La farsa de la economía en el mundo actual

No es por quitar méritos a ningún país en particular, pero ¿cuántos científicos chinos o soviéticos tuvieron un premio Nobel? Y no digamos estos nobelísimos que han sido y son premiados continuamente y que están convencidos de que la Teoría Economica es una ciencia exacta que puede existir al margen del Estado y de sus intereses políticos. Nunca jamás fue ni será así.

Estos economistas me recuerdan a esos críticos gurús que ellos solitos crearon el mercado de arte abstracto y conceptual (ineludible “La palabra pintada”, de Tom Wolfe; en cien páginas lo explica todo), esa basura fetichista que ha destruido por completo el espíritu artístico contemplativo que había en cada uno de nosotros desde Altamira hasta hoy. Actualmente, y da igual la materia que se trate, sólo pueden opinar los iniciados, y ahí tenemos lo que viene ocurriendo con la divulgación científica, que uno se harta de ver a premios Nobel hablando de lo divino y de lo humano escudándose siempre en que ellos son expertos; “sabios”, que decía el mandilero de León cuando quería avalar alguno de sus despropósitos y nombraba un “comité de sabios”. No digamos los pedagogos, psicólogos y sociólogos, aunque a éstos ya se les pasó su edad dorada, la de los años 80.

Niño Becerra pone los puntos sobre las íes, y no hace falta explicar por qué aquí en la Burbuja se le da la razón en tantas cosas, si no en su deriva polonyera y comodona (no sabemos si ‘trepa’), en sus análisis sobre la crisis sistémica que padecemos, y que complementa muy bien la información que de la basura financiera y bursátil nos aporta Max Keiser.

Digo que complementa porque Keiser no cae en la cuenta (más bien no quiere entrar en ello) de que no quedó otro remedio que financiarizar la economía en aquellos países que no podían continuar en la pugna por la exportación de manufacturas debido a sus altos salarios y a la caída de la tasa de ganancia sus fábricas. No digamos si además había que conservar la hegemonía en el mundo, caso de EEUU, que no le quedó más remedio que a falta de exportar bienes y servicios exportar capitales creados desde la nada, imprimiendo todo el dinero que le da la gana para cubrir sus déficit fiscal y comercial que ya duran más de cuarenta años, y con una valoración del dólar que nadie le puede discutir si no quiere acabar como Sadam Husein o Gadafi. Y a todo eso nuestros liberales le llamaban ‘Libre Mercado’; ahora ya no, porque ahora la culpa la tiene Obama, que es socialista. Pero jamás verán a un liberal español haciendo la más mínima crítica a la obsesión hegemonista de los EEUU y que estamos pagando todos, tanto económica como socialmente.

Niño Becerra:

Ronald Reagan lo expresó muy bien en la campaña electoral del 79: “La economía USA no funciona porque los ricos no son suficientemente ricos y los pobres no son suficientemente pobres”. En USA aún coleaban los efectos del programa The Great Society de la Administración Johnson, un programa implementado cuando en lo económico verdaderamente había campo para correr y cuando había que acallar gritos de protesta por Vietnam, pero aquello se agotó y la única salida viable para USA era enriquecer más a los ricos y empobrecer más a los pobres; se hizo y la economía USA remontó; hasta hace unos años.

Y dado que los pobres iban perder poder adquisitivo se les facilitaría la posibilidad de endeudarse, de ahí la expansión bancaria y el mundo financiarizado en el que estamos; es decir: pobres por partida doble: uno por carecer de dinero efectivo y otro por acumular deudas; y los ricos, doblemente ricos, al participar los bancos en el sector productivo tanto dentro del país como fuera de él, y además cobrando a los empobrecidos asalariados por prestarles dinero precisamente para que compren los productos de las empresas que ellos controlan desde el accionariado. Ahí está Guarren Buffett (dicen que es dueño del banco Wells Fargo, como aquí en su día Ruiz Mateos compraba lo que le daba la gana dándose préstamos a sí mismo) comprando cuanta empresa le apetezca con sólo pedir el dinero en la ventanilla de la FED, que se lo entrega a un interés menor del 1%, o sea, que encima de dejarle dinero le paga por ello, puesto que la inflación real se sitúa bastante por encima de ese porcentaje. Y los españolitos más tontos encantados de que Gates o Soros compren acciones de FCC o de cualquier empresa española.

Continúa Niño Becerra:

Y desde luego no admito que alguien que es ciudadano de, y profesional en, un país que ha impuesto su política, su moneda y su deuda al resto del mundo diga que “el euro es un proyecto fallido”; no lo admito por muy Premio Nobel que sea. ¿Qué hubiese sido del dólar? ¿Dónde estaría la moneda USA sin la Guerra Francoprusiana, sin la I y II GsMs y sin la Guerra Fría?”

“En cierta medida pienso que al Dr. Stiglitz le sucede lo mismo que al Dr. Krugman: ambos hablan desde la óptica USA al resto del mundo y no entienden –o no quieren entender– que la problemática de una economía que no tiene como moneda al dólar USA es muy diferente a la del país que lo imprime”

Texto completo: BolsayOtrasCosas: Entrevista a un Premio Nobel

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