En Europa 7 de cada 10 hogares no tiene niños

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En Europa 7 de cada 10 hogares no tiene niños

Un continente sin hijos es un continente sin futuro. Europa tiene cada vez menos matrimonios, más rupturas y una natalidad que ha caído a niveles dramáticos y convierten al Viejo Continente en una sociedad sin niños, con hogares solitarios, y cada vez menos familias. Esa es la conclusión del “Informe sobre la Evolución de la Familia en Europa 2018” que ayer presentó en el Parlamento Europeo el Instituto de Política Familiar (IPF), en el marco de las celebraciones del Día Internacional de la Familia.

Esta conmemoración, explicó Eduardo Hertfelder, presidente del IPF, “representa una oportunidad para recordar a la sociedad en general y a los responsables políticos en particular la urgencia de fortalecer la institución familiar”. Así, el estudio viene a señalar que los indicadores de población, natalidad, matrimonios, y rupturas familiares han empeorado sustancialmente en Europa, “demostrando que los problemas de familia se convierten en graves problemas de sociedad”, añade Herfelder.

Los datos de la memoria realizada por el Instituto y presentados en Bruselas por la vicepresidenta de la Federación Internacional del IPF, Lola Velarde, son concluyentes: La natalidad, está en una situación crítica. Cada vez nacen menos niños, apenas superando los 5,1 millones de nacimientos anuales, lo que supone 1,5 millones de alumbramientos menos que hace 40 años, a pesar del aumento de la población en 60 millones en este tiempo y de la inyección de natalidad que suponen las madres extranjeras.

MATERNIDAD TARDÍA

De hecho, el índice de fecundidad en la Europa de los 28, señala este estudio, es en conjunto de 1,60, muy por debajo del reemplazo generacional (2,1 hijos/mujer), con algunos países donde la situación de natalidad es crítico, como es España, con un índice de 1,34 hijos por mujer. La postergación de la maternidad es una de las explicaciones a este fenómeno: las europeas tienen los hijos cada vez más tarde, superando ya los 30,6 años. En este aspecto las españolas, junto con las irlandesas, son las ciudadanas de la UE de los 28 que más tarde tienen descendencia, a los 32 años.

La falta de conciliación laboral y familiar, señalan desde el Instituto, es uno de los grandes agravantes de esta situación. Así, remarcan que para apoyar la maternidad falta mucho por hacer en cuanto a flexibilidad y racionalización de horarios, la posibilidad de la jornada continua, a tiempo parcial, o la reducción de la misma.

Las cifras de nupcialidad también se desploman, advierten los responsables del IPF. Tal y como recoge el informe presentado por esta entidad, en cuarenta años (1975-2015), el número de matrimonios en la UE28 ha descendido en casi 1,3 millones, lo que representa una pérdida del 37%, a pesar de que la población del Viejo Continente aumentó en 60 millones en el mismo periodo. Curiosamente este desplome afecta a todos los países por igual, exceptuando a Suecia.

TASA DE RUPTURAS

Además, la ruptura matrimonial resquebraja estas uniones: cada 30 segundos se produce un divorcio en Europa, lo que supone un millón de divorcios anuales y supone que la tasa de ruptura es de uno por cada dos matrimonios. Portugal, Luxemburgo, Bélgica y España son los países con la mayor tasa de disoluciones. Y los matrimonios que se terminan cada vez lo hacen más rápido. Así, 4 de cada 10 matrimonios (38%) acaban antes de cumplir 10 años de casados y hace que cada vez sean menos los matrimonios que que duran más de 20 años. Una situación, indican desde IPF, que hace que “los hogares europeos (7 de cada 10) estén vacíos, solitarios, y sin niños”.

“CLUB DE VIEJOS”

Europa, además, está en un invierno demográfico y ya es hoy un continente viejo: uno de cada cinco europeos (19,2% de la población) es mayor de 65 años, superando los 97,7 millones de personas, lo que hace que los mayores de esa edad superen en más de 18 millones a los jóvenes menores de 15 años. Si nos vamos al sector de población de 85 años, este alcanza los 25 millones de personas, y representa ya el 5,1% del total. “La pirámide poblacional se va deteriorando cada vez más, como consecuencia del invierno demográfico sin precedentes. Las perspectivas son que, de seguir esa tendencia, en el año 2050 la situación será insostenible y el Viejo Continente será un club de ancianos, habiendo quebrado nuestro modelo social”, indica Velarde. Esta situación, añade, “tiene gravísimas consecuencias sociales y económicas, puesto que conllevan un incremento de los gastos sanitarios, y hace peligrar las pensiones, debido a la existencia de una fuerza laboral decreciente y envejecida”.

 

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¿Por qué están aumentando los suicidios en Estados Unidos?

http://www.bbc.com/mundo/noticias-44422070

Kate Spade y Anthony Bourdain

Un nuevo estudio del gobierno de Estados Unidos reveló que el suicidio aumentó en todo el país desde 1999.

Las cifras se publicaron en la semana en que las muertes de la diseñadora Kate Spade y del famoso chef Anthony Bourdain volvieron a poner el foco sobre este tema.

Pero, ¿qué ha provocado este constante aumento de los suicidios en Estados Unidos?

En 17 años, el 30%.

Ese es el porcentaje en que la tasa general de suicidios ha aumentado en más de la mitad de los estados de EE.UU., según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). El aumento medio en todo el país es de alrededor del 25%.

Significa que alrededor de 16 de cada 100.000 estadounidenses se quitarán la vida.

Solo en 2016, casi 45.000 personas se suicidaron en el país.

Según los datos de los CDC, el suicidio aumentó entre personas de cualquier género, edad, raza o grupo étnico.

Mapa de suicidios en EEUU

La investigadora principal del estudio, Deborah Stone, dijo a la BBC que la agencia había estado investigando este aumento durante algún tiempo.

“Sabiendo que las tasas estaban aumentando, queríamos conocer los aumentos a nivel estatal y los factores que están contribuyendo“, asegura Stone.

“En 25 estados hubo incrementos de más del 30%, ese fue un nuevo hallazgo para nosotros”.

Casi todos esos estados se encuentran en las regiones oeste y medio oeste de EE.UU.

¿Por qué están aumentando los suicidios?

Si bien no existe un solo factor que conduzca al suicidio, Stone dice que los problemas financieros y de relaciones afectivas suelen ser las principales causas que contribuyen al suicidio en el país.

También apunta que algunos estados del oeste tienen históricamente una de las tasas más altas de suicidio, lo que podría estar relacionado con el hecho de que suelen ser de carácter más rural.

Los estados rurales, explica, aún se están recuperando de las recesiones económicas. Las personas también tienden a estar más aisladas, sin acceso a la atención adecuada. Y estos estados han sido golpeados duramente por la epidemia de opiáceos.

Según la presidenta de la Asociación Estadounidense del Suicidio, Julie Cerel, tener mejores métodos de elaboración y presentación de informes y estudios podría explicar parte del aumento, pero también apunta a la falta de fondos suficientes para la investigación en salud mental y la atención preventiva.

“Nuestros sistemas de salud mental están teniendo dificultades en todo el país”, dice. “En términos de capacitación de profesionales de salud mental, no estamos haciendo un gran trabajo”.

En 2018, solo en diez estados es obligatorio que los profesionales de la salud reciban formación sobre prevención de suicidios.

Cerel plantea otro problema de salud pública relacionado, aunque a menudo dejado a un lado: las armas de fuego.

“El debate sobre armas de fuego en EE.UU. se ha centrado en los horribles tiroteos en las escuelas, y queremos evitarlos; pero la gran mayoría de las muertes por armas de fuego son suicidios”, dice.

De hecho, según el CDC, los suicidios suponen los dos tercios de este tipo de muertes.

Armas sobre la bandera de EE.UU.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa mayoría de muertes por armas de fuego en EE.UU. son suicidios, según datos de los CDC.

“Simplemente no hablamos de eso en EE.UU. porque hay un estigma contra la salud mental. La gente piensa que los suicidios son diferentes. ¿Por qué deberían querer el control de armas? Nadie en su familia va a hacer eso”, relata.

¿Hay relación entre el suicidio y las enfermedades mentales?

El estudio de los CDC encontró que el 54% de los estadounidenses que murieron a causa de un suicidio no tenían diagnosticada ninguna enfermedad de salud mental.

El doctor Jerry Reed, de la Alianza Nacional de Acción para la Prevención del Suicidio, dijo a la BBC que si bien “definitivamente existe una relación entre la enfermedad mental grave y el comportamiento suicida”, los expertos han descubierto que no es solo un desafío de salud mental.

“Las condiciones económicas oportunidades de subsistencia en declivepodrían llevar a las personas a situaciones donde están en riesgo. Necesitamos intervenir en casos de salud mental y pública”, dice Reed.

Cerel también destaca que son muchas las personas diagnosticadas con enfermedades mentales que no se quitan la vida.

“No es algo tan simple como: ‘tenían problemas mentales, así que se suicidaron'”.

Médico con cartel de "Prevención de suicidios"Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn 2018, solo en diez estados de EE.UU. es obligatorio que los profesionales de la salud reciban formación sobre prevención de suicidios.

Añade, sin embargo, que los datos existentes pueden no estar representando correctamente el verdadero alcance de la enfermedad mental en EE.UU.

“Si [los funcionarios] concluyen que es salud mental o no, se basa en un recuadro en los formularios que examina el médico forense”, dice.

“Si no tienen familiares con los que hablar en el lugar del suicidio, no tienen idea de si se pudo tratar o no de un caso de salud mental. Algunos forenses vuelven y hacen una investigación exhaustiva, otros no”.

Stone dice que el estudio de los CDC muestra que la pérdida de seres queridos, el abuso de sustancias, la salud física y los problemas legales y laboralesson todos factores importantes.

“Si nos enfocamos solo en una cosa, estamos olvidando a gente que está potencialmente en riesgo”, dice.

Enseñar al país a salir adelante

Los expertos coinciden en que enseñar a las personas cómo procesar una pérdida y cómo hacer frente a las emociones difíciles es esencial para prevenir el suicidio.

“No podemos dar por sentado que todo el mundo aprende esto mediante una fórmula mágica”, dice el doctor Reed.

“Aprendemos cómo leer, cómo escribir. Así que también tenemos que ayudar a las personas a aprender a salir adelante.

Entonces ¿qué es exactamente salir adelante desde el punto de vista de la salud mental?

Cerel lo describió como tener un “plan de seguridad”.

Hombre triste sobre una azoteaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionTener “un plan de seguridad” es vital para poder salir adelante tras situaciones difíciles desde el punto de vista de la salud mental.

“Si las cosas van mal en tu vida ¿qué haces? ¿Hay cosas que puedes hacer para distraerte en ese momento? ¿Puedes mirar fotos de tus hijos o ver videos divertidos de gatos?”.

“Esos videos graciosos de gatos no pueden mantener a alguien vivo, pero pueden calmar a las personas para luego utilizar otras estrategias de afrontamiento”, dice.

Cerel también subraya que el objetivo final es alentar a las personas a ir a terapia y contar con profesionales de salud mental para ayudar a “cambiar el pensamiento disfuncional”.

Para algunas personas, “sentirse conectados y disfrutar de un sentimiento de pertenencia son realmente cosas importantes”, dice Stone.

“Tenemos que involucrar a toda la comunidad, no solo a los profesionales de atención médica”, dice Reed. “Somos una nación que necesita reconocer ese aislamiento”.

Sobre la escuela feminista de Yera Moreno y Melani Penna

http://papabloblog.blogspot.com/2018/03/sobre-la-escuela-feminista-de-yera.html

El pasado 15 de febrero, publicó la revista T. E. (=Trabajadores de la Enseñanza), órgano de la federación de educación de CCOO, un artículo que se titulaba Breve decálogo de ideas para una escuela feminista, en el cual sus autoras, doña Yera Moreno y doña Melani Penna, explicaban cómo quieren ellas que sea una escuela feminista. Como este artículo ha sido la inspiración de un documento titulado Ideas para una escuela con perspectiva de género: haciendo de la escuela un espacio feminista, el cual está editado por una secretaría de políticas de igualdad de CCOO y realizado por su gabinete de comunicación, no puede quedar la menor duda de que esta organización respalda las propuestas de las señoras Moreno y Penna. Creo imprescindible que todos leamos ambos documentos y conozcamos la explosiva carga que portan, porque, si temible me parece que el modelo de estas dos señoras pueda llegar algún día a implantarse en la escuela, alarmante me parece que lo respalde una organización con la importancia, el peso político y la influencia social de Comisiones Obreras.
El estupor se produce ya desde el mismo título: ¿qué es eso de una escuela feminista? La escuela no puede ser “-ista”, no puede tener ninguna orientación ideológica, no puede ser feminista del mismo modo que no podría ser masculinista, ni comunista, ni fascista, ni panteísta, ni islamista, ni metodista, ni papista: ya bastante nos chirría a algunos en España, donde teóricamente es aconfesional, que incluya en sus programas la asignatura de religión, sea la católica o la que sea, pero, aun con eso, ni es la nuestra una escuela cristiana ni sería de recibo pretender que lo fuera. Estamos, además, en plena visualización del desastre que representa el que en algunos lugares, como Cataluña o el País Vasco, se haya convertido en una escuela nacionalista con lamentables muestras de adoctrinamiento, conque por fuerza tendremos que dar la más rotunda negativa a este nuevo invento ideologizador de la escuela feminista. Muy convencidas de su credo tienen que estar las señoras Moreno y Penna para atreverse a proponer su imposición en toda la escuela, pero esa convicción raya en el fanatismo, lo cual, si en ellas no deja de ser un posicionamiento personal para el que son muy libres, en CCOO es inadmisible: esa pretensión de hacer de la escuela un espacio feminista asombra en una organización de carácter público que se define como democrática, porque -repito y no me cansaré de repetir- en una democracia la escuela no puede llevar etiquetas ideológicas y, les guste o no a las señoras Moreno y Penna y a la Secretaría de Mujer, Políticas de  Igualdad y Políticas de LGTBIQ de la Federación de Enseñanza de CCOO (órgano autor del segundo documento), el feminismo no es una verdad absoluta, es solo una ideología más.
Para empezar a analizar el documento de las señoras Moreno y Penna, señalaré que comienza indicando cómo enseña la escuela. Según ellas, es así:
Y lo hace bajo esos mismos parámetros sociales que legitima y reproduce, y que, por tanto, son sexistas, racistas, clasistas, colonialistas, capacitistas.
Desde luego, en lo tocante a la escuela en la que he estado enseñando en los últimos treinta y cuatro años, decir esto es un disparate y un insulto. Esto, atribuido a nuestra escuela, ES MENTIRA, por lo que poco bueno podremos esperar de una propuesta que se basa en tan disparatados fundamentos. Si hay un tema que conozco a fondo -porque lo llevo observando desde hace años-, es el del alud de malintencionadas descalificaciones con que se maltrata a la escuela, siempre con fines inconfesables, y puedo decir que he visto pocas veces que, en tan solo dos líneas, se hayan lanzado tantas injurias y de tal envergadura. Desalienta pensar que tengan el respaldo de un sindicato educativo, haría muy bien CCOO en reconsiderar estos documentos, y sin lanzar cortinas de humo como la que publica eldiario.es, las cuales quedan desmentidas por el segundo de los documentos que enlazo. Creo sinceramente que esa injustificable virulencia procede de que las autoras de esta propuesta están muy convencidas de hallarse en posesión de la verdad, pues solo así se explica que sostengan que el que no entienda o no comparta sus ideas será porque no ha leído a determinadas autoras que ellas recomiendan, y que, si después de haberlas leído sigue sin entender, es que tiene prejuicios sexistas. En pocas palabras: si usted no está conmigo, o es que no ha leído lo que hay que leer o es que tiene prejuicios. Lo dicho más arriba: una autoconvicción que raya en el fanatismo.
Y si pasamos a los objetivos, resulta que la propuesta está puesta al servicio de una finalidad: convertir la escuela en un espacio para la revolución social, a lo que solo se me ocurre una respuesta: la escuela es un espacio para aprender, no para revolver, dejémosla en este humilde servicio y no pretendamos instrumentalizarla para ninguna cruzada iluminista. Porque, además, si echamos un vistazo a los diecinueve puntos de ese ¿decálogo?, veremos que el puente hacia la revolución social  anhelada lo componen unas medidas que ponen los pelos de punta, señalaré algunas, sin ser demasiado exhaustivo: adoctrinamiento del profesorado en la ideología feminista (punto 1), creación de una neolengua no machista (2), condicionar los programas de literatura, filosofía, historia, arte, música y ciencias por razones de género (3, 4, 5, 6, 15, 17), censurar a escritores (7). En pocas palabras: una manipulación totalitaria de las cosas que se enseñan y hasta de las mentes de quienes deben enseñar de colosales dimensiones. Todo habrá de verse bajo una óptica feminista exclusiva y excluyente. Asusta, de verdad, uno no da crédito a que propuestas así se formulen en la España de 2018, quizás deberíamos hacer una seria reflexión acerca de nuestros fundamentos democráticos.
Pero no es esto solo, porque eso era nada más que lo referido a las enseñanzas, y queda todavía un aspecto muy preocupante, el que de una forma muy amplia podríamos definir como el de la cuestión del género. Este manifiesto parece un tanto obsesionado con eliminar las diferencias de género: el punto 8 propone “no separar los baños entre hombres y mujeres”, disparate contra el que ya me pronuncié en otro artículo cuando la Generalidad valenciana propuso implantarlo en un documento en el que parecía estar muy preocupada por la identidad sexual; resulta curiosa esta obsesión de algunos por defender la identidad sexual a base de difuminar y de meternos a todos en el mismo saco. No creo que sea el camino y repito lo que ya dije en aquel artículo: ojo con meter a niños y niñas en los mismos baños, porque en los baños a veces han pasado cosas, no los convirtamos en juguetes de ninguna revolución social ni sexual, que, como ya he dicho, la escuela no está para eso. Luego, en el punto 9, se propone desheterosexualizar la escuela. ¿Por qué? ¿Existe esto como problema o alguien quiere crearlo? No seré tan malpensado de creer que aquí alguien está intentando convertir la escuela en su particular campo de batalla, pero a veces me da por pensar que algunos muy a gusto prohibirían la heterosexualidad. Vuelvo a pedir respeto para la escuela, a la que, no olvidemos, quienes acuden van para aprender, sin que su condición sexual sea para nada relevante. En este empeño por eliminar diferencias a base de pasarles el rastrillo por encima, insiste también el punto 13, que voy a reproducir completo:
Eliminar los códigos de vestimenta. Enseñar, mediante talleres y en las clases, tanto al profesorado como al alumnado, a respetar a las personas, independientemente de cómo vayan vestidas. Desechemos ese prejuicio misógino de pensar que ciertas personas visten para provocar a otras. Entiende que la vestimenta, y lo que hagamos con nuestros cuerpos, forma parte de la libertad individual de cada cual, y no tiene nada que ver contigo. Asúmelo.
Sinceramente, espero que no llegue el día en que haya talleres donde se enseñe a los profesores a respetar la vestimenta de la gente. ¿Será esta la formación por la que claman ciertos sectores innovadores? Sospecho que sí, así que no me extrañaría que, a no mucho tardar, las autoras de esta propuesta alcancen la condición de formadoras de formadores. Quiero llamar la atención también sobre esa paranoia de que el criticar a la gente por su vestimenta sea un prejuicio misógino. Nótese, por último, el tono panfletario de las dos líneas finales: parece que estén abroncando a alguien.
Pero, en todo caso, intranquiliza mucho el tratamiento del género que se capta en este documento, muy parecido al que impera en el de la Generalidad valenciana que he citado antes. Me temo que en ciertos sectores educativos existen ya grupos muy ideologizados que están llevando a cabo un abordaje de la escuela para practicar un claro adoctrinamiento en materia de hábitos y posicionamientos sexuales. Bajo el paraguas de defender el derecho a la identidad sexual, observo inquietantes propósitos de condicionar conductas como la aversión a la heterosexualidad o la creación de una confusión tendente a la identificación total. Conviene que seamos serios en esto: en la escuela como en la calle, estamos obligados a respetar el género y las preferencias sexuales de cada cual; esto significa que somos todos idénticos en cuanto a derechos, pero no en cuanto a identidad: cada uno tiene la suya y nadie tiene derecho a entrar a la escuela con impulsos desheterosexualizadores o metiendo a todos en el mismo servicio: eso sería una intolerable manipulación de la escuela, y muy sesgada contra la heterosexualidad, que ya sabemos que por algunos es percibida como “lo establecido”, es decir, eso que invariablemente quieren cargarse las revoluciones. Insisto en que esto es un asunto serio; imaginemos que un día en la escuela se implantara este decálogo para convertirla en feminista y no olvidemos que, además de los puntos 8, 10 y 13 ya mencionados, está el punto 11, que dice esto:
Tener asignaturas específicas de educación sexual, así como de equidad de género en todos los cursos de todas las etapas. Estas asignaturas específicas contemplarán, además, la formación obligatoria del profesorado en estas materias. Porque los prejuicios y los estereotipos también nos atraviesan en tanto que docentes. Porque somos parte fundamental en la perpetuación y legitimación de un sistema patriarcal y heterosexista.
Sigamos imaginando: imaginemos que cuando esta escuela se implante, por algún milagro, yo tengo hijos en edad escolar; pues bien, os aseguro que me echaría al monte: por nada del mundo dejaría la educación sexual de mis hijos en manos de una escuela así. La redacción de este punto delata una mentalidad groseramente totalitaria: esa asignatura se la darían a los niños desde los cuatro a los 16 años y los profesores estarían obligados a formarse en ella, pero no me queda muy claro si esa formación obligatoria no sería más bien adoctrinamiento. El lenguaje de este punto no resultaría extraño en Corea del Norte y no pasemos por alto que de nuevo aparece el sesgo de fobia a la heterosexualidad. Cosas muy serias, ya digo, pero para que nos echemos unas risas, voy a terminar con el punto 12, el que habla de fútbol, que ha sido quizás el más resaltado por los medios, a pesar de las enormidades que había en bastantes de los otros, y quiero llamar la atención sobre este hecho, porque esos medios son los mismos que están condicionando a la opinión pública acerca de lo que es bueno y lo que es malo en materia educativa, así nos luce el pelo. El punto dice esto:
Prohibir el fútbol en los patios de recreo. Hagamos del patio un espacio amigable, donde todo el mundo pueda ocupar, transitar y habitar ese espacio común. Dejemos fuera esos juegos competitivos que monopolizan los espacios y excluyen a quienes no participan en ellos. ¿Por qué pistas de fútbol y no pistas de baile?
¡Prohibir el fútbol en España! Si algo no puede negárseles a Yera Moreno y Melani Penna, es valor. Como suele ocurrir con los innovadores, basan esta propuesta en una mentira: no es cierto que los campos de fútbol monopolicen los espacios comunes de los centros. Los patios de recreo suelen tener unas canchas polivalentes en las que, en todo caso, se puede jugar a fútbol siete, pero la gran y radical verdad es esta: a la hora del recreo, hay en todos los centros espacio y espacios para que todos los alumnos se entretengan como les dé la gana: paseando, charlando, leyendo, estudiando, jugando a juegos tradicionales, practicando mil deportes y no solo el fútbol o… bailando. ¿Por qué, una vez más, han recurrido a demonizar algo que solo es diabólico para ellas? Eso es hacer trampa, y lo hacen a lo largo de todo el documento. Y luego, esto otro: “Prohibir”: ¿es que estas señoras tenían ganas de provocar o es que han sido tan necias de no darse cuenta de que prohibir un juego es la cima más alta del talante totalitario? La frase “Prohibir el fútbol en los patios de recreo” no se le ocurriría ni al dictador más adusto, solo con ella, se han desacreditado.
Parece, en definitiva, un asunto trivial, pero no lo es, primero, por lo descabellado y totalitario de la propuesta en sí; segundo, porque forma parte de una corriente que está ya arraigada y me temo que no es débil. Y repito, además, que asusta: los procedimientos de esta propuesta para hacer su revolución social -mírese su lenguaje- consisten básicamente en eliminar o prohibir lo que disgusta a sus autoras e imponer lo que les gusta por el solo hecho de que es eso, su opción particular: no son modos en una sociedad como la que aspiramos a tener, avanzada y democrática. Hagamos una reflexión: viendo lo que desde determinados sectores se ofrece para la escuela, la sociedad españolatendrá que estar muy atenta si no quiere que algunos, envolviendo sus desafueros bajo el aspecto de demandas muy legítimas, le impongan un modelo educativo embrutecedor y adoctrinador, y con esto no me estoy refiriendo solo a esta propuesta, sino a la mayor parte de las que proceden hoy de la innovación y la política.
No puedo terminar sin una pequeña referencia a CCOO: ¿este tipo de ideas están entre sus convicciones o es que está esa organización trufada de radicales que la utilizan como plataforma de sus planes? Lo primero sería horrible, pero lo segundo no es mucho mejor.

Cómo eliminar el pegamento instantáneo de prácticamente cualquier cosa (incluso de los ojos)

https://es.gizmodo.com/como-eliminar-el-pegamento-instantaneo-de-practicamente-1826788723

Todos hemos utilizado alguna vez “ese maldito pegamento”, el conocido como Super Glue, pegamento instantáneo, cianoacrilato o incluso Pega Loca (sí, en Venezuela lo llaman así). El mismo con el que muchos nos hemos dejado varias capas de piel de los dedos. ¿Cómo demonios podemos despegarlo?

Primero veamos de qué se compone tanto el Super Glue como sus primos hermanos. En realidad, se trata de cianoacrilato, un conjunto de sustancias usadas como adhesivos de fraguado ultra rápido. Dicha sustancia es la utilizada como fórmula para elaborar los conocidos pegamentos instantáneos.

La sustancia fue descubierta originalmente en 1942 por el profesor Harry Coover. El hombre estaba trabajando con materiales plásticos para fabricar miras telescópicas transparentes para colocarlas en los fusiles utilizados por los soldados aliados en la Segunda Guerra Mundial. Una formulación en particular que se le ocurrió no funcionó como el pensaba, pero sí lo hizo como un adhesivo de unión extremadamente rápido.

Image: Wikimedia Commons

Sorprendentemente, y a pesar del potencial del producto para ponerlo a la venta, Coover abandonó la formulación. Nueve años más tarde, en 1951, y ahora trabajando para Kodak, Coover fue el supervisor de un proyecto que buscaba desarrollar un polímero de acrilato resistente al calor. Allí se dio cuenta del gran potencial de un producto que se uniría rápidamente a una gran variedad de materiales y solo necesitaba un poco de agua para activarse.

El pegamento finalmente fue lanzado al mercado en 1958 por Eastman Kodak y se llamó Eastman, aunque más tarde lo rebautizaron como “Super Glue”.

En esencia y desde entonces, lo que la gente compra es el cianoacrilato, un adhesivo monocomponente. Fragua en pocos segundos a través de pequeñas cantidades de agua, que puede provenir de la humedad ambiente. Sin embargo, un exceso de agua (debido a una posible alta humedad ambiental o en la superficies de las piezas) puede estropear dicha unión.

Cómo despegar Super Glue

Image: Pixabay

Ahora bien, en el caso de que este pegamento tan potente se pegue y nos hayamos equivocado de lugar, ¿cómo podemos deshacernos del cianoacrilato?

Una de las fórmulas más conocidas consiste en utilizar la acetona que se encuentra en el producto para el quitaesmalte de uñas. Por ejemplo, si se nos pega algún dedo, aplicamos una pequeña cantidad en el extremo de un hisopo de algodón directamente al pegamento y se debería disolver la unión sin dañar la piel.

Sin embargo, no siempre es la mejor idea, ya que la acetona puede dañar y decolorar ciertas superficies (sobre todo tipos de telas). Según la propia compañía de Super Glue, en realidad se puede usar agua caliente o tibia para salir de un momento “pegajoso”.

En el caso de la tela y la ropa debemos usar acetona y un cepillo de dientes (o parecido) para dañar lo más mínimo la superficie. Aplicar pequeñas dosis de acetona para suavizar el pegamento y luego cepillar para hacer el resto.

Si por la razón que sea, el pegamento llega a los labios de la boca, la compañía también ofrece una solución para despegarlos que explican de la siguiente forma:

Si los labios se adhieren accidentalmente, aplique una cantidad generosa de agua tibia y trate de humedecer la zona con la presión de la saliva desde el interior de la boca. Trate de enrollar los labios (no separarlos violentamente). Es casi imposible tragar el adhesivo como un líquido. El adhesivo se solidifica al contacto con la saliva (humedad) y puede adherirse al interior de la boca. La saliva levantará el adhesivo en 1-2 días, evite tragar el adhesivo después del desprendimiento.

Screenshot: YouTube

¿Y en el párpado? Sí, hay mucha más gente de la que pensamos que ha tenido la mala suerte de acabar con pegamento instantáneo en el párpado con la posterior pérdida de visión. En ese caso se recomienda lo siguiente:

En caso de que los párpados estén pegados o unidos al globo ocular, lávelos con agua tibia y aplique un parche de gasa. El ojo se abrirá por completo sin tener que realizar más acciones dentro de 1-4 días. Hasta donde sabemos, nunca ha habido un caso documentado de adhesivo en el ojo que cause daño permanente.

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Incluso de caer en el interior del ojo, la compañía también explica que se adherirá a la proteína del globo ocular y se disociará de ella con el tiempo, por lo general en unas horas. Eso sí, pudiendo experimentar períodos de llanto y visión doble.

En cualquier caso, y como ellos mismos recomiendan, ante cualquier incidente ocular con cianoacrilato lo mejor es acudir al doctor. [WikipediaSuper Glue]

Un hombre contra la democracia: “El votante medio no está cualificado para elegir bien”

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-06-13/jason-brennan-contra-democracia-votante_1577857/

El título del último libro de este economista y profesor es una provocación. Según él, la mayoría de ciudadanos no tiene incentivos para informarse mejor antes de unas elecciones

Foto: Brennan también ha publicado en español 'Capitalismo, ¿por qué no?'.
Brennan también ha publicado en español ‘Capitalismo, ¿por qué no?’.

¿Quién puede matar a un niño? ¿Quién puede maltratar a un animal? ¿Quién puede querer acabar con la democracia? Quizá alguien como Jason Brennan, profesor asociado en la escuela de negocios McDonough de la Universidad de Georgetown que ha titulado su último trabajo precisamente, ‘Contra la democracia‘. En su opinión, nuestra forma de gobierno actual está corrupta, ya que la mayoría de votantes son ‘hobbits’ (apáticos e ignorantes) o ‘hooligans’ (fanáticos de su partido político). Y de tal votante, tales políticos. Tan solo unos pocos son vulcanianos, que piensan en la política de forma científica y racional. Son estos últimos los que, idealmente, deberían decidir qué decisiones políticas se toman.

“El votante medio, modelo y mediano está mal informado o ha ignorado la información política básica”, escribe en el polémico volumen. “Su ignorancia y desinformación hacen que apoye medidas políticas y candidatos que no apoyaría si estuviera mejor informado”. Un análisis controvertido que viene acompañado por su propuesta, una “epistocracia” en la que gobiernen los expertos. Pero esta no debería ser excluyente: cualquier ciudadano suficientemente bien informado podría formar parte de ese gobierno de expertos. El problema actual, recuerda, es que cada voto vale tan poco que no hay incentivos para que nadie vote lo mejor para todos, así que es más fácil hacerlo en función de sentimientos irracionales como la furia. La democracia es una bomba en manos de desinformados. Una herramienta que, si deja de funcionar, habría que sustituir por otra alternativa mejor.

La gente no tiene incentivos para votar mejor e informarse porque su voto vale muy pocoBrennan se define como un “libertario compasivo” (“bleeding heart libertarian”) –quien quiera saber ya qué es, puede bajar hasta el final del artículo– y admite con media sonrisa, antes de la entrevista, que el título original del libro era ‘Contra la política’, pero que finalmente se había decantado por algo más provocador. No hay problema, eso nos gusta a los periodistas, espeto ante su confusión. Convenza o no al lector, el libro de Brennan es un reto para el lector y un pequeño graffiti en el altar de la sacrosanta democracia. De mano del economista nos internamos en sus páginas con la esperanza de no ser uno de esos votantes que “no nos hacen ningún favor cuando votan”.

PREGUNTA. El libro se titula ‘Contra la democracia’. Pero ¿cuál es el verdadero problema? ¿La democracia en sí? ¿Los votantes, que según usted no están informados? ¿Los políticos, que no cumplen sus promesas?

RESPUESTA. Es algo intrínseco a la democracia y de lo que es difícil escapar. En una democracia todo el mundo tiene derecho a votar, el problema es que cada voto cuenta muy poco. El tuyo, el mío… y lo sabemos. Podemos votar de forma inteligente, a favor de nuestros intereses, en contra, pero en cualquier caso va a contar muy poco. Pero todo el mundo lo hace, y la calidad de los políticos refleja la calidad del electorado, que no está muy cualificado porque no tiene incentivos para votar de forma mejor.

P. ¿Y cuál es la alternativa? ¿Una epistocracia en la que solo voten unos pocos?

R. Algunas formas de epistocracia que funcionan mejor que otra. Creo que la mejor es la que llamo “gobierno por oráculo simulado”. Si tuviésemos un oráculo al que pudiésemos consultar nuestras dudas, lo haríamos. No disponemos de ello, pero podemos crearlo. Una forma de hacerlo es consiguiendo que todo el mundo participe. El día de las elecciones, te presentas, recogen tu información demográfica, económica, religiosa, etc., esas cosas que afectan en cómo vota la gente, para que no haya sesgos. Luego se hace un examen de conocimientos generales: ¿cuánto dinero dedica el gobierno a un tema determinado? ¿Conoces los indicadores económicos? ¿Sabes qué partido controla el Parlamento? ¿Conoces a tu representante en el Congreso? Y finalmente votan en unas elecciones o un referéndum.

Cuando tienes estos tres datos, puedes calcular qué habría decidido el público si estuviese bien informado. Puedes hacerlo corrigiendo factores como nivel de ingresos o raza. Lo publicas y debería ser algo que cualquier periodista pudiese verificar, para que no estuviese en manos de las agencias gubernamentales.

P. ¿Una epistocracia de cuántos? ¿Un 1%? ¿Un 10%?

R. Con este sistema, un 100%. No tienes por qué excluir a nadie. Ningún voto vale más que otro, es una manera de adivinar qué querría el país si estuviese bien informado. Hay otros tipos de epistocracia donde solo participa un pequeño porcentaje, y es peligroso porque en ese caso solo participan los más privilegiados, que apoyarán sus intereses frente a los de los demás. Hay propuestas actualmente que apuestan por un número reducido de gente, como la del filósofo flamenco David Van Reybrouck.

P. Sí, lo entrevisté [ver enlace superior].

R. Su sistema es similar, en el que una lotería selecciona al azar un grupo determinado de gente que solo puede tomar decisiones si ha aprobado un determinado ejercicio. En ese sistema, aunque potencialmente cualquiera puede ser seleccionado, tan solo participan 20.000 personas, por lo que es poco probable que ocurra.

P. Uno de los problemas es que la gente más informada no está repartida de forma igual en todas las capas de la sociedad: suele ser un blanco de clase media-alta o alta. ¿Qué ocurriría, por ejemplo, con un negro pobre?

R. En el sistema del “gobierno por oráculo simulado”, su voto cuenta igual, participa de la misma forma. No es que una persona tenga tres votos y otra una. Cada cual participa de forma igual, y su participación es utilizada para adivinar qué habríamos hecho si estuviésemos completamente informados. Nadie tiene más poder que otros, y hay que corregir cuidadosamente factores como los ingresos o la raza. Es un sistema más justo que la democracia, porque ahora mismo, aunque los menos privilegiados tienen derecho a votar, no suelen hacerlo. La gente más privilegiada suele hacer un mayor uso de su voto que los menos privilegiados. Así que creo que la democracia tiene problemas que la epistocracia no tiene.

P. En teoría, es un problema de información, pero no todo el mundo tiene el mismo acceso a ella. ¿Qué hacemos con el ‘marketing’ político o con los periodistas que median entre la política y la población?

R. La gente me lo suele decir: ¿no estamos fallando los pensadores y los periodistas, como tú y como yo? La respuesta es no. Un dicho inglés afirma que “puedes conducir a un caballo hasta el agua, pero no puedes darle de beber”. Es lo que ocurre con la información. En el colegio y el instituto, los ciudadanos obtienen los conocimientos que necesitan para votar bien, pero se olvidan de ellos, como el que se olvida de todo después de un examen de matemáticas. La razón es que no es muy útil para ellos ni lo encuentran interesante, no como tú o como yo, que tenemos que estar pendientes de la actualidad política porque es nuestro trabajo. Para la mayoría no sirve de nada: tu voto no vale, así que da igual que aciertes o falles cuando votas, así que lo olvidas. Un paralelismo que me gusta utilizar es por qué los angloparlantes no somos bilingües: no hay ninguna razón para aprender otro idioma porque en todo el mundo se habla inglés. Es ignorancia racional.

P. Quizá a la gente no le sea útil porque, incluso en el caso de que se informe bien y vote lo que considera correcto, los políticos harán algo completamente diferente.

R. Tienes razón, pero no creo que influya mucho. La mayoría de la gente no sabe qué se ha prometido. Si preguntas a alguien seis meses después de que un político prometa algo qué dijo, no lo recordarán. Si pruebas a decirle a un votante de la democracia cristiana que Angela Merkel prometió algo que en realidad no prometió, puedes convencerle aunque no sea verdad. Incluso aunque todo el mundo piense que los políticos son unos mentirosos, la razón por la que no cumplen sus promesas es porque saben que los votantes no les prestan atención y no les van a castigar si no son fieles a sus palabras. Recordamos los últimos seis meses, y olvidamos el resto. Los políticos se sienten libres de hacer lo que quieran, porque solo un puñado de académicos y periodistas lo recordarán.

Cuando un grupo identitario se vincula a un partido político, votará por él una y otra vez, independientemente de lo mal que lo haya hecho

P. En España, partidos políticos como el PP se han visto implicados en casos de corrupción y la gente les ha seguido votando. Imagino que eso refuerza su tesis.

R. Para la mayoría, los partidos políticos son como equipos de fútbol que no tienen nada que ver con la política. A los 15 años nos enseñan que la razón por la que alguien vota a un partido es porque defiende unas determinadas medidas políticas que quiere que se implementen. Pero no es verdad, salvo en una pequeña minoría. Tú eres seguidor de un equipo, ¿por qué? Porque es de tu ciudad, y cuando ves a tu equipo jugando, quieres que gane, y te enfureces cuando el árbitro pita en contra aunque sea justo. Es igual con la política. La gente vota a un partido determinado por algo relacionado con su identidad.

Por ejemplo, puedes decir “soy un católico del norte de Massachusetts, y nosotros votamos a los demócratas”. Cuando un grupo identitario se vincula a un partido político, votará por él una y otra vez, independientemente de su líder y de lo mal que lo haya hecho. En EEUU muchos republicanos han votado por Trump incluso aunque sea lo opuesto a lo que defienden, porque es republicano. Pero creo que todos somos parecidos. Por resumir, los políticos se comportan mal, pero parece que no nos importa.

P. Corríjame si me equivoco, pero me parece una visión muy tecnócrata, en la que hay leyes buenas y malas, y el rol del votante es votar al que propone las buenas. Pero probablemente la política no consista en eso, sino en dirimir los conflictos de intereses de distintos grupos sociales.

R. Creo que hay leyes mejores y peores. Por ejemplo, hoy todo el mundo estaría de acuerdo en que está mal meter a la gente en la cárcel por consumir drogas. O bombardear otro país porque sí. Los problemas políticos son una cuestión de justicia, no tan solo de opinión, e influyen en la vida de la gente. Donald Trump, está siendo muy proteccionista, lo que beneficia a pocos. La mayoría de los que lo apoyan no lo hacen porque les beneficie o porque las investigaciones demuestren que así les va a ir mejor, sino porque están enfadados con el orden mundial por razones que no alcanzan a entender. Es su forma de protestar. Es raro encontrar una decisión que no beneficie a nadie, pero sí es fácil encontrar decisiones que tan solo benefician a una pequeña minoría. Mira la guerra de Irak en 2003: puedo ayudar a la industria armamentística, pero desde luego no a los americanos ni a los iraquíes.

Bush hizo que EEUU entrase en guerra con Irak... y ganó las elecciones de 2004. (Efe/Alex Wong)
Bush hizo que EEUU entrase en guerra con Irak… y ganó las elecciones de 2004. (Efe/Alex Wong)

P. La guerra de Irak es un buen ejemplo, porque en ese caso, la principal fuente de información, que aseguraba que había armas de destrucción masiva, era falsa.

R. Merece la pena fijarse en cómo influye en todo el mundo la información en las distintas preferencias políticas, y en el voto de la gente: descubrirás que cuanto más informados están, más en contra de la guerra y de la intervención militar se encuentran. Si tuviésemos ciudadanos bien informados, estarían en contra de ello y los políticos sabrían que serían castigados si empezasen una guerra. George W. Bush sabía que podía salirse con la suya aunque declarase una guerra.

P. En la introducción del libro recuerda que en 2016, Trump y Brexit mediante, muchos de los que le atacaban le dieron la razón. ¿Qué pensó? ¿“Ya os lo dije”?

R. La noche de las elecciones americanas me volví a mi mujer y le dije “esto es malo para el país pero bueno para las ventas del libro”. Es una broma. Sinceramente, lo veo como síntomas de un problema subyacente: tenemos tan poco poder como individuos que no tenemos alicientes para utilizarlo de forma inteligente. Así que lo empleamos para manifestar nuestra furia. La furia que veo en todo el mundo es del tipo “ellos contra nosotros”: en Italia, por ejemplo, contra los inmigrantes, o en EEUU, donde hay americanos verdaderos y una élite liberal que no gusta (yo, según esta teoría, no soy americano comparado con alguien de Kansas). Una idea popular es que votan contra el orden mundial porque es malo para ellos, pero los economistas han descubierto que el votante medio de Trump obtiene más dinero del comercio libre que alguien como yo. Así que están votando en contra de su interés. No es una respuesta racional, es un odio irracional.

P. Hay algo en lo que sí estoy de acuerdo: el interés por la política no suele hacer mejor a la gente, sino que en muchos casos, incluso aunque estén bien informados, los convierte en ‘hooligans’ cuyo comportamiento lo último que hace es mejorar la sociedad en la que viven y su propia vida. ¿Qué ha pasado?

R. Como seres humanos, tenemos grandes incentivos para hacer gala de nuestras virtudes ante los demás. Si voy a votar en público, quiero que la gente piense que soy piadoso. Si doy dinero para una buena causa delante de mis amigos, pensarán que soy amable. Ese comportamiento no tiene como objetivo ayudar a los demás, sino influir en cómo nos ven. En la política, gran parte de nuestro comportamiento tiene como objetivo que los demás sepan que somos uno de ellos. Como fan de los Red Sox de Boston, se supone que tengo que odiar a los Yankees. Si eres de Boston, serás mi amigo, haremos negocios… Si eres del Madrid, tienes que odiar al Barcelona. Eso pasa también en política. Ser fan de tu partido implica odiar al resto, para mostrar que estás comprometido con tu gente. Y como la sociedad es más rica, tenemos más medios para separarnos: no sé en España, pero en Alemania, Reino Unido, Canadá o EEUU la segregación política es más alta que nunca. La gente se muda a zonas donde estarán rodeados por gente que piensa como ellos.

Me considero más de izquierdas que de derechas, pero este libro sería igual aunque votase a otro partido político

P. ¿Esto ocurre más en la derecha o en la izquierda? Porque la percepción, al menos en España, es que la derecha es más monolítica, y la izquierda está más fragmentada.

R. Cuando se han hecho estudios sobre los sesgos políticos, con preguntas como “si te diese la posibilidad de hacer daño a un adversario político, ¿lo harías?”, encontraron que tanto la gente de izquierdas como de derechas se porta mal, pero que la de izquierdas es peor aún. Alrededor de un 65% de republicanos y un 75% de demócratas presentaron este sesgo. No sé por qué razón. No es una crítica, yo me considero más de izquierdas que de derechas.

P. ¿Puede explicarnos qué es un libertario piadoso [bleeding-heart libertarian], la tendencia con la que usted se identifica?

R. Fundamentalmente, creemos que las sociedades basadas en el mercado florecen más rápido que las que no lo están. El mercado es bueno y debemos defenderlo, pero en lugar de estar en contra del Estado de bienestar, pensamos que debería estar configurado para apoyar a la gente que sale peor parada. Sería algo parecido a las sociedades del norte de Europa o Suiza, con un fuerte Estado del bienestar y una gran cantidad de libertad económica, mayor aún que en EEUU. Francia no lo sería, porque es muy intervencionista, aunque creo que Macron liberalizará más el país.

P. Lo preguntaba porque, de entrada, podría parecer que es el libro de un reaccionario elitista.

R. Sinceramente, el libro es independiente a mis ideas políticas. Si votase a otro partido, sería exactamente igual.

P. Para terminar, ¿cómo ve el futuro? ¿Llegará la epistocracia, o no es más que una utopía?

R. No es una utopía como el anarquismo. Quizá dentro de 50 años la gente lo pruebe. Los filósofos, científicos políticos y economistas proponen ideas, que permiten que el resto de las clases creativas, como los periodistas, lo divulguen. Así que la gente conoce ideas que no sabe muy bien de dónde han salido. Una vez están ahí fuera, la gente piensa a probarlas. No creo que sea el año que viene, pero quizá esté en mi lecho de muerte y algún país lo intente.

TANDA DE CHISTES

EL PROFESOR DECEPCIONADO. DIVAGACIONES Y MIERDAS VARIAS. EL OCASO DE UNA ÉPOCA.

****************Cuanto son 2+2 ?

Ingeniero : 3.999989
Fisico : 4.0004 +/- 0.0006
Matematico : Espere, solo unos minutos mas, ya he probado que la solucion existe y es unica, ahora la estoy acotando…
Filosofo : Que quiere decir 2+2 ?
Logico : Defina mejor 2+2 y le respondere.
Contable : Cierra puertas y ventanas y pregunta en voz baja “Cuanto quiere que sea el resultado ?”

En el departamento de psicologia de la U.A.B. han inventado un detector de
mentiras, y para probar su eficacia deciden probarlo sobre alumnos y
profesores, escogiendo para ello a un estudiante de informatica, uno de
medicina y otro de letras. Al comienzo de la prueba se advierte a los
conejillos que sonara una alarma cada vez que digan una mentira. Empieza
el de informatica y dice:
– Yo pienso que piratear programas deberia estar prohibido por la ley. –
Y la alarma: Piiiip, Piiiiip…

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