Otro comentario…

…de un foro donde se habla del sistema educativo:

El bachillerato, si no vas a la universidad, no sirve absolutamente para nada. Una pérdida de tiempo. En los años 50-70 el bachillerato era algo y daba acceso a multitud de trabajos de oficina de grado medio que abrían el paso a una carrera profesional en múltiples sectores donde podías aspirar a lo máximo. 

Mira si no el currículum de muchos de los grandes banqueros de los años 80.

Esto es natural, porque son muy pocos los sectores donde se necesitan estudios superiores especializados y, de todos modos, lo que se requiere para ser un gran directivo tampoco te lo da la universidad. El bachillerato fuerte que había antes con sus reválidas te proveía de una cultura general y financiera que era muy útil para el trabajo burocrático.

A partir de la reforma de los años 70, la EGB, bajó tanto el nivel que llenó España de bachilleres semianalfabetos. 

Y eso que la EGB era un doctorado, comparado con eso de la ESO.

Yo ahora mismo, teniendo en cuenta mi mucha experiencia y lo mal que está todo y que no se garantiza nada, recomendaría a un adolescente un combinado de estudio de una FP con la introducción en pequeños trabajos a partir de los dieciseis años, cuando quinientos euros al mes en el bolsillo te convierten en el rey del mambo.

Así vas aprendiendo lo que hay, lo duro que es trabajar, como funciona la jerarquía, la competencia, vas adquiriendo habilidades manuales, que son muy importantes y, cuando lo tengas claro, ya puedes ir orientándote tú mismo hacia el sector que veas que se te da bien y tiene un futuro para volver a los estudios superiores sabiendo lo que quieres.

Eso además te convierte en un hombre a una edad temprana donde se puede disfrutar de la sensación viril cuando corresponde, no en la cuarentena, donde el cuerpo ya no está para esos trotes.

Si uno se pone a pensarlo con la perspectiva de la edad, perder los mejores años encima de los libros es una aberración antinatural, a no ser que seas uno de los pocos genios que nacen ya con un propósito, pero esos lo tienen ya todo hecho a los 27, como Einstein.

Anuncios