Vivir en una jaula

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/10/09/internacional/1349769835.html

La primera vez que visité a los hombres jaula de Hong Kong fue en 1998. Uno de los apartamentos de un viejo edificio de la calle Fuk Tsun, en el barrio de Mongkok, había sido dividido en un centenar de celdas enrejadas de tres metros cuadrados cada una. Ancianos, parados y dementes se acurrucaban en sus pequeños cubículos, formando una surrealista pajarería humana. Peter Zheung, que ocupaba una de aquellas viviendas, había llegado dos años antes tras un accidente que le costó una pierna y su trabajo. “Mi silla de ruedas y yo no hemos salido de este lugar desde entonces”, contaba. “Si me marcho, le darán mi jaula a otro”.

Los hombres jaula siguen siendo, 14 años después, uno de los secretos peor guardados de Hong Kong. La falta de espacio, los precios prohibitivos de la vivienda y la codicia de quienes tienen una en propiedad han prolongado una indignidad que hoy viven cerca de 100.000 personas, según organizaciones sociales locales. Las autoridades no han querido o sabido evitar que uno de los lugares más prósperos del mundo tenga a una parte de su población viviendo en condiciones que no pasarían la inspección de una agencia protectora de animales.

Por eso llama la atención que la ex colonia británica fuera nombrada en julio “la mejor ciudad del mundo” en un estudio elaborado por la Economist Intelligence Unit (EIU) y la agencia de recopilación de datos BuzzData. Es probable que la urbe asiática cuente con el mejor transporte público, los servicios más eficientes y la mayor libertad comercial del mundo. ¿El lugar “más vivible”? Solo si tienes un sueldo de seis cifras y disposición para pagar uno de los metros cuadrados más caros del mundo.

El Puerto Perfumado, con sus siete millones de habitantes, siempre ha sido un lugar de contrastes. Oriente y Occidente. Ayer y mañana. Ganadores y perdedores.

El Puerto Perfumado, con sus siete millones de habitantes, siempre ha sido un lugar de contrastes. Oriente y Occidente. Ayer y mañana. Ganadores y perdedores. Junto al rascacielos que la bruma hace desaparecer más allá del piso 40, el zapatero que sigue remendando en su puesto a pie de calle. Junto a las gigantescas tiendas de Louis Vuitton, Chanel o Cartier, las empleadas domésticas acampan frente a sus escaparates en su día libre. Y junto a los apartamentos que se alquilan a 25.000 euros al mes en Victoria Peak, diminutos pisos de 25 metros cuadrados donde se hacinan seis, siete u ocho miembros de una misma familia.

El caso extremo de esa desigualdad son los apartamentos divididos en jaulas para sacarles el mayor partido. Para los caseros es un negocio redondo: cuantos más compartimentos consiguen instalar, mayor el beneficio de alquileres que superan los 100 euros mensuales por unidad. En muchos casos hay lista de espera y los inquilinos deben someterse a reglas que limitan su libertad de movimientos. Naciones Unidas ha descrito las jaulas como “inhumanas”, pero el número de personas viviendo en ellas no ha hecho más que aumentar, según denuncia la ONG local SOCO.

Hay quienes mantienen que Hong Kong no habría podido completar su viaje de aldea de pescadores a capital financiera de Asia si se hubiera detenido a atender a los que se quedaban atrás. Su espectacular desarrollo se suele atribuir a los británicos, y algún mérito tuvieron los colonizadores. Pero la ciudad fue levantada sobre todo por los inmigrantes que llegaron huyendo de la miseria y la falta de libertad de la China continental. Miles de chinos que vinieron cargados del espíritu emprendedor que Mao había subyugado con su ideal proletario.

Y así, se inició una dura carrera por prosperar que llevó a algunos de esos inmigrantes, como el magnate Li Ka Shing, a levantar poderosos imperios económicos. Otros, como Peter Zheung, se quedaron en el camino. No hace falta decir para cuál de los dos Hong Kong es, efectivamente, “la mejor ciudad del mundo”.

Anuncios

Así hay que lavarse las manos para evitar las infecciones

http://www.elespanol.com/ciencia/salud/20170604/221228057_0.html

Hace 200 años ya se demostró que una medida tan sencilla era una potente arma para la salud pública, pero tiene sus trucos.

Una medida simple que no siempre se cumple

Una medida simple que no siempre se cumple CDC

 

Lavarse y secarse correctamente las manos no es fácil. Desde 1846, hace tan sólo unos pocos años, se sabe que este hábito puede evitar la transmisión de una innumerable cantidad de infecciones. Asimismo, como bien indica la OMS, hay que seguir unas pautas determinadas para llevar a cabo dicho lavado de manos. Siempre es necesario usar jabón junto al agua, y jamás agua sola.

Hasta el momento se pensaba que la temperatura del agua para el lavado de manos era importante, y que dicha agua debía estar caliente -sin llegar a quemar-. Sin embargo, un nuevo estudio llevado a cabo por la Universidad de Rutgers ha desmentido el mito: la temperatura del agua usada es indiferente, y la eliminación de bacterias que se logra es similar.

EL AGUA EN EL LAVADO DE MANOS

El estudio, publicado en el Journal of Food Protection, se llevó a cabo en una pequeña muestra de apenas 21 participantes. Dichos voluntarios accedieron a tener grandes cantidades de bacterias -inofensivas- en sus manos, en varias ocasiones durante un periodo de 6 meses. Se lavaron usando agua a diferentes temperaturas: 60 ºC, 79ºC o 100 ºC; usando también diferentes cantidades de jabón: 0.5 ml, 1 ml o 2 ml.

El estudio concluyó que más no es igual a mejor: ni la mayor temperatura del agua ni la mayor cantidad de jabón mejoraban la limpieza de manos.

Por otro lado, se detectó que el uso de jabón antibacteriano -con 1% de cloroxylenol defincectante- no era más efectivo que el jabón normal para la eliminación de bacterias, como la conocida E. coli. De hecho, el año pasado la Foods & Drugs Administration de Estados Unidos emitió un comunicado avisando de que los jabones antibacterianos podrían ser perjudiciales para la salud al contener compuestos como el triclosán -aunque no se dijo nada sobre los jabones con cloroxylenol-.

CÓMO LAVARSE LAS MANOS CORRECTAMENTE

Según los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos, un lavado de manos eficaz debe realizarse a cualquier temperatura del agua durante al menos 20 segundos. Sin embargo, en este nuevo estudio se demostró que incluso con tan solo 10 segundos sería suficiente, aunque llegar hasta los 20 segundos no es perjudicial.

Asimismo, un correcto lavado de manos implica la producción de espuma y el lavado de los dorsos de las manos, las zonas entre los dedos y las zonas por debajo de las uñas; de hecho, justo debajo de las uñas es donde más microorganismos suelen acumularse.

Aunque pueda parecer de sentido común, los estudios afirman que no lo es tanto: un estudio publicado en 2013 en elJournal of Environmental Health, a cargo de la Universidad Estatal de Michigan, llegó a la conclusión de quesólo el 5% de las personas se lavan las manos correctamente.

Tras analizar a 3.700 personas en baños públicos, solo el 5% de ellas se lavaba las manos el tiempo suficiente para matar los microorganismos de sus manos, el 33% de ellos no usaron jabón y el 10% ni siquiera se lavó las manos. En este estudio, el tiempo medio de lavado de manos apenas eran 6 segundos, por debajo incluso de los 10 segundos propuestos por el actual trabajo.

Por qué la gente inteligente no tiene más éxito que el zote de turno

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-06-19/por-que-inteligente-no-exito_1401813/

Foto: La paciencia y la ciencia. (iStock)

Nos resulta tranquilizador pensar que las personas inteligentes llegan más lejos que los demás. Por un lado, porque es una de esas cualidades personales que siguen valorándose de forma positiva aunque en un alto grado sea innata, ya que se considera que este factor es lo que nos hace humanos. Por otro, y de manera más sutil, porque casi todos nos consideramos inteligentes (lo seamos más o menos), por lo que de esa manera nos sentimos merecedores del éxito.

No obstante, la realidad es muy diferente. Todos conocemos a individuos terriblemente brillantes que no solo no han conseguido alcanzar las metas vitales que se plantearon de jóvenes, sino que son terriblemente infelices y sus condiciones materiales, mejorables. Habrá quien diga que tan inteligentes no serán si es que han terminado así, pero casos dramáticos como esos o, mejor aún, el del zote de turno que termina ostentando un puesto de gran responsabilidad a pesar de que no tener muchas luces, nos hacen preguntarnos cuál es la relación entre inteligencia y éxito.

Una entrada de ‘Quora‘ escrita por el profesor de Física Patrick Diamond que se ha viralizado rápidamente por su capacidad de síntesis intenta responder a dicha pregunta. Aunque se centra en el mundo académico –entendiendo la “inteligencia” como “la habilidad cognitiva relevante para hacer ciencia” y el “éxito” como “productividad en la investigación científica”–, su razonamiento es aplicable a casi todos los ámbitos. En primer lugar, porque hay algo obvio: hay muy poca gente que de verdad destaque por encima del resto.

Esto se debe a que el éxito no está relacionado con una única área de excelencia, explica Diamond, por lo que es multiplicativo y no aditivo, y la distribución es logarítmica normal y no gaussiana, lo cual quiere decir que, como ocurre con las superestrellas del fútbol, hay muy pocos ejemplos de individuos que destaquen realmente por encima del resto. La clave se encuentra en que no hay un único factor que lo pueda predecir: como recuerda Diamond, aunque parezca una obviedad, la mayor parte de factores están relacionado con lo que considera “determinación” (“grit”). Además, hay que meter en la ecucación a la suerte, es decir, estar en en lugar indicado en el momento apropiado.

Directo hacia el éxito

En otras palabras, la mera inteligencia no determina cuán lejos vamos a llegar, sino una combinación de elementos entre los cuales este no es más que uno. El profesor recurre a una vieja clasificación del también físico William Shockley para delimitar cuáles son esas otras cualidades: la capacidad de tener ideas (descubrir un problema), habilidad técnica (para trabajar), experiencia (reconocer un resultado que merece la pena y saber cuándo parar), la habilidad para escribir adecuadamente, la determinación (aprender de las críticas) y la persistencia a la hora de hacer cambios.

De entre todos esos factores, la inteligencia es uno de los menos relacionados directamente con el éxito, a pesar de que solemos considerarlo como algo esencial; el investigador recuerda que damos más importancia a los puntos relacionados con las ideas y con la capacidad de escritura, pero no, por ejemplo, con los dos últimos, relacionados con la capacidad de gestionar el fracaso y aprender de ello. Como notaba Shockley, estar un 50% por encima del resto en cada uno de estos aspectos te hace un 2460% más productivo que la media. Una burrada muy superior a la de estar un 200% en uno de ellos… pero por debajo en el resto.

Así pues, ser inteligente es tan solo una pequeña parte del complejo proceso de alcanzar el éxito. Como concluye el autor, es probable que los que destacan estén por encima de la media en todas y cada una de estas cualidades; pero también, que aquellas personas inteligentes que no son capaces de triunfar sean rematadamente malos en alguna de ellas. Por ejemplo, frustrándose rápidamente cuando uno de sus proyectos es rechazado, al no ser capaces de saber cuándo deben dar por finalizado un texto o no estar dispuestos a escuchar los consejos ajenos y realizar cambios.

No todo es tener buenas ideas. (iStock)
No todo es tener buenas ideas. (iStock)

Es una vieja discusión que ha emergido en multitud de artículos y discusiones informales, pero que también se nos ha pasado por la cabeza en un momento u otro ante el fracaso de los talentosos y el éxito de los mediocres. En ‘Forbes‘, por ejemplo, Josh Linkner planteaba ciertas cualidades (quizá un tanto tópicas) que definen a estas personas: que por sus características tardan más tiempo de la media en lanzarse a actuar, que conscientes de los riesgos que tiene cada empresa deciden no dar un paso adelante (¿son las personas inteligentes más pesimistas?) o que se apoyan demasiado en las evidencias y los datos y muy poco en su intuición.

Tontos por encima de sus posibilidades

Muchas de las discusiones sobre el éxito o el fracaso de las personas sagaces están relacionados con la actitud que mantienen con los demás. Hay dos teorías enfrentadas: por una parte, que al saberse tan inteligentes, tienden a tratar peor a aquellos que los rodean (o, indirectamente, estos se sienten peor al tratar con ellos); por otra, que las personas más inteligentes dudan de todo y que, por lo tanto, tienen menos seguridad en sí mismas.

Las personas inteligentes son tremendamente conscientes de todo aquello que no saben, por lo que tienen más dudas antes de tomar una decisión

La primera tesis era defendida en un reportaje publicado en ‘BBC‘ apropiadamente llamado ‘El problema con los listos’. Este aseguraba que pensar que sabes más que los demás “no te ayuda mucho cuando estás intentando que los demás compren lo que sea que estás vendiendo”. Incluso en el caso de que, efectivamente, seas mucho más inteligente que la media y suelas tener buenas ideas, en los entornos laborales debemos codearnos con iguales a los que debemos convencer que lo que mantenemos es lo correcto. No solo hace falta ser inteligente, sino también saber vender, una habilidad no necesariamente relacionada con el coeficiente intelectual.

Lo más probable es que sea completamente al contrario. El conocido como efecto Dunning-Kruger, acuñado a finales del siglo pasado, sugiere que las personas aparentemente muy inteligentes –y seguras de sí mismas– son en realidad mucho más estúpidas de lo que parecen. Es precisamente esaignorancia pertinaz la que provoca que confíen exageradamente en su limitado conocimiento, ya que están ciegos incluso a la gran cantidad de cosas que desconocen. Por otra parte, las personas inteligentes son tremendamente conscientes de todo aquello que les escapa. Como se puede leer en la ‘Apología de Sócrates’ de Platón, “este hombre cree que sabe algo, mientras que no sabe nada; yo, que igualmente no sé nada, tampoco creo saber algo”.

sta peculiar distribución de factores nos hace entender un poco mejor el funcionamiento del entorno laboral y de la sociedad meritocrática. Esta, como hemos visto, no premia necesariamente la inteligencia – no dispone de las herramientas necesarias para identificarla, protegerla y promoverla–, sino la capacidad de promocionarse y vender sus ideas de cada uno de los individuos, estén en lo cierto o no. ¿Meritocracia? Sobre todo, de los comerciales de sí mismos, en cuanto que se adaptan de forma más estrecha a los factores del éxito definidos en el pasado siglo.

Un disparate llamado eucalipto

http://www.republica.com/lugar-de-la-vida/2017/06/19/un-disparate-llamado-eucalipto/#

Vemos su figura inconfundible, triste, desgarbada, al contraluz de las llamas.

No suelen nombrarle.

Pasa de puntillas por las noticias, como un fantasma de cien metros de alto.

El eucalipto, siempre encuentra una excusa: un rayo, un pirómano, el calor, la sequía, el viento, la falta de prevención y de medios.

Familias de luto, viviendas quemadas, montes arrasados, paisajes perdidos, suelo erosionado.

Una fatalidad.

Silencio.

Y que siga el disparate.

¿Cuándo empezó todo?

En 1923.

¿Cómo?

Una compañía con sede en Portugal elabora pasta de papel a partir de la madera del Eucaliptus globulus por vez primera en el mundo. Lo que hasta entonces había sido una curiosidad botánica introducida desde las antípodas en los jardines europeos, se convierte de pronto en un recurso económico.

El eucalipto, que era un árbol hermosísimo cuando podía extender todas sus ramas indicando con su altura de lejos dónde estaba la casa en la que se daba, empieza, con su plantación por los montes a modo de cerillas en una caja, a esconder las viviendas, la gente, los caminos, las pistas, las aldeas, la fauna y la flora, sepultando a su paso todos los verdes originales del paisaje, y todo el colorido del otoño. Un sempiterno nubarrón grisáceo cubrió los montes.

Tienen las hojas del eucalipto forma de guadaña.

Si se miran al trasluz, se aprecian los puntitos traslúcidos que contienen las esencias que alimentan el fuego por su alta inflamabilidad.

Hojas coriáceas que saltan como chispas sembrando el incendio.

Las ramas, arden como la yesca.

Y de la corteza de los troncos, se desprenden unas lascas que vuelan con el humo y que propagan también el incendio.

Por eso dicen que el eucalipto no arde: explota.

Puede que sea el árbol que mejor arda de la Tierra.

Y con este árbol, alto como un edificio, la estamos recubriendo.

Veo eucaliptos y veo incultura, analfabetismo vegetal, profundo desamor al propio paisaje.

Codicia.

Incendios.

Desgracia.

Pobreza vital.

Insensatez.

Un disparate que nadie apaga.

¿Es malo el azúcar de la fruta?

http://www.bacterianutritiva.es/es-malo-azucar-de-la-fruta/

Hemos entrado en una dinámica reduccionista, sabemos que el azúcar es potencialmente perjudicial para nuestra salud, y algunos alimentos como la fruta han sufrido daños colaterales.

En el pasado ya cometimos este error, culpamos a las grasas y el huevo salió perjudicado (el mito del colesterol y por qué comer más huevos).

Proyectos como www.sinazucar.org se dedican a dar a la luz el azúcar oculto en ciertos alimentos procesados, la iniciativa es buena, la interpretación por parte de algunas personas no tanto.

“Si el azúcar es malo, la fruta es mala”. Tiene lógica, pero no todo lo que tiene lógica es cierto.

Este reduccionismo ya ocurrió con la fruta y la fructosa, y aunque la fructosa es un tipo de azúcar, en este artículo no hablaremos de los tipos de azúcar que hay en cada fruta, hablaremos de alimentos, y de que ocurre en nuestro organismo cuando los comemos, hablaremos desde un punto de vista coherente y global.

Una pequeña diferenciación

Ya sabemos que el azúcar está actualmente bajo el punto de mira, pero hay que diferenciar.

Podríamos decir que hay “2 tipos de azúcar”:

Azúcar añadido: No se encuentra de forma natural en el alimento, es decir, se ha añadido durante el proceso.

Esto no incluye el azúcar presente de forma natural en las frutas.

La recomendación es simple, reduce el consumo de azúcar añadido, cuánto menos azúcar añadido consumas, mejor.

Azúcar: El azúcar presente en los alimentos de forma natural, es decir, el azúcar presente en la fruta.

Aunque químicamente ambos son iguales, al igual que con las calorías, la procedencia del azúcar también importa.

Es decir, el problema no es sólo la cantidad de azúcar, el problema es que muchos de los productos con grandes cantidades de azúcar añadidos no aportan absolutamente nada, aunque algunas frutas tienen una cantidad de azúcar considerable, también aportan vitaminas, minerales y fibra.

Beneficios de la fruta

Como ya he comentado, el problema no es sólo el azúcar, sino la respuesta que este va a tener en nuestro organismo.

Las frutas son alimentos con una alta densidad nutricional, también aportan antioxidantes y pueden reducir la inflamación, su consumo puede ser recomendable en pacientes con diabetes tipo II (estudio).

Este estudio relaciona el consumo de frutas enteras con un menor riesgo de padecer diabetes tipo II (estudio).

Este estudio asocia un mayor consumo de fruta con un menor riesgo de padecer cáncer de mama.

Además, las frutas son alimentos de baja densidad energética y contienen fibra, la fibra te mantiene saciado y reduce el pico glucémico producido por el azúcar presente de forma natural (estudio).

De hecho, comer una manzana entera reduce de forma notable la cantidad de calorías que consumes en una comida (estudio).

Este estudio menciona que la naranja y la manzana son alimentos muy saciantes, esto no ocurre con los productos procesados, el azúcar es importante, pero importa más su procedencia, el contexto y debemos valorar el alimento.

sistema de recompensa

Además, a diferencia de los productos procesados la fruta no activa tu sistema de recompensa 🙂

Por todos estos motivos, la fruta se asocia a un menor perímetro abdominal, un mejor control del peso corporal y una mejor salud de forma general (estudio, metaanálisis, estudio).

Los zumos de fruta no son recomendables

Hace tiempo hice esta publicación en mi página de Facebook, y hubo polémica, ya que la gente no entendía que quería decir realmente.

el zumo no es recomendable

Es cierto que 3 naranjas en un zumo tienen la misma cantidad de azúcar que 3 naranjas enteras, el problema, es que cuando haces el zumo, la naranja deja de ser un alimento completo y saciante y pasa a ser algo más parecido a un alimento “procesado” lleno de azúcar (sí, la misma cantidad, pero diferente respuesta en tu organismo).

También hay que tener en cuenta que comerte 3 naranjas es probable que te lleve más de 15 minutos, tomarte un zumo de 6 naranjas te lleva 2 minutos.

Por ese mismo motivo el consumo de zumo de fruta está asociado con un aumento del peso corporal y un mayor riesgo de padecer diabetes, por muy natural que sea (estudio, estudio).

En definitiva, la fruta al ser exprimida pierde parte sus beneficios, y es mucho menos saciante.

Las mejores frutas – y algunas ideas para comerlas –

mejores frutas

– El aguacate para mi gusto es sin duda la ganadora, la mejor fruta por diferencia, es una buena fuente de grasas insaturadas y nos aporta potasio, entre otras vitaminas. 

Su consumo está relacionado con una mejor salud cardiovascular y una mejor dieta en general (estudio, estudio).

Puedes empezar el día con un revuelto de huevos y aguacate.

revuelto de huevos y aguacate

 Fresas, frambuesas, arándanos y otros frutos rojos: son una buena fuente de antioxidantes, le pueden dar un toque dulce a un yogur natural en lugar de utilizar algún tipo de edulcorante.

yogur griego con frutos rojos

 Naranja, manzana, higos, peras: siempre enteras, y con piel.

– Si acabas de entrenar también puedes comer un plátano, te ayudará a reponerte de la sesión, por ejemplo mi post-entrenamiento de ayer fue este:

post entreno fruta plátano

No hay frutas prohibidas ni que no sean recomendables, eso sí, debes de comer la fruta entera y sin procesar.

La mermelada no es fruta, el zumo de fruta tampoco es fruta, y por supuesto las frutas en lata o el típico melocotón en almíbar tampoco.

No te preocupes por el azúcar de la fruta, preocúpate por reducir el consumo de productos procesados.

Mientras mi guitarra grita en mis brazos

Bon Jovi es una banda de Rock que siempre ha sido muy infravalorada por aquellos rockeros que dicen que Bon Jovi no es rock. Obviamente es una banda que ha jugado tda su carrera con el Pop-Rock como manera de llegar a un gran público y mantenerse los más de 30 años que llevan en los escenarios y los que les quedan. En sus discos siempre ha habido muy buenas canciones de rock como este “My guitar lies bleeding in my arms”, dentro de un disco muy malo como fue “These days”.

Misery likes company, I like the way that sounds 
I’ve been trying to find the meaning, so I can write it down 
Staring out the window, it’s such a long way down 
I’d like to jump, but I’m afraid to hit the ground 

I can’t write a love song the way I feel today 
I can’t sing no song of hope, I got nothing to say 
Life is feeling kind of strange, since you went away 
I sing this song to you wherever you are 
As my guitar lies bleeding in my arms 

I’m tired of watching TV, it makes me ant to scream 
Outside the world is burning, man it’s so hard to belive 
Each day you know you’re dying from the cradle to the grave 
I get so numb sometimes, that I can’t feel the pain 

I can’t write a love song the way I feel today 
I can’t sing no song of hope I’ve got nothing to say 
Life is feeling kind of strange, it’s strange enough these days 
I send this song to you, whoever you are 
As my guitar lies bleeding in my arms 

Staring at the paper, I don’t know what to write 
I’ll have my last cigarette-well, turn out the lights 
Maybe tomorrow I’ll fell a different way 
But here im my delusion , I don’t know what to say 

I can’t write a love song the way I feel today 
I can’t sing no song of hope I’ve got nothing to save 
And I can’t fight the feelings buried in my brains 
I send this song to you, whoever you are 
As my guitar lies bleeding

Y de regalo, por enésima vez, la que para mí es su mejor balada:
Hello again, it’s you and me
Kinda always like it used to be
Sippin’ wine, killing time
Trying to solve life’s mysteries.
How’s your life, it’s been a while
God it’s good to see you smile
I see you reaching for your keys
Looking for a reason not to leave.

If you don’t know if you should stay
If you don’t say what’s on your mind
Baby just, breathe there’s no where else tonight we should be-
You wanna make a memory.

I dug up this old photograph
Look at all that hair we had
It’s bittersweet to hear you laugh
Your phone is ringing, I don’t wanna ask.

If you go now, I’ll understand
If you stay, hey, I got a plan
You wanna make a memory
You wanna steal a piece of time
You could sing a melody to me 
And I could write a couple lines
You wanna make a memory.

If you don’t know if you should stay
And you don’t say what’s on your mind
Baby just, breathe there’s no where else tonight we should be-
You wanna make a memory
You wanna steal a piece of time
You could sing a melody to me 
And I could write a couple lines
You wanna make a memory