la otra y evitaban que la persona cayese en ese vacío de los 20 a los 30. Lo dudo. La soledad moderna es más insidiosa y puede experimentarse en cualquier lugar, incluso rodeado de gente; de hecho, una de las razones más habituales por las que estos jóvenes se sienten solos es porque la relación con sus padres no es buena. Ni hablemos del amor y de las soledades metafísicas que puede llegar a producir. Uno de los aislamientos más peligrosos es el de las parejas que rompen lazos con los demás, conformándose con su presencia mutua. Están tan solas que únicamente se tienen el uno al otro.

Querías anonimato, tienes olvido

Yo también lo he hecho, yo también he utilizado el término “epidemia” para referirse a esta acumulación de soledades. A uno de los pocos a los que aparentemente no les parece bien es al sociólogo Eric Klinenberg. En ‘The New York Times‘, argumentaba que, a pesar de la disolución de viejas instituciones que creaban lazos sociales como las organizaciones vecinales, los sindicatos o las parroquias, en realidad casi ningún dato corroboraba esta tendencia. El pánico, argumentaba el director del Instituto de Conocimiento Público de la Universidad de Nueva York, es mal consejero para atajar problemas.

Pero que la gente se sienta sola si no lo está más que en otras épocas nos dice mucho acerca de la naturaleza de nuestras relaciones sociales. Las nuevas formas de comunicación nos han facilitado el derecho a sentirnos completamente solos mientras mantenemos conversaciones con veinte personas diferentes repartidas por todo el planeta. Uno puede sentirse así en un concierto, rodeado de miles de personas; en el trabajo, cuando los superiores que te han dando órdenes durante años ni siquiera recuerdan tu nombre; en el metro, lleno de personas tan solas como tú. Amamos el anonimato pero tenemos que soportar su efecto secundario, el olvido.

Iconos del capitalismo tardío. (Foto: Héctor G. Barnés)
Iconos del capitalismo tardío. (Foto: Héctor G. Barnés)

Vuelvo al metro del PAU, acompañado por mi amigo, y admiramos los edificios que rodean la boca del metro. Me confiesa que la primera vez que llegó a su nueva casa, le sacó una foto, así que saco el móvil del bolsillo y le muestro la que yo he hecho lo mismo antes de quedar con él. No sé qué hay en esos edificios en forma de panal de abejas que resulta tan hipnótico. Quizá son tan fantasmagóricos como esas fábricas abandonadas que forman parte esencial del imaginario de la era postindustrial, otro de los grandes iconos de las contradicciones del capitalismo tardío, casas pensadas para vivir donde parece que no habita nadie. Antes de despedirme, le prometo que volveré pronto. Una semana más tarde, me pregunta si quiero quedar. Le doy largas, la periferia de la periferia está muy lejos y yo me siento demasiado solo.

El desayuno no es tan importante como creíamos (y tomarlo no ayuda a adelgazar)

https://www.directoalpaladar.com/salud/desayuno-no-importante-como-creiamos-tomarlo-no-ayuda-a-adelgazar

Durante décadas autoridades sanitarias y nutricionistas han insistido en la idea de que el desayuno es la comida más importante del día y saltárselo acarreaba serias consecuencias, entre otras un aumento del sobrepeso. Algunos estudios ya habían mostrado que esta afirmación era probablemente exagerada, pero un nuevo estudio publicado en el British Medical Journal (The BMJ) asegura ahora que, por mucho que se haya repetido lo contrario, no hay evidencias de que desayunar ayude a perder peso.

La publicación británica desmonta la creencia actual sobre que desayunar ayuda a adelgazar y lo hace cuestionando la -baja- calidad de los estudios en los que se basan. The BMJ enfatiza la falta de solidez y advierte de la importancia de interpretar cuidadosamente los resultados, pues son conclusiones basadas en la observación y, posiblemente, sesgadas por estilos de vida saludables y elecciones adecuadas de alimentos.

El desayuno y la pérdida de peso no están relacionados

Según The BMJ no existen pruebas sólidas que respalden la idea de que desayunar ayude en absoluto a adelgazar, como tampoco las hay de que saltarse el desayuno conduzca a un aumento de peso. De hecho afirma que quienes desayunan ingieren más calorías a lo largo del día y que saltarse el desayuno no produce más apetito al final dela jornada.

Las conclusiones de The BMJ derivan del análisis llevado a cabo en la Universidad de Monash en Melbourne de 13 ensayos controlados aleatorios, principalmente en EEUU y Reino Unido, de los últimos 28 años y la evidencia obtenida de ellos. ¿Los conejillos de indias? “Desayunadores” habituales y no habituales, de distintos pesos corporales controlados entre 24 horas y 16 semanas.

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Varios de estos ensayos se centraron en establecer una relación entre desayunar-no desayunar y los cambios de peso corporal, mientras que otros analizaron el efecto del desayuno en la ingesta diaria de energía. Al contrario de lo que hasta la fecha hemos creído, los resultados obtenidos han mostrado que:

  • Quienes se saltaron el desayuno pesaban 440 gramos menos de media que quienes desayunaron regularmente, no habiendo diferencia entre las personas con un peso normal y las que tenían sobrepeso.
  • Quienes desayunaron habitualmente ingirieron 260 calorías más, de media diaria, que quienes no desayunaron, con independencia de los hábitos de desayuno de los primeros.
  • Saltarse el desayuno no tuvo relación con que las personas se sintieran más hambrientas por la tarde, ni con las diferencias en el gasto calórico.
  • Las tasas metabólicas entre quienes desayunaron habitualmente y quienes no lo hicieron apenas mostraron diferencias.
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El estudio de The BMJ desmonta el argumento de que desayunar puede ayudar a perder peso porque evita que comamos en exceso durante el resto del día. Parece no ser una buena estrategia y no nos va a ayudar a adelgazar. No obstante advierte, nuevamente y esta vez con su propio trabajo, que los resultados sean interpretados con cautela.

Si bien desayuno ha sido defendido durante años como la comida más importante del día, no hay evidencia de ello. Las investigaciones que están apareciendo nos dicen que el desayuno no es más que otra comida -aunque desayunar a diario podría tener efectos importantes en niños como la mejora de la concentración y los niveles de atención- y saltárselo no tiene más consecuencias que saltarse una comida cualquiera. Pero yo, no obstante, me voy a preparar un té.

Llevas toda la vida cagando mal… y no lo sabes

https://blogs.publico.es/strambotic/2018/12/llevas-toda-la-vida-cagando-mal/

Iñaki Berazaluce

Un unicornio que caga cremosos helados con los colores del arco iris, un príncipe sicalíptico que mira a la cámara con ojos libidinosos mientras devora la deyección del unicornio. Estos dos improbables personajes han sacado a la luz un problema que, como las hemorroides y directamente relacionado con aquel, sufren en silencio millones de personas: el estreñimiento.

El culpable no es otro que este, considerado uno de los grandes avances de la civilización sobre la barbarie:

¿Pero usted delira? ¿cómo puede hacernos mal el inodoro, el váter, el trono, ese mismo dispositivo en el que Bill y Melinda Gates están gastando millones para llevarlo a aquellas desdichadas zonas que aún no gozan de los avances de la higiene sanitaria?

Pues sí. El “roca” parte de un lamentable error de diseño de partida: la postura del caganer. El sanitario está diseñado para que caguemos sentados, exactamente igual que si estuviéramos en una silla. Esa apuesta por la comodidad es contraria a la postura de evacuación más natural del organismo humano, de cuclillas, es decir, con las rodillas por encima de la cintura y el recto a la altura de los pies.

El lisérgico vídeo del príncipe y el unicornio cagón explica nítidamente la diferencia entre cagar sentado y hacerlo de cuclillas. Aquí puedes ver la versión en castellano de este divertido y didáctico spot:

El vídeo es, en efecto, un anuncio de Squatty Poppy, un accesorio tan ingenioso como prescindible, en tanto el mismo efecto puede conseguirse con un taburete bajo o, mejor aún, sentándose de cuclillas sobre la taza del váter. Desde luego, no es la postura más cómoda para hacer de vientre, pero es que precisamente es la comodidad del inodoro el que provoca que prolonguemos innecesariamente el proceso de evacuación… hasta el punto de leernos El País Semanal durante el trámite. Hemorrides garantizadas,

La anatomía del cuerpo humano está diseñada para defecar en cuclillas porque permite un mejor ángulo entre el intestino grueso, el recto y el ano, por lo que las heces salen con mayor facilidad. “Es una posición más activa en la cual los esfínteres y suelo pélvico buscan equilibrio entre la presión abdominal y la presión del suelo pélvico”, señala en una entrevista con BBC Luis Barrio, director del Centro Anicca Terapia y Movimiento en Madrid.

Pero volvamos por un momento al Squatty Potty y su unicornio cagón. El audaz anuncio este rupturista artefacto fue lanzado en YouTube en noviembre de 2015 y a día de hoy ya supera los 100 millones de visionados. Al principio parecía una broma navideña con vocación de meme pero lo cierto es que la empresa familiar que lo lanzó lleva vendidos 5 millones de unidades (a 25 dólares la unidad, hagan cuentas), le han salido decenas de copias y está a punto de cotizar en bolsa. El sueño americano sobre un cremoso mojón.

Esos cinco millones de taburetes (insisto: no necesitas el Squatty Potty sino únicamente poner los pies en alto) no bastarían para solucionar la “epidemia” de estreñimiento que sufre España, donde entre el 12 y el 20% de la población -entre 5 y 9 millones de personas- sufren esta molestia, según los cálculos de la Fundación Española del Aparato Digestivo.

Una breve historia del inodoro

La empezamos a cagar el día que alguien inventó el inodoro. Aunque se tiene constancia de tronos en los que defecaban los faraones en el antiguo Egipto, la humanidad lleva milenios cagando en cuclillas y al aire libre (y limpiándose con una piedra). No fue hasta que empezamos a vivir en ciudades cuando el asunto de nuestros desperdicios orgánicos empezó a considerarse un problema de salud pública… y apareció el váter de asiento, evolución natural -aunque perniciosa- del agujero turco que sigue usándose en muchas latitudes.

El inodoro fue un invento de un noble inglés a finales del siglo XVI, escribe Alex Blasdel en The Guardiansi bien no fue hasta la industrialización de Inglaterra a mediados del siglo XIX que los váteres descendieron por la escala social hasta llegar al pueblo.

En consecuencia, resulta inevitable la asociación entre el inodoro y la civilización, en tanto el trono llegó al mismo tiempo que el agua corriente, el sistema de alcantarillado y otros muchos avances en la higiene de los ciudadanos.

Pero todo avance tiene su lado oscuro, y el inodoro trajo consigo un mal hasta entonces marginal entre los humanos: el estreñimiento y su inseparable compañero, las almorranas. Un fisoterapeuta del siglo XX describió el estreñimiento como “uno de los mayores problemas físicos de la raza blanca”. En su monumental estudio ‘The Bathroom‘ (1966), el arquitecto Alexander Kira catalogó el inodoro como “uno de los dispositivos más nocivos jamás diseñados”. El autor propone una serie de diseños alternativos que son un precedente directo del Squatty Potty, aunque sin unicornio.

Con información de BBCStramboticEl Confidencial y The Guardian.

Las 37 mejores películas de terror de todos los tiempos

https://www.espinof.com/listas/mejores-peliculas-terror-todos-tiempos

Las 37 mejores películas de terror de todos los tiempos

Sudores fríos, risas nerviosas, músculos rígidos, gritos ahogados —o no— y, si todo sale bien, alguna noche en la que cuesta particularmente conciliar el sueño. Estos son algunos de los efectos que el cine de horror provoca en nuestros cuerpos y mentes y que, vaya usted a saber por qué, nos encanta experimentar el miedo en una sala de cine.

Con el estreno de ‘Hereditary’, la ópera prima de Ari Aster, ha vuelto a reabrirse el debate sobre si estamos o no ante un filme que debería entrar a formar parte de las mejores piezas que nos ha dado el género a lo largo de la historia. Mi opinión al respecto es bien clara —tenéis una pista al final de este artículo—, pero mientras conformáis la vuestra, os invito a repasar en esta lista las que considero como las 37 mejores películas de terror de todos los tiempos.

‘El exorcista’ (‘The Exorcist’, 1973)

Dirección: William Friedkin

Reparto: Linda Blair, Max von Sydow, Ellen Burstyn, Jason Miller, Lee J. Cobb, Kitty Winn

Dejando a un lado el eterno debate sobre si es o no la mejor película de terror de la historia, si que podemos afirmar que, sin duda, es una de las más aterradoras. No importa cuántos años pasen; esta maravilla firmada por William Friedkin continúa siendo tan escalofriante como el primer día gracias a su impoluta dirección, a un diseño de sonido espeluznante y, por supuesto, a una precoz Linda Blair inmensa en su papel de Regan McNeal. Un auténtico hito rodeado por un extraño halo profano que asfixia por igual a todo tipo de espectadores independientemente de sus creencias.

Crítica de El Exorcista: ‘El exorcista’, de William Friedkin

‘El resplandor’ (‘The Shining’, 1980)

Dirección: Stanley Kubrick

Reparto: Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd, Scatman Crothers, Barry Nelson, Philip Stone

Ese genio indiscutible llamado Stanley Kubrick dominó todos y cada uno de los géneros que abordó a lo largo de su carrera. No es de extrañar dado su excepcional talento que su incursión en el terror diese como resultado una obra maestra como lo es ‘El resplandor’. Una proeza técnica, formal y conceptual que te sumerge en los imposibles pasillos y habitaciones del hotel Overlook mientras te invita a perder la cabeza junto al desquiciado Jack Torrance en una pesadilla del más alto nivel.

Crítica en Espinof: Stanley Kubrick: ‘El resplandor’

‘Halloween’ (1978)

Dirección: John Carpenter

Reparto: Jamie Lee Curtis, Donald Pleasence, Nancy Loomis, P.J. Soles, Charles Cyphers, Kyle Richards

Rodando en unos 20 días y con una limitación de recursos más que obvia —tenían que recoger reutilizar hasta las hojas que aparecían en el suelo de la calle entre plano y plano—, el maestro John Howard Carpenter revolucionó el terror sentando cátedra y marcando un antes y un después en el subgénero del slasher con este clásico de culto imperecedero. Una mirada fantasmagórica sobre el mal más puro, encarnado en un gigantesco Michael Myers aferrado al imaginario popular desde hace cuarenta años.

Crítica en Espinof: John Carpenter: ‘Halloween’, el terror convertido en arte

‘La cosa’ (‘The Thing’, 1982)

Dirección: John Carpenter

Reparto: Kurt Russell, Wilford Brimley, Keith David, David Clennon, Richad Dysart, Donald Moffat

Aunque mi obra predilecta de John Carpenter sea la genial ‘En la boca del miedo’, he de reconocer que el master of horror tocó techo en 1982 con este remake de ‘El enigma de otro mundo’, que dirigió su idolatrado Howard Hawks en 1951. Con ‘La cosa’, el autor refinó hasta su punto álgido su sello personal, desatando el terror en medio de la Antártida en un ejercicio aterrador, con unos efectos visuales aún hoy fascinantes y con una representación del mal que, de nuevo, trasciende los límites de lo humano.

Crítica en Espinof: John Carpenter: ‘La cosa’, espeluznante y magistral

‘Psicosis’ (‘Psycho’, 1960)

Dirección: Alfred Hitchcock

Reparto: Anthony Perkins, Janet Leigh, John Gavin, Vera Miles, John McIntire

¿Qué podríamos esperar de alguien catalogado como el “maestro del suspense” si no una obra maestra como ‘Psicosis’? En ella, el bueno de “Hitch”, ademas de sentar —discutiblemente— las bases del slasher, destrozó los nervios del público de principios de los sesenta con uno de los giros de guión más celebrados de la historia, ejecutado en una escena que continúa marcada a fuego en el imaginario colectivo por culpa de un cuchillo, una ducha y una malograda mujer.

Crítica en Espinof: Alfred Hitchcock: ‘Psicosis’, el terror

‘El fotógrafo del pánico’ (‘Peeping Tom’, 1960)

Dirección: Michael Powell

Reparto: Karlheinz Böhm, Moira Shearer, Anna Massey, Maxine Audley, Esmond Knight,

Si dudamos de que ‘Psicosis’ sea la “madre” del slasher es debido a que también en 1960 se estrenó ‘El fotógrafo del pánico’; un fascinante trabajo del siempre brillante Michael Powell que exploraba la psique del asesino en serie canónico mientras unía perversión, violencia y cine como pocas han conseguido hasta la fecha. Una suerte de grotesco estudio sobre el proceso creativo y la figura del autor tan atípico como sobresaliente.

‘La matanza de Texas’ (‘The Texas Chainsaw Massacre’, 1974)

Dirección: Tobe Hooper

Reparto: Marilyn Burns, Paul A. Partain, Edwin Neal, Jim Siedow, Allen Danziger, Gunnar Hansen

La más clara y fiel representación de la crudeza sin tregua que reinó en el terror durante los años setenta fue esta ópera prima valiente, salvaje y horripilante con la que Tobe Hooper marcó nuevos caminos que seguir en el género. Por encima de su eterno Cara de Cuero quedan los desgarradores gritos de la encantadora final girlinterpretada por Marilyn Burns y un estilo formal único, con una cámara casi documental y un acertado —y espectacular— uso del 16mm más sucio.

Crítica en Espinof: ‘La matanza de Texas’, inolvidable pesadilla en la América profunda

‘La semilla del diablo’ (‘Rosemary’s Baby’, 1968)

Dirección: Roman Polanski

Reparto: Mia Farrow, John Cassavetes, Ruth Gordon, Ralph Bellamy, Sydney Blackmer

Puede que la mejor palabra que puede usarse para definir ‘La semilla del diablo’ sea “pesadilla”. Durante sus poco más de dos horas de duración, este clásico de Roman Polanski, hipnótico, inquietante y angustioso, se introduce en la mente de Rosemary Woodhouse para explorar sus miedos más terrenales surgidos tras su embarazo, mientras inunda el relato de una atmósfera malsana en la que se cuece algo que escapa a toda lógica y que sigue poniendo los pelos como escarpias hasta al cinéfago más aguerrido.

Crítica en Espinof: ‘La semilla del diablo’ de Roman Polanski: el horror no tiene forma

‘La profecía’ (‘The Omen’, 1976)

Dirección: Richard Donner

Reparto: Gregory Peck, Lee Remick, David Warner, Billie Whitelaw, Harvey Stephens, Leo McKern

La figura infantil siempre ha estado estrechamente ligada al cine de terror, pero pocas veces de forma tan icónica e imperecedera como en esta ‘La profecía’. Con una dirección sobresaliente del gran Richard Donner, una interpretación principal brillante de Gregory Peck y una de las mejores bandas sonoras del género firmada por Jerry Goldsmith —que se llevó el Oscar, además de una nominación a mejor canción por “Ave Satani”—, la historia de Damien merece un hueco destacado en el Olimpo del género.

Crítica en Espinof: Richard Donner: ‘La profecía’, una magistral pieza de terror

‘Al final de la escalera’ (‘The Changeling’, 1980)

Dirección: Peter Medak

Reparto: George C. Scott, Trish Van Devere, Melvyn Douglas, John Colicos, Jean Marsh, Barry Morse

Este clásico de culto de Peter Medak demuestra que, con inteligencia, buena maña en la dirección y un dominio absoluto de la creación de atmósferas, puedes conseguir que una pelota rebotando en unos escalones consiga helar la sangre del espectador. Magnífica y quintaesencial historia de fantasmas que abraza sin contemplaciones los clásicos del subgénero para dar forma a una cinta espeluznante, trágica e incluso emotiva.

‘Suspense’ (‘The Innocents’, 1961)

Dirección: Jack Clayton

Reparto: Deborah Kerr, Peter Wyngarde, Megs Jenkins, Pamela Franklin, Martin Stephens

Tomando como base la novela de Henry James “Otra vuelta de tuerca”, adaptada al guión cinematográfico nada menos que por el mismísimo Truman Capote, ‘Suspense’ llevó el terror sobrenatural a un nuevo nivel. Más allá de su impecable narrativa visual y su expresionista —e impoluta— fotografía en blanco y negro, este clásico de Jack Clayton destacó por sus precisas y controvertidas lecturas sobre el aislamiento infantil y la represión sexual.

‘Scream. Vigila quien llama’ (‘Scream’, 1996)

Dirección: Wes Craven

Reparto: Neve Campbell, David Arquette, Courteney Cox, Matthew Lillard, Rose McGowan, Skeet Ulrich, Drew Barrymore

Cuando parecía que en el subgénero del slasher todo estaba escrito, apareció Wes Craven para revitalizarlo por completo en un ejercicio con vocación metacinematográfica que terminó trascendiendo como clásico de culto y como uno de los máximos representantes del terror de los 90. Puede que su segunda parte perfeccionase la fórmula, pero la ‘Scream’ original insufló nueva vida a los asesinos enmascarados con ganas de cazar unos cuantos adolescentes con un maravilloso extra de cinefilia entre sus fotogramas.

‘Pesadilla en Elm Street’ (‘A Nightmare on Elm Street’, 1984)

Dirección: Wes Craven

Reparto: Heather Langenkamp, Robert Englund, Johnny Depp, John Saxon, Lin Shaye, Joe Unger, Charles Fleischer

Es muy complicado pensar en personajes míticos del género y que el “bueno” de Freddy Krueger, interpretado por el entrañable Robert Englund, no aparezca entre los cinco primeros. Con ‘Pesadilla en Elm Street’, Wes Craven llevó el terror al mundo de los sueños en una película que mantiene tan intacta su brutalidad como fresco un poderoso imaginario que supuso la coronación definitiva del director como uno de los titanes del horror cinematográfico de todos los tiempos.

‘El proyecto de la bruja de Blair’ (‘The Blair Witch Project’, 1999)

Dirección: Daniel Myrick, Eduardo Sánchez

Reparto: Heather Donahue, Michael C. Williams, Joshua Leonard, Patricia DeCou, Sandra Sánchez

Si bien es cierto que antes de 1999 existieron grandes cintas que jugaron con el mockumentary en clave de terror como ‘Holocausto caníbal’ o la genial ‘Ocurrió cerca de su casa’, ‘El proyecto de la bruja de Blair’ —si excluimos a la televisiva ‘Alien Abduction’, estrenada un año antes— fue pionera en emplear el lenguaje del found-footage tal y como lo concebimos hoy día. Además de por ser un punto de inflexión; su juego con el fuera de campo, su espeluznante tramo final, su variedad en el uso de formatos y su innovadora campaña promocional la hacen una digna representante del género en esta lista.

‘Tiburón’ (‘Jaws’, 1975)

Dirección: Steven Spielberg

Reparto: Roy Scheider, Robert Shaw, Richard Dreyfuss, Lorraine Gary, Murray Hamilton

Poco queda por decir que no se haya comentado ya como esta obra maestra ya no sólo del género que nos ocupa, sino de la historia del cine. Una clase magistral de dirección y dominio del suspense que brilla tanto en su faceta de película de terror —concentrada en su primera mitad—, como en la de aventura marítima en la que deriva el relato una vez su trío de carismáticos protagonistas salen a la caza del monstruo que arrasa las playas de Amity.

Crítica en Espinof: Steven Spielberg: ‘Tiburón’, apoteosis de la aventura

‘Alien, el octavo pasajero’ (‘Alien’, 1979)

Dirección: Ridley Scott

Reparto: Sigourney Weaver, John Hurt, Veronica Cartwright, Harry Dean Stanton, Ian Holm

Concebida a través de una idea tan interesante como trasladar ‘Tiburón’ a bordo de una nave espacial, ‘Alien’ nació en 1979 para pasar a la historia como una de las películas más aterradoras de todos los tiempos. Y esto no fue únicamente debido al horripilante diseño del xenomorfo creado por H.R. Giger, sino por una dirección excepcional de Ridley Scott que nos regaló varias de las imágenes más impactantes del género y por un guión escrito por Dan O’Bannon que jugaba con el inconsciente del espectador abordando temáticas psico-sexuales de lo más incómodas.

Crítica en Espinof: Ridley Scott: ‘Alien, el octavo pasajero’, la obra maestra

‘La noche de los muertos vivientes’ (‘Night of the Living Dead’, 1968)

Dirección: George A. Romero

Reparto: Judith O’Dea, Duane Jones, Marilyn Eastman, Karl Hardman, Judith Ridley, Keith Wayne

Tomando como fuente de inspiración las criaturas vampíricas de la novela ‘Soy Leyenda’ de Richard Matheson, George A. Romero dio vida al que hoy conocemos como el zombi moderno; ese que caminaba lento e incansable únicamente movido por el hambre de carne humana y que transmitía su condición de muerto viviente a todo aquél que hincaba el diente. Con este clásico de ínfimo presupuesto, Romero influenció a incontables generaciones de cineastas, alimentando un mito que continúa muy presente en el séptimo arte —aunque a velocidades algo más altas—.

‘Nosferatu el vampiro’ (‘Nosferatu, eine Symphonie des Grauens’, 1922)

Dirección: F.W. Murnau

Reparto: Max Schreck, Alexander Granach, Gustav von Wangenheim, Greta Schröeder, GH Schnell

Esta fantástica adaptación libre del ‘Drácula’ de Bram Stoker es, a su vez, uno de los grandes hitos del expresionismo alemán. Terror, romanticismo e imágenes perennes que han trascendido al filme —quién no recuerda la sombra del cadavérico Max Schreck caracterizado como el conder Orlok subiendo las escaleras— en un diamante en bruto que sigue fascinando y con la que nacieron muchos de los elementos clave de la narrativa del género, aún vigentes.

Crítica en Espinof: Vampiros de verdad: ‘Nosferatu’

‘El gabinete del Dr. Caligari’ (‘Das Cabinet des Dr. Caligari’, 1920)

Dirección: Robert Wiene

Reparto: Werner Krauss, Conrad Veidt, Friedrich Feher, Lil Dagover, Rudolf Klein-Rogge

Otro gran ejemplo de cómo el expresionismo alemán supuso el germen del terror que ha trascendido hasta nuestros días es está joya dirigida por Robert Wiene en 1920. Un auténtico despliegue técnico y artístico en el que su impresionante factura y sus escenarios imposibles, fastuosos y pesadillescos, quedan ensombrecidos por un guión que culmina con un giro que, a día de hoy, sigue resultando sorprendente —y repitiéndose hasta la saciedad—. Una auténtica adelantada a su tiempo.

‘M, el vampiro de Düsseldorf’ (‘M’, 1931)

Dirección: Fritz Lang

Reparto: Peter Lorre, Otto Wernicke, Gustav Gründgens, Theo Lingen, Theodor Loos, Georg John

No podríamos hablar en condiciones de clásicos del expresionismo alemán sin hacer un alto en el camino para centrarnos en la figura de Fritz Lang y, más concretamente, en su aún hoy desasosegante ‘M’. Un relato que continúa manteniendo intacta su capacidad de impacto y que atesora un acercamiento de lo más peculiar a la figura del asesino protagonista, interpretado por un Peter Lorre espléndido que consigue aportar una humanidad inusitada a su personaje. Gloriosa.

Crítica en Espinof: ‘M, el vampiro de Düsseldorf’, el primer gran psycho-killer

‘Frankenstein’ (1931)

Dirección: James Whale

Reparto: Boris Karloff, Colin Clive, Mae Clarke, John Boles, Edward van Sloan, Dwight Frye,

De todas las aproximaciones que los más diversos cineastas han hecho sobre la novela original de Mary Shelley ‘Frankenstein o el moderno Prometeo’ destaca esta que James Whale firmó en 1931, siendo también, bajo mi punto de vista, la cinta más icónica de toda la serie de monstruos de Universal Pictures. Para el recuerdo queda la eterna caracterización de Boris Karloff como la criatura protagonista —más icónica incluso que el Drácula de Lugosi—; cara y ojos de una de las obras maestras de todos los tiempos.

Crítica en Espinof: ‘El doctor Frankenstein’ de James Whale

‘Suspiria’ (1977)

Dirección: Dario Argento

Reparto: Jessica Harper, Stefania Casini, Flavio Bucci, Udo Kier, Miguel Bosé

Dario Argento, uno de los máximos exponentes del giallo italiano, debía hacer acto de presencia en esta recopilación, y trabajos merecedores de hacerlo no es que faltasen —’El pájaro de las plumas de cristal’, ‘Rojo oscuro’, ‘Phenomena’…—. No obstante, he decidido decantarme por la soberbia ‘Suspiria’ para darle representación; un ejercicio de estilo único, hermoso a su manera y dirigido con una exquisitez muy poco habitual.

‘El más allá’ (‘L’aldila’, 1981)

Dirección: Lucio Fulci

Reparto: Catriona MacColl, David Warbeck, Cinzia Monreale, Antoine Saint-John, Veronica Lazar, Anthony Flees

Puede que su guión, sus diálogos y algunas interpretaciones no estén a la altura de algunas de las cintas que engrosan esta lista, pero ‘El más allá’ de Lucio Fulci es digna de compartir espacio con las grandes obras del género al encontrarse entre sus fotogramas la culminación de un estilo. Gore italiano de diseño que concentra todas las obsesiones del director en una hora y media de violencia estilizada y un surrealismo estremecedor, y que culmina con un tercer acto demencial.

La mosca’ (‘The Fly’, 1986)

Dirección: David Cronenberg

Reparto: Jeff Goldblum, Geena Davis, John Getz, Joy Boushel, Leslie Carlson

Una nueva muestra de que los remakes pueden regalarnos obras memorables es esta catedral del body-horror rubricada por el maestro David Cronenberg. Bien podríamos haber añadido en su lugar otros hitos del realizador como ‘Videodrome’ o ‘Cromosoma 3’, pero la malsana transformación del enorme Jeff Goldblum y la cruel y devastadora lectura que ofrece el filme sobre la enfermedad, el envejecimiento y el deterioro a los que todos estamos condenados sin excepción, sitúan a ‘La mosca’ en lo alto del podio.

Crítica en Espinof: ‘La mosca’, de David Cronenberg

‘Posesión infernal’ (‘Evil Dead’, 1981)

Dirección: Sam Raimi

Reparto: Bruce Campbell, Ellen Sandweiss, Betsy Baker, Richard DeManincor, Theresa Tilly, Scott Spiegel

Esta pequeña película, autofinanciada y construida utilizando únicamente como materiales talento, dedicación y pasión por el medio, pese a sus carencias, consiguió pasar a la historia del cine para ser recordada como una de las mejores películas de terror de todos los tiempos. Y no sólo eso, creó un mito encarnado en su momento por un Bruce Campbell al que aún le quedaban unos cuantos años de maduración, y que sigue tan vigente como en el primer día. Un debut intachable y poseedor de un estilo propio inconfundible.

‘Las diabólicas’ (‘Les diaboliques’, 1955)

Dirección: H.G. Clouzot

Reparto: Simone Signoret, Véra Clouzot, Paul Meurisse, Charles Vanel, Jean Brochard

Al igual que cintas como ‘Psicosis’, ‘Las diabólicas’ circula por esa estrecha línea que conforma la frontera entre el thriller y el terror. Pero esto no es lo único que hermana a este magnífico trabajo con la obra del maestro del suspense; ya que tanto en niveles de dirección como, sobre todo, en la construcción de su magnífico e intrigante guión, la obra dirigida por H.G. Clouzot bien podría pasar por una de los mejores piezas de Alfred Hitchcock, y eso sólo puede ser sinónimo de excelencia.

‘Onibaba’ (1964)

Dirección: Kaneto Shindô

Reparto: Nobuko Otowa, Jitsuko Yoshimura, Kei Satô, Jukichi Uno, Taiji Tonoyama, Kentarô Kaji

La primera toma de contacto con ‘Onibaba’ te cautiva con su maravilloso tratamiento formal, con una espectacular fotografía en blanco y negro y un trabajo de cámara en el que encuadres y movimientos se mueven por los terrenos de esa poesía visual nipona que se suele asociar a los cineastas de mayor renombre del país. Pero lejos de ser un hermoso envoltorio vacío, dentro de todo esto yace un terror simple y primitivo, condensado en esa oscuridad mundana y terrenal que alberga el ser humano en su interior.

‘Los ojos sin rostro’ (‘Les yeux sans visage’, 1960)

Dirección: Georges Franju

Reparto: Pierre Brasseur, Alida Valli, Juliette Mayniel, Edith Scob, François Guérin

Con su segundo largometraje tras ‘La cabeza contra la pared’, el cineasta galo Georges Franju dio forma a una brillante deconstrucción del arquetípico científico loco en un filme impulsado por una grotesca voluntad casi poética y por unos ambientes tan irrespirables como cautivadores. El crimen impulsado por la culpabilidad y el amor paternal es el eje central de una obra maestra cuya iconografía permanece intacta y lejos de caducar.

‘[•REC]’ (2007)

Dirección: Jauma Balagueró, Paco Plaza

Reparto: Manuela Velasco, Ferrán Terraza, Jorge Serrano, Pablo Rosso, David Vert

Recuerdo ver ‘[•REC]’ por primera vez, hace ya once años —cómo pasa el tiempo—, durante el Festival de Sitges en un pase abarrotado de público. Los gritos generalizados, las risas nerviosas, los aplausos y los momentos en los que ni uno solo de los presentes era capaz de respirar por culpa de una tensión que se cortaba con un cuchillo fueron suficientes señales de que, en efecto, estábamos presenciando algo nunca visto, único y de una intensidad asombrosa. Plaza y Balagueró haciendo historia en el terror en un piso de la Rambla Catalunya de Barcelona. Ni más, ni menos.

Crítica en Espinof: ‘[Rec]’, grabaos la lección

‘Babadook’ (‘The Babadook’, 2014)

Dirección: Jennifer Kent

Reparto: Essie Davis, Noah Wiseman, Daniel Henshall, Hayley McElhinney, Barbara West

Una de las grandes sorpresas que nos ha dado el cine de terror durante los últimos años es esta genialidad australiana dirigida por Jennifer Kent y protagonizada por una Essie Davis descomunal en su papel de madre atormentada. Un estudio sobre el significado del duelo tras la pérdida de un ser querido en clave de terror en el que la exploración de la psique de su protagonista es tan crucial como la representación de sus demonios proyectados en un monstruo que profesa amor por el terror silente de principios del siglo pasado.

Crítica en Espinof: ‘Babadook’, el terrorífico monstruo que todos tenemos dentro

‘The Descent’ (2005)

Dirección: Neil Marshall

Reparto: Shauna Macdonald, Natalie Jackson Mendoza, Alex Reid, Saskia Mulder

El realizador británico Neil Marshall ha terminado convirtiéndose en uno de esos artesanos a los que llamar cuando tienes una producción ambiciosa con muy poco presupuesto. Con cuatro duros, el bueno de Neil te rueda la batalla de Aguasnegras de ‘Juego de Tronos’ o te introduce de lleno en una cueva con un grupo de espeleólogas en una de las cintas más claustrofóbicas y terroríficas que nos ha dado el siglo XXI. Unos personajes brillantes, un terror brutal y a flor de piel y un mid point que transforma el filme en un auténtico y divertidísimo infierno.

’28 días después’ (’28 Days Later’, 2002)

Dirección: Danny Boyle

Reparto: Cillian Murphy, Naomie Harris, Megan Burns, Brendan Gleeson, Christopher Eccleston

Aunque exista algún que otro precedente, fue Danny Boyle, junto a un Alex Garland confinado a la sala de escritura antes de arrasar con ‘Ex-Machina’ y ‘Aniquilación’, quien puso de moda a los zombis rápidos infectados con su espectacular ’28 días después’. Una joya del subgénero que hibridó el uso de vídeo y 35mm, jugando además con las velocidades de obturación para darle un look único a la película que enriqueció la brutalidad y caos asociados a su descarnada violencia.

‘Martyrs’ (2008)

Dirección: Pascal Laugier

Reparto: Mylène Jampanoï, Morjana Alaoui, Catherine Bégin, Robert Toupin, Patricia Tulasne

Puede que la máxima representante de la ola de terror extremo francés iniciada a principios de siglo conocida como “Nouvelle Horreur Vague” sea la fantástica ‘A l’interieur’ de Alexandre Bustillo y Julien Maury, pero mis gustos personales me invitan a dar representación a esta corriente gala con la brutal ‘Martyrs’ de Pascal Laugier. Una de las últimas “películas con ambulancia en la puerta” que recuerdo haber visto en el Festival de Sitges, de una violencia demencial y con un final que no sabría etiquetar como genial o como estúpido, pero que no deja indiferente.

‘Déjame entrar’ (‘Låt den rätte komma in’, 2008)

Dirección: Tomas Alfredson

Reparto: Kåre Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar, Henrik Dahl, Karin Bergquist

El cine de terror confluye excepcionalmente con el cine de autor de esencia nórdica en esta adaptación de la novela de John Ajvide Lindqvist —también guionista del filme— celebrada en medio mundo por su maravillosa factura técnica, su trabajo de cámara y fotografía —impresionante su uso de la profundidad de campo— y, sobre todo, por la encantadora y violenta relación de amistad, de un romanticismo clásico, entre el pequeño Oskar y la siniestra Eli.

Crítica en Espinof: ‘Déjame entrar’, poesía en clave vampírica

‘The Lords of Salem’ (2012)

Dirección: Rob Zombie

Reparto: Sheri Moon Zombie, Christopher Knight, Dee Wallace, Clint Howard, Udo Kier

La primera vez que vi ‘The Lords of Salem’, en el marco del Festival de Sitges, salí de la proyección profundamente decepcionado. Tras dejarla reposar una temporada, le di una segunda oportunidad para terminar arrodillado ante el ejercicio de atmósfera, surrealismo, blasfemia y horror que creó Rob Zombie en 2012. Un auténtico mal viaje alucinógeno que arrastra al extremo en términos visuales y conceptuales la esencia de ‘La semilla del diablo’ de Roman Polanski. Oro puro al que enfrentarse con la mente bien abierta y dispuesta.

‘La bruja’ (‘The Witch’, 2015)

Dirección: Robert Eggers

Reparto: Robert Eggers

A golpe de clasicismo, sobriedad y unas habilidades en la dirección inusitadas para un debutante, Robert Eggers nos regaló una de las mejores películas de terror de la década. Con un ritmo lento y una atmósfera asfixiante, el realizador va cocinando una historia de esencia folclórica en la que el horror, al igual que el mal, deambula por los bosques de Nueva Inglaterra, acechando, desquiciándote, y esperando para culminar en un tercer acto capaz de desencajar mandíbulas.

Crítica en Espinof: ‘La bruja’, aterradora proeza

‘Hereditary’ (2018)

Dirección: Ari Aster

Reparto: Ari Aster

El último gran largometraje de terror estrenado hasta la fecha es, a su vez, uno de los mejores de todos los tiempos. Después de su segundo visionado he podido comprobar que las sensaciones que me transmitió la primera vez no fueron tan sólo fruto del entusiasmo: ‘Hereditary’ es una auténtica maravilla, compleja, sofisticada, inteligentísima y, lo que es más importante, terrorífica. Mención especial para una Toni Collette que corona una obra que marca un antes y un después en la historia del género y que aún no he conseguido disipar lo más mínimo de mi mente.

Crítica en Espinof: ‘Hereditary’: TERROR en mayúsculas que marca un antes y un después en la historia del género

Podríamos pasar horas y horas recopilando los mejores largometrajes que han engrosado la historia de nuestro amado género, pero he tenido que decantarme por los que, creo, son sus mejores representantes. Dicho esto, os invito a que compartáis con nosotros cuáles creéis que son las mejores películas de terror de la historia; porque todos los buenos malos ratos que podamos pasar delante de una pantalla de cine, son pocos.

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