Agricultor se queja de que le pagan las cerezas a 0,9€ y en la tienda cuesta 11€ perfecto ejemplo de la falta de cultura económica en este país

Un muy buen comentario de un foro.

“Al 95% de la gente le parece injusto.

Igual que al 95% de la gente le parece injusto el salario minimo, creen que debería ser el triple, por ejemplo. Why not? “yo lo valgo, quiero darle a un botón y que se cumplan mis deseos y que mi país sea rico y yo ganar mucho, voy a votar a Podemos que dice cosas así”.

Volviendo al tema: el libre mercado funciona. Si las cerezas cuestan tanto en la tienda es porque el 80% del coste viene de la logística y la puesta en disposición para la venta. Ese agricultor se piensa que sus cerezas van mágicamente a los distintos supermercados de todo el mundo. Hay que pagar desde los camiones que las transportan, las cámaras frigoríficas, los almacenes, la gasolina, y ah sí, todos los sueldos de todas esas personas que trabajan en todo ello y en el supermercado o tienda finales. Hay que pagar las cajas donde van metidas, la red, hay que pagar la electricidad que se ha consumido en todo el proceso, etc. etc.

Y digo que el libre mercado funciona porque si fuese tan chollazo ser distribuidor de alimentos entonces házte tu distribuidor y baja un 20% de tus márgenes y te harás archimillonario jodiendo a tus competidores distribuidores. No sucede porque…. no ganan tanto como en tu imaginación. Pues ahora aplicad esto a TODO, al hecho de ser empresario por ejemplo, millones de sociatas y comunistas que no montarán un negocio en su vida se creen que es llegar y besar el santo. Házlo tú gilipollas.

En el mismo mercado agrícola, los frutos secos por ejemplo son necesarios, HACEN FALTA y por eso los agricultores de frutos secos ganan una pasta gansa, unos 6 o 7 euros el kilo, y el producto final al cliente le cuesta menos de 15 euros el kilo, en este sector agricola el agricultor se lleva casi un 50% de los ingresos, porque el producto de base es muy cotizado. Volvemos a la idea de seguir el libre mercado: si ofreces algo que es necesario te pagarán bien, si vendes cerezas, uvas o patatas que hay un gritón de kilos en el mercado pues el valor es casi cero y el cliente final prácticamente paga lo que ha costado la logística y unos centimillos para el agricultor porque no vale más. Cambia de cultivo o aprende otro oficio!!!! Adaptate!!!!

Y luego el tío este del que os hablo encima se queja de que no reciben subvenciones (paguitas). ¡¡Venga alegría!!

Es la filosofía del “yo soy un ciudadano y merezco ganar un pastón por existir. El gobierno debe darme todo. Déme, déme, déme”.

Enlace a la exposición del agricultor quejica: 

https://twitter.com/i/web/status/1132393765577154560

El fin de la infancia

Estos días veo claramente cómo a mis hijas se les acaba la época infantil. La inocencia pronto desaparecerá de sus felices mentes, y la dura realidad llegará por desgracia bajo la forma del (duro) periodo adolescente. Es imposible adelantar qué dificultades concretas tendrán que afrontar, pero es seguro que estos pesares aparecerán en sus hasta ahora despreocupadas vidas.

En el fondo siento lástima (y dolor) por ellas. En pocos años el horror de la madurez intelectual les mostrará ya sin la protección del ingenuo pensamiento infantil un mundo que de repente se les aparecerá como cruel y codicioso. Un inesperado golpe en la cara al que todos nos hemos enfrentado. Tendrán que formar “alianzas” y “comunidades” en el instituto, encajar en el grupo que más se amolde a sus intereses, evitar en lo posible el instintivo bullying, empezar a “luchar” (contra sí mismas y contra el resto de chicas) por parecer lo más atractivas posibles a los chavales (pinturas y tacones en un cuerpo aún en formación); y todo mientras se ven “forzadas” a estudiar para así algún día poder conseguir un trabajo al que encadenarse de por vida para poder así con suerte sobrevivir y llegar a fin de mes; amén de conseguir crear finalmente su propio “nido” con el que traer al mundo una nueva generación de personitas dispuestas a continuar el ciclo vital. Esos serán mis nietos, y quizás con suerte (o por desgracia) también llegue a ver en ellos este fin de la infancia.

Y es que personalmente creo que el final de etapa infantil es el momento más duro en la vida de toda persona. El momento justo en que el conocimiento de lo que realmente va la vida hace su puesta en escena: abruptamente el niño es despojado de la ingenuidad, la honradez y la simpleza, y en su lugar aparecen la frustración, la tristeza y la desesperación. Su eterna sonrisa da paso a las lágrimas, y su adorable candidez da paso a la ira, la vergüenza, el miedo y el dolor. La codicia evolutiva hace mella en sus pequeños cerebros aún en proceso de formación, y la máscara de la realidad cae al suelo: de repente comprenden que el mundo es lucha y sufrimiento, y que su deber es participar en este ciclo (por no decir, circo) de la vida como mandamiento natural.

En relación a todo estos pensamientos sin duda no hay mejor representación artística que la que el grupo Iron Maiden hizo magistralmente con su trabajo Childhood’s End. Una maravilla de canción a nivel musical y de letra. Más quisiera cualquier grupo musical contemporáneo siquiera acercarse un poco a su calidad. Os dejo el vídeo a continuación junto con una traducción libre que os hago de la letra:


Album: “Fear Of The Dark”

Childhood’s End:

I’d sail across the ocean

I’d walk a hundred miles

If I could make it to the end

Oh just to see a smile

You see it in their faces

The sadness in their tears

The desperation and the anger

Madness and the fear

No hope, no life, just pain and fear

No food, no love, just greed is here

Starvation and the hunger

The suffering and the pain

The agonies of all-out war

When will it come again?

The struggle for the power

A tyrant tries again

Just what the hell is going on?

When will it ever end?

No hope, no life, just pain and fear

No food, no love, just greed is here

You see the full moon float

You watch the red sun rise

We take these things for granted

But somewhere someone’s dying

Contaminated waters

Pollution and decay

Just waiting for disease to strike

Oh will we learn someday?

No hope, no life, just pain and fear

No food, no love, no seed

childhood’s end

Traducción libre:

Álbum: “Fear Of The Dark”

Letra de “Childhood’s End” (El fin de la infancia):

Navegaría a través del vasto océano

Caminaría cientos de kilómetros

Tan solo con saber que si lograse llegar al final

Podría ver una sonrisa

Lo puedes ver en sus caras

En la tristeza que surcan sus lágrimas

En la desesperación y la ira

La locura y el miedo

No hay esperanza, no hay vida, solo dolor y miedo

No hay sustento, no hay amor, solo la codicia está aquí

El anhelo y la necesidad

El sufrimiento y el dolor

Las agonías de la guerra total

¿Cuándo vendrá de nuevo?

La lucha por el poder

Un tirano lo intenta de nuevo

¿Qué demonios está pasando?

¿Cuando se va a terminar?

No hay esperanza, no hay vida, solo dolor y miedo

No hay sustento, no hay amor, solo la codicia está aquí

Vemos la luna llena flotando

Vemos la salida del rojo sol

Tomamos estas cosas por sentado

Pero sabemos que en algún lugar ahora alguien está muriendo

Aguas corruptas

Contaminación y decadencia

Y la enfermedad a la espera para atacar

Oh, ¿aprenderemos algún día?

No hay esperanza, no hay vida, solo dolor y miedo.

Sin sustento, sin amor, sin motivo.

Es el fin de la infancia

La depresión no es cosa de ricos: aunque no se diagnostique, también la gente de países pobres la sufre

https://magnet.xataka.com/preguntas-no-tan-frecuentes/depresion-no-cosa-ricos-no-se-diagnostique-tambien-gente-paises-pobres-sufre

La depresión no es cosa de ricos: aunque no se diagnostique, también la gente de países pobres la sufre

No hace tanto publicábamos en esta casa el siguiente artículo: “la depresión afecta más a los países ricos”. Nos sustentábamos en datos recopilados por la OMS, Entre los países con más personas deprimidas eran Francia, Estados Unidos, Bélgica o España. Ni rastro, por ejemplo, en la conflictiva sociedad de Irak o en países del sudeste asiático.

Forma parte de uno de los lugares comunes de la opinión pública y de los profesionales por muchas décadas: depresión y ansiedad son enfermedades y síntomas propios de quienes tienen tiempo para pensar en cosas superfluas de la vida, una consecuencia de la abundancia y degeneración de occidente.

El “sano” salvaje: existe un curioso estudio que ayudó a establecer esta creencia: J.C. Carothers, psiquiatra y consultor de la OMS, publicó en 1953 el informe “La mente africana”. En él se defendía que los habitantes del continente carecían del desarrollo psicológico y del sentido de responsabilidad personal necesario para experimentar la depresión. A esta idea se le han sumado otras, como que la relajada vida sin tantos estímulos o la abundancia de tribus y comunidades arropaban a los africanos y los alejaban de estas dolencias.

Un problema de muestreo: pero en las últimas décadas se está demostrando que esta realidad estaba condicionada por el desarrollo sanitario. No es que occidente sufra más depresión, de la misma forma que hay que tener cuidado a la hora de defender que el número de personas deprimidas crece con los años, sino que la enfermedad se conocía mejor y se diagnosticaba más, hasta el punto que el debate en nuestro contexto es si estamos patologizando en exceso algo tan normal como la tristeza.

Los países pobres se ponen al día: volviendo con lo de antes, las estadísticas más recientes están contrariando las cifras de antaño, mostrando que hay tanta gente deprimida en Estados Unidos como en la India o en Nepal. Pese a todo, sigue habiendo países pobres como Chad, Afganistán o Ruanda donde sólo existe un único psiquiatra para toda la población. Ocurre igual que en Europa en el siglo XIX.

El investigador Vikram Patel lleva 20 años demostrando cómo los diagnósticos por enfermedades mentales son completamente obviados en parte de África y Asia, en buena medida debido al estigma y a una intención de los gobiernos de ignorar el problema. Incluso en muertes claramente condicionadas por la depresión, ésta no aparece en los informes clínicos, alterando los resultados estadísticos.

¿Y qué relación hay entre depresión y pobreza? Aunque la gente pobre es más propensa a sufrir depresión (como también pasa con la obesidad o el asma), la mayoría de los pobres no están deprimidos, así que no es una fuerza causal directa. Sin embargo sí hay diferencias en cuanto a las consecuencias de padecer una depresión entre ricos y pobres: los pobres tienden a haber recibido menos educación informativa y emocional, lo que deriva en una más tardía y peor gestión de esos estadios, lo que puede derivar en más somatización, peor productividad, agravamiento de otras enfermedades y más tensiones sociales y familiares.

No eres tú, es la economía: aún sabiendo que la depresión es un complejo fenómeno multidimensional y multifactorial, es interesante señalar la existencia de una novedosa y creciente corriente de pensamiento.

Durante muchos años hemos tratado las dolencias emocionales como un ejercicio de superación individual (que el paciente vaya a terapia). Sin embargo, ahora algunos creen que, dado que el estrés, la ansiedad y la depresión están muy vinculadas a la realidad material de los ciudadanos, otro abordaje sería mejorar las condiciones económicas del conjunto de la sociedad para limitar el impacto del que es ahora mismo el causante de la mayoría de dolencias del mundo de forma directa o indirecta y 800.000 muertes al año.

Pese a lo interesante de la idea, se queda coja: divorcios, pérdida de seres queridos y contracción de otras enfermedades son algunas de las principales causas de la depresión mayor.

Una nueva sensación

Hoy he experimentado una nueva experiencia después de 16 años en esta profesión. Que unos alumnos de 2º de Bachillerato me reconozcan el trabajo justo al acabar el curso y no condicionado a ir al circo de la graduación. Lejos queda ya la decepción de mi último gran proyecto de 2016 donde solo 1 alumna me reconoció el trabajo realizado con ellos.

Gracias y suerte a todos.