El doble estándar de las circuncisiones masculina y femenina

ATENCIÓN: IMÁGENES FUERTES EN ESTA ENTRADA

https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/2013/11/27/el-doble-estandar-de-las-circuncisiones-masculina-y-femenina/

Nota: en esta entrada utilizaré los términos circuncisión masculina y femenina, pero eso no significa que rechace el término “mutilación genital”. La terminología a utilizar en ambos casos ha sido objeto de numerosas discusiones, y la palabra “circuncisión” también se ha aplicado al corte femenino por parte de quienes lo practican,  por ejemplo en Sudán para la llamada “circuncisión faraónica“.

Cuando se trata la circuncisión masculina y femenina (CM y CF a partir de ahora) en el mismo debate, generalmente se tiende a decir que la primera es relativamente inofensiva comparada con la segunda, y que además no tiene las mismas implicaciones sociales o culturales, pues en algunos casos los objetivos de la CF incluyen el control de la sexualidad femenina.

Mi artículo se dividirá en dos entradas. La presente servirá de introducción a los tipos de circuncisión existentes y profundizará en el daño causado a los varones por esta práctica para finalmente exponer el doble estándar de quienes condenan una e ignoran la otra, incluyendo instituciones internacionales como la ONU y la OMS. Una segunda y futura entrada explorará cómo la CM ha sido utilizada históricamente con la intención de controlar la sexualidad masculina [la entrada ya fue escrita, siga el enlace para consultarla].

Circuncisión masculina y femenina

Un problema a la hora de comparar las circuncisiones de ambos sexos es que ninguna de ellas es monolítica. En realidad existen varios tipos de CF y CM (el subrayado es mío):

Tipos de CF:

Hay cuatro niveles de gravedad en la circuncisión femenina: extirpación del prepucio, extirpación del prepucio y de parte, o de todo, el clítoris, extirpación del prepucio y de parte, o de todo, el clítoris con extirpación parcial o total de los labios menores, extirpación de parte o de la totalidad de los genitales externos con sutura de los mismos y la consiguiente estrechez de la abertura vaginal. Este último grado, llamado infibulación, afecta entre el 15 y el 20% de las mujeres circuncidadas. La circuncisión femenina, en cualquiera de sus cuatro grados, es practicada anualmente en cerca de dos millones de mujeres, fundamentalmente africanas y musulmanas.

Una clasificación similar es ofrecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Tipos de CM:

La circuncisión masculina también se puede dividir en cuatro niveles de gravedad: extirpación parcial o total de la piel del pene que sobresale del glande (llamada prepucio), extirpación del prepucio y del revestimiento interno del mismo (tal y como la practican los judíos), extirpación total de la piel del pene y, a veces, del escroto y del pubis (practicada por algunas tribus de África y Arabia del sur), y abrir el conducto urinario desde el escroto hasta el glande, de modo que se crea una abertura que semeja la vagina femenina. Llamada subincisión, este tipo de circuncisión se practica todavía por los aborígenes australianos. La circuncisión masculina, en cualquiera de sus cuatro variedades, se practica en unos trece millones de niños cada año, fundamentalmente musulmanes y judíos.

La fuente original, en inglés, puede consultarse aquí (las cifras pueden encontrarlas también en la página 426)

Si bien el tipo III de la CF (el menos frecuente) es más atroz que cualquier tipo de CM, los tipos III y IV de la CM son más graves que los tipos I y II de la CF, aunque también son raros.

Otros datos a tener en cuenta es que en prácticamente todos los grupos donde existe CF existe la masculina (p. 15), y allá donde la CF se realiza en condiciones tribales, la masculina se realiza también, provocando igualmente problemas de salud y muertes. Del mismo modo, hay países donde la circuncisión femenina se realiza en hospitales y bajo supervisión médica, como Malasia o Indonesia. Finalmente, donde existe la CM no existe necesariamente CF, caso de Estados Unidos, siendo ésta última ilegal al contrario que la CM.

Por ejemplo sólo en la Provincia Oriental del Cabo (Sudáfrica) desde 1995 hasta 2015 han muerto 969 varones en rituales de circuncisión. Según Dr. Dingeman J. Rijken hay otros fallecidos que no recogen las estadísticas, y el número de penes amputados se calcula que dobla al de muertes. No olvidemos también la incluso mayor cantidad de infecciones, que pueden llevar a deformidades del pene. Les dejo algunas abajo extraídas de la sección de fotografías de la página de Dr. Rijken.

Después del salto de página encontrarán las imágenes. Advierto que son muy desagradables. Algunas de ellas no parecen pertenecer a la colección pero en realidad representan otras complicaciones, incluso la muerte.

Con todo esto, sin embargo, no pretendo ni mucho menos minimizar el problema de la CF, cuya atrocidad queda fuera de toda duda, sino proponer que ambos tipos son igualmente condenables y deberían estar presentes en el mismo debate.

Imagino que todavía habrá quienes consideren que la CM “a la occidental” es poca cosa. En el salto de página les dejo con una imagen comparativa de bebés circuncidados y no circuncidados. Presento la circuncisión de tipo II, que es la más extendida en el mundo occidental. Ustedes me dirán.

Circuncision

Mitos de la circuncisión masculina

A continuación encontrarán una traducción del artículo titulado “mitos sobre la circuncisión que probablemente crees” escrito por Lillian Dell’Aquila Cannon en la revista Psychology Today. La perspectiva es estadounidense y las referencias académicas pueden consultarse siguiendo el enlace. La negrita es mía.

[Nota del 1 de enero de 2016: las fuentes de este artículo están algo anticuadas. Para obtener información más actualizada consulten la entrada “El prejuicio cultural de la OMS y la APP en la recomendación de la circuncisión“]

Mitos sobre la circuncisión que probablemente crees

Lillian Dell’Aquila Cannon

Cuando estaba embarazada con mi primer hijo, pensaba que la circuncisión era [sencillamente] lo que se hacía, nada especial, y que todos los hombres estaban circuncidados. Un buen día vi una foto de un bebé siendo circuncidado y todo cambió. Una pequeña y granosa foto fue suficiente para hacerme querer saber más, y cuanto más supe, peor era. Al parecer, la circuncisión sí es para tanto.

Mito 1. Sólo cortan un poco de piel

Realidad. No es cierto. El prepucio es la mitad de la piel del pene, no un poquito. En un hombre adulto, el prepucio son 15 pulgadas cuadradas de piel. En bebés y niños, el prepucio se adhiere a la cabeza del pene con el mismo tipo de tejido que adhieren las uñas a los dedos. Extraerlo requiere introducir una sonda roma [¿catéter?] entre el prepucio y la cabeza del pene para después cortar bajo y alrededor del pene [ver las fotos arriba mostradas].

Mito 2. No hace daño al bebé

Realidad. Error. En 1997 doctores canadienses realizaron un estudio para comprobar que tipo de anestesia era la más efectiva para aliviar el dolor de la circuncisión. Como con cualquier estudio, necesitaban un grupo de control que no recibiera anestesia. Los doctores rápidamente se dieron cuenta de que los bebés no anestesiados sufrían tanto dolor que no sería ético continuar con el estudio. Incluso el método para aliviar el dolor más comúnmente disponible que ha sido estudiado, el bloqueo del nervio dorsal del pene, no bloquea todo el dolor del bebé. Algunos de los bebés en el estudio sufrieron tanto dolor que comenzaron a atragantarse y uno incluso sufrió un ataque (Lander, 1997).

Circuncision 2

Mito 3. Mi doctor utiliza anestesia.

Realidad. No necesariamente. La mayoría de los recién nacidos no reciben la anestesia adecuada. Sólo el 45% de los doctores que realizan circuncisiones utilizan anestesia. Los obstetras realizan el 70% de las circuncisiones y son los menos inclinados a utilizar anestesia: sólo el 25% lo hace. ¿Cuáles son las razones más comunes de por qué no lo hacen? No piensan que el procedimiento lo requiere, y que lleva demasiado tiempo (Stang, 1998). Una circuncisión con la anestesia adecuada dura una media hora. Si te trajeron a tu bebé antes, es que estuvo sufriendo gravemente durante la cirugía.

Mito 4. Aunque sea doloroso, el bebé no lo recordará.

Realidad. El cuerpo es un depósito historico y lo recuerda todo. El dolor de la circuncisión causa una reconfiguración cerebral en el bebé que lo hace más sensible al dolor después (Taddio 1997, Anand 2000). La circuncisión también puede causar un desorden de estrés postraumático (PTSD), depresión, ira, baja autoestima y problemas de intimidad (Boyle 2002, Hammond 1999, Goldman 1999). Incluso con la ausencia explícita del recuerdo y la incapacidad de protestar, ¿hace eso que inflingir dolor sea correcto? (…).

Mito 5. Mi bebé durmió durante el proceso.

Realidad. Imposible sin anestesia total, algo que no puede hacerse. Incluso el bloqueo del nervio dorsal del pene deja la parte inferior del mismo receptiva al dolor. Los bebés entran en estado de shock, lo que nos hace creer que se encuentran calmados, pero es realmente la reacción del cuerpo a un profundo dolor y sufrimiento. Las enfermeras dicen a menudo a los padres que “durmió durante el proceso” para no alterarlos. ¿Quién querría escuchar que su bebé ha estado gritando en agonía?

Mito 6. No le causa daño a largo plazo al bebé

Realidad. Incorrecto. La extracción de tejido saludable de un paciente incapaz de dar su consentimiento ya de por sí es daño (hablaremos más sobre ello). La circuncisión entraña una amplia variedad de riesgos y efectos secundarios. El porcentaje de complicaciones sólo con recién nacidos es del 1-3% (Schwartz 1990). Aquí tienen una breve lista de potenciales complicaciones.

Estenosis meatal. Muchos de los niños y hombres circuncidados sufren de estenosis meatal. Se trata de un estrechamiento de la uretra que puede interferir con la orina y requiere cirugía para su arreglo.

Adhesiones. Los bebés circuncidados pueden sufrir de adhesiones, donde los restos del prepucio intentan curarse hasta la cabeza del pene en un área donde no deberían crecer. Los doctores las tratan abriéndolas en canal sin anestesia.

Pene enterrado. La circuncisión puede llevar a un pene atrapado o enterrado: demasiada piel ha sido extraída y el pene es forzado dentro del cuerpo. Esto puede desembocar en problemas cuando el hombre adulto no tiene suficiente piel para experimentar una erección cómodamente. Algunos hombres incluso sufren ruptura de la piel cuando tienen una erección. Hay incluso más consecuencias sexuales, de las que hablaremos en un futuro artículo.

Infección. La herida de la circuncisión puede infectarse. Esto es especialmente peligroso hoy día debido a la prevalencia de bacterias resistentes a múltiples drogas adquiridas por los hospitales.

Muerte. Los bebés pueden incluso morir por la circuncisión. Más de 100 recién nacidos mueren cada año en Estados Unidos, principalmente por pérdida de sangre e infección (Van Howe 1997 & 2004, Bollinger 2010).

¿No va siendo hora de que pensemos más cuidadosamente si debemos circuncidar a nuestros hijos?

Fin de la traducción

Éste es sólo uno de los artículos que la autora ha escrito sobre la CM. En otro trata los supuestos beneficios médicos de la práctica y muchos más temas. Pueden encontrarlos siguiendo el enlace original.

Conclusión: el doble estándar de los organismos internacionales

Quería terminar diciendo que en 2007 Egipto prohibió la CF, aunque no la masculina. Esta prohibición, por desgracia, no ha impedido que la CF se siga practicando. Como resultado, en 2012 una niña murió a causa ese procedimiento, y Naciones Unidas exigió a Egipto que se aplicara con rigor la ley aprobada. ¿Por qué, sin embargo, no hay una indignación similar en la ONU ante las muertes de niños varones en circunstancias similares?

Del mismo modo, la Organización Mundial de la Salud declaró:

La MGF [circuncisión femenina o mutilación genital femenina] es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas [de hombres y niños, aparentemente no para la masculina]. Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer [¿Qué hay de aquellos pueblos o países que practican la CM y no la CF? ¿No sería discriminación?]. Es practicada casi siempre en menores y constituye una violación de los derechos del niño. Asimismo, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte [¿no se aplica todo este párrafo a la CM también?].

Cuando esta misma institución habla de la CM, por el contrario, sólo menciona los supuestos beneficios, como la menor probabilidad de infección por SIDA. Suponiendo que eso fuera verdad (algo que ha sido rebatido numerosas veces), sería equivalente a decir que la amputación parcial de los pechos femeninos reduce el cáncer de mama, lo cual no creo que fuera aceptable para hacérselo a cualquier niña sana de forma preventiva. En otro artículo la Organizacíon Mundial de la Salud incluso promueve la práctica de la CM.

Circuncision 3

¿Por qué el sufrimiento de un sexo es inaceptable y el del otro se banaliza o incluso se promueve? Va siendo hora de que se haga un esfuerzo para establecer una visión del problema que sea inclusiva de género, y no excluyente como lo ha sido hasta ahora. El que muchas personas e instituciones consideren que un proceso es abominable mientras que el otro no, refleja nuestras actitudes culturales de que la opresión femenina es la única que realmente cuenta.

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