Anuncios

De cómo el autor del mapa de metro de Londres fracasó con el de París

http://www.geografiainfinita.com/2016/04/de-como-el-autor-del-mapa-de-metro-de-londres-fracaso-con-el-de-paris/

El mapa del metro de Londres ha dado pie a toda una corriente en la forma de representar este tipo de redes, pero no triunfó en todo el mundo

Hace poco hablamos en el blog del éxito del mapa del metro de Londres, ideado por Harry Beck. A primeros del siglo XX, conforme la red de metro de la capital británica se iba extendiendo, cada vez resultaba más complicado que los usuarios supieran cuál de las líneas de ese enmarañado sistema debían coger.

En  1908, la alcaldía elaboró un mapa de la red superpuesto a la ciudad. Fue un avance, pero aún no permitía encontrar una estación y el trayecto a realizar, con sus cambios de línea, de una manera sencilla. Hasta que en 1931, el por entonces el integrante de la oficina de señalización del metro, Harry Beck, comenzó a dibujar un nuevo mapa para simplificarlo.

Mapa do metrô de 1909 (esquerda) e a versão de Harry Beck, de 1931

Su diseño fue revolucionario al dejar fuera las curvas, sustituyéndolas por ángulos de 90 y 45 grados. Puso en las estaciones con correspondencia un círculo blanco y situó a todas las estaciones a la misma distancia, en el que fue el cambió más controvertido.

El hecho de situar todas las estaciones a la misma distancia fue, sin duda, una gran idea. Bajo tierra importa poco lo que está en la superficie. El metro era un universo propio, en la que la única información relevante para el usuario era el número de estaciones que quedaban para llegar a su destino o los cambios de línea que debía realizar para conseguirlo. La distancia no se medía en kilómetros, sino en estaciones. Beck diseñó todas las versiones del mapa de Londres hasta 1960.

Después del éxito de su mapa londinense, París le pidió una propuesta y en 1951 presentó una. No era, estrictamente hablando, su primer intento. Había presentado una versión en los años 40. Aunque no quedan registros, se puede especular el por qué de su rechazo entonces: los parisinos aún estaban muy unidos a la geografía y el diagrama de Beck le rendía poco tributo.

Mapa de Metro de París de Beck
Mapa de Metro de París de Beck

Y a pesar de su claridad, lo mismo se puede decir de esta segunda versión. “Sólo hay que mirar a la línea 1”, explica Mark Ovenden, que fue la primera persona en publicar este mapa en su libro “Paris Métro Style” (2008), después de que fuera comprado por el Museo de Transporte de Londres en 2006.

“El eje de la Línea 1 no encaja con la manera que un parisino tiene de ver la ciudad. La línea transcurre por debajo de la Rue de Rivoli, que es un eje este-oeste. Beck la sitúa en un ángulo de 45 grados”, explica Ovenden en Intelligence Live Magazine.

En la parte inferior del mapa de Beck, Chateau de Vincennes, la estación por entonces más oriental de la línea 1 estaba al nivel de Charenton Écoles. En realidad es un paseo de algo más de tres kilómetros, a través del Bosque de Vincennes (no se aprecia en el mapa superior). Pero estas no eran las cuestiones más obvias: en la primera versión el Sena no aparecía.

Así, cuando el mapa fue rechazado por la empresa concesionaria, volvió a poner el río. Perono le preocupó no incluir la Isla de San Luis, contigua a la Ile de la Cité. Lo hacía por una simple razón: no tenía estación de metro. Esto no encajaba en la mentalidad de los parisinos acostumbrados a ver las mismas cosas en el mapa de metro que en el mapa que utilizaban para la superficie. Así que el mapa de Beck cayó en desgracia.

A cambio, el mapa que triunfó fue el que mantenía las calles y superponía las líneas de metro, respetando la ortodoxia geográfica. Un plano con el que resultaba francamente difícil orientarse.

Metro de París de 1950
Metro de París de 1950

Mientras que le modelo de Beck triunfaba en casi cada ciudad que contaba con metro, el mapa de París se mantenía al margen. La ciudad de la Luz no se vio seducida por esta nueva manera de mostrar gráficamente, de un modo más sintético y práctico los trazados de las líneas de metro.

Plano geográfico del Metro de París
Plano geográfico del Metro de París

Hubo que esperar hasta el año 2000 para que el metro de París se adaptara al modelo de Beck. A día de hoy el mapa de París se presenta de manera esquemática, como la mayoría de los planos de suburbanos del mundo.

Mapa actual de metro de París
Mapa actual de metro de París

El mapa de metro de Madrid, también al margen

El plano de metro de Madrid también fue geográfico en sus orígenes. Abrió sus puertas en 1919 y desde entonces arrancó con una versión geográfica de su mapa. El metro arrancó con la Línea 1 que inauguró Alfonso XIII con 8 estaciones y 3.8 kilómetros. Realizaba el recorrido entre Cuatro Caminos y Sol.

Metro de Madrid durante el reinado de Alfonso XII
Metro de Madrid durante el reinado de Alfonso XIII

En Madrid hubo que esperar hasta los años 80 del siglo XX para poder contar con un plano esquemático del suburbano madrileño. Posteriormente, el plano geográfico siguió siendo el más usado.

Mapa del metro de Madrid geográfico
Mapa del metro de Madrid geográfico

En abril de 2007, la Comunidad de Madrid cambió el plano radicalmente con un  diseño más inspirado en el de Londres, con las líneas rectas como protagonistas. No había proporcionalidad en las distancias y las estaciones no correspondían exactamente con la ubicación de los barrios. De 2003 a 2007 se abrieron 80 estaciones nuevas y 90 kilómetros de red y no cabían en el mapa.

Mapa del metro de Madrid introducido en 2009
Mapa del metro de Madrid introducido en 2007

En 2013 la consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid decidió simplificar el mapa en una mezcla entre una versión más geográfica y otra más esquemática.

Mapa de metro de Madrid actual
Mapa de metro de Madrid actual

*Actualizado 26/07/16

 

Generación postureo: el afán de mostrar a los demás lo felices que somos

http://www.centroadiccionesbarcelona.com/generacion-postureo-el-afan-de-mostrar-a-los-demas-lo-felices-que-somos/

Nos gusta compartir el lado bonito de nuestras vidas. Mostramos lo mejor de nuestro día a día al mundo a través de las redes: tu última postura de pilates con un tenue filtro, un plato del restaurante más trending y un “Smoothie bowl” el nuevo desayuno (sano) de moda.

Pero hay un inconveniente: nuestras vidas no son siempre de color de rosa por mucho que queramos que sea así.

Tenemos una necesidad imperiosa de mostrar al mundo lo felices que somos. Vivimos en un mundo plagado de selfies, obsesionados con la popularidad y con mostrar el lado bueno de las cosas .

Cientos de personas permanentemente unidas a una comunidad “falsa” y efímera, donde se potencian unos valores que no existen y se difumina una auténtica realidad. Un mundo de colores donde predomina la foto de tu última cena, tu foto de verano con el tan ansiado flotador XXL o tu plato de comida, eso sí,  todos los alimentos deben ser muy saludables.

 

La Generación del Postureo

Es imposible que una persona, independientemente si es famosa o no, esté siempre feliz y trate de demostrárselo al resto del mundo a través de sus selfies o vídeos. Hay quien dice que las redes sociales tienen su parte de culpa.

No hay que olvidar que en las redes sociales tendemos a proyectar lo mejor de nosotros mismos, ya sea como forma de autoafirmación, de buscar la aprobación de los demás o, simplemente, por el placer de exhibirse.

Tenemos la necesidad de dar a conocer al mundo lo felices que somos y de no hacerlo, nos hace infelices. Y no sólo eso, sino que somos muy sanos, que nos encanta cocinar, ir al gimnasio y tomar Smoothie. Esas fotos de desayunos con todos los elementos perfectamente dispuestos sobre una bandeja en la que no faltan ni las velas ni las flores frescas (el típico desayuno de cada día…), bajo una indirecta luz. Y bajo un filtro, otro filtro, otro filtro.. espera, un filtro más. Listo.

Esto, cómo os podéis imaginar, se llama “postureo”. Lo vemos todos los días, incluso los que dicen estar en contra, lo hacen mediante whatsapp en cuya foto de perfil aparecen poniendo morritos. Nos gustan los “me gusta”, y a algunos incluso se le va de las manos. Ponen comentarios con un “sígueme y se sigo” y tú te preguntas: a mí que más me da lo que hagas los miércoles por la noche, pero aun así algunos caen. Porque quieren un número más.

 

Un verano sin Pool floats, no es verano

El año pasado ya fueron tendencia en Instagram y no había celeb que no se hiciera una foto con el suyo, cuánto más grande y original mucho mejor. Pero el accesorio más hot del año pasado vuelve este año como nunca y hasta Google reconoce que ha habido un incremento en las búsquedas relacionadas con el tema el pasado mes de junio.

Alessandra-Ambrosio-Coachella Un verano sin Pool floats, no es verano

La primera responsable de esta fiebre por los flotadores inmensos y llamativos fue Taylor Swift, quien ya el año pasado posteó en su Instagram una foto en la que ella y Calvin Harris navegaban a lomos de un inmenso cisne en una idílica escena veraniega.

Las colchonetas son el accesorio de moda, vista la cantidad de donuts rosas, cisnes gigantes, flamencos y unicornios que aparecen constantemente en las cuentas más cool de Instagram. Pero los pool floats no son unas simples colchonetas: tienen diseños súper cool y chic que enamoran. Y lo más importante: son el protagonista de nuestras fotos de verano.

Queramos o no, los flotadores XXL son el accesorio más in para piscina y no hay fiesta que no se precie en el que no se cuente con ellos. Ni famosa que no se haya hecho la fotografía de turno con uno. Los flamencos son los favoritos de las famosas, así que su éxito en Instagram está garantizado.

El postureo es algo silencioso pero contagioso

Instagram es la red social de los influencers por excelencia. Las imágenes que se suben, acompañadas de los hashtag pertinentes y de unas fotos originales, han hecho que laspersonas más influyentes no hayan dudado un instante en estar ahí. (si os interesa el tema de los influencers, os recomendamos el artículo El fenómeno de los ‘Youtubers’ ¿Está todo permitido?)

La brecha que separa nuestra vida privada de lo público se ha hecho casi imperceptible. Gracias al acelerado desarrollo de las redes sociales, hay veces que parece que vivamos en una sociedad en donde cada miembro habita dentro de una pecera que deja completamente al descubierto toda su intimidad.

Hoy se dice que estamos en el momento en que los vídeos cortos son los nuevos selfies.

Hay quien dice que la ambición y el narcisismo son dos cualidades que definen a la perfección esta generación de postureo.

La generación Instagram ha cambiado el refrán ‘tanto tienes, tanto vales’ por el ‘tanto enseñas, tanto vales’. Atrás quedaron los sentimientos, los momentos vividos… Aquello que no puede ser fotografiado y no tiene los cientos de ‘likes’ no importa.

Quizá se te olvida que lo más valioso, jamás podrá ser fotografiado. Lo más importante no tendrá los cientos de ‘likes’, pero será lo que realmente te hará vivir… lo que realmente te hará feliz.

1 de cada 3 comensales hace fotos de los platos

En los últimos tiempos hemos visto cómo los comensales han incorporado una nueva práctica cuando visitan un restaurante: tomarle fotos a sus platos y compartirlas en Instagram, Twitter o Facebook. todo por un me gusta - adicción a las redes sociales - desayuno smoothiesEs tal el fenómeno que se ha dado, con toda la cantidad de fotos de comida que se publican en la red, que se han desarrollado aplicaciones especiales para compartir lo que algunos han denominado como food porn, o el hecho de disfrutar viendo fotos de comida.

¿Queréis saber cual es la utilidad que se les da a las fotos que realizamos? El 60% la comparte a través de Whatsapp, el 43% la sube a Facebook, el 31% a Instagram y el 28% a Twitter.

Otro dato muy interesante que pone de manifiesto como los usuarios van aprendiendo los códigos de comunicación propios de las redes sociales, es que el 58% de los que suben las fotos de comida incluyen algún hashtag o etiqueta en el texto que comparten.

 

El “Food Porn” o la moda de fotografiar tus platos

Los verdaderos adictos a fotografiar sus platos han convertido la comida en todo un estilo de vida que venden a través de imágenes atractivas, pero que en muchos casos llegan a ser forzadas. En los blogs de cocina están de moda las fotos llenas de accesorios que luego nadie utiliza para comer.

La moda de los selfies ha potenciado este comportamiento, y cuando se organiza algún evento con catering hay colas por retratarse junto a torres de cupcakes, macarons o con hamburguesas suculentas, que después de compartir la foto vuelven a dejarse en la bandeja. La comida se vuelve así parte del decorado de un estilo de vida donde lo importante es la imagen que se comparte a través de las redes sociales

El triunfo de las redes sociales ha abierto un nuevo canal de comunicación entre nosotros y una nueva manera de comunicarse. Estas redes se basan en las emociones. Cuando escribimos algo, o publicamos una foto en nuestro Facebook, buscamos que éstas generan emociones en nuestros contactos. A veces se quieren transmitir unos gustos, otras dar envidia, y , en otras, se pretende modificar la percepción que otros tienen sobre nosotros.

Tal ha sido el boom, que muchos restaurantes de NY prohiben sacar fotos a sus platos.

 

Essena O’Neill, la estrella de Instagram que quiso dejar de serlo

Tenía 18 años y medio millón de seguidores, pero ha dicho basta al postureo de la era 2.0. Con más de 712.000 seguidores, Essena O’Neill abandona la red social porque asegura que esa “no es la vida real”

“Dejé que los números me definieran” es sólo una de las escalofriantes frases que Essena Oneill pronuncia en su último vídeo publicado en Youtube.

Essena O'Neill - adicción a las redes sociales

Logró la fama en Instagram, Youtube y Snapchat, no obstante, esta joven de 18 años ha decidido apartarse de las redes sociales, su vida era una auténtica mentira, comenta.

Decidió borrar hasta 2.000 fotos de Instagram cansada del engaño que suponían. En una de sus idílicas instantáneas en la playa de tantas que inundaban su perfil, escribía: “Me hubiera gustado comer bien ese día. Probablemente le grité a mi hermana pequeña hasta que consiguiera una foto que me gustara”.

Lo suyo fue toda una declaración de intenciones y contó algo que ya sabíamos, que las redes sociales enseñan vidas perfectas que resultan ser perfectas mentiras. “Para ser realistas, he pasado la mayor parte de mi vida siendo adicta a las redes sociales, la aprobación social, el estatus social y mi apariencia física. Estaba consumida por ello”, confesó. “Somos una generación de cerebros lavados”.

La modelo decidió retitular algunas fotos para confesar cuál es el auténtico proceso de preparación que hay detrás de cada una y pedía perdón por mentir a sus seguidores: “No lo hacía conscientemente, estaba obsesionada con gustar a los demás“.

¿De verdad estamos siempre felices? 

Vivimos en una sociedad en donde la felicidad está muy valorada, donde las personas tienden a mostrar lo que creen mejor de ellas, de sus vidas para ser valoradas o etiquetadas como personas felices ante los demás.

Hay estudios que concluyen que cuanto más se usan las redes se tiene peor nivel de satisfacción con la vida o más posibilidad de sufrir ansiedad entre otros trastornos. Si lo observamos es un círculo: mostrar felicidad para ser infelices y por eso se muestra más felicidad y así sucesivamente se convierte en un círculo vicioso.

Según los especialista en redes sociales, los usuarios elaboran, diariamente, una pequeña novela de su vida en donde Facebook es el espejo y Twitter el megáfono social, en busca de likes o follows: “Dado que empieza el tema de la aceptación de los demás, el usuario tiende a hacerse adictivo a que le den un me gusta, por eso la necesidad de presumir lo que se está haciendo siempre”.

No hay filtro de Instagram que arregle esto…

Lo que ha hecho el fenómeno de los selfies y el narcisismo es enfocarse a la imagen. Nos ha puesto en la mano un mecanismo que quizá muchos deseábamos tener antes, pero no había los medios.

Se puede hacer de esto un círculo virtuoso, potenciando la imagen positiva o atractiva; o un círculo vicioso al resaltar una imagen negativa; sin contar con las personas que no ponen una imagen verdadera de sí mismos. Por supuesto, no todos son críticas a este narcisismo elevado, puesto que los “like” o los “follow” de la imagen subida puede ocasionar un aumento de la autoestima que, quizás, antes se encontraba por los suelos. Ya se sabe que nunca están demás las palabras bonitas.

Al realizar estos autoretratos, los “selfies” suelen sentirse superiores a los demás pero también, suelen irritarse rápidamente y no son capaces de aceptar las críticas, y les encanta fotografiarse con alguna herramienta electrónica.

 

Las redes sociales no son la vida real

La fiebre del selfie ha alimentado cierta obsesión por la popularidad. Algunas personas tienen tal enganche a la red que lo que comienza como un postureo puede derivar en unaconducta obsesiva y por consiguiente, en una situación de estrés. “Cuando intentamos dar una imagen de nosotros mismos que no se corresponde con la realidad lo más seguro es que nos genere estrés”, afirman los especialistas en conductas adictivas de Centro Can Rosselló.

Las redes sociales ofrecen un buen campo de cultivo para dos características humanas muy extendidas: el alardear de lo que se tiene y el husmear en la vida de los demás.

Ambición y narcisismo

Ambición y narcisismo son dos cualidades que definen perfectamente a esta generación del postureo, que ha visto crecer internet a marchas inimaginables y que no concibe su vida sin contar su fin de semana en sus redes sociales. Pero esto puede llegar a ser muy peligroso.

tGeneración postureo - adicción a las redes sociales El miedo a las críticas forma parte también de esta nueva generación a la que le preocupa especialmente que en sus perfiles sociales alguien se atreva a decir si está gorda, si tiene mala cara o simplemente poner un un like.

El síndrome Selfie: de la moda al narcisismo

¿La egolatría es una reacción inevitable en las plataformas sociales? Te recomendamos el artículo El síndrome Selfie: de la moda al narcisismo

Ahora ya lo sabes, antes de publicar tus fotos en grandes redes como Facebook, sería conveniente pensar ¿por qué lo haces?, ¿te consideras selfie?, ¿necesitas alguna clase de ayuda?

Y recuerda: Nadie tiene una vida perfecta, independientemente de sus sonrisas en las fotos de Instagram

 

Ajuste en la banca española: ‘sobran’ bancarios y faltan ingenieros y matemáticos

Santander, Popular, Sabadell, BBVA… buena parte de los grandes del sector bancario española afronta un ajuste de plantillas para adaptarse a la nueva realidad: crecen los usuarios digitales y toca reconvertir las sucursales.

Manifestación de empleados de Barclays protestando contra los despidos.
Manifestación de empleados de Barclays protestando contra los despidos.
La banca española afronta su enésima reconversión industrial. En abril de este año,Banco Santander anunció un expediente de regulación de empleo (ERE) que ha acabado afectando a unas 1.290 personas, especialmente en la filial española y en Servicios Centrales. Esta misma semana se ha conocido que Banco Popular prepara un recorte de plantilla que podría suponer la salida de hasta 3.000 trabajadores, y hastaotros 2.000 empleados en BBVA, mientras que Banco Sabadell ha reconocido que estudia su propio ajuste, aún sin concretar.

Poco a poco los augurios publicados por la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas), que preveía unos 15.000 despidos y el cierre de hasta 3.000 oficinas en tres años, van resultando menos increíbles. Y es que ante un escenario de tipos de interés y euríbor próximos a cero (cuando no directamente en tasas negativas) han empujado a los bancos a acelerar los ajustes para mejorar sus ratios de eficiencia.

Los perfiles más demandados y valiosos para las entidades financieras españolas son aquellas personas capaces de trabajar con big data y gestionar grandes cantidades de información

Pero los ajustes llevados a cabo por las entidades no solo buscan reducir costes. El sector se enfrenta a un cambio de paradigma y las entidades consideran que no todos sus actuales empleados cumplen con el perfil idóneo para adaptarse a ese nuevo esquema. Fuentes del sector lo dicen claro: “Sobran bancarios y empleados de caja y faltan ingenieros y matemáticos”. Ahora mismo los perfiles más demandados y valiosos para las entidades financieras españolas son aquellas personas capaces de trabajar con big data y gestionar grandes cantidades de información.

¿Por qué ese interés de los bancos por contratar a perfiles no bancarios? Una vez que los servicios financieros básicos (transacciones, ingresos, préstamos…) se han automatizado gracias a los avances tecnológicos, dejan de ser el único foco de ingresos de las entidades. El objetivo es poder aportar más servicios con valor añadido y adaptados a cada cliente, y allí juega un papel esencial la capacidad que tenga cada banco de gestionar sus bases de datos. “Será muy valiosa la gente capaz de cruzar los datos de sus clientes para hacerles llegar productos, servicios y ofertas exclusivas y adaptados a estos”, explica un alto cargo del sector. La banca cree que, apoyado por la tecnología y gestores especializados, el asesoramiento a sus clientes puede dar un salto de calidad sin precedentes durante los próximos años, lo que supondrá a su vez un incremento de la utilidad y el valor del sector bancario en su conjunto.

Una nueva realidad en la banca española

Cada vez menos clientes pasan por las sucursales y cada vez más realizan la mayoría de sus operaciones diarias a través del móvil o el ordenador, dejando en muchos casos la atención presencial solo para aquellas cuestiones de más valor o complejidad. Esta realidad creciente choca con el hecho de que los bancos están atravesando una crisis de ingresos y beneficios, y que los accionistas reclaman acciones para recuperar las rentabilidades de dos dígitos. Tanto es así que el propio BCE ha recomendado a los bancos españoles que incrementen cuanto antes las comisiones que cobran a sus clientes.

“Cobrar comisiones por servicios que no tienen valor añadido no aporta nada y no es adecuado reputacionalmente”

La mayoría de entidades, además de invertir grandes cantidades a la transformación digital, están optando por soluciones que aporten valor añadido a los clientes y por incrementar las comisiones en productos no estrictamente bancarios. Son, por ejemplo, los gestores remotos de Bankia, Liberbank o ING (entre otros), o las oficinasmultiubicación de Sabadell. Lo explicaba abiertamente este viernes el consejero delegado de este último banco, Jaime Guardiola: “La cuenta corriente es el producto estrella de la banca, pero no tiene rentabilidad. Creo que un mecanismo natural que si se explica bien ha de ser entendido es que una parte de esos servicios se ha de materializar de forma más directa. Nos iremos moviendo hacia allí pero cada uno con una estrategia“, advirtió.

“Cobrar comisiones por servicios que no tienen valor añadido no aporta nada y no es adecuado reputacionalmente”, reconocía por su parte José Sevilla, consejero delegado de Bankia. La estrategia del banco nacionalizado se está sustentando en dos ejes principales: por un lado, automatizar las sucursales especializadas en operativa más sencilla (oficinas ágiles) y a la vez dotar de más recursos a las oficinas de más peso comercial. Y por otro lado, ofrecer políticas de cero comisiones a los clientes más vinculados, a la vez que se cobran más comisiones por otros servicios más valiosos. “Queremos generar más comisiones con fondos de pensiones y seguros. Hay todo un bloque de generación de comisiones que se puede incrementar”, tal y como señaló el número dos de Bankia este pasado viernes.

https://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/86758-ajuste-en-la-banca-espanola-sobran-bancarios-y-faltan-ingenieros-y-matematicos

ESPAÑA, 9 (NUEVE) AÑOS DESPUÉS.

En agosto de 2007,  hace casi 9 años, empecé a leer las primeras noticas sobre los impagos masivos de hipotecas sub-prime en USA. Ese fue el momento inicial de la crisis (probablemente antes para gente mejor informada).

Cualquiera,  y especialmente los economistas e inspectores del Banco de España, sabían que el problema de las hipotecas sub-prime en España era gigantesco. Además teníamos nuestra megahipoteca sub-prime consistente en prestamos concedidos a empresas de construcción poco capitalizadas para comprar a precio de escándalo solares en los que se iban a construir pisos que se iban a vender a precios de escándalo plus.

Marzo de 2008 y el famoso debate Solbes-Pizarro, ¿recuerdan?  donde el socialista mintió de manera descarada… pero convenció a la gente y ZP ganó las elecciones. Contaba con la ventaja de que la gente se creía a pies juntitas lo de “los pisos nunca bajan de precio”.


Solbes vs. Pizarro 2008

 

Cuando la crisis era más que evidente (finales 2008) se presentaban estos problemas:

1.- España, que el año anterior se había endeudado con el extranjero en casi 100.000 M€, ya no podría seguir endeudándose al mismo ritmo. Eso crearía una falta de demanda que sólo podía solucionarse con una bajada de salarios y precios.

2.- El sector de la construcción, que hasta entonces era la estrella de la economía, se derrumbó. Era pues necesario un cambio de modelo productivo, es decir producir otras cosas para las que sí hubiera demanda (nacional o internacional).

3.- El sector de la construcción era un sector hiperendeudado y con un capital humano, en general, con baja formación y difícil de encajar en otro sector. Esto hacía que el cambio de modelo productivo tuviera grandes dificultades (a parte de la del propio tiempo que es necesario para realizarlo).

Las soluciones pasaban, aparte de la absolutamente necesaria bajada de salarios y precios, por concentrar todos los esfuerzos presupuestarios y legales en favorecer el cambio de modelo productivo: eficacia y austeridad en el gasto público, legislación clara, sencilla y uniforme y excelencia en la educación.

 

¿QUÉ SE HIZO?

1.- ZAPATERO

Durante los primeros meses se negó la mayor: aquí no existe crisis y no quiebra ni Dios.

Cuando ya la cosa no se podía ocultar se emprendió una doble estrategia:
Por un lado culpar de la crisis a la banca internacional, los tiburones de Wall Street, Bush, Aznar y su inexistente Ley de Liberalización del Suelo y a los especuladores.

Por el otro tirar de manual keynesiano y de estabilizadores automáticos (jerga de economista para nombrar a todas las ayudas y subsidios que se dan en tiempos de crisis y que aumentan el gasto público).

El plan estrella  fue el celebérrimo Plan E, un programa de inversión pública en toda clase de obras de dudosa necesidad y repercusión.

También se recurrió al reparto de empleo en el sector público bajando la jornada laboral de los funcionarios a 35 horas a la semana y contratando a 300.000 empleados públicos más.

El objetivo era que el gasto (y el empleo) público sustituyera al gasto (y el empleo) privado que ya no se realizaba (porque la gente no se endeudaba) y así “cebar la demanda” para volver al nivel de PIB y empleo de antes de la crisis. Luego el gasto público ya no sería necesario y fin de la crisis.

Como siempre, los keynesianos cometieron dos errores:

1.- No ver que la gente no sólo no se iba a dejar de endeudar sino que además empezaría a desapalancarse es decir a pagar sus deudas, con lo que, el aumento de la demanda que se iba a producir por el aumento de gasto público  se vería anulado en parte.

 

DEUDA HOGARES

 

EVOLUCION DEUDA PUBLICA Y PRIVADA 2003 2013

 

2.- Pensar que aumentando la demanda iba automáticamente a aumentar la oferta. El problema es que la gente ya no demandaba pisos (600.000 al año en los últimos de la burbuja) si no que demandaba otras cosas y mucha de esta demanda estaba además en el extranjero. Y producir esas cosas requiere un proceso complicado y largo de reasignación de recursos (el cambio de modelo productivo).

 

VIVIENDAS LIBRES INICIADAS 1991 2011

 

Así que pasados los primeros efectos positivos de la masiva contratación de albañiles que habían quedado en el paro (400.000) y de la no menos masiva contratación de empleados públicos (300.000) el paro siguió aumentando ante la incredulidad de los economistas keynesianos (Ejemplo: José Carlos Díez ) y de Zapatero, que como buen abogado pensaba que los problemas económicos se solucionan con buena voluntad, mucho dinero y más leyes aún.

Lo que sí quedó fue un aumento del gasto público… en un momento en que la recaudación se desplomaba. Así que el el déficit se fue en 2009 a un estratosférico 11 % del PIB ¡¡ 118.000 M€!!

 

DEFICIT PUBLICO ABSOLUTO Y % PIB 1980 2015

Y  llegamos al 2010 con un fracaso total de las políticas keynesanas (a los keynesianos y socialistas en general esto no les afecta lo más mínimo, los hechos para ellos son irrelevantes) y un déficit público cómodamente instalado en los 100.000 M€ al año. Aunque Zapatero seguía en las nubes (y contándolas) en el resto del mundo las luces rojas se encendieron y las alarmas comenzaron a sonar y hasta  el propio Obama tuvo que llamar a la Moncloa para asegurarse de que se tomarían medidas.

Así que Zapatero, a la fuerza, tomó una serie de medidas que fueron su tumba política: recortar un 5 % el salario a los funcionarios y congelar las pensiones.

Sin embargo los problemas de la economía española estaban lejos de solucionarse: el cambio de modelo productivo no se producía y aunque la inflación se había moderado estábamos lejos de la deflación que necesitábamos imperiosamente, la consecuencia es que el paro aumentaba, los gastos públicos en subsidios de desempleo se disparaban, el déficit público llegaba a cotas insostenibles y el pago de intereses por la deuda empezaba a ser un problema gordo.

Hay que recalcar aquí un punto que desgraciadamente la gente no entiende. Un déficit público de 100.000 M€ al año y aunque asignemos la mitad (50.000 M€) a los ricos y a las empresas pues queda la otra mitad que dividida entre 17 millones de trabajadores y 14 pagas al año nos da 200 euros, que suponen el 15 % del sueldo medio.

¿No sería mejor bajarse el sueldo un 10 % (que con la previsible deflación quedaría en un 5 %) a cambio de que se creasen cuatro o cinco millones de empleos y se acabase con el déficit con lo cual acabaríamos con una subida neta de sueldo del 10 % y sin paro?

Pues no, la gente siempre espera que el que se ajuste el cinturón, el que pague impuestos, el que trabaje un par de horas más sea el otro, mientras que el beneficiado sea siempre él. Egoísmo y estupidez.

Pero es que además si se realizase de verdad ese cambio de modelo productivo los sueldos acabarían mejorando los de la burbuja. Aunque aquí hay que decir que sin un cambio en el sistema educativo nada es posible. No podemos producir al año un 20 % / 25 % de semianalfabetos con la esperanza de que cobren el triple que un ingeniero chino. Esos tiempos se acabaron.

De hecho los sueldos de la gente mejor cualificada en España son ahora mayores que los de la pre crisis, mientras que los sueldos de los menos cualificados son los que han bajado (y mucho) haciendo que el sueldo medio disminuya.

SALARIOS SEGUN NIVEL EDUCATIVO 2004 2012

RECUERDEN: El déficit público SIEMPRE se acaba convirtiendo en SU DEUDA PERSONAL.

Así que en 2011 con la economía en caída libre y su crédito político agotado Zapatero convoca elecciones a finales de año para evitarse el desastre que iba a ser 2012 con su crisis bancaria incluida.

 

2.- RAJOY

Rajoy primero engañó a la gente haciéndoles creer que la crisis era mucho menos grave y que las soluciones podían ser fáciles y rápidas.

Nada más empezar su mandato empezó a subir impuestos, sin apenas recortar gasto público. Realizó una tímida reforma laboral aunque sin tocar puntos fundamentales que afectan a la temporalidad y a la negociación colectiva.

La decisión de volver a la jornada de 37,5 horas para los funcionarios, aplazar el cobro de una de sus pagas extras, congelar sus salarios, de despedir a los empleados públicos que se habían contratado en los años 2009 y 2010 y de reducir las ayudas a la dependencia causó una oleada de protestas y manifestaciones, las famosas “mareas” y apuntaló el relato de “recortes públicos vs. rescates banca” que supuso el principio de Podemos.

El rescate a la banca pública se realizó en unas condiciones extraordinariamente ventajosas para España pero desgraciadamente no se supo vender,  con lo cual la sensación de agravio entre la gente fue inevitable.

A pesar de las tímidas reformas las empresas hicieron sus deberes ajustaron su personal, redujeron deuda, redujeron salarios,  redujeron precios y salieron al exterior a vender más que nunca. Así llegamos a 2013 donde se produce un punto de inflexión en la economía española, el fin de la crisis, aunque no de sus consecuencias.

 

AFILIACION SS 2005 2014

 

afiliados-seguridad-social-2016

 

A partir de 2014 se empieza a generar empleo y vuelve a aumentar el PIB, llegando a 2015 con un crecimiento del 3 % anual y medio millón de nuevos puestos de trabajo.

 

Estamos en una ligera deflación, ayudados por el precio del petróleo, y los intereses que pagamos por la deuda pública nueva o renovada están entre el 1 % y el negativo, cortesía del sr. Draghi.

Pero el agujero en las cuentas públicas creado en estos años es tan tremendo, los años que muchos parados llevan en esa situación tantos y la masa de jovenes semianalfabetos tanta que llevará años restaurar los niveles precrisis.

Habría sitio para el optimismo si:

1.- Se liberalizase de verdad el mercado laboral.

2.- Se introdujesen medidas o se eliminasen leyes para fomentar la competencia en todos los sectores.

3.- Se ajustase drásticamente el déficit público al 3 % anual desde mañana mismo.

4.- Se eliminase toda la jungla legal que han introducido las autonomías.

5.- Se redujese el fracaso escolar, una reforma radical para acabar con el inmovilismo en la Universidad y una mejora de la FP adaptándola a lo que necesitan las empresas.

6.- Se redujese el tipo de la cuota de la SS, especialmente para los salarios bajos al 20 %. Se explicase a la gente porqué el sistema de pensiones es un fraude y reformarlo.

7.- Se eliminase el impuesto de sucesiones, se simplificasen los impuestos de sociedades y sobre la renta, se compensase la bajada de las cuotas de la SS con una subida del IVA.

8.- Se dedicase, una vez alcanzado el objetivo de déficit del 3 %, al menos la mitad del aumento de recaudación de impuestos a la reducción de los mismos (especialmente del de sociedades y de las rentas mas bajas del IRPF).

9.- Se agrupasen todas las ayudas públicas (Salario social o renta básica, ayudas al alquiler, ayuda por hijos…) en una sola, reduciendo la burocracia. Se expulsase a los inmigrantes no comunitarios que agoten el subsidio de desempleo.

10.- Se sacasen del recibo de la electricidad todas las tasas y regulaciones (como un 30 % del recibo) y se trasladasen mediante un aumento del IVA.

11.- Se modificase el sistema de gasto de la I+D pública para transformarlo en uno por objetivos con visualización clara de los resultados.

12.- Se redujera drásticamente del numero de ayuntamientos. En España más del 85 % de los municipios tienen menos de 5.000 habitantes y más del 50 % no llega ni a los 1.000 habitantes. Además estos últimos están perdiendo población rápidamente. Sobran el 90 % de los municipios. En mi opinión sobran el 99 %, con 80 ciudades de más de 500.000 habitantes estaría perfecto, pero supongo que es pasarse.

 

3.- GOBIERNO EN FUNCIONES.

El PP ha sido tímido en las reformas y desastroso en la explicación de la crisis y sus soluciones. Además está lastrado por una corrupción intolerable que hace tiempo tenía que haber obligado a toda su plana mayor a dimitir y a refundar el partido.

Y aún así ganó las elecciones. Y en las nuevas elecciones mejoró sus resultados. Lo cual lo dice todo de sus oponentes.

Una parte del PSOE se ha radicalizado y/o contribuyó a radicalizarla Zapatero. Esa parte de la sociedad ha sido incapaz de aceptar que su gestión antes y durante la crisis ha sido un desastre, parecen empeñados en ganar la Guerra Civil 80 años después, destilan odio e ignorancia a partes iguales y persiguen soluciones mágicas e irrealizables y, claro, votan al demagogo que les han ofrecido los medios.

Para otra parte de la sociedad el único objetivo parece ser la separación de España. Enfermos de victimismo y de un odio a una idea de España que solo existe en su imaginación.

Ya se que tildar un tercio de los habitantes de España de enfermos de odio e ignorancia puede parecer excederse. Pero les invito a que repasen los líderes, y sus actuaciones y declaraciones, de la extrema izquierda nacionalista (EIN) y verán que me aparto muy poco de la realidad.

Luego tenemos lo que queda del PSOE, enfangados también en una corrupción colosal (no es que la EIN no tenga corrupción) y sin saber definir la socialdemocracia del siglo XXI (si es que puede definirse viendo a sus colegas europeos).

El PP que como digo resiste bien a pesar de todo pero que necesita una reforma radical de nombres, comunicación y objetivos si quiere sacar España de la crisis y recuperar 30 o 40 escaños.

Finalmente está Ciudadanos, refugio de la ala más progre del PP harta de la corrupción y defensora de la unidad de España. Tienen algunas buenas ideas (otras no tanto) pero su alergia al PP puede acabar condenándoles a la marginalidad.

Curiosamente en España no tenemos populismo de derechas, será que somos un “país de izquierdas” o que está abducida por la EIN.

Dado el sistema electoral, el posicionamiento de unos y otros y lo que determinan los electores me parece que no vamos a tener un gobierno realmente efectivo en muchos años. No se si será bueno o malo, España y los españoles nunca dejan de sorprenderte.

 

¿UN BRILLANTE PORVENIR?

El mundo atraviesa profundos cambios que pueden tener resultados muy buenos o muy, muy malos.

A favor: El progreso tecnológico: revolución industrial 4.0, biotecnología, big data, IA… aumentarán drásticamente la productividad… de quienes estén preparados y sepan aprovecharlo. Y ya saben que la productividad lo es casi todo.

En contra: La estupidez de los occidentales empeñados en destruir su Civilización y la explosión demográfica que se mantiene y además en zonas que se están radicalizando con extremismos irracionales de todo tipo (el de raíz islámica es el que más nos afecta a los europeos). Esa explosión demográfica (90 millones de personas más al año y subiendo) va a tener un final drástico en 10 o 15 años y tiene pinta de acabar muy mal y de dañar al mundo entero y al planeta.

 

POBLACION MUNDIAL JULIO 2016

Simplemente el mundo no aguanta 1.500 millones más de personas en los países más pobres del mundo.

Pero si en España en vez de investigar en semillas de trigo más adaptadas a los terrenos de secano de Castilla nos dedicamos a declarar municipios libres de transgénicos, ¿Qué se puede esperar?

http://www.desdeelexilio.com/2016/07/21/espana-9-nueve-anos-despues/

“Nunca luches con cerdos.
Os ensuciáis los dos, y al cerdo le gusta”
G. B. Shaw  media

Sin pensiones, pero con vivienda

Alejandro_InurrietaEl sistema público de pensiones en España está llegando, es cierto con algunos años de retraso, al punto cercano al abismo que muchos previeron hace años, especialmente los que, como buitres, esperan y desean que quiebre para llevarse todo el mercado.

El modelo de capitalización y PAYGO (pay as you go) requiere que la base de capitalización sea amplia y que el desequilibrio entre ingresos y pagos no se cronifique, salvo que se encuentre una fórmula de financiación ajena al nivel de empleo, cuantía de las cotizaciones sociales o esperanza de vida tras la jubilación. En España, hasta ahora, el sistema se alimenta exclusivamente de las cotizaciones de trabajadores y empresarios lo que ha permitido tener el sistema en equilibrio, más o menos estable, hasta el año 2011, momento en el que comenzó el déficit que ahora parece se ha consolidado como estructural.

Las razones para este déficit, que no para la sostenibilidad o no del sistema, se originan en dos factores claves: por un lado, la fortísima destrucción de empleo y, por otro, la brusca caída de los salarios y por tanto la cotización. Los responsables de la primera se reparten entre un agotamiento del modelo de financiarización de la economía y una economía basada en un sector especulativo, como el inmobiliario que nadie quiso parar. En este sentido, cabría resaltar la pésima política de vivienda de Aznar, cuyos ejes eran la construcción sin tino y la creencia en que con mayor oferta de suelo bajarían los precios. Esta ignorancia del funcionamiento del mercado de vivienda, que también comparten los economistas americanizados del PSOE, los llamados minesotos, se asienta en creer que, lanzando todo el suelo posible al mercado, sin ninguna traba, los precios de la vivienda descenderían y entonces todo el mundo podría tener acceso a una vivienda. Esto supone considerar la vivienda como un bien de consumo y no de inversión, lo que invalida el análisis.

La realidad es que el parque de vivienda creció tanto y tan desordenadamente que una parte no desdeñable de los que accedieron a la vivienda, hoy, la han perdido, desahuciados sin paliativos por un mercado hipotecario, cuyas principales leyes se han demostrado abusivas e ilegales, pero que, aun así, sigue siendo defendido por todo el establishment. Con la perspectiva temporal y sin que mucha gente fuese consciente de ello, esta eclosión del ladrillo se ha convertido en el mal llamado plan de pensiones de gran parte de la población que ha dejado de ahorrar en ahorro previsión para lanzarse a tener un techo con el que pasar su vejez, aunque carezca de liquidez y ahorro para poder calentar dicha casa, o poder sufragar sus gastos básicos de alimentación u ocio.

Este mantra, alimentado por los diferentes gobiernos que nos han mal gobernado, parte de otra premisa falsa: el valor de la vivienda nunca desciende, por lo que es un ahorro seguro. Este mismo engaño es lo que venden los que tratan de convencernos de que contratemos un plan de pensiones privado, porque el sistema público va a quebrar o simplemente nos va a dar una cantidad tan exigua que se tendrá que compensar con dicho ahorro previsión. Lo que no explican a esta población, cuyos conocimientos financieros tan exiguos se trasmiten de padres a hijos, es que la probabilidad de perder parte del capital ahorrado hoy es muy elevada y que la rentabilidad real a dicho plazo, más de 30 años, alcanza un magro 1%, eso sí con suerte. No hay que olvidar que la calidad de los gestores de fondos en España, pero también en Europa, es mejorable ya que su formación se centra en vender productos con mucho riesgo a la población más analfabeta financieramente hablando, algo que debería estar penado por la CNMV, pero que obviamente hacen la vista gorda.

Con estas premisas, el panorama para un pensionista hoy en España es complicado. El mercado de trabajo es incapaz de generar empleo digno a todo el potencial trabajador. No hay que olvidar que tenemos la tasa de actividad, 58%, y empleo 49%, más bajas de todos los países de nuestro entorno, por lo que la probabilidad de alcanzar una pensión digna es muy pequeña. Hay grandes colectivos de trabajadores que nunca cotizarán los 35 años que obliga el sistema para alcanzar el 100% de la pensión. Pero, además, si tenemos en cuenta la base media de cotización, que no supera los 1000€, en el mejor de los casos alcanzaremos una pensión de algo más de 600€.

Esto implica que un porcentaje no desdeñable de personas no llegarán a tener pensiones dignas, sin entrar a valorar el problema de viudas y huérfanos. El modelo de empleo que tenemos ya no puede generar salarios dignos y, por lo tanto tampoco salarios dignos. Una parte del espectro político, entre ellos el PSOE, sigue hablando y teorizando sobre el cambio de modelo productivo que nunca llegará, por lo que unido a la reforma laboral de 2010 y 2012, que ha llegado para quedarse, dibuja un panorama de pobreza y miseria a futuro que nadie quiere ver.

La pregunta clave es ¿qué hacer a corto y medio plazo? En un primer plan de choque hay que sacar del sistema de pensiones y pagarlo vía impuestos, las pensiones de viudas y huérfanos, que suponen algo más de 22.000 millones de euros, lo que aliviaría el sistema contributivo. Ello permitiría, al menos, no tener que terminar con el vaciamiento del Fondo de Reserva. Pero obviamente esto no es suficiente, ya que el sistema volvería al déficit en cuanto venga otro episodio de contracción de la actividad, que está muy cerca. No hay que olvidar que, en 2015, el supuesto empleo creció al 3%, lo mismo que la economía y los ingresos por cotización apenas lo hicieron un 1,3%, tres veces menos. Por ende, lo que nos dice esta ecuación es que la productividad en España no sólo no crece, sino que decrece, a pesar de que el PIB avance más del 3%. De nuevo, el turismo y los incipientes brotes verdes de la construcción, tan deseados por los neoclásicos, están facilitando la ocupación a precios irrisorios. Esta combinación letal, empleo basura y endeudamiento inmobiliario, es el sistema de pensiones paralelo que los partidos tradicionales han dispuesto, sabiendo que el sistema original está en quiebra, salvo que se decida financiarlo con impuestos finalistas como en Francia.

Pero hay otro problema no menor: la demografía. Ni una sola medida para facilitar la natalidad, quebrar la tendencia de que las muertes superen a los nacimientos, en un país donde se denigran las políticas natalistas. De nuevo Francia debería ser nuestro ejemplo, pero no hay voluntad de llevarlo a cabo. Si a todo esto añadimos que la rentabilidad del ahorro es nula o negativa y que la gestión de activos con riesgo puede arruinar el sueño de una jubilación digna, tenemos ante nosotros el peor de los escenarios posibles: la pobreza para nuestros mayores, algo que ya están experimentando hoy muchos de ellos, a pesar de tener lo que ellos creyeron que era la solución: una vivienda en propiedad que hoy sólo les genera gastos, porque encima el valor se ha hundido. Muchos ancianos tienen techo, no pueden pagar la calefacción y medicinas y apenas pueden comer, con el agravante que tienen que mantener a hijos y nietos. Enhorabuena a todos los gestores políticos y financieros que han gestado este despropósito.

(*) Alejandro Inurrieta es economista y director de Inurrieta Consultoría Integral.

http://www.cuartopoder.es/tribuna/2016/07/18/sin-pensiones-vivienda/8866

Tengo 32 años, un buen trabajo y odio ir al gimnasio, pero voy voluntariamente

© Proporcionado por El PaísTengo 32 años y llevo 4 años yendo al gimnasio, tres veces por semana, 90 minutos por día. Y odio cada uno de esos 90 minutos. Sufro, me duelen los brazos cuando hago pesas. Siempre he creído que todo el mundo lo odia en silencio, pero que es un sacrificio, como comer sano (nunca me voy a creer que a nadie le gusta comer coliflor) o echar horas extra, que hemos acabado asimilando. Pero resulta que no, hay gente convencida de que disfruta en el gimnasio y de que su vida es mejor yendo que quedándose en casa. Llevo 4 años esperando a liberar por fin las dichosas endorfinas que hacen que el deporte te convierta en una persona más feliz. Pero nada. Son otras cosas las que me hacen feliz, como por ejemplo quedarme en el sofá los días que no me toca ir al gimnasio.

Aunque yo pensaba que era una obviedad, he tenido que aclararlo muchas veces. Quedo con un amigo, me cuenta que acaba de apuntarse al gimnasio y que le ha cambiado la vida. Va todos los días y alterna “entreno” (pesas es una palabra mal vista, al parecer) con crossfity electrofitness. Aunque mi amigo se pasa 45 minutos hablando de ello sigo convencido de que el electrofitness son descargas eléctricas, lobotomías para los michelines, en sesiones de 20 minutos que por lo visto son milagrosas. Ya pueden serlo: cuestan 50 euros cada una.

El mundo del ‘fitness’ parece decirme ‘vete, no te queremos’ y sin embargo aquí sigo, deseando en secreto haber nacido 20 años antes y pertenecer a aquel canon de belleza que celebraba la barriguita

Dos meses después quedo con ese mismo amigo y el tema del gym (gimnasio es otra palabra anticuada) no sale en la conversación. “Bah, lo he dejado”, confiesa él de forma casual: “Es que nunca me apetecía ir”. Y en ese momento me doy cuenta de que mi amigo realmente cree que a mí sí me gusta.

La cultura del gimnasio está en pleno apogeo en España. Desde que las marcas deportivas consiguieron convencer a la masa de que el culto al cuerpo también era cosa de hombres, el 75% de los tíos que hacen deporte empiezan antes de los 15 años. Yo empecé a los 28, así que estoy fastidiado porque perdí 13 años de musculación que ya nunca recuperaré. La clave está en revestir de épica un acto tan monótono como levantar pesas.

La publicidad nos anima a ser más humanos, lo cual es ofensivo y un poco supremacista. El otro día un anuncio de YouTube me llamaba “campeón” para convencerme de que comprase un contorno de ojos. Y he aprendido que cuando un tipo me llama “campeón” es porque estoy haciendo algo bien.

Cada vez que voy al gimnasio me doy cuenta de que efectivamente hay gente que cuando hace pesas está convencida de estar alcanzando la gloria. A veces me pongo filosófico y pienso que, tras pasar una década en la que todo son cambios y mejoras en tu vida (entre los 20 y los 30), llegas a la treintena y caes en la cuenta de que tu vida va a ser bastante predecible a partir de ahora. ¿Cómo seguir superándose? Corriendo más rápido. Saltando más alto. Levantando más peso. Yo no soporto correr. Siempre me ha parecido que es simplemente una forma de llegar más rápido a los sitios, pero de repente parece que es un modo de vida. “Entre mis aficiones está pasear, viajar y el running”, dice la gente.

Para empezar, a todo el mundo le gusta pasear y viajar: me niego a que cuenten como aficiones. ¿Pero correr? ¿Esa es tu afición? Pues sí. En 2015 un 3.8% de los viajes que se hicieron en España tenían como objetivo correr una carrera. Y luego hay gente que sube fotos a Instagram tirados en la playa con el texto: “Aquí, sufriendo”. No, amigo. Sufriendo está el que ha aprovechado el puente de la Constitución para correr una media maratón en Vitoria.

Si lo piensas fríamente, buscar tú mismo tu propio dolor físico es un sinsentido

En la vida hay muchos castigos con los que tenemos que apechugar. Si lo piensas fríamente, buscar tú mismo tu propio dolor físico es un sinsentido. Pero aquí estoy, cuatro años después, visitando el gimnasio tres veces a la semana. Algo bueno tiene que tener. No me hace sentir mejor, sólo estoy más en forma. No tengo un cuerpazo y ya he asumido que nunca lo tendré. Soy de esas personas que en invierno nadie diría que va al gimnasio, pero en verano me luce un poco. Depende mucho de la postura en la que me ponga, eso sí. Sin embargo, en mi gimnasio hay verdaderos mostrencos que me hacen sentir como una larva.

¿Cómo han llegado hasta ahí? Pues yendo al gimnasio mucho más que yo, está claro. Se nota porque son todos amigos entre sí y se llaman “cabronazo”. Quizá tomen suplementos, no lo sé (sí lo sé), pero esas pociones no son para mí. Unas barritas de pre-entreno me dieron taquicardias y unos polvos de proteínas me produjeron diarrea. Y tengo la paranoia de que dentro de 50 años se descubrirá que esas sustancias son nocivas para los riñones o algo parecido. El mundo del fitness parece decirme “vete, no te queremos” y sin embargo aquí sigo, deseando en secreto haber nacido 20 años antes y pertenecer a aquel canon de belleza que celebraba la barriguita.

Y sigo yendo por la misma razón por la que no te vas de la parada del autobús tras esperar media hora. Porque con todo el tiempo que he invertido, sería una lástima tirarlo todo por la borda. Esa es el perverso círculo vicioso de los gimnasios: una vez has conseguido resultados, serás su esclavo para siempre. Una vez has logrado que toda la ropa te quede bien, ¿cómo volver a la flacidez? Sé que me espera a la vuelta de la esquina, pero oye, si ese señor de 60 años sigue musculando y tirando las pesas al suelo como si estuviesen en llamas, a lo mejor yo también me jubilo en el gimnasio. Hasta podría ir todos los días. Porque todo el mundo sabe lo útil que es estar cachas a los 60 años. ¿No?

No me hace sentir mejor, sólo estoy más en forma. No tengo un cuerpazo y ya he asumido que nunca lo tendré. Sin embargo, en mi gimnasio hay verdaderos mostrencos que me hacen sentir como una larva

La utilidad. Esa es la clave. Según una encuesta publicada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la “gimnasia intensa” (que creo que es hacer pesas) ocupa sólo el quinto lugar entre los deportes más practicados en España. Por delante de ella están el ciclismo, la natación, el senderismo y la carrera. Por detrás, la “gimnasia suave”, que yo diría que es la zumba.

Lo que me voló la cabeza fue la lista de motivaciones que da la gente para hacer deporte. Atención: estar en forma (ok), divertirse (mira, no), motivos de salud (esto seguro que es la natación), afición al deporte, relaciones sociales (a todos nos gusta que nos llamen “cabronazo”), superación personal, espíritu competitivo y, finalmente, por motivos profesionales. Así es. Ni rastro de “quiero resultar más atractivo físicamente”. Y me niego a creerlo.

A favor de mi teoría, esa misma encuesta mantiene que la gran mayoría de los usuarios miente cuando le preguntan la frecuencia con la que va al gimnasio, asegurando que van un 50% del número de sesiones que realmente hacen. Así que esos datos de motivaciones para ir al gimnasio, sacados de un mundo ideal en el que nadie es superficial, son tan falsos como los de las encuestas electorales a pie de urna. Ir al gimnasio es el Podemos del deporte. La gente miente.

La gente va al gimnasio, entre otras cosas, para tener mejor cuerpo, ser el líder de la manada y ligar un poco más. ¿Acaso sería débil reconocerlo? La estética es un factor tan esencial en la cultura del gimnasio que la falsedad de esa encuesta resulta indignante. Vamos a reconocerlo al menos, chicos: te salen pectorales y te acabas encariñando con ellos.

Si no, por qué la gente va tan arreglada al gimnasio. Hay tíos que se ponen camisetas que yo uso para salir. Otros llevan ropa tan ajustada y tan fluorescente que me recuerdan a Ned Flanders (sí, el personaje deLos Simpson) esquiando. Hay chicas que no sudan, sólo brillan con luz propia y salen más guapas de lo que entraron.

Ese es el perverso círculo vicioso de los gimnasios: una vez has conseguido resultados, serás su esclavo para siempre

La reafirmación social es la base de la vida de gimnasio. El escritor Chuck Palahniuk (autor, entre otros títulos, de la novela El club de la lucha) contaba en sus memorias que cuando empezó a ir al gimnasio se dio cuenta de que era un ejercicio profundamente solitario y por eso había tantos espejos. Como el árbol que cae silencioso en el Amazonas, uno no está cachas si no hay nadie alrededor para verlo. Pero no es divertido, no es una pachanga entre amigos.

Un 40% de los españoles hace deporte, 5 millones estamos apuntados a un gimnasio y la mitad de la población asegura que hace deporte una vez al trimestre. La mitad de los inscritos se borran del gimnasio a los 6 meses, tras 5 meses y medio sin ir seguramente, pero no importa porque nuestra sociedad sigue generando adolescentes dispuestos a atrofiar su crecimiento a cambio de unos abdominales que alguien debería decirles que no necesitan.

“No lo hagas, huye”, me dan ganas de decirle a ese nuevo incauto que está a punto de orinarse encima por el esfuerzo al levantar mancuernas. Pero no lo hago. Y se me adelanta un hombretón/monitor con las piernas depiladas que le aconseja que no arquee tanto la espalda. Es el ciclo de la vida. En El Rey León, Mufasa le está prometiendo a Simba que, si juega bien sus cartas, será el rey de todo lo que baña la luz. En ese momento me imagino a mi madre y su frase estrella: “¿Qué pasa, que si fulanito se tira por un puente tú también te tiras?”. Pues sí mamá, creo que ha quedado bastante claro que sí.

http://www.msn.com/es-es/salud/bienestar/tengo-32-a%C3%B1os-un-buen-trabajo-y-odio-ir-al-gimnasio-pero-voy-voluntariamente/ar-BBupMcc?li=BBpm3CB&OCID=mailsignoutes