Por qué escasean los perfiles digitales

Igual es que en  España primero los chavales en la ESO y Bachillerato huyen de las Matemáticas, la Física y todo lo que huela a razonar mucho, y luego cuando acaban la carrera se dan cuenta de que si les van a pagar la misma mierda o menos que  a alguien que no ha estudiado o alguien que ha estudiado cosas infinitamente más sencillas deciden o bien largarse del país o bien dedicarse a otra cosa.

Si siguen pagando cacahuetes seguirán teniendo monos.

Típico artículo vendehumo que se escribe por estas fechas para engañar a incautos y escrito por alguien que en general no tiene ni idea de lo que escribe.

Las compañías demandan perfiles profesionales que todavía no...

Las empresas deben incorporar a expertos en los nuevos lenguajes tecnológicos para seguir creciendo. Sin embargo, las posiciones digitales no se llegan a cubrir debido a la falta de profesionales realmente cualificados que cuenten con varios años de experiencia.

Encontrar perfiles digitales se ha convertido en una auténtica odisea para muchas empresas. Las compañías necesitan profesionales que lideren su transformación, pero lo cierto es que existe una gran escasez de expertos que dominen los nuevos lenguajes tecnológicos. De hecho, muchas veces las organizaciones tardan hasta varios meses en localizar al aspirante perfecto. La demanda de estos especialistas es una tendencia global. En ocasiones, se trata de candidatos que deben reciclarse y adquirir habilidades diferentes y en otras, incluso, se trata de profesionales totalmente novedosos.

Según ISDI, la principal transformación que ha vivido el mercado no se define sólo en términos económicos, sino también tecnológicos. Internet ha creado un panorama global que ha cambiado la forma de actuar de las organizaciones. En el estudio Mapa de profesiones digitales, elaborado por esta escuela, se concluye que “la mitad de las empresas que habrá en 2020 aún no han nacido y, entre las más grandes, estarán compañías con menos de 20 años de historia. Todas ellas, eso sí, digitales”.

Los expertos se mueven de una empresa a otra según el proyecto en el que quieran trabajar

Esta revolución ha sido tan rápida que las empresas han de incorporar de forma inmediata a estos perfiles para seguir creciendo. En este panorama, las organizaciones tienen el reto de definir bien el tipo de experto que necesitan, y los profesionales deben tunearse de arriba a abajo para avanzar al mismo ritmo que lo hace el mercado. El mundo digital ha traído nuevas oportunidades de empleo que hay que aprovechar.

Posiciones

Se estima que en España hay en torno a 350.000 puestos sin cubrir debido a la falta de perfiles con competencias digitales. “En general, las áreas con mayor demanda son márketing digital (39%), ecommerce (18%) y comunicación y contenidos (13%). Aunque los sectores de analítica, big data y desarrollo en soportes móviles son los que están experimentando un mayor crecimiento y que van a cambiarlo todo en los próximos años”, explica Nacho de Pinedo, CEO de ISDI. Asimismo, añade que están apareciendo profesiones nuevas e híbridas. Muchas organizaciones buscan especialistas en el lenguaje digital que además cuenten con una preparación muy particular a caballo entre dos áreas. Por ejemplo, los expertos en márketing y analítica son muy demandados, más aún si tienen conocimientos en la especialidad en la que opera en la empresa.

La demanda de estos perfiles es transversal y afecta a empresas de todos los sectores y tamaños. Turismo, viajes o moda fueron algunos de los primeros en llevar a cabo esta transformación, pero no hay que obviar a otros más tradicionales. “El agricultor de mañana nada tendrá que ver con el de hoy. Éste tendrá que usar apps para sacar un mayor partido de sus tierras. Lo mismo ocurre en el mundo jurídico. Por ejemplo, los abogados deberán trabajar con sistemas de inteligencia artificial”, apunta Luis Miguel Olivas, gerente de emprendimiento y empleabilidad de Fundación Telefónica. Además, ningún rango puede prescindir de estos profesionales. Se reclaman para posiciones que van desde directivos hasta gestores de proyectos, pasando por estrategas y analistas.

En algunos casos las organizaciones llegan a tardar varios meses en contratar al candidato perfecto

Los reclutadores tienden a definir a estos perfiles como “talento digital”. No sólo buscan unos conocimientos muy concretos, sino que también valoran una serie de competencias cruciales para poder moverse en el nuevo escenario. Según De Pinedo, son perfiles que han aceptado que estamos ante un nuevo paradigma y que tienen capacidad para aprender e innovar en un entorno cambiante.

Escasez de profesionales

Cada vez más organizaciones son conscientes de las dificultades que existen para fichar a los nuevos perfiles digitales. Según Albert Corbella, manager de Spring Professional IT, esta situación se debe principalmente a tres razones: “En primer lugar, hay más demanda por parte de las empresas que oferta de perfiles realmente cualificados. Por otra parte, cada vez más compañías extranjeras crean aquí sus equipos, ya que la mano de obra es más barata que en el ámbito internacional. Aun así ofrecen un salario más alto que el que establecen las compañías españolas y así consiguen quedarse con los mejores profesionales. Por último, están naciendo una gran cantidad de start up tecnológicas que aumentan todavía más la demanda”.

Según Olivas, es crucial resolver la clásica brecha que existe entre el mundo académico y el mercado laboral, y que en el panorama digital se hace todavía más evidente: “Las compañías demandan perfiles que todavía no existen y las universidades aportan profesionales que no interesan a las organizaciones”.

En el mundo digital la brecha que existe entre la universidad y el mercado laboral es mucho mayor

Silvial Leal, experta en innovación y transformación digital, señala que cada año surgen 150.000 vacantes nuevas relacionadas con el mundo TIC. Sin embargo, no se cubren. Sólo un 7% de los jóvenes opta por carreras tecnológicas y los profesionales actuales tardan mucho en reciclarse. “Existen muchos estereotipos acerca de las carreras STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) y además los contenidos que se imparten en estas disciplinas suelen estar desactualizados”, comenta Leal.

Además, las organizaciones están reclamando perfiles con varios años de experiencia en el mundo digital, algo que resulta muy difícil de encontrar. “Son puestos relativamente recientes y no abundan profesionales que hayan desarrollado una clara visión estratégica de las organizaciones de las que forman parte”, admite Rubén Berrocal, responsable de equipo de Randstad Technologies.

Estrategia

“Apenas se está creando empleo neto en el mundo digital. De hecho, los pocos profesionales que hay se van moviendo de una compañía a otra según el proyecto en el que más les interese trabajar”, añade Corbella.

Los profesionales mejor valorados pueden llegar a cobrar entre 80.000 y 200.000 euros

En este sentido, las empresas tienen la tarea de definir bien sus estrategias. Ahí se encuentra otra de las razones por las que cuesta tanto cubrir las vacantes digitales. En los últimos años, se ha podido apreciar cómo muchas organizaciones no han sabido definir los roles que necesitaban, sus responsabilidades y su salario. “Muchas compañías están abordando el mercado digital sin tener una estrategia clara, algo que hace muy difícil determinar los objetivos de las nuevas posiciones y, por tanto, encontrar al candidato adecuado”, asegura Berrocal.

Como consecuencia, los perfiles más cualificados optan por empresas muy atractivas que son capaces de plantear proyectos innovadores e internacionales. Organizaciones como Amazon, Zalando, Wallapop o Airbnb son expertas en atraer a los profesionales más disruptivos. “Por ejemplo, entre una farmacéutica tradicional en plena transformación y una organización que ya ha nacido en el entorno digital, los profesionales se decantarán, sin duda, por la segunda. Estos especialistas tienen la oportunidad de elegir dónde trabajar”, recalca Sylvia Taudien, experta en captación de talento digital y cofundadora de Indigital Advantage.

Asimismo, la dificultad para encontrar a estos perfiles provoca que los procesos de selección tiendan a alargarse más de lo debido. “En una ocasión, estuvimos medio año buscando un analista digital para una empresa de retail. Finalmente, tras no dar con el perfil idóneo la organización optó por formar a uno de sus empleados”, recuerda Taudien. Para la experta, instruir a los profesionales desde dentro de la compañía es importante. No obstante, considera que para cubrir posiciones estratégicas es crucial contratar a alguien de fuera que tenga una visión global y ofrezca un gran conocimiento sobre cómo transformar una organización.

Altos salarios

Todo indica a que la necesidad de estos perfiles seguirá creciendo en los próximos años. Así lo demuestra Taudien quien asegura que “hace dos años buscábamos un profesional al mes y ahora tenemos que localizar a tres expertos a la semana”.

Sin embargo, a corto plazo parece que va a seguir habiendo una gran escasez de dichos perfiles. Esto hace que los pocos profesionales de este tipo que existen estén muy bien cotizados. Así, los más valorados pueden llegar a cobrar entre 80.000 y 200.000 euros brutos al año. Sin embargo, los expertos apuntan que se puede estar creando una burbuja y la tendencia es que las retribuciones se terminen estabilizando.

Profesiones novedosas en las compañías

Según el estudio ‘Mapa de las profesiones digitales’, elaborado por ISDI, estas son las posiciones que debe crear toda empresa para adaptarse al nuevo escenario:

  • ‘Chief data officer’ (CDO): Es el responsable de los datos empresariales y debe diseñar e implantar la estrategia de la compañía. Cuenta con conocimientos en analítica de datos, ‘cloud’ y big data’.
  • ‘Chief experience officer’ (CXO): Se encarga de la experiencia del cliente. Tiene que dominar herramientas de márketing y gestión de usuarios.
  • ‘Chief marketing officer’ (CM0): Implementa la estrategia digital de la empresa a través de los distintos canales.
  • ‘Chief information officer’ (CIO): Gestiona el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Las empresas tecnológicas preferidas para trabajar

La semana pasada LinkedIn publicó su lista anual de las empresas favoritas de los profesionales estadounidenses para trabajar y las empresas tecnológicas dominan claramente esta clasificación.

  1. Alphabet: Multinacional de la que forma parte Google (72.000 empleados en el mundo).
  2. Amazon: Uno de los mayores ‘e-commerce’ (341.400 empleados en el mundo).
  3. Facebook: Es la red social más grande del mundo, cuenta con 2.000 millones de usuarios al mes (17.000 empleados en el mundo).
  4. Salesforce: Es una empresa de ‘cloud computing’ que ofrece servicios de márketing y ‘software’ (25.000 empleados en el mundo).
  5. Uber: Compañía que ofrece un sistema de transporte privado(12.000 empleados en el mundo)
  6. Tesla: Especializada en vehículos eléctricos (30.000 empleados en el mundo).
  7. Apple: Desarrolla algunos de los productos electrónicos más populares (110.000 empleados en el mundo).
  8. Airbnb: ‘Marketplace’ de alquiler de viviendas (2.000 empleados en el mundo).
  9. Netflix: plataforma online para acceder a contenido audiovisual (3.200 empleados en el mundo).
  10. Dell: Una de las mayores firmas desarrolladora de ordenadores (145.000 empleados en el mundo).
  11. Workday: Plataforma para realizar transacciones empresariales (6.600 empleados en el mundo).
  12. Twitter: Una de las mayores redes sociales (3.500 empleados en el mundo).
  13. Adobe: Fabrica ‘software’ basado en la nube (16.500 empleados en el mundo).
  14. Oracle: Compañía de ‘software’ que desarrolla bases de datos (135.000 empleados en el mundo).

Tendencias de la transformación

La transformación digital es la columna vertebral de la estrategia de cualquier empresa. Desde Íncipy detallan que el año pasado muchas organizaciones ampliaron sus esfuerzos para adaptarse al nuevo escenario, pero aún quedan algunas rezagadas. Estas últimas, entre las que se encuentran en torno al 19% de las grandes empresas españolas, deben pisar el acelerador este año y trabajar en las siguientes tendencias:

  • Cultura digital: Hay que implantar un entorno más innovador, conectado y flexible, que sitúe a los clientes en el centro de la organización.
  • Competencias digitales: Se demandan nuevas habilidades digitales y se crean otras profesiones.
  • Múltiples generaciones: Conviven cuatro grupos diferentes con distintas aspiraciones profesionales.
  • Realidad Virtual: Esta tecnología impacta en áreas como el ‘retail’, recursos humanos o márketing.
  • Inteligencia artificial: Según Gartner, en 2018 las 200 empresas más grandes del mundo desarrollarán aplicaciones inteligentes.
  • Experiencia del cliente interno y externo: Las nueva tecnologías deben ayudar a dar más importancia a los clientes y a los empleados.
  • Humanismo: Hoy más que nunca se exige responsabilidad ética en cada actividad.”

http://www.expansion.com/emprendedores-empleo/empleo/2017/05/26/5928652422601d563d8b45a0.html

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EL DRAMA DE ERIC CLAPTON, EL ‘DIOS DE LA GUITARRA’ QUE LE DICE ADIÓS A LA MÚSICA

Algo que nos puede acabar pasando a todos con la edad. Un grande de la música.

https://elrockescultura.com/2017/05/el-drama-de-eric-clapton-el-dios-de-la-guitarra-que-le-dice-adios-a-la-musica/

Eric Clapton ha sido conocido por todos como el Dios de la guitarra y a su talento le debe justamente ese nombre que se ha ganado por parte de sus fanáticos y muchas otras figuras de la música que lo respetan por su impecable trayectoria y todo el talento que este hombre ha dado al mundo a través de sus canciones. Si hay alguien que merece respeto y ser reconocido como un genio de la música es justamente y nada más y nada menos que Clapton. Pero hoy la noticia acerca de él es un poco diferente y quizás triste para todos aquellos seguidores del compositor y es que se despide para siempre de la música.

Ya no habrán más lágrimas en el cielo. Eric Clapton, el músico que compuso, junto a Will Jennings, ‘Tears in heaven’, aquel himno perfecto para comunicarse con aquellos que se fueron antes que nosotros, ya no tocará su guitarra. ‘El dios de las seis cuerdas’ le dice adiós a la música, antes de que esta lo haga primero, contrario a lo que hacen muchos músicos de su época que tocan hasta su último aliento.

 No lo hace por capricho, una enfermedad nerviosa paraliza la mitad de su cuerpo, impidiéndole tocar sin padecer una inmensa molestia. “He sentido mucho dolor durante el último año. Empezó con un  dolor lumbar y después se desplazó a otros lugares”, le dijo Clapton a la revista Classic Rock.

El  guitarrista, cantante y compositor británico  de rock y blues  padece neuropatía periférica, enfermedad que compromete específicamente las piernas y manos, por lo que es complejo que utilice la guitarra —cuyo manejo era tan maravilloso, que solía ser llamado ‘Slowhand’ (mano lenta),  por la delicadeza con la que tocaba—,  debido a que se siente una especie de descarga eléctrica.

El médico Mario Germán Ospina explica que  “esta enfermedad es una patología en los nervios a nivel periférico, que afecta generalmente las extremidades. Tiene gran incidencia en la calidad de vida. Más que ser mortal,  es una enfermedad incómoda porque los pacientes padecen dolores de difícil manejo que los medicamentos comunes no alivian”.

Esta patología “también puede ocasionar pérdida de sensibilidad,   los pacientes pueden presentar lesiones aún sin darse cuenta, lo que produce  procesos infecciosos que desencadenen en amputaciones”, agrega el médico.

Entre los síntomas que sufre quien es  llamado ‘Dios de la guitarra’ están   cosquilleo en las manos y en los  pies, la sensación de tener puestos guantes o calcetines apretados, repentinos  dolores agudos,  insensibilidad  en los dedos y debilidad de las extremidades.

En 2013, Clapton tuvo que cancelar varios compromisos debido a los dolores de espalda. Sus causas son múltiples, pueden ser  traumas, caídas, predisposición genética, obesidad, diabetes, inactividad y  por   las sustancias   tóxicas y los excesos, que fueron muchos.

Aunque ahora, a sus 71 años,  tenga la apariencia de un viejo lord sedentario, Clapton no fue ajeno a los vicios. Es por eso que,  pese a su enfermedad, considera “una gran cosa el estar vivo. Por alguna razón fui arrancado de las fauces del infierno y tuve otra  oportunidad”. 

“Con todo derecho tuve que haber estirado la pata hace mucho tiempo”, reconoció el músico  que acaba de sacar su 23 álbum grabado en estudio, titulado ‘I Still Do’, que podría traducirse como ‘Todavía lo hago’.

Como escribió el novelista brasileño Paulo Coehlo en alguno de sus libros “escoger un camino significa abandonar otros. Si pretendes recorrer todos los caminos posibles acabarás no atravesando ninguno”. Eso pasa con Clapton, quien reconoce la senda que le espera: “Debo  encontrar la forma de lidiar con algunas otras cosas del envejecimiento”, dijo a la revista británica especializada en rock.

Pese a su decisión, su trabajo no cesa. A finales del año se publicará una colaboración  con los Rolling Stones. Tal vez su última obra. Sin embargo, si hay algo que Clapton, nacido en Ripley,  Inglaterra,  el  30 de marzo de 1945,   ha demostrado en más de una ocasión, es  su capacidad para resurgir de las cenizas.

La estrella  comenzó a consumir drogas y alcohol a los 15 años. Su menú incluía  heroína, cocaína, analgésicos y dos botellas de vodka al día.

“Lo único que le impidió suicidarse por tercera vez, después de intentarlo anteriormente ingiriendo pastillas y luego colgándose de un árbol, fue la idea de que un hombre muerto no puede beber”, escribió Paul Scott, periodista del Daily Mail y  autor de la biografía ‘Motherless child: The definitive biography of Eric Clapton’, publicada el año pasado para conmemorar las siete décadas del artista.

El artista británico emprendió una decidida batalla  contra las drogas que finalizó con éxito en 1998, tras haberlo intentado desde 1987 en diferentes centros de desintoxicación de medio mundo, tratado con distintas terapias que no dieron el fruto esperado.  Incluso, ha confesado públicamente que, hasta que llegó a la treintena, no mantuvo relaciones sexuales estando sobrio o sin haber consumido drogas. 

“El miedo a la pérdida de identidad era descomunal. Tal vez eso había nacido con el asunto de ‘Clapton es Dios’, que había hecho que basara buena parte de mi autoestima en mi carrera. Cuando tuve que pasar a centrarme en mi bienestar como ser humano, y en la consciencia de que era un alcohólico que sufría la misma enfermedad que todos los demás, sufrí un colapso”, dijo sobre su debacle.

A propósito de sus adicciones, una de sus cnciones  más populares, aunque es de la autoría del músico norteamericano JJ Cale, es ‘Cocaine’, cuya letra dice: “Si quieres quedarte un rato, has de tener cocaína; si quieres deprimirte hasta caer al suelo, cocaína. Ella no miente. Si tienes malas noticias, quizá te agrade deshacerte en la tristeza. Cocaína. Cuando el día se acaba y tienes ganas de escapar, cocaína”.

Y es que el consumo de drogas parecía ser el común denominador entre los grandes genios de la época.  Keith Richards ha dicho que  en los comienzos de The Rolling Stones se consumía todo tipo de drogas porque no conocían sus efectos. Iggy Pop tuvo una adicción tan fuerte a la heroína, al punto que  él mismo decidió internarse en un centro psiquiátrico en busca de ayuda. Y Steven Tyler era tan fanático de dicha sustancia, que incluso la inhalaba durante sus conciertos. Ozzy Osbourne, por hacer la lista finita, mantuvo durante 40 años un romance con el alcohol; reveló a la prensa  que consumía cuatro botellas de coñac al día.

 Sin embargo, Clapton ha intentado hacer las pases con su destino. Hace siete años se despidió de setenta de sus guitarras, en una subasta de corte caritativo.  El monto económico obtenido rompió todas las cifras previstas.

Una  Martin, de 12 cuerdas, con la que Eric grabó el espiritual ‘Motherless Child’, comenzó con una oferta de US$ 10.000, llegó hasta los US$ 70.000, mientras que una réplica de la Stratocaster ‘Blackie’, imprescindible para el músico a finales de los años 60, fue comprada por US$ 30.000.

No era la primera vez que  Clapton ofrecía sus pertenencias en subasta pública. En 1999 consiguió más de US$ 5 millones, vendiendo objetos como vajillas, prendas de vestir, teléfonos móviles, pianos, partituras, discos, colecciones propias; y cinco años más tarde, en 2004, donó más de US$ 7 millones, obtenidos por material de procedencia idéntica, al centro Crossroads, donde Eric logró recuperarse de sus adicciones.

Pese a su generosidad, pecó por varios comentarios tildados de racistas. En un concierto en Birmingham en 1976, hizo  una declaración en apoyo del político Enoch Powell (quien había criticado la invasión de inmigrantes de antiguas colonias británicas): “Enoch está en lo cierto. Debíamos mandar todos esos hombres negros de vuelta a la tierra de ellos y mantener la Inglaterra blanca”. Ese fue uno de los  incidentes que  llevó  a la creación de ‘Rock contra el racismo’, campaña contra la expansión del nacionalismo británico.  Clapton más tarde negó ser racista. Y aunque siguió apoyando a Enoch Powell, no se ha identificado de nuevo con sus ideales segregacionistas.

RÉCORDS HISTÓRICOS

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Eric ‘Manolenta’ Clapton  es un hombre de récords. No brinca como un Rolling Stone en sus conciertos, prefiere rasguear su guitarra sentado y cantar suave, pero eso no le quita que siga siendo una deidad de la música.
Es el número 2  de la lista ‘Los 100 guitarristas más grandes de todos los tiempos’ de la revista Rolling Stone  y el 55 de su especial ‘Inmortales: Los 100 artistas más grandes de todos los tiempos’. En 2005  la revista Guitar World incluyó cinco de sus canciones entre los mejores solos de guitarra de todos los tiempos.
Hacen falta  grandes superlativos para describirlo, como dice el periodista y musicólogo Juan Carlos Garay, quien cuenta que a Clapton a los 20 años ya le decían ‘el dios de la guitarra’. A los 35 decía que prefería  que lo llamaran  ‘el mejor guitarrista del mundo’. A los  58 la prensa seguía sin escatimar títulos grandilocuentes, para entonces,  en una revista norteamericana lo catalogaron como  ‘El hombre que reescribió la historia de la guitarra’”.
Desde 2003 se habló de su supuesto retiro.  Se llegó a decir que dedicaría el resto de sus días a criar aves de corral y a  jugar dominó. Ante el anuncio, sus seguidores colmaron estadios  en Estados Unidos, Europa, Japón, Rusia y Oriente Medio.  Para entonces salió el disco ‘One more car, one more rider’, como si se tratara de un epílogo de su carrera, un álbum doble que registró 120 minutos de un show con gran calidad de sonido.
 Justamente en mayo de 2016 Clapton lanzó su vigésimo segundo álbum de estudio, ‘I Still Do’, publicado por la compañía discográfica Surfdog Records.  Según Rubén Cetrángolo, de Diario Popular de Argentina, “este reafirma el porqué de ese mote de mesías de las seis cuerdas. Con una prolija selección de temas ajenos, apenas dos composiciones propias (Spiral y Catch The Blues), producido por Glyn Johns y con una portada elaborada por el genio creativo de Sir Peter Blake, responsable de la tapa de Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, de Los Beatles,  es un disco vibrante en el que una vez más Clapton vuelve por sus raíces bluseras con recreaciones de temas compuestos por sus maestros JJ Cale y Robert Johnson y otros referentes del género como Leroy Carr, Skip James, Paul Brady y John O’Kane, por citar solo algunos”.
Cabe recordar que a lo largo de su carrera, Clapton se ha decantado por varios estilos musicales y en todos ha sido considerado un maestro. Formó parte de grupos como John Mayall’s Bluesbreakers, The Yardbirds y Cream;  tocó con Derek and the Dominos y Blind Faith y colaboró con The Beatles en un álbum. Como solista llegó a lo más alto con canciones como ‘Change the world’ o ‘My father’s eyes’. 
Para  1966    era el indiscutible monarca de la guitarra. Formaba parte de Cream, un trío de Inglaterra completado por Jack Bruce al bajo y Ginger Baker en la batería. Todos eran considerados deidades. Fue famoso un graffiti  que se repetía en los muros de las calles  británicas en el que se leía: “Clapton es Dios”.
Una vez fue derrotado,  se conoce como ‘El Día que Hendrix mató a Dios’. Jimi Hendrix, un joven guitarrista zurdo afroamericano, fue  a Londres conocer a Clapton, ya que era fan de Cream. El 1 de octubre de 1966  Cream  dio un concierto en el London Polytechnic, Hendrix quien  estaba tras bambalinas, solicitó lo  que nunca nadie se había atrevido:  que lo dejaran interactuar con Cream. Los músicos lo subieron  al escenario con ellos. Y Jimi sugirió:  “¿Qué tal si tocamos ‘Killing Floor’?” aludiendo  al popular tema de  Howlin’ Wolf, y le pidieron a Hendrix comenzar. Este con su  Stratocaster blanca comenzó a ejecutarlo  con velocidad y  precisión, Bruce y Baker  siguieron el ritmo, mientras que Clapton, el gran Dios británico de la guitarra, sudaba,  pues no podía  igualar su técnica y velocidad.
Perturbado,  Eric abandonó el escenario a media canción; encendió un cigarrillo y cuando Bryan James ‘Chas’ Chandler, mánager de Hendrix, se acercó a él,   le espetó: “¡Tú sabías que eso pasaría!, ¡Nunca me dijiste que era tan pinche de bueno!”.

CLAPTON, UN PICAFLOR TRÁGICO

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Eric Clapton y su hijo Connor, quien inspiró su canción ‘Tears in heaven’.

La vida de Eric Clapton podría ser el libreto de una película de Hollywood con todo el drama de una telenovela mexicana.
Nació bajo el nombre de  Eric Patrick Clapton Shaw. Su padre fue un piloto de la Segunda Guerra Mundial de origen canadiense que se marchó a su tierra antes de que él naciera. Su madre tenía  16 años cuando quedó embarazada, por lo que Eric creció creyendo que su abuela Rose y su segundo marido, Jack, eran sus padres,  e ignorando que su hermana mayor era su   progenitora.
 Clapton se enteró de la verdad a los 9 años cuando su madre y su hermanastro fueron a visitarlo, noticia que influyó considerablemente  en sus estudios y su relación con el resto de la familia.
Y aunque fue un niño solitario y callado,  es conocido por su sentido del humor. El amor por la música lo heredó de su abuela Rose, quien  tocaba el piano. Su primer contacto con una guitarra acústica fue a la edad de 13 años, cuando le regalaron una por su cumpleaños, aunque no lo hacía muy bien.
Es conocido por sus múltiples romances. Con  la fotógrafa   Pattie Boyd se casó  en 1979, quien había estado casada con el ‘Beattle’ George Harrison. Ella, dijo durante una exposición fotográfica que lo que más recuerda de estos dos matrimonios fueron  las infidelidades  y los excesos de ambos con las drogas y el alcohol.
En 1984 durante la grabación ‘Behind The Sun’,  Clapton comenzó a salir con Yvonne Kelly, directora del estudio de grabación. Tuvieron a su hija Ruth Kelly Clapton en enero de 1985.
De su relación con la modelo italiana Lory Del Santo, nació  su hijo, Conor, quien  murió el 20 de marzo de 1991, a los cuatro años de edad, cuando cayó de una ventana del piso 53 de un edificio en Manhattan, Nueva York.
 “Ese día el teléfono sonó y Lori me dijo que mi hijo estaba muerto. Traté de creer que era un error. Hasta que llegué al edificio y vi a la policía. Fui al sanatorio para reconocerlo. Luego, partí a verlo otra vez a la funeraria para disculparme por no haber sido un padre mejor”, contaba Eric al Time.
Nueve meses después de la tragedia le  dedicó su canción ‘Tears in heaven’ (Lágrimas en el cielo), que aparece en el concierto Unplugged de MTV y se convirtió en un éxito mundial.  “¿Dirías mi nombre si me vieras en el cielo?”, dice la primera estrofa del tema que en 1993 ganó tres  Grammy, a  ‘Canción del año’, ‘Grabación del año’ y ‘Mejor interpretación vocal pop masculina’.
En 2001 se casó con Melia McEnery en 2001. Tienen tres hijas: Julie Rose (2001), Ella May (2003) y Sophie (2005).
En la  lista de mujeres con las que supuestamente mantuvo un affaire figura Lady Di. La chispa surgió en San Lorenzo, un exclusivo restaurante italiano en Londres. Según un amigo de Clapton, la atracción entre ellos era “obvia. Había mucha mirada seductora”. Aunque ambos estaban solteros, su chispa no dio para mucho y Eric la describió  como “una manipuladora”.
Otro de sus baches amorosos se sitúa en un concierto de  los Rolling Stones al que fue  con Carla Bruni. Ella estaba empeñada en conocer a Mick Jagger. “Mick, por favor. Ella no. Creo que estoy enamorado”, le pidió  Clapton a  Jagger, quien  no prestó atención a la súplica de su amigo y la modelo francesa y el rockero iniciaron una relación.

El sexo que viene

http://elordenmundial.com/2017/05/30/el-sexo-que-viene/

Los milénicos tienen la cultura más sexualizada de la Historia y un sinfín de facilidades para practicar el sexo, desde la relajación de las normas morales a las aplicaciones de encuentros. Sin embargo, lo practican menos que sus padres o abuelos. El extremo individualismo y el rechazo de lo cotidiano explican esta abstinencia voluntaria.

El 9 de septiembre de 2013 sale a la luz el videoclip de Wrecking Ball, interpretado por Miley Cyrus, una oda a la liberación sexual con la que continúa la demolición de la ya fuertemente dañada moralidad puritana estadounidense. Tras el lanzamiento del vídeo, la artista recibió numerosas críticas —además de ser diagnosticada de “síntoma de declive en los estándares morales”­— e incluso una carta de la cantante irlandesa Sinéad O’Connor, preocupada por la reducción de la joven a un simple objeto sexual de la industria musical. A pesar del escándalo, este episodio no constituye sino un ejemplo más de la creciente sexualización de la cultura popular occidental, corriente iniciada en los años 80 por Madonna. Si la joven artista representa la regla y no la excepción, ¿por qué ha causado semejante revuelo mediático? 

La importancia de Miley Cyrus reside sobre todo en su calidad de icono, abanderada de la llamada Generación Milénica o Millennial, término acuñado por los sociólogos Neil Howe y William Strauss para definir a aquellos nacidos entre mediados de los años 80 y principios del 2000. Los jóvenes de esta generación son descritos por los medios de comunicación en términos de “perezosos y narcisistas”, más materialistas e individualistas que la generación de sus padres y abuelos. Una generación, en definitiva, que tiene todo al alcance de su mano de forma instantánea —para bien o para mal—, incluido el sexo.

Cuando uno piensa en la suma de milénicos y sexo, la primera palabra que viene la cabeza es Tinder. La célebre aplicación que ha normalizado los encuentros a través de internet es el causante principal de esta visión que caracteriza los milénicos, basada en la instantaneidad y la recompensa sin esfuerzo. Sin embargo, pese a la creciente disponibilidad de encuentros y la facilidad para tenerlos, la generación que toma a la sexualizada Miley Cyrus como referente cultural es también la que menos sexo tiene.

Fuente: Millennials Rising, N. Howe y W. Strauss, 2000

A mayor sexualización, menos sexo

Suena paradójico afirmar que las sociedades occidentales actuales, marcadas por la pérdida de influencia de la religión y de los valores morales tradicionales, sean el perfecto caldo de cultivo para jóvenes asexuados, pero es precisamente la conclusión a la que llegan diversos estudios. Una de las principales publicaciones estadounidenses sobre cuestiones sexológicas, Archives of Sexual Behavior, publicó en 2015 un extenso informe sobre hábitos sexuales en jóvenes de diferentes generaciones, con lo que se deconstruía la idea generalizada sobre jóvenes milénicos promiscuos con un gran número de encuentros sexuales.

Según el estudio, el porcentaje de estadounidenses de 20 a 24 años que no han tenido compañero sexual después de los 18 años aumenta progresivamente en función del año de nacimiento —y, por tanto, de la generación a la cual pertenecen—. De esta manera, los pertenecientes a la llamada Generación X —nacidos entre 1965 y 1983— tendrán con mayor probabilidad una pareja sexual en comparación con los milénicos.

Para ampliar: “Millennials Are Having Way Less Sex Than Their Parents”, Mandy Oaklander en Time, 2016

Sorprendentemente, la generación más liberada de la Historia es también la más oprimida en términos sexuales, lo que nos lleva a preguntarnos las causas de este marcado desinterés por el sexo a la par que intentamos descubrir cuáles son sus consecuencias en aquellos ámbitos que exceden los límites del catre.

Razones para una abstinencia sexual voluntaria

Una de las características más común de los milénicos es la búsqueda de la diferenciación, la explicación de uno mismo en contraposición con el resto de la sociedad, la individualidad en su cénit. Este rasgo, sin embargo, no es aplicable a las causas que explican su abstinencia sexual, que pueden ser fácilmente agrupadas en dos categorías: cambios histórico-culturales e implicación tecnológica.

Aquellos que —erróneamente— consideran los jóvenes de la actualidad como los más promiscuos de la Historia esgrimen la alta presencia de contenidos sexuales en su vida cotidiana: anuncios, videojuegos y películas normalizan el sexo y las relaciones sexuales como un aspecto más de las relaciones humanas. Esta normalización del sexo supone que sea visto como un ámbito al alcance de todos, sin dificultad, lo que, para una generación anclada en el rechazo por lo rutinario, supone una distracción más que una necesidad. El sexo, utilizado como arma arrojadiza contra la moralidad política y social durante los años 60 y 70, tuvo una gran importancia en los movimientos revolucionarios de la época; hippies y sesentayochistas a lo largo de Occidente enarbolaron la bandera de la revolución sexual para provocar así cambios reales en el sistema. El sexo era subversivo; ahora resulta sometido.

Para ampliar: Make Love, Not War, David Allyn. 2016

“Disfrutad sin obstáculos” fue uno de los lemas de Mayo del 68. Fuente: Henri Cartier-Bresson

Los movimientos revolucionarios de la época fueron de la mano de un profundo cambio social: la progresiva pérdida de importancia de la religión, materializada con el extenso artículo de la revista estadounidense Time ¿Está muerto Dios?”. La reducción del impacto moral cristiano en las sociedades, junto con los movimientos de emancipación femenina enmarcados en la segunda ola del feminismo, tuvo un peso relevante en el movimiento del amor libre, que defendía una concepción del amor no anclada en la institución del matrimonio, así como prácticas sexuales no tradicionales. Los hippieshicieron del amor libre su himno, pero, una vez entraron en declive a mediados de los 70, el movimiento cayó con ellos. El sexo fuera del matrimonio fue siendo aceptado gradualmente y con ello terminó su carácter revolucionario.

Los milénicos, aunque comparten con este movimiento el creciente desapego por el matrimonio, ven en la disponibilidad del sexo un arma de doble filo: al no ser innovador, tampoco resulta atrayente. El fin del tabú sexual conlleva el fin de su atractivo. Pero el tabú sexual no es lo único que ha terminado con los milénicos, también la era analógica, ya que la generación del milenio es la primera en haber nacido completamente encapsulada en el mundo virtual y tecnológico. La manera de comunicarse entre los jóvenes está fuertemente marcada en la actualidad por el mundo virtual, lo que se traduce en un gran peso de la comunicación a través de dispositivos como los smartphones en detrimento de la comunicación presencial. Como la forma de interactuar socialmente está afectada por la tecnología, la sexualidad, aspecto intrínseco de las relaciones humanas, se ve influenciada por ella de la misma forma.

Cantidad de horas que invierte cada generación a los diferentes medios. Los milénicos son con diferencia los que más tiempo dedican a teléfonos y redes sociales. Fuente: TNS Sofres

Tinder es un claro ejemplo de esta influencia tecnológica en la sexualidad. A pesar de la trayectoria histórica de las aplicaciones de encuentros —Meetic fue creada en 2001, PlentyOfFish en 2003—, la revolución llegó en 2012, cuando se alumbra la llama de Tinder. La aplicación ha tenido un gran calado entre los milénicos a causa —o como consecuencia— de su personalidad fuertemente individualista y enmarcada en la cultura de lo inminente. La posibilidad de conocer un alto número de personas compatibles con uno mismo sin necesidad de salir de casa, de mantener una conversación cara a cara, demuestra que un importante porcentaje de los encuentros sexuales que ocurren no son resultados de un encuentro, sino más bien de una búsqueda virtual. La utilización de datos de Facebook también ha ayudado al éxito de la aplicación al dotarla de una precisión innovadora dentro del universo de las aplicaciones de encuentros.

Ligado al fenómeno Tinder se encuentra una de las prácticas sexuales características a los milénicos: el sexting o envío de mensajes o imágenes de contenido sexual a través de dispositivos electrónicos. Skype, WhatsApp o Telegram no solo funcionan como redes sociales, sino como medios por los cuales una generación poco celosa de su privacidad mantiene relaciones sexuales desde la más analógica soledad. Por otro lado, el fenómeno del sexteo es consecuencia inherente de la globalización: la creciente movilidad de ciudadanos a escala internacional supone un crecimiento en las relaciones a distancia, cuya falta de contacto físico se suple con contacto virtual.

Para ampliar: “Couples, the Internet and Social Media”, Pew Research Center, 2014

La tecnología no solo constituye un medio por el cual tener relaciones, sino que para los milénicos supone en gran medida el aula en la cual aprender sobre sexualidad, en lo que la pornografía juega un relevante papel. Para una generación nacida en la era tecnológica, las páginas pornográficas son el primer referente sexual, lo que provoca en gran medida una visión irreal sobre el sexo y, en última instancia, el desapego hacia él. En palabras de la autora feminista Naomi Wolf, “por primera vez en la historia de la humanidad, el poder y el atractivo de las imágenes han suplantado el de las mujeres de carne y hueso desnudas. Hoy las mujeres de carne y hueso desnudas solo son mal porno”.

Las páginas de contenido pornográfico se encuentran entre las más visitadas de la red, por encima incluso de Netflix, Amazon y Twitter juntos, con un público que comprende un importante segmento poblacional. Fuente: The Huffington Post

Para ampliar: “Coming of Age: Millennials”, PornHub Insights, 2015

El impacto mundial de una generación asexuada

Mientras que las causas principales de la abstinencia milénica pueden ser clasificadas en dos grandes bloques, sus consecuencias afectan a numerosos ámbitos; además, al ser la generación más amplia en Estados Unidos actualmente, sus actitudes conformarán los cambios sociales venideros. Una sociedad progresivamente más asexuada, menos necesitada del resto para autorrealizarse, unido a factores como la creciente competitividad laboral ­—especialmente visible tras la crisis económica de 2007-2008— o el creciente mercado del ocio personalizado, favorece al desarrollo de una generación anclada en el individualismo y en la que la visión comunitaria es sobrepasada por las aspiraciones propias.

Un claro ejemplo de esta coyuntura es un estudio publicado por la Asociación Americana de Psicología que revelaba que los jóvenes nacidos después de 1982 consideran los valores extrínsecos —dinero, imagen personal o fama— más importantes que los relacionados con valores intrínsecos —aceptación personal, afiliación o comunidad—. A largo plazo, los rasgos individualistas asignados a milénicos, a pesar de liberarlos en mayor medida de imposiciones sociales, como la necesidad de comprometerse en matrimonio o tener un empleo fijo —en lo que no están exentas de influencia las consecuencias de la crisis económica—, también implican unos patrones negativos, como el consumismo o la incapacidad ante el compromiso, ya sea social, laboral o en otros ámbitos. La poca importancia del sexo constituye una causa por la cual estos patrones de comportamiento narcisistas existen; una sociedad donde la sexualidad ocupase un lugar más relevante sería también una sociedad menos individualista.

“Traje sexual” de realidad virtual desarrollado por la marca japonesa Tenga en 2016 y que “envía impulsos al cuerpo del que lo porta para hacerle sentir que otro humano le está tocando”. Fuente: UFUNK

El máximo exponente de esta realidad en la actualidad puede encontrarse en Japón. Una encuesta realizada en el año 2011 descubrió que el 61% de hombres solteros y el 49% de mujeres de entre 18 y 34 años no tenían ningún tipo de relación y que un tercio de los menores de 30 años nunca habían tenido alguna. La gran presencia de la tecnología en los jóvenes milénicos nipones suple de manera virtual lo que físicamente resulta cada vez más irreal, lo que los lleva a desarrollar comportamientos que pueden llegar a acarrear problemas de salud como disfunción eréctil, en el caso de los hombres. Más allá del plano personal, la poca relevancia de la sexualidad en los jóvenes japoneses supone que el país del sol naciente se enfrente a graves problemas estructurales.

Para ampliar El imperio de los sin sexo, documental de Pierre Caule, 2011

La falta de relevo generacional es una consecuencia directa de esta situación: por décimo año consecutivo, los fallecimientos superan los nacimientos, lo que pone en jaque las perspectivas económicas a largo plazo e incluso amenaza el Estado del bienestar. A pesar de las diferentes iniciativas del Gobierno de Shinzō Abe, la actual situación demográfica no presenta ninguna perspectiva de cambio, lo cual no solo compromete la vida sexual de los jóvenes japoneses, sino también el futuro del país.

A pesar de que Japón no constituye el paradigma mundial, el creciente desapego y desinterés por el sexo y la sexualidad en los jóvenes milénicos supone un importante reto para el largo plazo, pues pone en peligro las bases del desarrollo económico y el bienestar social. La normalización del sexo y la progresiva sexualización de la sociedad han hecho más accesibles las relaciones esporádicas, no convencionales y libres, pero a su vez han terminado con el interés que su misterio generaba. El foco se centra en el desarrollo personal y en la imagen que uno proyecta en contraposición al resto, en detrimento de las interacciones sociales. El creciente individualismo del siglo XXI, en su afán liberador, ha acabado constriñendo uno de los aspectos más liberatorios de las relaciones humanas: el sexo. El escándalo provocado por el alto contenido sexual del videoclip de Miley Cyrus solo es un ejemplo más de esta ironía que acompaña a la asexuada Generación Millennial.

¿VAMOS A UN MUNDO DE ABUNDANCIA?

http://xavierferras.blogspot.com.es/2017/05/vamos-un-mundo-de-abundancia.html

India ha cancelado sus planes de instalación de nuevas plantas de energía térmica basadas en combustible fósil. La razón: es ya más barato producir un kilowatio-hora de energía solar. Según The Guardian, la empresa finlandesa Fortum aseguró a las autoridades hindús poder generar energía eléctrica solar a una tarifa sorprendentemente baja: 4,34 rupias por kilowatio-hora. Sólo seis meses más tarde, el precio disminuía a un récord de 2,44 rupias. El precio de la energía solar ha caído a niveles considerados hasta hace poco como imposibles. Ante esta evidencia, India ha suspendido sus planes de construcción de nuevas plantas térmicas para suministrar 14 GW de electricidad a partir de combustible fósil (una cantidad similar a la necesaria para alimentar el Reino Unido), acelerando el despliegue de la energía solar fotovoltaica. Es una grandísima noticia. Mientras, China ha incrementado en un 80% su producción solar en los primeros meses del año. Y Alemania ya obtiene en 85% de su energía de fuentes renovables. Como predice la ley de Swanson (equivalente a la ley de Moore en el sector), la energía solar se expande exponencialmente por el mundo, mientras su precio decrece exponencialmente. Por cierto: ¿cómo es que ante este escenario, los precios de la electricidad en España sean de los más altos de la historia? Si el precio de la energía solar ha caído hasta 2,44 rupias por kilowattio hora (0,034 €) en India, ¿por qué el precio medio de la electricidad en España es de 0,12 €/ Kw.h? (4 veces más).

Tecnológicamente, parece que avanzamos hacia escenarios de abundancia (como postula Peter Diamandis). Podríamos tener energía prácticamente infinita, a precios casi gratuitos. La revolución de internet ya ha permitido que tengamos acceso a información casi infinita, y a potencia de cálculo excedente para nuestros usos domésticos, a precio casi nulo. También a ocio, música, lectura, vídeos e interacción en redes sociales prácticamente infinitos a coste casi cero. Pero no nos quedaremos ahí: las nuevas técnicas biotecnológicas permiten hacer crecer carne animal, genéticamente idéntica a la original, a partir de cultivos celulares, en laboratorio, sin necesidad de animales, granjas, tierra, deforestación, costes medioambientales ni huella hídrica nociva. El coste de una hamburguesa sintética es ya de sólo 11,3 $, una reducción de ¡3.000.000%! respecto al coste de los primeros prototipos. Pronto llegarán a los supermercados a precios sensiblemente inferiores a los de las hamburguesas convencionales (pues, recordémoslo, no precisan una cadena de valor agroalimentaria detrás y se pueden, por tanto, producir de manera infinitamente más eficiente). El coste de las comunicaciones se ha reducido 1000 veces desde hace un siglo. Los escenarios de futuros vehículos eléctricos, compartidos y autoconducidos nos pueden llevar a una realidad de transporte eficiente, sostenible e increíblemente barato (comparativamente al esfuerzo que nos supone comprarnos un coche). La medicina también está evolucionando hacia paradigmas personalizados, preventivos y predictivos, basados en ingeniería genética, a costes cada vez menores. Incluso el manufacturing está evolucionando hacia modelos de producción hipereficiente e independiente de la escala y de la localización, mediante impresión 3D.

Imaginemos un escenario donde brote la energía necesaria de fuentes ubicuas y sostenibles, por todas partes, gratuitamente. Donde tengamos acceso a toda la información y el conocimiento humano de forma inmediata y en cualquier punto. Donde crezcan las hamburguesas y las patas de pollo, espontáneamente, de los árboles. Donde existan unos entes abstractos, fundamentalmente digitales, llamados empresas, que procesen bienes y servicios y generen beneficios sin intervención humana. Un mundo absolutamente utópico al cual, sorprendentemente, las proyecciones tecnológicas nos parecen aproximar. Pero… ¿cómo funcionaría la economía en ese mundo utópico? Los fundamentos económicos que nos han traído hasta aquí se han basado en principios de competencia. Principios que parten de la hipótesis de recursos escasos. Competimos por capital, por mercados, por clientes, por inversiones, por talento, por empleo, que siempre es escaso… Hemos vivido desde el inicio de los tiempos en economías de escasez. Pero, ¿qué pasaría si por primera vez nos encontráramos inmersos en economías de abundancia? ¿Cómo deberían redefinirse las relaciones y los agentes económicos? ¿Y si las turbulencias económicas que estamos sufriendo se debieran, precisamente, al tránsito desde una economía de la escasez a una economía de la abundancia? Las implicaciones filosóficas, morales, económicas, políticas y sociales son incalculables.

De forma imperceptible, la humanidad dio un salto cuántico cuando conceptualizó la lógica binaria y empezó a codificar y a procesar información con ella. El mundo se ha sumergido en una transformación irreversible a través de la digitalización. Adquirir y procesar datos digitales de forma creciente nos permite simular procesos, interpretar fenómenos, anticipar hechos, calcular resultados, localizar objetos, medir magnitudes, predecir eventos, extraer patrones y desarrollar conocimiento y tecnología a la velocidad de la luz. La digitalización está en la base de la totalidad de tecnologías emergentes que están revolucionando el planeta. Si las sabemos gestionar bien, nos llevarán también a un mundo de abundancia.
(Mientras tanto, Trump propone un recorte de 3’1 billones de dólares en investigación en energía. Siguiendo la dirección de la Historia…)

Si te preocupan tus alumnos… invierte tu clase (IRONÍA)

http://www.xarxatic.com/si-te-preocupan-tus-alumnos-invierte-tu-clase/

Los docentes que quieren dar la mejor educación a sus alumnos invierten la clase. Ya está bien de dar clase modelo Corea del Norte que, por desgracia, tanto abunda en nuestro país. Hay mucho docente nefasto que, por desgracia, lo único que provoca es aburrimiento y hastío a partes iguales entre sus alumnos. Para evitar lo anterior existe la solución: la clase invertida o Flipped Classroom. Un modelo educativo, ampliamente demostrado y contrastado, que hace que los alumnos vayan felices al aula, se motiven, aprendan un montón y, mejoren sus resultados escolares hasta convertirse en galácticos. La siguiente comparación lo deja claro… invierte la clase porque, si no lo haces así, serás un dinosaurio, estarás perjudicando el futuro de tus alumnos y, por qué no decirlo, no estarás a la moda. Y las modas mandan.

Seguro que seis horas de clase seguidas serán muchísimo más interesantes si el docente invierte su aula, prepara materiales para casa y los alumnos, todos muy modositos y trabajadores, visualizan el material que ha preparado desde cero o rebuscado y adaptado en sus horas libres el profesional. No son deberes, es algo más motivador que hará que todos los chavales se pongan, como locos al llegar a casa y antes de la merienda, a ver qué les ha enviado su profesor. El fracaso escolar no existe. La posibilidad de atender individualmente en clases cercanas a los treinta alumnos es factible. Los proyectos salen como churros. Es el súmum de la mejora educativa. Un modelo que, por el simple hecho de existir, ya demuestra que todo el modelo que mamaron los mismos que lo están vendiendo no funciona. Que los chavales, por arte mágico, van a estar motivados a lo largo de seis horas de clase. Yo ya no sé por qué no se aplica en el contexto de la industria. Tendríamos a los trabajadores más satisfechos si se les obligara a visualizar vídeos acerca de la tarea que están haciendo y motivarlos con esos medios tan maravillosos como son el tambor y una fusta mientras visualizan una de esas películas de Torrente.

La verdad es que realizar infografías interesadas presentando la escuela actual como algo que no existe es siempre interesante. Más aún ver cómo se puede manipular la realidad para crear una ilusión a las necesidades de determinados docentes que buscan, ansiosamente, algo que les permita poder lidiar con ese grupo complicado que tienen a segunda hora o, simplemente, poder atender esa diversidad de intereses que, en las aulas actuales existen. No sé cómo cientos de miles de docentes pueden seguir equivocándose mediante su adaptación al aula. Sinceramente, a estas alturas y con la mediatización del modelo, me descoloca cada vez más que el modelo de aula invertida no se imponga por ley al ver la cara de ese niño cargado con la mochila sonriente después de su jornada. Por cierto, los míos también salen por la puerta muy felices. Y yo, a estas alturas de curso donde voy arrastrándome, al igual que mis compañeros por los pasillos, también 🙂

Os prometo que no era éste el post de hoy. Iba a hablar en un primer momento de esa monjita innovadora que, en un ataque de ira, me bloqueó por escribir el siguiente tuit.

Un tuit que iba asociado a la siguiente imagen (no disponible por estar bloqueado).

Un tuit que me abrió las puertas del infierno y la posible futura excomunión porque, después de un ataque de ira ante la brutalidad de mi tuit que, supongo que  debió compensarse con unas cuantas avemarías por haber cedido al pecado, provocó uno de esos bloqueos tan maravillosos en Twitter que, no te impiden ver lo que tuitean los que te bloquean pero sí interactuar con ellos. Hoy tocará visitar al cura de mi pueblo para arrepentirme. O mejor lo dejamos para otro día…

Al final me he liado. No puede ser lo de escribir un artículo a estas horas. Menos aún cuando la legaña de proporciones bíblicas aún no está suficientemente desaparecida de mi rostro ni el primer café del día ha hecho aún efecto.